Capítulo VI

– ¿Por qué D estaría obsesionado conmigo? – dijo Escarlata, asustada, tenia miedo y las lágrimas salían incontrolables.

– No lo sabemos y es nuestro deber averiguarlo – dijo el jefe de policía – Pondremos una persona para vigilarlos.

– ¿Vigilarnos? – preguntó Luz sorprendida, ella estaba segura que ya sabían que eran ellos, esa formalidad... ¿Para qué?

– Me refería es que es para que nada malo les suceda, lo más seguro es que no le pase nada a Escarlata, pero no es seguro que ustedes estén a salvo – dijo mirando a Luz y a Dark tratando de ver alguna señal en sus ojos, pero todos parecían estar asustados.

Pero de pronto Luz saltó al ataque de Escarlata, ni siquiera sabia por qué lo hacia... Quizás, sólo quizás, estaba celosa.

– No creo que me pase nada, no soy para nada cercana a Escarlata, casi ni la conozco – dijo Luz cruzándose de brazos y mirando hacia otro lado. La verdad es que lo dijo por celos, pero también sabía perfectamente que la policia sabía qué ella había llegado recién, seria raro su relación tan cercana.

– Tampoco tú me agradas – dijo Escarlata mirando hacia ningún lugar en especifico.

El policia hizo que salieran todos y sólo se quedó con Escarlata en el living.

– No entiendo que acaba de pasar pero necesito saber que es lo que ocurrió.

– Es la hermana de Dark, no la conocía hasta hace unos días, ella no debió vivir esto, sólo vino de visita... La verdad es que si me quiere a mi... ¿Por qué mierda no me mata a mi?

– Los psicópatas en general quieren que su victima real sufra lo que usted, Escarlata, está sufriendo ahora... El hecho incontrolable de que es lo que va a pasar, "¿por qué los mata y no a mi?", "¿Por qué hago tanto daño?" Es así cómo mantienen a su victima original asustada hasta que esta prefiere ceder a la presión.

– Preferiría morir antes de ver a un cercano mío morir nuevamente...

– Eso jamás, nuestro deber es mantenerla a salvo y también un poco alejada socialmente, tanto cómo para que no mate a nadie más cómo para que la deje de dañar.

El policia vio a Escarlata mal, estaba perdida en sus pensamientos y totalmente asustada.

– ¿Es posible que me internen en alguna parte? – el policia se frustro, entro pensando que ella podia ser la asesina y sólo terminó con una joven totalmente asustada a la cuál sin querer había herido con cada una de sus palabras, no quería que Escarlata terminara con su vida, si es lo que realmente dijo y no lo que piensa, cómo ahora lo ve, es a ella, la principal victima, a la que se debe proteger.

– Señorita, va a estar bien, la protegeremos a usted y los que ama, por favor, luche.

– ¡No! – gritó Escarlata – Estoy harta de que mis cercanos mueran, siempre pensé que era mala suerte, ir a un funeral cada ciertos meses, ya se me hacia normal, pero veo que no lo es, ¿no lo es? – Escarlata lo miró buscando respuesta, este niega – Así no puedo, en serio no, ya no quiero que mis cercanos por culpa de un tal asesino que ni siquiera se quién es, mueran, por favor... Salveme.

– Y eso haré – abrazó a Escarlata y esta se puso a llorar en sus brazos. Pues sabia que si esto pasaba tenia que ser espontánea y no pensar, parecer desesperada, para que todos le creyeran.

El policia con un movimiento de mano hizo entrar a Dark y a Lucia. Solto a Escarlata y fue Dark quien la abrazó.

– Gracias señor – dijo Dark abrazando a Escarlata, también con ojos llorosos.

El hombre se sintió culpable por lo que acababa de pasar, una chica, por su culpa, entro en crisis y ya no podía hacer nada para remediarlo.

Cuando todos se fueron notaron la presencia de micrófonos en casa.

Luz borrando toda señal de los micrófonos y haciendo que estos pusieran conversaciones de que se hiba a superar juntos, finalmente comenzaron a hablar.

– Joder chicas, pensé que se llevaban bien.

– Yo también – dijo Escarlata cruzándose de brazos.

– Yo no dije que me cayeras mal, solo que prácticamente no tenemos nada que ver.

– Cállate, sabes muy bien que D no te atacara... ¿o tal vez sí? – Escarlata miró a Luz con su típica sonrisa un tanto psicópata, pero inocente.

