Sofía
16:00 pm
Conduje al único lugar al que podía ir en ese momento: el cementerio público de Miami. Compré girasoles en una tienda cercana y unos dulces que imaginé que le hubiesen gustado a mi niña. Al llegar, estacioné mi auto, tomé la bolsa con lo que había comprado y cerré mi auto. Después de caminar unos minutos, llegué a la tumba de mi Alexia. Cambié sus flores y dejé el frasquito con los dulces que compré. Me puse a cantarle una canción de cuna que mi abuela me cantaba para dormir, típica de su pueblo en Polonia. Entre mi canto y mis lágrimas, perdí la noción del tiempo que estuve sentada ahí. Una mano tocó mi espalda, grité asustada y cuando me volteé a mirar, vi unos ojos grises tristes, enrojecidos por las lágrimas que corrían por sus mejillas. Era imposible descifrar sus emociones. Solo se arrodilló a mi lado y comenzó a llorar como un niño desamparado que acababa de perder algo muy valioso.
Alberto
10:00
Cerca del mediodía, recibí una llamada de mi madre preguntando por Sofía y diciéndome que Tango le informó sobre lo que Sofía me gritó en mi cara. Me pidió venir inmediatamente y me dijo que era el momento de saber una verdad de la que no tenía conocimiento.
"Mamá, ¿dónde estás?"
"Aquí, en mi habitación."
Estaba esperando sentada en su cama con una caja en sus manos, la cual me dijo que podría ver una vez que escuchara una verdad que ella tenía que contarme sobre acontecimientos que sucedieron aquí en Miami cuando mi padre me envió a Londres.
"Todo lo que Sofía te dijo es verdad. La noche en que estuvieron juntos, Sofía quedó embarazada de ti. Yo, como tu madre, al enterarme de lo que sucedió aquella mañana por Tango, decidí seguir por meses a Sofía Ventura en silencio, sin que ella se diera cuenta. Ella, después de lo sucedido, fue expulsada por Alondra de la casa y quedó sola con el apoyo de sus amigas y Antonio, quienes estuvieron con ella durante gran parte de su embarazo. Él le prestó aquella granja camino a Tampa que ella heredó posteriormente. Antonio recibía dinero de mí mensualmente para que Sofía sobreviviera durante el embarazo mientras creaba un plan a escondidas de tu padre para que no le hiciera algo a ella o a su bebé, mi nieta. Él estaba ocupado con el trabajo y con Britanny, que fue el vientre de alquiler que trajo a mi Elaia a este mundo. Giancarlo no se preocupaba mucho por lo que yo gastaba en tiendas de bebés o en consultas médicas. Él creía que las gastaba con Britanny y Elaia, hasta que un día llegó a la casa hecho una furia, rompió varias cosas y me golpeó brutalmente, como acostumbraba siempre. Me dijo que durante meses supo que yo estaba manteniendo el bastardo que Sofía tenía en su vientre. Que apenas naciera, arrancaría al bebé de sus brazos, así tuviera que inventar que Alexia y Elaia eran mellizas concebidas por subrogación. Fue tan grande mi miedo que decidí ponerme en contacto con Marion Liberman, la abuela de Sofía. Le di una gran cantidad de dinero para que viajara a Nueva York de inmediato. Necesitaba poner a Sofía y a mi nieta a salvo de la furia de tu padre. Pero la vida tenía otra cosa preparada para ellas. Camino al aeropuerto, sufrieron un accidente fatal que acabó con la vida de Marion y mi nieta. Me siento tan culpable de no haber hecho más por ellas. Cada aniversario de la muerte de Alexia, prendo aquella vela blanca en su honor. Es el único homenaje que puedo rendirle a mi nieta."
"Porque yo nunca supe esta historia, porque me dejaste creer lo peor de Sofía."
"Lo peor de Sofía lo creíste tú solo. Te empeñaste en seguir una postura de defensor conmigo que realmente jamás entendí. Más que un dolor, Alondra fue un alivio para mí. Tú sabes que yo jamás amé a tu padre y otra mujer para mí significaba no tener que ser tocada por ese maldito hombre. Por eso decidí pagar el tratamiento de Alondra como un agradecimiento por sacarme a tu padre de encima."
"¿Qué hay en esa caja?"
"Fotos de Sofía embarazada, el papel de defunción de Alexia, fotos del accidente, los informes del accidente en el que ella si quisiera nos demandaría por una fortuna y ganaría, las cartas que te mandó a Londres y jamás leíste. Las recogí de su basura, jamás las abrí. Creo que debes leerlas. Después que las leas, ve por ella, pídele perdón de rodillas y pídele perdón a tu hija porque ella lleva 7 años esperando que su padre le pida perdón."
"Mi madre se levantó y salió de la habitación dejándome solo con una verdad que yo no sabía que existía. En la caja vi las copias de las ecografías de Sofía, el crecimiento de nuestra hija, fotos de ella embarazada tomadas por Antonio. Se notaba lo asustada que estaba, pero aún así sonreía porque sabía que iba a lograr ser la mejor madre para Alexia. Las fotos del accidente y los informes que revelan las causas del accidente, unos zapatitos de bebé y las cartas que jamás leí. Cuando terminé de leerlas, no podía creer lo maldito y animal que fui con ella. Si hubiese abierto una sola carta, la historia sería distinta. Mi hija estaría viva y yo con Sofía lejos de aquí. Abandoné a la mujer que llevo amando años y a mi hija por orgullo. Merezco todo lo que me sucede en esta vida. De todo lo que leí en esas cartas, lo que más me duele es que ella solo quería mi ayuda para desaparecer. No esperaba nada más de mí que ayudarla a desaparecer con mi bebé. Me pedía disculpas porque cuando se enteró del embarazo era tarde para abortar. No esperaba amor o que la acompañase durante el parto o en la vida de mi hija. Solo quería mi ayuda una vez, pero yo fui el maldito animal que la abandonó en su peor momento, cuando más necesitaba amor y cuidados. Yo creía tener motivos para odiar a Sofía, pero ella puede odiarme 1000 veces más, pero aún así estuvo dispuesta a sacrificarse por Elaia para buscar una salvación para ella. Y ahora entiendo el porqué. Si ella hubiese podido dar su vida por mi hija, lo habría hecho. Recibo una llamada de Tango que me indica que Sofía salió con una maleta de su casa. Le dije que la siguieran en todo momento y después de 45 minutos llegó al cementerio público de Miami. Y me encuentro a Sofía perdida en sus pensamientos, tarareando una canción de cuna entre lágrimas. Mi corazón se destrozó al ver esa escena. No pude contenerme y decidí tocar su espalda. Ella gritó tan fuerte que pensé que le había hecho daño. Me miró, pero yo dirigí mi vista al nombre de la tumba "Alexia Ventura". Me arrodillé y me puse a llorar como un niño, pidiendo perdón a mi hija por dejarla sola sin mi protección. Por mi culpa, ella no está aquí en este mundo."
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Comments
Patricia Salazar
Te das cuenta ahora 🤷♀️ que ella decía la verdad 😔 quien te metió tanto odio 🤔 hacia Sofía.
2025-02-09
0
Yolanda Villamar
maldito perro 🦮🦮vas 🤮🤮de mon 🦧💩💩💩
2025-04-02
0
Noyma Tarazona
estoy llorando 😭 con este capítulo eres muy buena escritora 💪🫂😭😭
2024-08-03
1