poder femenino

Salimos de la firma de abogados hasta el piso 7 y el asensor se abrió en un departamento maravillosamente decorado con lujos. La pequeñita es muy bella, se sentó en uno de los sofás a ver caricaturas en una pantalla plana. Tomé asiento al otro extremo de la niña.

- Si te sientas ahí, no podrás ver las caricaturas de las princesas. Tú me recuerdas a una de ellas, eres muy linda. Tenemos los mismos ojos. Espero que cuando crezca, mi cabello sea como el tuyo. Mami dijo que yo tendré el cabello más lindo del mundo.

- Tu mami cielo tiene mucha razón, pero aun sin tu cabello, eres la niña más hermosa con las mejillas más bellas que existe.

- Si lo dice una de las princesas, debe ser verdad. En el colegio, los niños se burlaron de mí por eso ahora voy al colegio en mi casa, y me sentía fea sin mi cabello, pero si una princesa lo dice, soy hermosa.

- Exacto, pequeñita. Siempre debes llevar el poder femenino en ti. Todas las mujeres somos hermosas, solo depende de ti creerlo, preciosa.

- Ves, hija, tu amiga Sofía tiene razón. Todas somos hermosas en nuestra forma. Lo importante nunca es olvidar eso.

- Señora Ludmila, le quería agradecer por haberme sacado de ese lugar y también quería disculparme por todo lo que sucedió con su esposo y mi madre.

- No tienes por qué disculparte, mi niña. Tú no hiciste nada malo. No tienes por qué pagar por cosas de adultos y del pasado. Sé toda la historia que sucedió entre tú y mi hijo, y sé cuánto te ama, hija. Lo ves duro, pero él se disfraza de villano para no asumir que no ha dejado de amarte en 8 años.

- Él jamás quiso escucharme cuando traté de hablar con él para explicar todo, pero tranquila, ya es pasado esa historia y realmente no creo que él sienta amor por mí. Ya me dejó claro que solo siente asco y desprecio.

La mirada de Ludmila fue de incertidumbre. No sé si estaba planeando algo o tenía algo que preguntar. Cuando llegó la mucama con los vestidos y todo lo necesario para vestir, ella escogió personalmente todo. Me maquilló y peinó su estilista personal. Aún tenía dudas de cómo estaba quedando, hasta que terminaron y me vi en el espejo. No podía creer que la mujer que tenía en frente parecía de esas modelos de Vogue. Casi me pongo a llorar de la emoción de verme tan hermosa. Ludmila me interrumpe mis pensamientos.

"¿Estás lista, cariño? Ya casi es mediodía. Debemos subir a escuchar la última voluntad del cerdo, digo, de Giancarlo", dijo él.

"Sí, vamos", respondió ella. "Subimos junto a su equipo de seguridad nuevamente a la oficina, pero esta vez la Sofía que entró era una mujer bella despampanante a la cual los hombres miraban con deseo y admiración".

Entraron nuevamente a la sala de juntas. Los abogados estaban preparando los documentos. Al verla, se quedaron boquiabiertos, igual que Alberto, que no podía quitarle la vista de encima. Ludmila, a modo de broma, le pasó una servilleta para que secara su saliva. Todos rieron, menos Alberto, que sacó su voz de demonio para empezar la reunión. Los abogados prepararon las pantallas y comenzó a reproducir el vídeo en donde contenía la última voluntad del señor Remington.