– Dark cállala o la callo – la pelinegra se dio media vuelta y comenzó a caminar escaleras arriba.

– Pff – resoplo Escarlata – ¿Qué le sucede?

– No lo sé...

En otro lugar una mujer, precisamente la esposa de una de las tantas victimas de Dark estaba hablando con un policía privado, Alex escribía todo mediante ella le hablaba.

– ¿En cuanto tiempo más crees poder encontrar al asesino de mi esposo?

– La verdad es que no sé, podría demorarme tanto una semana como años.

– Espero que sea la primera opción, no sería tan difícil hacerte llegar a la tumba, lo único que quiero es matar a ese tal D – la mujer estaba furiosa – mis hombres lo acabaran en menos de un minuto.

– Sabe... ya no sé si quiero trabajar para usted...

– ¿Que me dice?

– Nada.

Alex ya llegando a su casa abrió su notebook y abrió los archivos de la policía, no es difícil hackearlos

– Escarlata... – dijo leyendo el nombre en una de las carpetas – Casi todas las muertes están a su alrededor...

Su celular comenzó a sonar, numero desconocido, contestó.

– Halo, ¿Quién?

– Hola querido Alex.

– ¿Venus? - preguntó extrañado.

– ¿Por qué te sorprendes?

– No me sorprende, solo que no me llamabas desde hace ya un tiempo.

– Si... ¿Quieres que te ayude con un caso?

– Claro, ¿sabes algo sobre D?

– ¿D? ¿El asesino en serie?

– Si.

– Si sé sobre él, pero no te diré quién es, no quiero tener problemas con el diablo.

– ¿Es algún ser sobre natural?

– Sólo te diré que no puede morir.

– Un ser inmortal... Será más difícil.

– Te pudo ayudar, pero no directamente... Lo siento.

– Está bien, me las arreglaré solo.

– Suerte.

Escarlata estaba en el cuarto oscuro recostada en el piso jugando con un espadín cuando Luz tocó a la puerta.

– ¿Quién? – preguntó Escarlata poniéndose de pie rápidamente.

– Soy Luz... ¿Puedo entrar?

– No, yo saldré – la pelirroja dejó el espadín en su lugar y antes de abrir la puerta apagó la luz, no quería que Lucia viera el interior de aquel cuarto

– Emm... yo – comenzó a decir Luz

– Tú... – dijo Escarlata

– Yo lo siento, la verdad es que me importas mucho, pero antes de que vieras a Adonis yo era su niña... Era como su hija, siempre hice lo que me pidió y luego vuelves tú, el te conoce y... Te besa como si nada, yo nunca recibí uno de sus besos y me hubiera encantado probar sus labios – Escarlata sonrió, no podía creer lo que escuchaba.

– Te gusta Adonis – dijo sin poder borrar su sonrisa.

– No – Luz miró hacia un costado y sus mejillas tenían un leve rubor.

– No era una pregunta – volvió a decir la pelirroja.

– Ya, si... Me gusta ¿y?, ¿hay algún problema?

– No, claro no.

Después de unas horas Escarlata recibió una llamada de Susana.

– Oye... ¿Podríamos juntarnos?

– ¿He?... ¿Cuándo? – Preguntó Escarlata

– ¿Puede ser hoy?

– ¿A que hora?

– Son las 8... ¿Puede ser en una hora más?

– Claro, ¿Dónde nos juntaremos?

– Ven a mi casa, estoy sola.

– Ya, entonces en tú casa en una hora.

– Ven sin comer, tendré hecho algo, sé que te encanta el sushi.

– Me conoces muy bien.

– Pues claro, soy una de tus mejores amigas.

– Si, ya me voy a arreglar.

– Oka, yo también – dijo Susana a través de la otra línea, ambas cortaron al mismo tiempo.

Escarlata ya estaba lista, se había puesto un vestido negro y cómo seguridad puso una daga lisa con filo por ambos lado en el cinturón de su vestido, lo pensó un rato, pero si se veía involucrada, todo el teatro de antes, se iria al carajo. Por lo que las sacó.

– Todo sea por mi libertad... ¡Dark! – gritó desde su habitación – Préstame tú auto.

– No, ve en taxi – dijo Dark.

– Ok.

Salió de su habitación y bajó la escalera, salió de su casa sin despedirse y caminó hasta que logró hacer parar un taxi, dió la dirección de la casa de su amiga y la dejaron justo en la entrada.

– Gracias, aquí tiene – le dio el dinero exacto y bajó del taxi, tocó la puerta de entrada de la casa de su amiga y esta le abrió.

