Capítulo VII

Cuando la policía llegó Escarlata estaba sentada en el sofá, las heridas de bala aún sangraba, el motivo es que las balas aún estaba en su interior, o ya hubiera sanado.

– Esta herida – dijo el oficial que primero había entrado – ¿Qué pasó?

– Intentó matarme – dijo Escarlata simulando una voz débil, pero la verdad es que ya ni dolía.

– ¿Que sucedió? – antes de contestar Escarlata simuló desmayarse.

– La ambulancia ya llegó – dijo una mujer desde la puerta.

– Díganle que entren y que ella está herida.

Ya iba en la ambulancia, cuando llegaron la operaron de urgencia, sintió todo durante la operación, la anestesia no había hecho efecto alguno.

Cuando la habían llevado a su habitación de hospital Dark inmediatamente entró para verla

– Hola – dijo Dark – Sé perfectamente que no estas dormida – Escarlata abrió los ojos y lo miró, estaba vestido informal, pero solo con ropa negra.

– Hola – dijo Escarlata sonriendo.

– ¿Qué pasó? – Dark se sentó en la silla junto a la camilla.

– Intentó matarme.

– ¿Cómo?

– Puso veneno en el sushi y... Luego me disparó, después me pasó la pistola y le dispare en la cabeza porque me dijo... – una lagrima salió de uno de los ojos de Escarlata

– ¿Por qué lloras? – Escarlata señaló con la vista hacia la puerta, un policía estaba justo ahí

– Disculpe... – dijo el policía – Puedo hacerle un par de preguntas

– Claro – dijo Escarlata – Dark...

– Yo... espero afuera – dijo Dark antes de salir, el policía cerró la puerta y se sentó donde antes estaba Dark

– ¿Qué fue lo que sucedió?

– Ella... intentó matarme, me dijo... Muchas cosas. Ella es "D".

– ¿Que? – susurro

– La grabación que estaba entre mis pertenencias, ahí está todo, sólo pido una cosa, no digan que ella era, sólo digan que "D" desapareció.

– Esta bien, a petición tuya, pero muestrame la grabación, solo tus familiares pueden sacar cosas de las pertenencias.

Escarlata le dijo a Dark y él fue a buscar la grabadora.

– Tú fuiste quien llamó a la policía desde tu móvil, también dijiste que habían más victimas

– Si, ella me lo dijo, cuando me estaba apuntando dijo que... mató a sus padres y que había sido hace ya días, pero hay algo que ustedes no saben, ella sufría de maltratos de ellos, no me sorprendería que lo haya hecho en defensa propia y siempre cuando sus padres iban de viaje yo o cualquiera de sus amigas iban a estar con ella

– Encontramos a sus padres y espero la grabación, ¿te das cuenta Escarlata? Estás a salvo ahora

– Lo sé, pero era una de mis mejores amigas...

– Eso ya no importa, tú la asesinaste en defensa propia y eso es lo que cuenta, de todos modos hubiera ido a la cárcel si esto no hubiese pasado

> Sí esto no hubiera pasado... Ella no estaria muerta por ocultarme a mi

Dark llegó y pasó la grabación, el policia la puso y dark grabó con su celular por si a caso

– Eso es todo, la declaración está aquí, ahora "D" desaparecerá – El policía salió de la habitación junto con Dark y se quedó sola por un rato

Escarlata se había quedado dormida cuando Catalina entró, tenía los ojos rojos de tanto llorar

– Escarlata... – la llamó en vos baja, Escarlata abrió los ojos lentamente

– ¿Cata? – Escarlata la miró, Cata tenía la cabeza baja y lagrimas bajaban por sus mejillas

– Ella estaba enfadada, ella... Ella no te hubiera hecho daño, no la odies... Por favor – Catalina comenzó a llorar fuertemente

– No la odio – susurré y ella me miró

– Susana... Estaba enamorada de ti – susurro

– Susana no merecía morir – dijo Escarlata soltando lagrimas, Escarlata lo creía

– Lo sé, pero lo hiciste en defensa propia, la verdad es que eras tú o ella y yo...

– ¿Hubieras preferido que hubiera sido yo?

– No – dijo rápidamente y cortando el flujo de lagrimas – Quizá no nos llevamos muy bien pero... no quería que ninguna de las dos muriera, yo quería que siguiéramos todas juntas, recordando de buena forma a Cristina y hablando de chicos, cosas que hacemos las adolescentes, pero ahora... ya no sé que hacer, ni siquiera sé si seguiremos siendo amigas y... ni siquiera sé si algún día lo fuimos, solo nos unían... Cristina y Susana, aunque ella te amaba... Pero estaba dolida

– Creo que es verdad

– Te propongo algo... ¿quieres que seamos amigas?

– Por mi encantada – Escarlata le sonrió agradablemente

Habían pasado ya dos días y a Escarlata le habían dado de alta, su herida había sanado rápidamente

Ya bajando del auto de Dark entraron rápidamente a casa

– ¿Como te sientes? – le preguntó luz a Escarlata

– Bien... quiero ir a ver a Lucifer – dijo Escarlata entrando ya a la casa – Sé muy bien que Susana no merecía morir – bajó la cabeza

– Intentó matarte – dijo Dark entrando a la casa

– No, no te das cuenta... Ella me protegió.

