Capítulo 14: Cerrar el trato
Alberto respondió pacientemente cada que pregunta que los reclusos hicieron, y exactamente media hora después,Charles fue quien dio aviso de que el transporte que los sacaría de la prisión, ya está listo y a la espera de que los reclusos.
El intendente sonrió y se despidió amablemente, no sin antes guiñarle un ojo a la rubia, y luego se retiró del comedor siendo escoltado por personal de seguridad.
Charles hizo una señal, y sus hombres ordenaron a los reclusos a ponerse de pie para recibir las siguientes instrucciones.
Ante la atenta mirada del director, los reclusos fueron saliendo del comedor uno por uno, previamente son cacheados para verificar que no tienen elementos ocultos en cuerpos que podrían utilizar como armas una vez que estén dentro del laberinto.
Cuando finalmente le llego el turno a la rubia,Charles se interpuso en su camino y le dijo
-Saliendo de aquí y con tus tetas al aire, lo único que lograrás es que alguien de tus compañeros intente sobrepasarte contigo. ¿Lo sabe no es así reclusa, mmmm cuál es tu número?
-Señor, primero que nada no soy un número, soy una reclusa que aún intenta mantener su humanidad intacta dentro de esta pocilga. Y en segundo lugar no tengo la culpa de tener las tetas al aire, sus hombres son los que no me proporcionaron un uniforme, y no soy la única que está en pelotas por así decirlo, ya que la reclusa Fernández, también necesita un uniforme.
Charles negó divertido, le encanta esa mujer, su carácter y ese rostro de niña mala es lo que mas le atrae. Por esta vez sería bueno, y accedería a sus pedidos, por eso se acercó hasta uno de sus hombres para exigir uniformes nuevos para la rubia y compañia.
Macarena tuvo que quedarse en el comedor mientras los demás reclusos van pasando, hasta que finalmente el lugar quedó casi vacío.
La rubia junto a Pía se quedaron a la espera de un nuevo uniforme, y tuvieron que pasar minutos hasta que finalmente uno de los guardacarceles apareció con ellos.
Las mujeres no tuvieron opción más que cambiarse frente a la media docena de hombres que están allí custodiando el sitio.
Una vez que estuvieron listas, las reclusas salieron del comedor siendo escoltadas hasta la salida de la prisión, cerca de la puerta está el transporte de color amarillo esperando a que las últimas reclusas se suban.
Lo que la rubia no se dio cuenta en el momento que se colocó el nuevo uniforme, es que el número con el que iba a ser llamada,se modificó a propósito.
En el sistema de apuestas que la Élite posee, por decisión unánime, se decidió modificar el número que Palacios poseía. Ahora ella figurará con el número 001. Y su antiguo número lo tendrá la interna Ramírez.
Si bien fue un cambio a último momento, la idea de modificarlo fue por pedido especial del intendente, y su motivo fue bastante claro, el quiere que Walter enloquezca durante el juego, y que mejor hacerle saber el número que su hijita posee, porque si, no le costó mucho saber esta información. Y ahora jugará con él, de esta forma.
Charles abandono el comedor complacido con esta situación, su primo con una sola mirada lo felicitó, y por eso ahora podía relajarse.
El director caminó lentamente hasta su oficina, desde el gran ventanal que está posee puede verlo todo, y mientras observa el transporte amarillo, su estómago se retuerce por hambre, por eso el se comunica con su asistente a través del intercomunicador, para que ella le llevara el desayuno,pero él desea algo más y está dispuesto a persuadir a su bella secretaria para que ella le abra las piernas.
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Mientras Charles piensa que propuesta puede ser la mejor para que esa mujer acepte, Macarena siente como sus ojos tardan en acostumbrarse a la claridad que hay en el exterior. Por primera vez en mucho tiempo sintió calidez en su rostro debido a los rayos del sol, y no pudo evitar cerrarlos e imaginar la última vez que se sintió de esta forma
Era un bonito recuerdo, cuando ella era muy pequeña y caminaba con su abuela por el parque, ambas tomadas de la mano y mientras se reían de muchas cosas que en la actualidad, Macarena no recuerda.
-¿¡Vas a subir por tu propia cuenta rubia, o necesitas que te empuje para que lo hagas?! ¡Rápido, mueve el culo!
Macarena oyó los gritos y subió al transporte de mala gana, Pía se limitó a seguir a la rubia de atrás, por esta vez no se metería.
Una vez que ambas reclusas se sentaron juntas, uno de los guardacarcel se aseguró de que todos los reclusos estuvieran correctamente esposados, cuando lo hizo, cerró la pequeña reja que existe dentro del transporte para dividir a los reclusos de los guardias. Finalmente, el chofer del colectivo dio marcha, y emprendió el viaje.
Durante unos minutos, todo estuvo en silencio, hasta que a uno de los internos tuvo una idea.
-¡Jefe! ¡Jefe! ¿Podría poner un poco de música por favor?
