...ALINA...
Al escuchar todo lo que Williams me grito, no lo quería creer, mi mente y mi corazón se rehusaban a aceptar cada palabra hiriente que salía de su boca, pero al hacer un retroceso en mi pasado había tanta lógica y sentido a lo que decía que en verdad comenzaba a doler más de lo que podía haberme imaginado.
Dorian me sostuvo en este proceso tan horrible, que aunque me tuviera entre sus brazos lo hizo gritar de dolor, no pude aguantar más, necesitaba salir de ese lugar me sentía tan asfixiada que si duraba unos minutos más perdería el conocimiento, así que le pedí que me sacara y me llevara con él, sus brazos eran los únicos que tenían el poder de contenerme y sentirme en calma.
Al sentir que me cargo mi mente repasaba cada una de las crueles palabras que él me dijo, culpando de todo a la que pensé que era mi madre, pero en realidad todos tenían la culpa, mi mente seguía remarcando todo hasta que la voz de Dorian me sacó del trance, percatándome que estaba en una habitación que no era la mía.
-estarás bien aquí, estamos en mi casa y esta es mi habitación- asentí, lo vi levantarse, pero lo tomé de su mano impidiéndole que se fuera- tranquila, solo iré a dar la orden que preparen algo para comer.
- negué levantándome hasta abrazarlo- solo quiero que me hagas olvidar todo esto- levante mi rostro besando sus labios al cual correspondió con pasión.
- te amo Alina- al escucharlo mi corazón se reconfortó en medio de toda esta montaña Rusa, mis manos comenzaron a desabrochar su camisa, pero él me detuvo separándose de mí- Alina, mi vida, no es el mejor momento.
- suspiré con frustración ante su bloqueo, mis lágrimas salieron sin control sintiendo sus brazos rodearme- Dorian, mi amor, por favor hazme olvidar.
- ¿estás segura?- asentí, devorándome por completo mientras mis manos desabrochaban su camisa dejando al descubierto su torso.
- te quiero, mi amor.
...DORIAN...
Sabía que haberse enterado así de la verdad y con esa saña con la que encarecía a Williams temía que tuviera otra crisis así que me la lleve para evitar más sufrimiento del que ya alberga en su corazon; al verla tan frustrada por detenerla y tan suplicante me dolía el alma, pero también mi cuerpo la aclamaba a gritos.
Al solo asentir la comencé a devorar con desesperación al igual ella, sentir sus manos cálidas por mi pecho, era sentir una enorme electricidad recorrer mi cuerpo.
La recosté en mi cama viendo sus hermosos ojos cristalizados por todas sus emociones juntas, bese cada centímetro de su piel, iniciando en su cuello y terminando en sus pies, y así es como me tenía en verdad más que rendido a sus pies.
Quite mi camisa desabrochando mi pantalón, nuevamente me subí en ella, adueñándome de sus labios, desabroche su blusa dejando al descubierto su sostén, mientras la recorría con la mirada ella jugaba con mi cabello, me acerque a su oído susurrándole.
- ¿sigues estando segura?, mi amor- ella asintió con una pequeña sonrisa.
- hoy más que nunca, estoy segura de algo y eso es estar a tu lado siempre- bese sus mejillas.
- desde hoy, no podrás alejarte de mí- sonrió y solo nos fundimos en un apasionado beso.
Subí su falda, acariciando con delicadeza sus muslos hasta hacer aún lado sus pantis, la volví a besar entrando poco a poco sin dejar de tener contacto visual, escuche un pequeño gemido y solo basto escuchar su dulce voz para seguir provocándolos sin censura y sin medida.
Nuestra habitación fue invadida por nuestras voces agitadas y más que excitadas, nos deshicimos de la ropa restante estando al natural, pudiendo apreciar su cuerpo lleno de cicatrices de su horrible pasado, mi boca recorrió cada rincón intentando borrar el rastro de su sufrimiento, escuchándola gemir y sollozar, no me detuve quería que en este momento experimentara el placer y transmitirle que ella es mi mundo, probé su esencia al movimiento de mi lengua, en definitiva nunca me cansaría de ella, era él toque perfecto que le hacía falta a mi vida y yo me encargaría de borrar su pasado para iniciar nuestro presente y futuro.
Aun estando unidos me levante llevándola a la regadera donde en aquella habitación la hice mía haciendo el eco de su voz tan excitante, al salir la senté sobre el lavamanos deleitándome con el dulce sabor de sus senos, Alina no para de gemir gritando una y otra vez mi nombre, entrando a su cavidad, donde mis estocadas eran firmes y rápidas, sus uñas decoraban mi espalda, pero aún no caceaba mi sed de ella, pero al verla estaba agitada y más que agotada.
Aumente mi ritmo hasta que sentí su cuerpo estremecerse ahogando su escandaloso gemido en mi cuello, mis estocadas eran más fuertes hasta que pude llegar apretándola más a mi pecho, bese su cabeza levantado su rostro.
- te amo, mi vida recuérdalo siempre- ella asintió, aun con rastros de lágrimas en sus mejillas y solo bese cada una hasta desaparecerlas.
- gracias por haber llegado a mi vida- sonreí bajándola del lavamanos.
Nos volvimos a duchar, le di una playera mía, nos acostamos atrayéndola hacia mí, acaricie su cabello hasta que los dos nos quedamos dormidos.
Al despertar vi el reloj de pared y era media noche, la hora exacta para hacerlo sufrir a ese hijo de puta, me levanté sin hacer ruido, cambiándome.
Tenía pensado no tardar más de la cuenta para seguir cuidando de mi mujer, al verla tan tranquila durmiendo envuelta entre las sabanas, era la mejor imagen que jamás pensé tener este día sobre mi cama, me acerqué besando su frente y salí de la habitación.
Subí en mi motocicleta para llegar lo más rápido posible, después de un eterno camino estacione y entre a la bodega hasta la última habitación, al abrir estaba dormido, tome un balde de agua helada y se la aventé escuchándolo gritar por el factor sorpresa.
- ahora si hijo de puta, en este momento saldremos cuentas- él gritaba desesperado.
Tomé un bate golpeando sus rodillas y donde cayera el golpe, solo se escuchaba sus gritos en medio de la noche y del total silencio.
- eso que hiciste fue una muy mala decisión, porque yo te mataré a su nombre- lo tomé por el cuello ejerciendo presión escuchando el crujir de sus huesos,- tu muerte será tan lenta que sentirás como se extingue tu vida poco a poco.
Ordene a mis hombres que trajeran un asador, lo acercaron y como si de un pollo se tratase, sus gritos iban en aumento, pero la imagen de mi mujer al borde del colapso estaba presente en mi cabeza y eso reavivaba mi furia.
Lo perforé hasta en los lugares menos pensados lesionando sus pulmones, su vida está más cerca de terminarse, no sé cuántas horas pasaron, pero por una pequeña rendija una pequeña luz se asomaba y sabía que ya era hora de irme, saque mi arma disparando infinidad de veces.
Dando la orden que él seria comida para los lobos, subí a mi motocicleta regresando, prácticamente entre corriendo, al abrir aún estaba dormida, me duche poniéndome solo un pantaloncillo, me acosté atrayéndola a mí y era tan placentero y demasiado relajante sentir su cuerpo cerca de mío, que de inmediato me quede dormido abrazado a mi hermosa reina.
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Updated 26 Episodes
Comments
Socorro Ramirez
también la esposa de William es culpable
2024-11-27
1
GiovannaXchelMayaCejudo
ay cero y van 3!!!
2024-11-20
1
Lily Henao
saciaba...
2024-11-03
1