La despedida entre Orien y Thomas, fue muy triste pero, Thomas sentía orgullo al ver a su hijo ingresar a la mejor academia del imperio. Le puso una pulsera que Amelia había hecho, le deseo buena suerte y le besó la frente en muestra de amor. Noa también se despedía del señor Nadali, solo que está despedida no fue tan triste.
Y contando los días, Orien tenía en este mundo alrededor de mes y medio, se sorprendió de la facilidad a la que se adaptó a todos, más a sus padres y al olor de lo que antes le pareció asqueroso, ahora extrañaría todo, pero sabía que tenía que seguir, aprender y ser fuerte.
Después de que los padres se fueron y quedaron los estudiantes nuevos, una mujer rubia esbelta, se paró en la plataforma de antes, en dónde se dio la evaluación de cada uno de ellos.
—Felicidades a todos los que pudieron entrar en la academia. Siéntase privilegiados los que no son nobles, ya que, este año se admitió el acceso a ustedes. Y si este año no demuestran estar a la altura, ya no serán admitidos más personas como ustedes. No crean que despertar un elemento es lo importante, lo más esencial es demostrar ser el mejor con ese elemento.
La academia de la capital de Gales, fue construida con el motivo de capacitar a las grandes influencias, realeza y la nobleza. Para las clases bajas había escuelas de magia, que obviamente no tenían los medios necesarios para enseñar magia de forma adecuada. Con protestas del pueblo, este año se permitió el acceso a todos, hasta a los que venían de la isla Ziri, donde todos eran débiles.
La inspectora sacó de su anillo espacial una hoja con un listado.
—Es sorprendente la cantidad enorme de este año, la lista está sobrecargada. A continuación mencionaré sus habitaciones y compañeros de habitación. Debido a que el director quiso que todos se llevarán bien, en esta parte no son importantes sus rangos. —Ella suspiró algo molesta. También los nobles se sorprendieron al escucharla. —Estoy en contra de esto, pero, el director no piensa cambiar de opinión. Empezaremos con su majestad el príncipe heredero.
Ella miró la hoja varias veces y luego dijo:
—¿Quién es Orien Nadali? Orien casi escupía su bebida imaginaria de la sorpresa. «¿Por qué yo?» no lo podía entender, él era uno de los últimos en la lista y luego lo ponían con el primero. —Están emparejados debido a que su elemento hace buen complemento. «¿Desde cuándo el hielo y fuego se llevan bien?». Habitación 312 ala oeste, segundo edificio.
—Raquel Dione, compañero Noa Rose. Habitación 313, ala norte, primer edificio.
Y siguió emparejando a los demás, la princesa del otro reino, fue emparejada con un chico de tez morena y cabello blanco. «Aquí no importa si eres mujer u hombre al parecer».
—Vayan a desempacar. A la hora de la cena, todos deben estar en el comedor. —La mujer bajó de la plataforma, chasqueó sus dedos y desapareció ante la vista de todos. Orien se emocionó al ver en primera persona alguien usar la magia de transportación. «Si tuviera eso antes, no hacía falta conducir y jamás llegaría tarde».
Siguió las instrucciones dadas y llegó a su habitación. El príncipe estaba sentado en su cama, con la vista fija al suelo. Orien entró en modo silencio para no incomodar.
—Sal ahora mismo. Esperaba que mi compañero fuera cualquiera, menos alguien de clase baja. —Orien hizo una mueca «¿Sabes lo rico que era? Era el millonario más joven conocido».
—Oh disculpe su majestad, usted no puede mezclarse con los más bajos, porque es delicadito.
—Se burló, mientras ordenaba sus cosas en la habitación.
—¿Cómo osas tomar en burla al futuro emperador?
—Imagina que mueras antes de serlo. Jajaja eso sería gracioso de ver. Bájele un poco a las aguas.
El príncipe heredero se levantó más molesto.
—¿Sabes que si lo ordeno pueden cortarte inmediatamente la cabeza? —«¿Así hablan los niños de diez años?» El príncipe heredero le empujó y Orien cayó sentado en la cama.
