Capitulo 12

En el terreno aledaño al orfanato de la ciudad, se respiraba la paz y el júbilo.

Una banda de unos veinte músicos tocaban notas bastante alegres y festivas, un centenar de parejas bailaban y se divertían a su particular estilo, los niños corrían y se perseguían entre ellos, los adultos repartían comida a los invitados sentados en un gran número de mesas repartidas por todo el patio.

Para un extraño, aquel improvisado festival sería raro y hasta irrespetuoso, hace poco más de una semana, la última vez que una multitud de tal magnitud se reunió en este mismo patio, un ambiente totalmente opuesto, era lo que se respiraba.

Gritos, dolor, miseria, pérdida. Aquella reunión, lejos de ser algo a lo que fueran invitados, era un extraño evento al que la tragedia había dado lugar. Y ahora, aunque muchas heridas no habían terminado de sanar, y muchas lágrimas todavía debían ser derramadas para que el luto haya concluido, aquella multitud que había perdido tanto, se había puesto sus mejores galas para celebrar la vida y que el mundo seguía adelante.

Mientras todos celebraban y reían, esperando la inauguración del nuevo orfanato de Golimery, sentadas de espaldas al gallinero, una adolescente de largo cabello rosado, y una joven mujer de piel bronceada, y cabello negro cortó, miraban la festividad desde cierta distancia.

Mordisqueando los trozos de carne que tenía en un pequeño plato de madera, la mayor, aún con la mirada puesta en el festival, le preguntó a su compañera.

– ¿No vas a ir?

Con una expresión difícil de describir en su rostro, ignorando el plato de comida sin tocar sobre su regazo, la chica de cabello rosado respondió.

– luego, es solo que… es extraño…

Por un par de minutos, ambas hermanas permanecieron calladas simplemente mirando el festival desde cierta distancia.

Habiendo terminado toda la carne de su plato, a Valëntia solo le quedaba su porción de aquella extraña tortilla con setas que era una especie de platillo propaganda para los huevos que el orfanato empezaría a vender a finales de la semana . Si bien, nunca había sido demasiado quisquillosa con la comida, una vida junto a su hermana Yuna, le habían hecho tener cierto repudio hacia los hongos y las plantas exóticas. Estando apunto de ir a tirar su plato al lugar que habían designado para la basura, una mano que sujetaba su brazo la detuvo.

– ni se te vaya a ocurrir. Estas tortillas se hicieron gracias a la granja y todos los niños trabajaron para recolectar los huevos, y Aarón junto con varias mujeres de la ciudad, estuvieron toda la mañana preparando toda la comida.

Sin alterar su expresión, pero levemente extrañada de la que quisquillosa y nada tolerante princesa Charlotte, una niña que en un berrinche por una carne poco hecha, o una sopa ligeramente salada, podía hacer despedir a toda una cocina, o cerrar todo un restaurante, sea la que le este dando lecciones sobre no desperdiciar comida y valorar el esfuerzo de quienes la prepararon.

Mirando una vez más su plato, muchos traumas del pasado volvieron a ella, y con una leve mueca declaró.

– sabes que odio las setas desde aquella época a la que a Yuna le dio por intentar cultivar champiñones milagro. Solo tenía media página mal traducida para usar de referencia, y yo de estúpida le hice caso cuando me pidió que los probará.

Mirando su propia porción en su plato, y usando un tenedor de madera, Charlotte se llevó un buen bocado a la boca y se quejó.

– dramatizas, no has tenido que soportar los experimentos de Yuna ni la mitad de las veces que yo. Perdí las cejas más veces de las que puedo contar, uno de sus helechos nerdenzes me dejó en cama una semana, cuando empezó a jugar con la alquimia, mi piel se volvió verde durante un mes, cuando me preguntó si quería que mi cabello fuera rosado, nunca mencionó la parte en la que me quedaría calva medio año, una poción que supuestamente me ayudaría con mi percepción mágica, hizo que mis sentidos se mezclarán, y estuve así 3 días porque no se lo quería decir a nadie ¿Sabes a que huele el cantar de las aves, o a que sabe el amarillo? Porque yo sí.

Poniéndose de pie en medio de su discurso, aunque siempre ocultaba sus orejas con su largo cabello, Charlotte apartó sus mechones, revelando así unas orejas levemente alargadas y en semipunta.

