Capitulo 14

Volviendo a su lugar detrás del gallinero, el dúo de princesas y la anciana mujer se sentaron, y aunque por la conmoción de la multitud, el listón estaba por ser cortado, para Valëntia más que nadie, está conversación era mucho más importante.

– ¿Por qué se fue?

Preguntó la chica mientras con esas palabras, sentía un nudo hacerse en su garganta.

– ya te lo dije, ¿No? 

Replicó la veterana.

– ya no soporté las miradas y las críticas, su madre las hacía callar cuando vivía, pero sin ella…

– no le creo.

Interrumpió Valëntia mientras negaba la cabeza.

– debe haber otra razón. En sus años habrá tenido que soportar críticas peores, siendo la primera mujer suprema comandante esperaba que…

– ¿Que sea una roca que aguanta tormentas, viento y marea? No niña, me desgasté igual que todos, y ya tenía muchas cosas acumuladas con los años. Lamentó haberte dejado, pero necesitaba estar lejos de todo, quise volver, pero no encontré el valor para hacerlo…

– ¡¡Ya la recordé!!

Gritó Charlotte que no parecía leer el ambiente a su alrededor.

– usted era la vieja gruñona, la recuerdo de cuando era muy joven. Una vez me golpeó la cabeza con una cuchara porque no quería comer guisantes.

Con Valëntia y Agatha suspirando al unísono porque no tendrían intimidad para hablar del pasado con Charlotte presente, empezaron a buscar medios para que se fuera.

– te lo merecías mocosa, en la ausencia de una madre, no tenías quien te diera disciplina, y por como veo todo, mucha falta te hace una.

– pero yo tengo una madre.

Respondió Charlotte desconcertando a la anciana.

– a veces me da un golpecito en la frente cuando hablo de más, pero ella nunca me golpearía con una cuchara solo por no comerme los tontos guisantes.

Confundida, la maestra Agatha miró a Valëntia, y está se limitó a responder.

– solo ignorarla, nunca acabaremos si empezamos a discutir con ella. Mi padre no se volvió a casar por cierto.

Asintiendo, la veterana estaba más que dispuesta a aceptar la propuesta de ignorar a la niña.

– ¿y cómo está Elizabeth? Esa niña era tranquila, pero algo rara.

– según los espíritus, su nombre ahora es Yuna, fuera de eso, diría que está bien, fue aceptada por Torrente, como yo fui aceptada por Sepulcro.

– si, eso puedo ver…

Replicó la veterana mientras dedicaba una mirada a la inmensa espada que la chica cargaba en su espalda.

– estoy orgullosa de lo que has conseguido, si tú madre viviera…

– ¿Porque a mí me tocó el arma basura?

Interrumpió Charlotte, aún sin entender que maestra y alumna querían privacidad.

– El bastón de la medianoche no tenía nada especial, ni siquiera tenía un nombre genial de una sola palabra. Además de que es más largo de decir, tampoco podría decir que me haya elegido, si no más bien que sus requisitos no eran muy grandes, hice la prueba en una ocasión cuando visité la torre de la magia, cualquier mago con cierta experiencia podía usarlo. No como Sepulcro o Torrente que solo aceptan a aquellos que han tocado el techo en sus respectivas ramas.

– esa era el arma favorita de la reina.

Declaró la veterana mientras empezaba a perder la paciencia.

– hay un sin fin de historias de tu madre con ese bastón, y como juntos superaron la cima de la magia…

– son historias falsas.

Interrumpió Charlotte mientras cruzaba los brazos.

– también las he escuchado, pero son demasiado exageradas y hay un detalle del que nadie habla, y eso es que la magia no funciona así, y los magos de la torre lo sabían. Las proezas que hizo no rayan, si no que son directamente imposibles al menos usando ese bastón, pero la propia torre de la magia había perpetuado esas mentiras solo porque esa mujer era su mejor alumna.

Con una mezcla de indignación y rabia, la veterana miró a Valëntia buscando una justificación para las tonterías de la niña, y con voz cansada, Valëntia le respondió.

– a Charlotte la expulsaron de la torre de los magos…

– me fue mejor aprendiendo magia por mi cuenta.

Interrumpió la chica.

– se la pasaba divulgando a los 4 vientos que las proezas mágicas de la Reina eran mentira…

– que hipócritas, uno de los dogmas que defiende la torre es siempre cuestionar los libros y sacar tus propias conclusiones, y cuando empecé a hacer preguntas sobre su supuesta mejor alumna, fui expulsada.

Volvió a interrumpir la pelirosada.

– Sin embargo, años después logró demostrar que si, efectivamente, los hechizos que nuestra madre invento, y las proezas que se le atribuyen, o son falsas, o habían factores externos que alteraron los resultados. Es por eso, que debido a que nuestra madre ya no estaba para defender su postura, y explicar esos convenientes eventos supuestamente aislados que ocurrían cada vez que hacía una demostración, la torre tuvo que tachar sus logros de los registro de la magia, y revocar su título como la maga más talentosa del último siglo.

– ¿como rayos le haces eso a tu propia madre?

Preguntó la veterana, demasiado asqueada hasta para sentir irá. Lo que había hecho Charlotte le rayaba en lo repulsivo, manchar el nombre de la reina y su madre.

– ¿Cuántas veces debo decirles que yo no conocí a esa mujer?

Replicó Charlotte mientras les desviaba la mirada enojada.

– estaba harta que me compararán con ella, y de ver su nombre todos los días en el gran salón de la torre.

– eres una mocosa egoísta.

Le respondió la veterana sin poder creer lo que Charlotte había hecho y porque lo había hecho.

