5.- Sádico.

...ALINA...

Todo este tiempo e justificado que lo que hago es costumbre y parte de mi vida, lamentablemente tanto me e acostumbrado que cuando algún cliente quiere tener relaciones lo hago sin quejarme, pero al menos mi buen comportamiento me ha traído algunas recompensas.

Aníbal me ha dejado salir de esas cuatro paredes en la que estaba atrapada, donde ya puedo usar ropa normal y no solo la lencería que siempre son 24/7, e podio salir del club con compañeras junto a los hombres quedándome cuidan que no nos escapemos, pero siempre que salgo aún tengo la fijación de que si mi suerte cambiara de verdad quisiera alejarme e intentar formar una familia, pero creo que esa nunca sucederá porque estoy marcada de por vida.

Con cada encuentro que tengo con algún cliente siempre intento borrar mis fantasmas que aún me acechan cada noche, cuanto daría por haber borrado eso de mi mente, pero aún siguen como una llaga que no puede sanar...

Hoy como todos los días me alistó para recibir a K, me pongo la bata y me siento sobre la cama cruzo mis piernas, veo el reloj en la pared y ya han pasado diez minutos es extraño porque K siempre es muy puntual.

Cuando abren la puerta pensaba que era él, pero solo es Aníbal con su cara de pocos amigos se acerca a mí jalándome para levantarme de la cama.

- ten cámbiate rápido, Collins te llevará con Zayn- asentí, no pregunte más por qué no obtendría más información.

Camine hasta el baño me di una ducha rápida al salir me cambié con un vestido verde supercorto y aperturas a los costados dejando al descubierto mi piel y la lencería que llevaba puesta, entraron las estilistas a maquillarme y peinarme, cuando terminaron ellas salieron, me puse perfume.

Estaba lista cuando entró de nuevo Aníbal, me observo lentamente de arriba abajo, me entregó un abrigo negro y las zapatillas color plata, me las puse y camine tras del hasta salir del club, abordando la camioneta.

En el camino me sudaban las manos y los nervios me invadían conforme avanzaba la camioneta y los minutos no sabía quién era, que tenía que hacer, ni cuanto tiempo estaría allí, entramos a una zona residencial, pasando por unas inmensas y muy hermosas casas, hasta que entramos por una gran reja color gris.

La casa era grandísima, estacionó y antes de poder bajar, giro a verme Collins con su rostro de ¿preocupación?, [Lenin y yo nos hemos echo amigos desde que e podido salir de esa habitación, ya que él es mi custodio cada que salgo al exterior, pero al platicar con el de alguna forma somos cercanos], me hizo señas para qué extendiera mi mano y coloco una pequeña pulsera.

- bonita, si necesitas ayuda, con este podrás mandar una alerta- asentí poniéndome más nerviosa.- tranquila, estaré listo por si me necesitas.

- gracias Lenin, pero, ¿por qué lo haces?- me sonrió acariciando mi mejilla.- ¿sabes que te pones en riesgo tú?.

- porque me recuerdas a mi hermana por eso lo hago pero y no tenemos preocupé que Aníbal no se enterara,- asentí derramando unas cuantas lágrimas hasta que él me limpio con sus dedos- Alina enserió si necesitas ayuda, si te siente mal o lo que sea no dudes en presionar aquí- asentí abrazándolo- bueno bonita, es hora de que bajes.

Asentí, baje de la camioneta y mientras caminaba hasta la inmensa puerta de madera, mis nervios aumentaban tocando infinidad de veces la pulsera que me había dado Collins.

Toque el timbre y abrió una joven, dejándome pasar, me llevo hasta una sala, indicándome que me sentará para esperar al señor Zayn, así lo hice mientras venía ese hombre solo observaba a mi alrededor quedando impresionada por tanto lujo.

Hasta que se escuchaban pasos acercarse a mi dirección, un carraspeo me hizo voltearme y estaba ahí, el señor Zayn, camino hacia mí, al escuchar su voz me produjo algo extraño.