– ¡¡y también estoy convencida de que es su culpa el que mis orejas sean así!!

Gritó casi pegando su oreja al rostro de su hermana.

Una vez más, siendo más tranquila que su hermana, Valëntia solo la miro con leve interés.

– siempre has tenido orejas raras, tampoco le tires la culpa a Yuna.

Aún con molestia en su tono, ocultando una vez más sus orejas debajo de su largo cabello, Charlotte cruzó los brazos.

– se han hecho más puntiagudas con los años, no me gusta. Se ven raras y me dan vergüenza.

Con un largo suspiro, Valëntia estaba por quejarse, pero en ese momento, Charlotte le empujó su plato, y salió corriendo para alcanzar a una persona que pasaba.

– Valëntia, esa es la persona de la que te hablé.

Gritó mientras se daba la vuelta un momento, para luego correr detrás de una mujer mayor con una cola de caballo, y un brazo en cabestrillo.

Antes de levantarse para seguir a Charlotte, Valëntia tomó toda la carne del plato de su hermana, y dejó su porción de tortilla con setas en su lugar.

De un par de zancadas, Charlotte alcanzó a la mujer que había visto de reojo, y después de comprobar que efectivamente era la persona que creía, le cortó el paso y con júbilo declaró.

– ancianita, ¡¡Sigue viva!!

Con una mueca de disgustó, la veterana refunfuñó y con tono que contenía su enojo respondió.

– ¡Por supuesto que estoy viva mocosa! ¿Quién crees que eres para matarme antes de tiempo?

Levemente apenada, pero aún sin un atisbo de respeto, la joven de cabellos rosados replicó.

– pues, es que como ya llevaba unos días en la ciudad y como no la había visto… además, tomando en cuenta que ya estaba muy mayor, y que los viejos se mueren con lo que sea…

Incapaz de comprender tal nivel de grosería, la veterana estaba por contestar al mismo nivel de la mocosa, sin embargo, una voz levemente familiar a su espalda la hizo soltar un suspiro.

– ¿Maestra Agatha..?

Dando media vuelta, la mujer saludo a una vieja conocida de hace muchos años.

– Hola Valëntia, has crecido mucho.

Mirando de manera intermitente a ambas mujeres que se habían quedado muy quietas reconociéndose mutuamente, Charlotte preguntó mientras ladeaba la cabeza.

– ¿ustedes se conocen?

Preguntó la chiquilla al ver que sus interlocutoras se habían quedado calladas.

Después de casi un minuto en el que sólo contemplaba a la veterana de arriba a abajo, Valëntia empezó a explicar.

– si… antes de que yo naciera, ella era la comandante del ejército. Sin embargo, hace más o menos 19 años, ella fue revocada de su cargo…

Con una risotada, la excomandante Agatha Ruiz puntualizó.

– baja deshonrosa, ni siquiera me pagaron por una compensación por mis años de servicio, pero me dejaron conservar mi viejo estilete, pese a que era un símbolo del alto comandante de Califery.

Sin prestar atención al comentario de la mujer, Valëntia continuó.

– sin embargo, nuestra madre desde mi más tierna infancia, noto mi latente talento para la espada, y en pos de que tuviera la mejor maestra y pueda empuñar a Supultro, evitó que sea exiliada y la convirtió en algo así como mi nana.

Volviendo a interrumpir la historia de Valëntia, la anciana desvió la mirada al cielo y declaró.

– pero cuando murió la reina, mi protectora y amiga, las voces que me querían fuera del palacio volvieron a alzarse con más fuerza. Un día ya no lo soporte, y hace unos 11 años simplemente desapareci sin dar aviso a nadie.

Esta vez, mirando fijamente a Charlotte, reemplazando la expresión melancolía que había llenado su rostro por una de ira contenida, casi a gritó se quejó.

– siempre tuviste una boca muy sucia, mocosa del demonio, me sorprende que nadie haya corregido tu actitud en tantos años.

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Comments

Alhena A.Tv

Alhena A.Tv

Ya habían mencionado algo sobre la verdadera madre de Charlott. A este punto estoy empezando a dudar que sea 100% humana.

2024-07-23

0

lechuza 🦉

lechuza 🦉

gracias por el capitulo f por las princesas las utilizaron de ratas de laboratorio

2024-01-08

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