—Agradezco a Dios que mi hija haya encontrado a alguien que la ama y la cuidará—. Expresa Sol, dejando a Stefano en shock. Su Princesa es una bebé para andar pensando en amores, además para que algún hombre se le acerque. “Ese fulano conocerá los cinco dedos de su mano por atreverse a mirar a su hija”, piensa.
—Señoras, les traje algo para merendar —dice llamando la atención de las mujeres, quienes lo miran sorprendidas, puesto que no se habían percatado de su presencia.
—Gracias, mi vida—. Esas tres palabras dichas por su esposa y ver su rostro relajado y feliz lo desarman ante las miles de preguntas que desea hacer, por lo tanto, no dañará ese momento. Pero hay alguien que sí le debe dar respuestas y es su amigo, a quien le confió su Princesa.
—Eso se ve rico —dice Mil, levantándose y tomando la bandeja para repartir. Mientras, Stefano se aproxima a su esposa robándole un beso.
—No le vas a ir a reclamar nada a Sander, después hablamos tú y yo —le susurra Sol, quien lo conoce y sabe que escucho lo que estaban hablando, por la expresión de su rostro. Él no se atreve a contradecirla, por lo tanto, aunque muera de ganas, se mantendrá callado. A la espera de que ella le cuente quién es y que sucede.
...----------------...
Mientras tanto, en otro lugar del mundo.
Llegó el momento de las despedidas. Eylin debe abordar el avión, aún no lo ha hecho y ya sienten el vacío en su pecho.
—Amor, no te preocupes, serán días tan solo los que estaremos alejados —pronuncia Antón, porque su intención es ir a hablar con sus suegros y regresar con su bella esposa.
—Es cierto amor, más demoraré en el avión que en regresar—. Dice la Rubia, ya que va con la firme convicción de unir a sus padres, convencida de que solo necesitan que les hagan ver que se aman y por orgullo se están separando. Lleva en su mente que únicamente será cuestión de unos días. Después podrá volver a retomar su vida y estar junto a su esposo.
Christopher también aborda el avión, pero él sabe que no regresará pronto. Al contrario de Antonny él sí aceptó el contrato con el Club Deportivo Manches. Que le digan que está allí por su padre, le resbala. Su lema es «unos nacen con estrella y otros estrellados», por lo tanto, si quieren sufrir que lo hagan, pero no renunciará, ni esconderá quién es por complacer a un poco de idiotas.
Se despide con un cálido abrazo de sus amigos y primos, ya que es así como los considera. Sabe que pronto se volverán a encontrar.
Hannah se acercó a Eylin y le da un cariñoso abrazo a su amiga, cuñada y hermana. No puede evitar esos últimos minutos para hablar.
—¿Estás bien? ¿El tonto de mi hermano si te trato con cariño? —pregunta la Minihechicera y la sonrisa de la Rubia le confirma que ha sido así. —Creo que con esa expresión de felicidad no necesitas hablar.
—Me siento enormemente feliz, amo a Antón —expresa Eylin sonriendo.
—Qué bueno, porque sé que él también te ama. ¿Se protegieron? —pregunta Hannah. No quiere que un descuido los vaya a frenar, más que ambos son muy jóvenes y tienen muchos sueños.
—Sí, desde el momento en que decidí establecer una relación con él, asistí a las charlas sobre la sexualidad responsable. Primero me apliqué la inyección porque no tenía idea de qué método utilizar.
Después fuimos con Antón a la cita con la ginecóloga, él dijo que era una responsabilidad de los dos, por lo tanto, estuvo siempre a mi lado. La doctora nos explicó todos los métodos anticonceptivos, sus riesgos y su tiempo de efectividad, por eso decidimos que el mejor era el implante subdérmico en el brazo, ya que su efectividad es del 97 % y dura tres años.
—Me alegra que mi hermano se inmiscuya en los temas de tu protección.
—Como si no lo conocieras, él es demasiado sobreprotector, le preguntó cien veces a la doctora, si era seguro, si no había complicaciones—. Hannah rueda los ojos porque ya se lo imagina y sabe lo exagerado que es con las personas que ama. Por lo tanto, no duda ni por un instante en lo que le cuenta Eylin.
—Señoritas, qué pena molestarlas, pero llegó el momento de abordar —expresa Christopher, dando un abrazo de despedida para subir al avión.
Eylin y Antón se regalan un último beso en el que desean dejar plasmado cuánto se aman y se extrañarán.
Hannah y Antón se despiden y se alejan de la pista para que el avión pueda despegar.
—Deja esa cara de tragedia — le dice la pequeña Hechicera a su hermano, quien se siente triste y vacío. —Solo serán unos días, mejor ve pensando, ¿cómo hablarás con nuestros padres y tus suegros?
—No creas que no lo he hecho —él calla y suspira. Hannah lo mira esperando que continúe. —Solo que esperaba tener más tiempo con mi Princesa, pero ni modo, primero voy a esperar que papá y mamá lleguen para hablar con ellos.
—¡Ja, ja, ja! —ríe la Minimulata, mientras Antón achica sus ojos. —No te hagas, vas a asegurarte de tener aliados para ir a enfrentar a los tíos—. Él asiente. —Qué tonto eres, matas al tigre y te asustas con el cuero.
—Tienes toda la razón, pero ya ni modo, creo que me ganaré unos cuantos golpes, espero que no me dejen inválido—. Ella rueda sus ojos ante las palabras de su hermano, sus padres nunca los han golpeado y, ahora que son adultos, no cree que lo hagan, aunque no puede asegurar que su tío no lo hará.
—Mejor, vamos, que mañana es un día pesado. Inicias los entrenamientos y yo las prácticas —Antón asiente. Mientras la abraza.
Mañana comienzan otra etapa de sus vidas, ya él se graduó y Hannah arrancará las prácticas en una clínica cercana, por lo tanto, le dará una pausa al fútbol en esta etapa de su carrera, donde necesita mucho tiempo, le es imposible combinar las dos cosas.
...----------------...
Mientras tanto, en el avión, los chicos revisan redes para saber qué ha pasado en las últimas horas. Eylin se encuentra con una noticia que la llena de un inmenso dolor…
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 80 Episodes
Comments
victor hernandez
muy bueno que los dos estén prevenidos
2024-10-02
1
victor hernandez
bien buena esa. así es responsabilidad ante todo siempre han estado juntos pero uno nunca sabe cuidarse no solo de un embarazo si no se cualquier enfermedad
2024-10-02
0
victor hernandez
así es dios los pone y uno busca el camino
2024-10-02
0