-Si sigues hablando, la única música que vas a escuchar es la de tu cabeza rota en miles de pedazos.
Los abucheos no tardaron en llegar, y algunos que otros insultos, de nuevo el mismo interno volvió a insistir.
-Jefe, no sea malo, ponga un poquito de música. ¿¡Queremos escuchar música, verdad muchachos?!
-¡Música! ¡Queremos música! ¡Música!
Pidieron escuchar la mayoría de los reclusos. Ante esta reiterativa solicitud, el chofer no tuvo otra opción que encender la radio y subir el volumen. Tal vez, solo así lograrían que se callen.
Una canción movediza,pero antigua está siendo emitida en ese momento, los reclusos que reconocen la canción la cantan, mientras que otros solo se limitan a estar en silencio. Algunos mueven sus cuerpos en sus asientos debido a que le es imposible ponerse de pie por las esposas que poseen en sus tobillos.
Kim sonrió, esta es una buena oportunidad para cerrar el trato que hizo con el niño durante el desayuno. Como ella está sentada cerca del pasillo, pudo girar su cabeza con normalidad, no fue sorpresa para ella, encontrarse con la mirada de perversión que tiene Mateo.
La mujer asintió con su cabeza, y volvió a mirar hacia el frente para no levantar sospechas. Solo es cuestión de tiempo para que él apareciera,y así fue.
안녕 아름다운, 당신은 내가 그리웠나요? (Hola hermosa,me extrañaste?)
Dijo el joven mientras coloca su cabeza entre las piernas de Kim y lentamente le baja el pantalón.
약간 (Un poco)
Contesto ella y muy gustosa abrió sus piernas, para que él tenga un mejor acceso. Lo que va a pasar en este momento, es algo de carácter profesional, según ellos. Solo es cerrar el trato y nada mas.
Mientras Mateo se esmera en complacer a su socia, Kim se siente un poco extraña, ya que nunca creyó que un jovencito como el supiera de estas prácticas. Pero le gusta lo que ve, y lo que siente.
Aun así este momento placentero también es visto por la compañera de asiento de Kim que también desea sentir lo mismo que la Dra. Pero esta mujer antes de poder proponerle algo al bello muchacho, fue amenazada por la propia Kim.
-Si nos sigues viendo de esa forma tan desagradable, te buscaré donde sea que te escondas y degollaré ¿Estás segura de que quieres eso maldita puta?
La amenaza de Kim fue en un perfecto y fluido español que su compañera pudo comprender.
-Nono... No... Yo... Lo siento... No quería...
-Hay miles de hombres aquí dentro, peleándose entre sí para comerle el coñ** a cualquiera de nosotras, y como verás, yo ya encontré al mío. Así que búscate al tuyo, zorra de mierda.
La reclusa avergonzada no respondió y dirigió la mirada hacia la ventana. Mateo, en cambio, se río por la ocurrencia de Kim, nunca creyó que una mujer tan atractiva como ella podría ponerse celosa,pero eso era algo bueno.
Para calmar las aguas, él no solo utilizó su lengua, sino que también sus dedos, Kim se tapó la boca con una de sus manos para que sus gemidos no sean escuchados, aunque los reclusos hacen mucho ruido mientras cantan, ella por dudas se reprime los gemi* como puede.
Finalmente y después de varios minutos, Kim llegó a su tan ansiado clima*, y Mateo la miró sonriente. El joven levantó su rostro y limpió su boca debido a los rastros de fluidos, y este gesto encendió aún más a Kim.
-Entonces ¿Tenemos un trato, hermosa?
Preguntó Mateo sensualmente, mientras le sube el pantalón a Kim.
그래, 얘야. 나는 받아들인다 (Si,cariño.Acepto)
Dijo Kim abrumada por el increíble org*** que ese niñato le provoco.
Antes de marcharse, el joven le brindó un beso apasionado a Kim, y luego de separarse unos cuantos centímetros de su boca, le susurró.
나중에 봐요. 그래서 (Hasta luego. Entonces)
Mateo se alejó del lugar en cuclillas hasta su asiento, y así como se liberó de las esposas de pies y manos para ir hasta su presa, volvió a colocárselas como si nada hubiese pasado.
Resulta que él, era un experto escapista, debido a que de niño había trabajado junto a su familia, en un pequeño circo alejado de la ciudad. Aunque los trucos de magia siempre le parecían estúpidos, pero todo cambió cuando ese mago le mostró como liberarse de un par de esposas. Ahi fue cuando el jovencito se esmeró en aprender, y justamente ese truco en la actualidad es lo que le permitió deshacerse de sus esposas utilizando una pequeña hebilla con las que Kim usa para recoger su cabello.
Como dice el refrán un mago nunca revela sus secretos.
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Updated 58 Episodes
Comments
Elizabeth Yepez
esos no pierden el tiempo
2023-04-23
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