—Oh Dios, no pensé ver la antigüedad estúpida aquí. Cálmate, solamente fue una pequeña broma. Cómo que ahora todos me quieren matar. —Susurró lo último.
—No me calmo, le estás faltando el respeto al príncipe heredero.
—Ay dioses, eres un niño. Perdone a este vil humano su majestad. —Hizo una reverencia de manera exagerada y cuando Orien volvió a su posición anterior, recibió un golpe en la cara. Obviamente, Orien no iba a quedarse de brazos cruzados y le devolvió el golpe.
Ya que los dos se gritaban y peleaban, los demás oyeron y vinieron a parar la pelea. Ambos con un moretón en el rostro pero, todos miraban con ira a Orien.
—Le digo que ese estúpido, digo su majestad inició. —El director, un hombre mayor barbudo, de gran estatura y la piel grisácea con arrugas y pasitas. Se acarició su larga barba y dijo.
—Tu forma de dirigirte a su alteza es algo grosera pero, su alteza fue el primero en causar revuelo.
—No, no lo hice.
—Me dijo que tenía que irme, porque su majestad delicadeza no podía mezclarse con gente como yo.
El director tomó la palabra.
—Su alteza, hemos admitido a todos los estudiantes sin importar el rango, por orden de su majestad el emperador. El emperador busca igualdad en nuestros futuros magos, todos pueden ser excelentes magos si se esfuerzan.
—No aceptaré a este sucio estar en mi habitación. —Orien se olió y luego dijo: —No estoy sucio estúpido, y es nuestra habitación.
—Director si usted no hace algo, lo haré yo pues. Vendré con la guardia real y te sacaré. —Miró seriamente a Orien, quien se rió fuertemente.
—Esta bien niño mimado, cuando lleves a la guardia real, me daré cuenta que sin tu título de príncipe heredero no puedes hacer nada. Cómo dijo la rubia de antes, el elemento no es importante, lo esencial es saber dominarlo y ser el más fuerte.
Justo en el ego del príncipe heredero, quién se levantó del asiento.
—No necesito a la guardia real para sacarte, si eso piensas. No aguantarás ni una semana. —Lo observó con odio y salió dándole un buen azote a la puerta.
—Se enojó la princesa. —Comentó Orien. El director rió discretamente y después dijo. —Sé amable con él, de vez en cuando se exalta de formas inexplicables, pero es buena persona.
—No se preocupe, no me gusta joder a los niños por tanto tiempo.
—Lo dices como si fueras un adulto, niño. —El director volvió a reír y Orien se levantó despidiéndose antes de irse.
Fue al comedor, ya que, era la hora de la cena. Noa lo llamó haciendo una señal y Orien se acercó.
—Ella es Raquel y él Khristian. —Presentó a sus acompañantes. La chica castaña y de ojos azules, llevaba el uniforme de la academia y su pelo recogido en un moño alto. El chico, tenía el pelo blanco y la tez morena, sus ojos eran dorados parecidos al de Orien, solamente que más claritos. —Y él es mi amigo del pueblo donde vengo, Orien.
—Un gusto. ¿Eres el compañero de la princesa? —Khristian asintió. Estrechó su mano con los dos.
—Destacaste muchísimo con tu elemento fuego, escuché decir a algunos nobles que es la primera vez que veían que la bola ardía. —Expresó Raquel de forma cómica. «Noa si es sociable, yo ni con el príncipe me pude amistar. Ese fastidioso».
—Eso es bueno, vine aquí con la idea de ser fuerte. —Dice Orien sentándose al lado de Noa.
—También destacas por ser el primero en pegarle a un príncipe del imperio. —Se rió Khristian después de decir aquello.
—Ey, no fue mi culpa. Ese estúpido empezó primero. Yo solamente me defendí.
—Imagina que te metan al calabozo por ello. —Cuando Noa escuchó a Raquel decir aquello se preocupó.
—No lo hará, les aseguro que no se atreverá a hacerlo. —Orien habló con seguridad.
—¿Por qué tienes tanta seguridad? —Le cuestionó Noa.
—Solo observen. —Orien sonrió con malicia.
