Todos gritan, pero honestamente no me importa, camino por el lugar en busca de una salida, escucho un disparo, alguien más grita que no lo hagan.
Levanto ligeramente la cabeza, olfateo en todas direcciones posibles, el olor del aire del exterior me guía hacia mi salida, sigo andando hasta llegar a una especie de puerta que atravieso con mis garras.
Pero estas no se abren, vuelvo a golpear y no ceden, una especie de luz parpadea a un costado de la puerta, lo cual llama mi atención, me acerco hasta ella y paso mis garras cortando el circuito.
Las puertas se abren en el acto y salgo corriendo al exterior, soy libre, finalmente soy libre. Corro como si mi vida dependiera de ello, no miro atrás ni una sola vez, solo se que debo ir en una dirección en específico.
Las calles no tienen sentido, las cosas a mi alrededor no existen, todo lo que se me atraviesa lo eliminó, en realidad ya nada está vivo.
Bueno, se puede decir que ya no es humano, así que no me detengo para ver que quieren, puesto que conozco la respuesta. Ellos quieren matar todo lo que se mueve y para mí, digamos que es diferente, todo lo que quiero es llegar a donde está mi madre.
Nada más importa.
Sé que es una locura, que no puede ser posible, Rubí Moon murió hace mucho tiempo, yo era una niña cuando nos separamos, intente volver, pero hacía tiempo ya de que se la habían llevado.
Nunca supe con exactitud donde buscar, volví dos veces más después de que escape de la trampa que me tendieron las chicas, fui tan cautelosa como me fue posible.
Intenté buscar un indicio en los libros, todo lo que decían de ella era, FALLECIDA en letras grandes y rojas.
Era absurdo pensar que ella siguiera viva, era aún más absurdo pensar que después de años, yo podía sentirla.
Seguí corriendo sin mirar una sola vez atrás. Podía sentir el sol tocando mi piel, el viento jugando en mis cabellos, el olor a agua salada llegaba hasta mi nariz e inundaba mis pulmones.
Yo corría tan rápido me lo permitían mis piernas, sentía un gozo incalculable bañando mi pecho, de alguna manera, de alguna forma, mi corazón me indicaba la dirección.
El me decía a dónde debía ir, también gritaba que ella estaba cerca, no se porque, pero así eran las cosas y yo estaba feliz. No necesitaba nada más, solo verla con mis propios ojos, para saber que realmente ella estaba viva.
Detuve mi carrera una vez llegué a un edificio, me preguntaba por qué se veía intacto, a diferencia de otros que había visto este seguía en pie y en buenas condiciones.
Los lugares a donde había ido antes, las casas y edificios estaban en ruinas a causa de las bombas, en la parte sur básicamente no quedaba nada en pie, a diferencia del resto del país.
No le di más importancia y entre con paso presuroso, cruce las puertas siguiendo mi instinto hasta llegar a unas escaleras, descendí hasta llegar al sótano, seguí hacia adelante hasta llegar a una puerta, al abrirla solo conducía hacia un cuarto vacío.
Regresé sobre mis pasos un poco frustrada, sin embargo, mi corazón me decía que me alejaba de ella, lo cual me hizo sentir rabia.
Volví una vez más, abrí la puerta cruzándola. Me detuve justo en medio, mire en todas direcciones sus paredes desnudas, en un indicio que me diera alguna señal de a dónde debía ir.
Cerré la puerta y noté ligeras marcas detrás de ella, con la punta de mis garras abrí la pequeña caja que ocultaba los botones, solo tenía dos triángulos, uno indicaba hacia arriba y otro hacia abajo.
Pero solo el que estaba con dirección hacia abajo, se encontraba iluminado, apreté el botón y pronto el suelo comenzó un descenso lento, me quedé quieta por lo que pareció un largo tiempo.
Los engranes crujen, haciendo mucho ruido, se detiene por unos segundos y luego vuelve a descender. Se siente como se detiene y a mis espaldas se abren las puertas, me giro para ver.