– Mató a sus padres - contrapuso Dark

– Ellos merecían morir y lo sabes, si no los mataba ella los terminaría matando yo o posiblemente tú – Escarlata comenzó a subir las escaleras y Dark la iba siguiendo

– Realmente quieres ir a ver a Adonis ¿cierto? – dijo Dark resignado

– Sí – Dark vio una sonrisa que nunca antes había visto en Escarlata

– Te llevaré

Dark y Escarlata fueron a ver a Lucifer, pero no había nadie ahí

– Voy a buscarlo... espérame aquí – le dijo la pelirroja al albino

– Claro – Dark lo único que hizo fue apoyarse contra la pared

Entrando a la habitación donde Adonis la había llevado anteriormente, vio, lo que era para sus ojos una horrible escena, Adonis estaba golpeando a Susana

– ¿Qué es lo que haces? – preguntó Escarlata

– Según su vida ella no debería estar en el infierno, pero según yo... ella debe sufrir – dijo justo antes de enterrar una cuchilla en la cabeza de Susana

– No, basta – dijo una enfadada Escarlata – ¿No que tú sabes juzgar?

– No lo entiendes, no pueden saber que tú la mataste

– ¿Quienes? De que hablas

– Podríamos tenerla cautiva por siempre...

– Joder Adonis, para de una vez y explicate

– También puedo convertirla en un gato y te la puedes llevar afuera y fingir que es tu nuevo gato...

– ¿Le puedes devolver la vida?

– Sí, pero no con su verdadero cuerpo

– ¿Por qué no haces que sea otra persona?

– Porque ella también debe quererlo y sinceramente, no debía morir, no tenía que morir, sólo tú puedes matarla, pero no debes, la mataste, joder Escarlata la mataste.

– Por favor no me hagas sentir más culpable

– Escarlata... – dijo Susana susurrando – Sálvame de él

– Tranquila, yo te salvaré

– Yo... lo siento – Susana aún tenía la cuchilla en su cabeza – Esto... duele y... quema – Escarlata intentó sacar la cuchilla, pero le quemó la mano

– Lucifer, quítale la cuchilla – Lucifer/Adonis lo hizo inmediatamente

– Mi cuerpo... duele

– ¿Qué le hiciste? – Escarlata miró a Lucifer con mucho enojo

– Solo le apliqué mucho castigos y... La llevé al infierno, donde su cuerpo se quemó y luego se congelo

– Duele... – volvió a decir Susana

– Haz algo rápido – gritó Escarlata a Lucifer

– Lo haré, solo tengo que cambiar su cuerpo, vete, no puedes estar aquí

– ¿Quieres que me vaya? – dijo Escarlata, Susana dijo "no" en un susurro.

– Está bien, quédate

Escarlata vio como el cabello de su amiga cambiaba de color hasta llegar a un negro profundo, sus rasgos se hicieron mucho más finos y sus ojos cambiaron a un tono violeta, su figura era mucho más fina, sus uñas se alargaron y cambiaron a un color rojo fuerte, su piel ya no estaba quemada y el tono de su piel era como la de Dark, incluso su vestimenta había cambiado; tenía un largo vestido blanco

– Hola – dijo Susana cuando Lucifer ya había terminado de trasformarla

– Hola... ¿Cómo quieres que te digan? – preguntó Lucifer

– Mi nombre antiguamente era Susana... ahora pueden decirme – miro a Escarlata buscando respuesta.

– Bienvenida Jazmín – dijo Escarlata sonriendo

– Hola Escarlata... Jamás me arrepentiré de lo que hice.

– Susa... Jazmín – se corrigió – Sabias todo lo que ocurría a mi alrededor, ¿no?

– ¿Rexuerdas lo que dije? – Escarlata negó con la cabeza y Jazz suspiró

– Lo siento...

– Lo sé... ¿Dónde estamos?

– Estamos con el diablo... mi padre.

– Me quiero ir de aquí – dijo mirando a Lucifer.

– Claro, ya nos vamos – Escarlata le sonrió.

Ambas estaban por salir cuando Lucifer detuvo a Escarlata

– No me has dado nada a cambio por lo que hice – dijo él muy cerca de los labios de Escarlata

– ¿Qué es lo que quieres? – preguntó la pelirroja

– Solo una cosa... un beso.

– Está bien – Escarlata acortó el espacio que había entre ellos para así tocar los labios de Lucifer.

Se estaban besando, y Jazmín solo los miró por una milésima de segundo sintiéndose impotente.

– Escarlata... – las pálidas mejillas de Jazmín se tiñeron de un leve rosa.

– Ya... vamos – dijo Escarlata cuando se separó de Lucifer, se acercó a Jazmín y la tomó del brazo para guiarla por el camino.

Llegaron donde estaba Dark rápidamente.

– Dark – dijo Escarlata llamando la atención de este.

Dark la miró y le sorprendió al ver a la pelinegra junto a Escarlata.

– ¿Ella... es...? – Dark no sabía exactamente como formular aquella pregunta.

– Ella es Susana, ahora se llama Jazmín y... vivirá con nosotros.

– ¿Qué?, no puedes decidir eso así como así – dijo Dark algo molesto.

– Tú no me preguntaste NADA cuando vino Luz... te recuerdo que solo me informaste.

– Ya, ok... se quedará, pero no por mucho, que se compre una casa.

Ya de vuelta a casa Escarlata fue a dejar a  Jazz a su habitación.

– Yo... quiero... cambiarme de ropa – dijo mirando su vestido blanco.

– Querida... el blanco no te viene – dijo Escarlata aguantando la risa.

– Lo sé... préstame ropa.

Escarlata fue a su cuarto seguida de Jazz y ahí le pasó unas converse moradas, un jeans negros y una polera negra con pequeños diamantes (reales) incrustados en ella.

– Gracias – dijo Jazmín luego de recibir la ropa.

– No hay de que – Escarlata mostró una sonrisa cálida.

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