Haber sido subdirector de la empresa de su padre le ayudó mucho, con el arte de la manipulación. Con solo darle una mirada a una persona lo conocía bastante, y sabía que métodos utilizar para dominarlo.
Después pasaron a otros temas, sobre sus intereses propios y sus gustos. Orien sabía que ellos eran personas buenas y agradables, no dudaría en seguir pasando el rato con ellos. Cuando llegó la hora de regresar, se despidieron todos y cada uno fue a su habitación.
Orien suspiró molesto. Hace minutos llegó a la habitación, y su roomie comenzó a leer en voz alta, altísima. Giró su vista al muro e intentó conciliar el sueño, sin embargo, no pudo. Orien era del tipo que no podía dormir si había ruido a su alrededor, debido a ello su habitación siempre había sido insonorizada. «Su método es tan infantil».
—Oye, mañana hay clases a primera hora.
—No me interesa, con gusto puedes dormir en el patio. —«Este hdp».
—Entiendo vampiro, pero allá fuera hay frío.
—¿Me acabas de comparar con esas horribles criaturas?
—Pues no duermes. ¿Existen? —El príncipe lo miró incrédulo.
—Y luego yo soy el estúpido. —Se comenzó a reír como loquillo.
—Ya cállate princesita y déjame dormir. —Orien se sintió confuso al ver que el príncipe le hizo caso. Se volteó y se pegó tremendo susto al verlo parado enojado frente a su cama. —Mierda casi me sacas el corazón del susto.
—Estaría feliz si pasara. Deja de llamarme princesita.
—Sí, princesita. No te enojes princesa. —Dijo al ver la cara enojada del príncipe.
El príncipe heredero apretó los puños, para luego subirse a su cama y taparse. —Buenas noches, princesa. —Se rió Orien y escuchó al príncipe maldecir muy bajo.
Con el sonido de la campana, Orien se levantó de una. Miró al príncipe quien todavía dormía como un bebé, se ríe al ver lo mal que dormía este. Entró al baño y en veinte minutos terminó de bañarse, cuando salió se sorprendió al ver que el príncipe seguía durmiendo. Lo ignoró y empezó a vestirse, ya listo salió dejando al príncipe dormido.
La escuela estaba dividida por clases, cada clase era para un elemento. Los ingresados de elemento fuego este año fueron cincos contando a Orien. «Noa estará sola». Pensó al ver como estaban repartidos.
También había clases que eran de mayor rango, o sea los de segundo año, tercer año y cuarto año, igualmente divididos por sus elementos. Cuando terminaban estás clases principales se transferían a otros edificios donde iniciaban más práctica que teoría. Refiriéndose a que eran entrenados para ser cazadores.
Por las vestimentas Orien se dio cuenta que era el único humilde de ese lugar, se sentó en un pupitre alejado de la mitad del aula, donde estaban los demás. Los demás lo miraron con disgusto mientras él se sentaba.
Después de algunos minutos, llegó un docente. Era joven y apuesto, pelo rizado y de color gris.
—Bienvenido a todos, soy quién está a cargo de los del primer año, elemento fuego. Pueden llamarme Sebastián. Son muy poquitos ¿No?
—Me gusta que entreguen los mandatos a tiempo. —Sacó una bola de cristal de su anillo mágico. —Esta bola de cristal determina el porcentaje de maná y que tan alto puede llegar su elemento. Pasen y evalúen.
Se acercó un chico castaño. Sonrió con grandeza y se pasó al frente.
—Di tu nombre.
—Arthur maestro. —Puso su mano encima de la bola y esta brilló de color amarillo y anaranjada. —Hmmm, tu elemento va a ser fuerte. En el segundaño,ño habrá otra prueba para despertar tu segundo elemento, entrena hasta llegar a un buen rango.
Después los demás pasaron y luego llegó el turno de Orien. Depositó su mano sobre la bola y esta arde en llamas al igual que el otro día.
—Bravo, eres el mejor de esta clase. Práctica y llega aún más lejos. ¿Tu nombre?
—Orien maestro.