Todo está oscuro, avanzó despacio y se escucha un interruptor que yo no toqué, luego la habitación se va iluminando poco a poco hasta llegar a cada rincón de ella.
Al igual que antes, en la habitación hay cilindros, en total son ocho contenedores, siete están vacíos, el que está lleno se encuentra situado justo a mitad de la habitación.
Es el único que contiene un cuerpo, me acerco lentamente rodeándo hasta quedar frente a esa persona.
Mis ojos se abren grandes al notar que la mujer dentro del contenedor es exactamente igual a Rubí, sin embargo, aunque mis ojos la ven, no pueden engañarme del todo.
La chica no tiene más allá de unos dieciséis o dieciocho años, yo era una niña cuando ella desapareció. Tenía veinte años cuando morí, esa mujer no podía ser Rubí Moon.
Mis ojos se llenaron de lágrimas que escurrieron por mis mejillas, me deje caer sobre mis rodillas y golpeé el suelo, no, ella no era Rubí, no era mi madre.
Aun así, mi corazón seguía insistiendo en que así era, no sabía por qué razón, pero el en verdad creía que la chica frente a nosotros, era la mujer que me había cuidado y amado.
Grité, con un gritó que destrozaba mi alma, con un dolor que llevaba contenido en mi interior por muchos años, grité mientras mis lágrimas brotaban de mis ojos, desgarrando mi garganta.
Solo paré cuando sentí que aquel sentimiento había perdido algo de su infinita fuerza, respiré con tristeza y obligue a mi cuerpo a levantarse.
No sabía lo que pasaría a continuación, pero si de algo estaba segura es que no podía dejarla sola y en total oscuridad. Si yo fuera ella, me habría gustado que alguien más me despertara antes.
No se con exactitud cuanto tiempo tarde yo en despertar, lo que sí se es que de haber sabido que estaba en aquella habitación oscura y abandonada, le habría dado las gracias a quien me despertara.
Transforme únicamente mi mano derecha y corte con mis garras el cristal frente a mí, la presión del agua hizo su parte y pronto el cilindro se rompió en pedazos.
El agua mojó mis pies y parte de mi pantalón, mi mano volvió a la normalidad mientras observó el espectáculo, de lo que antes fuera un contenedor, ahora solo quedaba la parte superior de donde colgaban unos pedazos de vidrios amenazando con caer en cualquier momento.
Las cadenas penden del techo en su mayoría, excepto la de sus tobillos, pronto se escucha el sonido de la máscara de oxígeno que interrumpe su función cayendo de su rostro y quedando colgada.
Luego los grilletes de sus tobillos se abrieron quedando sus pies finalmente libres, las pesadas cadenas hicieron un estrepitoso ruido en la habitación al caer.
El sonido produjo un fuerte eco que me hizo vibrar los sentidos. Luego se abrió el grillete de su cintura y así siguieron hasta que me di cuenta de que, quedaría colgada únicamente de su cuello.
Salté rápidamente en su dirección mientras mis manos se transforman para cortar la última cadena. El cuerpo de ella comienza un descenso rápido hasta el suelo que logro detener al girar mi cuerpo en el aire, la rodeo con uno de mis brazos volviendo rápidamente mi mano a la normalidad para no herirla.
Caigo sobre la punta de mis dedos sosteniendo el cuerpo de ella, con mi brazo libre cojo sus piernas y bajo mis pies lentamente hasta que mis talones tocan el piso.
Observo su rostro con detenimiento y siento una punzada de pánico en el corazón.
-Te pareces tanto a ella- susurro con un nudo en la garganta y un par de lágrimas amenazan con salir.
Suspiró hondo, miró la habitación, no hay nada más aquí que tenga valor. Me giro para salir del lugar con la mujer entre mis brazos.
...****************...
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 26 Episodes
Comments