6.- Marcas de dolor.

...NARRADOR...

Después de que Lenin entrará para ayudar a Alina, él la llevó lejos, a una pequeña casa en medio del bosque, donde podrían curar las excesivas heridas que tenía en su cuerpo mientras él regresaba por órdenes de Aníbal, la madre de él cuidaría de ella, hasta que se recuperase.

Al llegar notificó lo que había sucedido y dando por muerta a Alina, era la única manera de que ella pudiera alejarse de ese lugar.

Aníbal estalló al enterarse que su mejor servidora la habían matado y fue directo a desquitar la gran pérdida millonaria que Zayn le había causado, después de darle fin a ese hombre.

Aníbal insistía que quería ver el cuerpo, pero Lenin le recordó las reglas del establecimiento, que si alguien moría de inmediato lo meterían al horno para no dejar huella alguna, el suspiro con frustración hasta que solo acepto yéndose del lugar...

Pero Collins tenía otros planes para ella, ya que él al solo verla le recordaba a Frani su pequeña hermana que también se dedicó a vender su cuerpo, pero la diferencia fue que ella lo hacía por placer y Alina era obligada.

Sin embargo, al no haber podido salvar la vida de su hermana su única forma de redimirse era salvando a Alina y así lo haría, solo esperaría a que se recuperase para sacarla de Londres, antes de que se enteraran de la verdad.

...ALINA...

Abrí los ojos poco a poco, ya que la luz era muy intensa y causaba molestias en mis ojos, me intente levantar, pero un dolor intenso invadió mi cuerpo quejándome, volví a recostarme cuando vi una silueta acercarse, al voltear reconocía ese rostro, era la mamá de Lenin.

Ella solo me veía con pesar, acariciaba mi cabello, no necesitamos decir una sola palabra, con una simple mirada decíamos mucho más que mil palabras, me dio de comer, tome mi medicación y me hizo curación en mis heridas, vendando casi todo mi cuerpo.

La señora Frida era una mujer de edad avanzada, pero era tan amorosa y comprensiva, que ella solo me escuchaba sin juzgarme o señalarme.

Al no poderme ayudar para poder levantarme y darme un baño, tuvimos que esperar a que regresara Lenin.

Espere tres días después de que había despertado cuando regreso Lenin, quien al verme me abrazo con efusividad.

- hola bonita, ¿cómo te sientes?- forcé una sonrisa para mostrarle que todo estaba bien, tome su mano apretándola ligeramente.

- gracias de verdad, y me siento mejor que antes -asintió levantándose de la cama y fue en busca de su mamá.

Mientras él regresaba yo intentaba levantarme siendo tan doloroso e insoportable que no pude evitar gritar hasta estallar en lágrimas.

- ¿por qué a mí?, ya no quiero sufrir, ya no- solo sentí unos brazos rodearme y sabía que era Lenin y solo me quebrante aún más, ya no pude retener más mi dolor.

- calma bonita, Alina, desde hoy todo cambiará- asentí aún hundida en su pecho- ven te ayudaré a bañarte.

Asentí, me cargo llevándome hacia el baño, sabía que Lenin al ayudarme a bañarme me vería desnuda, pero que más daba infinidad de veces me vio así cuando por castigos de Aníbal él tenía que desamarrarme de la viga que había en esa habitación, así que perdí la vergüenza con él.

Me sentó en el inodoro, mientras preparaba la tina, cuando ya estaba lista me quito la camisa que llevaba puesta, me cargo de nuevo y me metió a la tina y comenzó a bañarme, al verme tan vulnerable mis lágrimas salían, mi corazón estaba tan roto y mi alma tan lastimada que cualquier pensamiento me podría sensible.

Mis lágrimas solo caían sin cesar, mi pecho dolía tanto que cada respiro era más que doloroso, Lenin beso mi frente y sin darme cuenta él se metió a la tina, se sentó atrayéndome hacia él, me rodeo con sus brazos y solo me recosté en su pecho mientras él acariciaba mi cabello.

- calma, ya todo paso, verás que pronto cambiaría tu vida, hermanita- al escucharlo mis lágrimas cesaron sintiéndome tan bien por sus palabras.

No sé en que momento paso, pero solo me quede dormida abrazada Lenin aun dentro de la tina.

Al despertarme aún estábamos bajo el agua, me incorporé y él también estaba dormido, hice un poco de ruido hasta que lo vi abrir sus ojos color avellana, me sonrió, se levantó hasta salir de la tina.

Me saco envolviéndome en una toalla, me sentó en el inodoro y lo vi desabotonarse su camisa y por inercia tapé mis ojos, lo escuché reír hasta que volvió a cargarme llevándome a la habitación.

Me dio una bolsa con una pijama de conejito, me hizo curación y comimos los tres en la habitación.

Los días avanzaban tan rápido que mis heridas estaban sanando por completo, pero dejando cicatrices en mi piel, me sentía tan cómoda aquí, que ellos ya eran como mi familia, Frida me brindaba el amor de madre el cual nunca tuve y Lenin era el hermano mayor el cual tampoco pude tener.

Hasta que un día notaba muy nerviosa a la señora Frida, por más que le preguntaba solo me decía que estaba todo bien, cuando cayó la noche estaba todo silencioso y de repente se escuchó una camioneta frenar.

Me levanté para asomarme por la ventana cuando vi a Aníbal con varios hombres bajar de la camioneta, mis ojos crecieron y mi temor me invadió hasta que una mano me cubrió la boca, entre en pánico, pero al hablarme sabía que era él.

- tranquila bonita, no hagas ruido- me tomó de la mano sacándome por la puerta de atrás, metiéndonos por un oscuro bosque.

- Lenin, tu mamá está en la casa- él asintió - tenemos que ir por ella, Lenin.

- tranquila, mi madre sabrá que hacer- abrí mis ojos tan grandes por lo que dijo- ella me pidió que te sacara de ahí.

Asentí y no volví a decir una sola palabra, solo seguimos caminando sin parar, hasta que un estruendo me hizo estremecer, el sonido se había escuchado por donde estaba la casa de Frida, vi a Lenin suspirar apretó mi mano y seguimos caminando.

No sé cuanto duramos caminando, pero comenzaban a doler mis pies, al llegar era como una explanada, había avionetas, me quede observando hasta que me jalo y corrimos hasta una.

- sube, rápido- lo veía aún sin soltar su mano- Alina, vamos ya sube.

- pero y tu Lenin, porque no vienes conmigo- él negó soltándose de mi mano.

- estaré bien, no te preocupes, ahora sube, hermanita por favor, te estoy regalando tu libertad - se me hizo un gran nudo en mi garganta y bajé de nuevo la escalerilla hasta abrazarlo.

- gracias hermano- me sonrió, beso mi frente.

- ahora vete, te extrañaré bonita - sacudí mi mano en despedida, hasta que aborde la avioneta.

Al sentir el movimiento de la avioneta, por la ventanilla vi a Lenin alejarse a toda prisa perdiéndose entre el bosque, emprendimos el vuelo, no se a donde iría, pero una cosa si tenía en mente que haría lo que esté en mis manos para seguir viva en esta vida.

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Comments

Socorro Ramirez

Socorro Ramirez

qué no le pase nada a leni, cómo supieron donde estaba

2024-11-27

1

GiovannaXchelMayaCejudo

GiovannaXchelMayaCejudo

ay mi Dios parece maldita...
todo el que la ayuda muere en el intento...
🥺😔

2024-11-20

1

Sol

Sol

y no vayas a buscar trabajo nuevamente en un club

2024-02-20

9

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