- levántate- así lo hice, me levanté agarro mi mano y me hizo dar una vuelta- quítate el abrigo.

Me lo quité dejándolo en el sofá sus ojos cafés eran tan intensos que su mirada me ponía nerviosa, me agarro de la muñeca girándome de nuevo, me acerco a él, me abrazo hasta tocar mi trasero, estrujándolo con fuerza, no dijo una sola palabra más y solo me cargo sobre su hombro, llevándome escaleras arriba.

Pasamos varias puertas hasta que entramos en una, me bajo dejándome en medio de la habitación, cerro la puerta con llave y lo vi poner como un código en una pequeña pantalla.

Las luces en automático bajaron su intensidad y se comenzaba a sentir fresco, él se quitó la camisa pudiendo ver su torso tatuado, me sentía como un gato acorralado frente a un gran dóberman, se acercó a mí volviéndome a girar, hasta que de la nada me dio una fuerte bofetada, quedándome pasmada.

Arranco mi vestido quedándome solo en lencería, sus labios se curvaron en una sonrisa más que terrorífica y de nuevo me dio otra bofetada más fuerte que la anterior, sentí el sabor de mi sangre, me toque y salía de mi labio inferior.

Me jalo de las muñecas amarrándome a una viga, lo vi tomar una vara y comenzó a pasarla por mis piernas, tenía miedo de lo que intentará hacerme con esa cosa, hasta que sentí el primer azote más que doloroso, mi piel me ardía, solo sujetaba la soga con fuerza para aminorar el intenso dolor que sentía, cuando me dio el segundo azote grité y él al escucharme solo lo avivó más, azotándome sin parar, por más que gritaba que se detuviera nunca lo hizo.

Mis muñecas dolían por intentar zafarme del amarre, ya no quería que me pegara con eso, mis piernas las sentía arder y mis lágrimas no paraban de salir, él se acercó pasó su mano por mi nuca y solo me beso tan salvajemente que sentí sus dientes apretar mi labio, hasta que se separó de mí y solo me sonrió.

Al desatarme me caí al suelo y sin ayudarme en nada continuó pegándome, mi mente estaba de nuevo en blanco, el sonido de cada azote resonaba en la habitación, mi cuerpo dolía y temblaba, podía ver en el piso marcas de sangre.

Al ver que se alejó me levante con la poca fuerza que me quedaba, él al verme que me había levantado frunció el ceño, camino hacia mí y solo intente defenderme, pero fue inútil, comenzó a golpearme a puño cerrado.

solo sentía que de esta no saldría con vida, hasta que recordé la pulsera, intente presionar el pequeño botón, pero me lo impidió con sus brazos, arrancando mi pulsera de un solo jalón.

Yo aún quería vivir, saque fuerzas de no sé de donde y pude quitarlo de encima, busque con desesperación la pulsera, pero él jaló mi pierna y solo lo patee, al encontrarla de inmediato presione el botón, hasta que sentí un golpe en mi cabeza.

Me sentía desorientada, no reaccionaba y él solo me volteó presionando su gran cuerpo contra el mio, hasta que pasó lo inevitable seguía viendo ese rostro donde reflejaba satisfacción máxima, pero mis sentidos aun estaban perdidos, hasta que vi hombres sometiéndolo.

Pude ver a Collins quien me cargo y me saco de ese lugar, sentía mis ojos pesados, sabía que él me hablaba, pero no lograba escucharlo, hasta que solo vi obscuro.

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Comments

Socorro Ramirez

Socorro Ramirez

cuánto depravado. son una basura. ojalá alguien los haga pagar lo que hacen. son unos infelices

2024-11-27

2

Ana María Lastra

Ana María Lastra

porque la vida se ensaña con ella de esa manera, tengo el corazón arrugado de tanto dolor soportado por Alina /Smug//Smug//Smug/

2024-08-24

2

Carmen Maria Julca Juarez

Carmen Maria Julca Juarez

maldito enfermo

2024-08-05

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