—Muy bien. ¿Trajeron su libro de magia? Es la más básica, y ya sé que tal vez algunos la leyeron antes de venir aquí. Sin embargo, es lo que se utiliza en el primer año, así que lo volverán a leer. Además, me facilitan las cosas si entienden mejor los conceptos. Empezaremos desde la página uno. —Y Sebastián siguió hablando cosas que al principio fueron difíciles de procesar para Orien.
La clase se terminó a las doce del medio día, Orien andaba superhambriento, nadie le dijo que tenía que desayunar antes de ir a clases, estaba que se desmayaba. Mientras caminaba todo mareado para ir al comedor, alguien lo chocó con el hombro. Abrió mejor los ojos y vio que era el príncipe.
¡—¿Y ahora qué?! Sabes no estoy para jugar con niños cuando tengo hambre. —Se iba a ir, pero, el príncipe lo agarró fuertemente del brazo.
—¡No me grites! ¿Por qué no despertaste? —«Me ve cara de alarma o que». —Llegué tarde a clases, por tu culpa.
—Espérate tantito princesa, no soy una alarma y ¿por qué te despertaría? Me caes muy mal, te informo por si lo olvidaste. Además, esa campana sonó muy fuerte. Pero la princesa por andar de fastidioso se quedó muy tarde a leer y pos el karma te visitó. —Orien se ríe de forma malvada.
—Ya haz silencio. Si mi nana estuviera aquí, jamás me hubiera despertado tarde.
—Nana Jajaja, estás muy malacostumbrado.
—Me tienes que despertar mañana. ¿Me entiendes? —Siguió a Orien hasta el comedor y antes de entrar, Orien le hizo una reverencia.
—A sus órdenes majestad. —Y luego volvió a reír con malicia, molestando más al príncipe.
—Te extrañé tanto. Hasta Raquel estuvo diciendo que quería verte, ya que le caes bien. —La chica movió los brazos negando eso y se acercó a Orien.
—Hola, ¿Qué tal tu primer día?
—Cansado. —Se sentó al lado de Khristian, quien parece estar en su mundo. —El maestro Sebastián, habla demasiado y explica horrible. No entendí la mayoría.
—Al menos tienes compañeros, mis clases son solitarias. —Comentó Noa casi llorando. —Pero no son tan largas, una hora y después me metí en la clase de Raquel.
—A esos no se les puede considerar compañeros, me miraban con odio todo el tiempo. Nunca les hice nada. —Orien se quejaba. En ese ambiente sentía como si estuviera contándole a su mejor amigo y guardia personal sus problemas.
En eso Khristian tomó la palabra.
—Sí ¿Qué le hiciste a su majestad, para que te vea de ese modo? —Orien volteó sin nada de disimulación. Khristian lo agarró e hizo que dejara de mirar. —Aprende a ver con sutileza.
Raquel se ríe al igual que Noa.
—Parece quererte comer vivo. —Orien se abrazó a sí mismo.
—Oh no, dioses. —Fingió voz de damisela en aprietos.
—Jajaja No hagas eso amigo. —Le decía Khristian.
—Pero cuenta ya lo que hiciste. —Insistió Noa y los otros lo miraron esperando el chisme.
—Resulta que hoy se despertó tarde y mechaha la culpa por no haberlo despertado. Muy delicado la princesita, no puede levantarse solo. Además, anoche me molestó muchísimo, estuvo bueno que la vida le diera tremenda lección. Que la próxima se levante cuando el sol se esté poniendo. —Los demás y Noa se reían, pero, dejaron de hacerlo, Orien dejó de hablar y miró atrás.
—¿Osas burlarte del príncipe heredero sin censura?
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 46 Episodes
Comments
moon 1
jajajaja eso échele sal a la herida, digo le machacas el orgullo /Joyful//Joyful//Joyful//Joyful//Joyful/
2025-01-28
1
Alicia Salamanca Hernández
tu tienes otras gran poder poderosa q es ser leal en todo momento 😌😌☺️
2025-02-07
1
Alicia Salamanca Hernández
orien bien por ti no te dejes pisotear por un chico arrogante jajaja 😂🤣
2025-02-07
1