"Mis queridos niños, Alberto y Elaia, antes de empezar quiero decirles que los amo con mi vida, bruja ucraniana, perdón, mi adorada esposa Ludmila, y Sofía Ventura, espero estés ahí, niña, porque si están viendo esto sin ti, volveré del infierno por no cumplir mis órdenes. Para comenzar, quiero informarles que mi patrimonio total asciende a 1.000 millones de dólares, lo cual debe dividirse en 50% para Ludmila, 20% para Alberto, 20% para Elaia, 5% para la fundación nacional de la leucemia y 5% para Sofía. Pero no crean que todo esto es gratis, tendré unas condiciones. Primero, este dinero lo recibirán cuando se vea mi segundo video en un plazo de 5 años. Jajajajaja, creían que serían ricos tan fácilmente, pues no, gente. Segundo, recibirán una pensión mensual de 50 mil dólares cada uno, a excepción de Sofía, que será de 15 mil dólares. Bueno, para terminar, les contaré mi tercera condición para que todo esto se lleve a cabo: mi hijo Alberto debe casarse con la bella Sofía Ventura, mi hijastra, con quién tengo una deuda que jamás podré pagar, hija del amor de mi vida, mi bella Alondra Ventura, y nieta de mi gran amiga Marion Liberman, viuda de Ricardo Ventura, ambos en paz descansen. Gracias a quienes pude sobrevivir después de que llegué de Italia solo a los 9 años sin nadie a mi cuidado. A ustedes les debo mi vida entera y todo lo que logré. Si Alberto y Sofía no cumplen mi condición, mis propiedades pasarán a la caridad y el café Ventura, del cual tengo la hipoteca, pasará al hospicio de la ciudad. Y aparte, querida mía, deberás pagar una multa de 10 millones de dólares. Bueno, para concluir, debo decir que al menos deben estar casados durante un plazo máximo de 5 años y darme al menos 2 nietos, los cuales deberán someterse al nacer a las pruebas de compatibilidad medular para saber si pueden salvar a mi niña Elaia. De ustedes depende la vida de mi niña. Bueno, sin más que decir, saludos y buena vida de casados, chicos".

En ese momento, todos permanecimos en silencio. Ludmila mandó a Elaia con su niñera al departamento y solo quedamos los abogados, Ludmila, Alberto y yo.

"Bueno chicos, con los abogados presentes, hoy mismo negociaremos los términos del testamento y la fecha de la ceremonia", dijo Ludmila.

"Disculpe, señora Ludmila, pero prefiero trabajar en una mazmorra 24/7 que casarme con su hijo", respondió Sofía.

"Tranquila, Sofía. No pretendía dejar mi soltería por alguien como tú. Prefiero vivir de mi trabajo que ser el marido de esta mujer. Jamás me niego", dijo Alberto.

"Aquí no estamos para niñerías de ambos. Hay una cosa mucho más importante para mí que el estúpido dinero: mi Elaia. Ella vale mucho más que todo ese maldito dinero que tendría. Yo tengo mi fortuna propia, no necesito el dinero de ese bastardo de Giancarlo", dijo Ludmila.

En ese momento, nos quedamos en silencio, Alberto y yo escuchando lo que tenía que decir la señora Ludmila.

"Sofía, aparte de la deuda de la hipoteca, tienes la deuda de un millón de dólares en el hospital donde está internada tu madre, la deuda de tu facultad en donde debes pagar 100 mil dólares para recibir tu título y tu licencia de arquitecta paisajista. Antes de esto, averigüé muchas cosas, hija mía. A mí no me puedes mentir. Necesitas el dinero para salvar a tu madre y el negocio de tus abuelos. Si no puedes hacerlo por Elaia, hazlo por tus abuelos y tu madre. Podrías someterla a un tratamiento que yo pagaría con los mejores médicos", dijo Ludmila.

"Alberto, sé que el dinero no te importa, hijo mío, pero Elaia es más que tu hermana. Es como tu hija y sé que para salvarla harías cualquier cosa, incluso casarte y tener hijos con Sofía. Esos niños podrían ser compatibles con ella y salvar su vida", agregó Ludmila.

"Bueno, no necesito saber sus respuestas ahora. Les doy un par de días. Nos vemos. Por cierto, si almuerzo llegará en unos minutos. Los dejo para que se pongan de acuerdo con su contrato prenupcial", dijo Ludmila antes de salir de la sala de reuniones.

Los abogados salieron detrás de ella, Alberto y yo nos quedamos paralizados unos momentos antes de poder decir algo. Luego de unos minutos, entraron los meseros con el almuerzo, nos sirvieron y nos dejaron solos para que conversáramos civilizadamente como dos adultos. Bueno, espero que sea así con los modales de Alberto. Nunca se sabe.

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Comments

Patricia Salazar

Patricia Salazar

Ludmila es una mujer independiente, sabía que su esposo es un cerdo 🐖 😂😂 cada quien, conoce a su pareja 🤷‍♀️

2025-02-09

0

Bella Maldonado Beltran

Bella Maldonado Beltran

waoo la ucraniana ,los dejo sin habla .ja ja es buenisima esta historia ,çreo que giancarlo es papa de sofya .no padrastro .

2024-06-01

3

AMANECER

AMANECER

jaja mentiroso

2024-04-11

0

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