A punto de empezar a gritarle, la maestra Agatha sintió una mano en su hombro, y vio que Valëntia le negaba con la cabeza en señal de que no valía la pena. Suspirando de manera pesada, parte de su enojo se fue.

– tienes razón Valëntia, de nada sirve discutir con una mocosa tan egoísta.

– egoísta…

Replicó Charlotte aún sin mirar en su dirección, y con tono frío soltó de la nada.

– usted es la abuela de Raimon ¿verdad?

Sin esperar esa pregunta, la anciana Agatha no sabía qué responder, pero la niña no había terminado.

– Raimon, nuestro hermanastro, ¿usted es su abuela verdad? ¿Cree que no lo sé? ¿Cree que no sé nada de la historia del reino? Se exactamente porque la destituyeron de su cargo, simplemente no era capaz de relacionar a una mujer que conocí a los 4 años, con una anciana que me ayudó en la noche del primer atentado. ¿No va a preguntar por él? Es su nieto después de todo.

Siendo su turno para desviar la mirada por la rabia y frustración contenida, la maestra Agatha declaró.

– no quiero saber nada de ese bastardo, para mi esa criatura nació muerta.

Volteando la cabeza y mirando a la anciana de manera despectiva, Charlotte soltó.

– entonces no sea hipócrita y me llame egoísta por no guardarle ningún apreció a una mujer que nunca conocí, cuando usted ha matado en vida a su propio nieto.

Y con esas palabras, Charlotte empezó a caminar con dirección al festival.

...****************...

Mientras todos a su alrededor bailaban y reían, disfrutando de la comida y de la música, Charlotte caminaba con un sabor muy amargo en su boca y sin ganas de intentar mezclarse.

Con mala cara, la niña quería irse a casa, aunque el significado de esa palabra había cambiado mucho últimamente.

Llegando frente a Sazshen, que desde un lugar de honor observaba todo el festival con su habitual expresión desinteresada, apenas ver Charlotte, la levantó, la sentó en su regazo, y acercando los labios a su cabeza, a voz de susurro preguntó.

– ¿Estás bien?

Esbozando una tenue sonrisa, Charlotte había empezado a sentirse mejor con esa única pregunta, no hizo falta una palabra, una queja, o siquiera una acción, su nueva madre apenas verla, supo que había algo que le había molestado, y solo dándole atención, que era en realidad lo único que la chica quería, fue suficiente para hacerle feliz.

– estoy cansada…

Respondió la chica, siendo feliz sabiendo que había alguien que se preocupaba tanto hasta por los más pequeños de sus caprichos.

– ¿Quieres que volvamos al hotel y me cuentas lo que pasó?

Volvió a susurrarle Sazshen al oído, y la sola idea egoísta de con una única palabra, ser capaz de acaparar a su madre para ella sola, la hizo sumamente feliz, sin embargo…

– no, o mejor dicho cuando llegue la noche está bien para mi, mucha gente vino solo para verla, y no quiero ser la razón del porque se haya retirado temprano.

Con una sonrisa en los labios, Sazshen empezó a acariciar suavemente la cabeza pelirosa de la niña, que no se alejó de ella por el resto de la tarde.

...****************...

Volviendo a la antigua maestra y alumna, sin Charlotte para molestar, cabría esperar que la conversación se hubiera vuelto más cómoda y personal, sin embargo ese comentario final de la chiquilla, había matado el ánimo de la veterana, y también empezaba a tener ganas de irse.

– la acompañaré.

Le propuso Valëntia que después de años de no verla, quería pasar más tiempo con su antigua maestra.

– no es buena idea, mi casa es pequeña y humilde, y no estoy en condiciones de recibir a una princesa en ella.

– sabe que ese tipo de cosas nunca me han importado.

Le respondió Valëntia mientras se ponía de pie, y ayudaba a la mujer a levantarse debido a que el cabestrillo le dificultaba moverse.

– deseo estar sola niña, no deseaba ser encontrada, y para colmo de males, esa mocosa me ha quitado el ánimo.

Observando que la mujer tenía intenciones de irse, Valëntia empezó a pensar a toda velocidad.

– hay un problema en la ciudad, la guardia es insuficiente, y los que quedan, no están bien entrenados. Mañana comenzaré a entrenar a los nuevos reclutas, pero sólo estaré en la ciudad unos 3 o 4 días más, necesito alguien de confianza a quien encargarle la guardia.

– ¿Deseas que lo haga yo? Niña, estoy jubilada desde hace mucho, ahora solo soy una anciana que vende estofado de ternera en el mercado.

– pero volvío a las armas la noche del atentado.

– eso fue cosa de una noche…

Le respondió la anciana con un largo suspiro, y mirando al cielo concluyó.

– en eso la mocosa tenía algo de razón, yo esperaba morir aquel día, había recuperado mi viejo estilete después de años de tenerlo en una casa de empeños, el caos reinaba en la ciudad, la situación era terrible, y yo solo quería un último momento de grandeza para irme en todo lo alto, pero hasta tener una muerte gloriosa me fue negada.

– por favor.

Insistió Valëntia sin intenciones de rendirse.

– no le pido que entrene un ejército para la guerra, solo quiero una guardia que no quede en ridículo ante los bandidos más incompetentes.

Mirando a la cara a su antigua alumna, la mujer asintió.

– lo pensaré, pero no te prometo nada.

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Comments

Alhena A.Tv

Alhena A.Tv

Heredenle el reino a Raimond, el pobre infeliz se lo merece.

2024-07-23

0

lechuza 🦉

lechuza 🦉

que mala suerte por el hermano de la princesa su abuela ni bien nació lo considero muerto

2024-01-08

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