– Hola Susi – le dijo Escarlata a Susana

– Hola Essy – dijo Susana sonriendo – El sushi está en el living, veremos una peli y hablaremos.

– Crees que hablaremos si vemos una película – preguntó Escarlata mediante iba entrando a la casa.

– No, por eso veremos una que ya hemos visto "Crimen perfecto"

– Esa es una buena película.

–Lo sé – Susana sonrió ladeando levemente su cabeza hacia un costado.

Escarlata se sentó en el sofá del living y vio el sushi, se veía realmente exquisito, pero no tenía un buen presentimiento.

– Si quieres comer cómelo, yo soy alérgica al camarón, así que no comeré de esos, lo hice especialmente para ti.

– Gracias – Escarlata iba a comerlo, pero al momento de que toco su lengua sintió un sabor levemente diferente, lo quitó de su boca y sintió olor del queso... veneno para ratas – Yo no soy una rata – dijo Escarlata sin mirar a Susana

– Wou, te diste cuenta – Susana al darse cuenta de que Escarlata ya no comería el sushi que tan especialmente había preparado para la mujer que ama, comenzó a buscar entre los cojines del sofá la pistola automática que ahí había guardado, se puso de pie y apuntó directamente a la cabeza de Escarlata.

– ¿Por qué lo haces? – preguntó Escarlata poniéndose de pie lentamente

– Escarlata – susurro y poniendo a andar una grabadora que puso sobre la mesa comenzó a relatarle cada uno de sus crímenes que había cometido "D" pero... Diciendo que era ella, Susana.

–No te muevas – Susana estaba tiritando mediante sostenía el arma, realmente no quería hacerle daño, el veneno... Ella podia ponerlo sin olor, pero Escarlata debía darse cuenta...

– Solo quiero verte y preguntarte... – Escarlata la miró y Susana en vez de dirigir la mira de la pistola hacia la cabeza de Escarlata había bajado hasta el estomago de esta – ¿Por qué me quieres matar?

– Te he amado desde que vi cómo mi padre, el "D" original mataba a tus padres, sólo continue, pero a tú alrededor, ese hombre me trataba cómo la mierda, pero ya no está, ni él ni mi madre.

– ¿Que es ese olor?

– Mis padres.

– ¿Qué?

– Los mate ya hace una semana, el olor es cada vez más horrible.

– Estas loca, llamaré a Dark para que venga por mi.

– No lo harás, ahora... – Susana disparó justó al estomago de Escarlata, si, eso dolió y gritó aunque no llegaba a ese punto, estaba segura, Susana sabia, quería protegerla, Susana... La amaba – Escarlata soy tú mejor amiga, después de Cristina, claro, espera, no está y disparó nuevamente, sólo quiero que no sufras, una bala duele menos que cada corte. Pero no importa, te dejaré vivir.

Le pasa él arma.

– Escuché lo que decias, matame y dejaré de hacerlo, de lo contrarió matare inclusive a Dark, disparame Escarlata.

Y Escarlata disparó, en si... No entendía nada. Pero se sentia aliviada. Prefirió matar a Susana, pues sabia que por todos los crímenes iria a prisión eternamente y por salvarla no merecía eso. Lo que no esperaba Escarlata, es que la bala en si era diferente y con aquello Susana y su cuerpo morirá lentamente aunque él disparo fuera en la cabeza.

Susana toco levemente el suelo cuatro veces con los dedos.

– Moriré Essy – susurro – era la única forma de salvarte, ya para con "D" y no te asustes, ellos no escuchan esto. Miró la hora, se habia detenido, el tiempo se habia detenido – Es la bala del tiempo, mata lo que sea, esa bala, era para ti, pero mirame, salvandote, quién lo diria.

– Susana, yo no moriria – susana rió debil.

– Esta bala mata lo que sea, cuando muera él tiempo volverá a ser normal y sentirás todo esto cómo un sueño, olvida a "D" sólo sigue tú camino, salvate de los mortales. Te amo Essy

Y Susana murió dejando él tiempo en la normalidad y Escarlata en un momento dudo de todo lo que escuchó, todo estaba cómo cuando disparó, incluso tenia él arma arriba aún apuntando.

Llamó a la policía unos segundos después de salir de aquel shock.

Escarlata escondió la grabación parandola y suspiro, "D" desaparecería. Pero si alguien se enteraba de esto odiarían a Susana y no quería eso.

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