Planes

Capítulo 8: Planes

...Palacios Macarena...

Después de transferir todo su dinero hui como una buena cobarde lo haría. Darle un poco de su propia medicina me hizo reír mientras corría a tomarme un taxi. Le pedí al chófer que me llevara al banco más cercano y luego de bajar y pagarle, retire el dinero. Si, una estúpida acción de mi parte ¿Pero que hubiesen hecho si estuviesen en mi lugar? Seguramente lo mismo.

Así fue como retire una parte del dinero y me fui corriendo hasta mi casa teniendo un estado de felicidad increíble,pero toda sonrisa de mi rostro se borró al encontrarme a mi abuela tomando el té junto a mi querida madre. ¿Coincidencia? No lo sé,pero su presencia en nuestro hogar me hace sospechar de algo.

-¿Qué haces aquí,Stella?

Pregunte sin perder el tiempo,se que es mi madre y todo,pero prefiero llamarla por su nombre. Ella elevó una de sus cejas y dejó la taza sobre la mesa, la vi ponerse de pie y sin darme tiempo a nada me abofeteo con todas sus fuerzas. Por el golpe me tambaleé un poco, y sentí mi mejilla ardía como los mil demonios. Por instinto lleve mi mano y frote donde me dolía, mis ojos se pusieron llorosos al no saber los motivos del porqué me pego; sin embargo, ella fue quien dijo

-¿A quién quieres engañar Macarena? No hace falta que me respondas, ya que lo sé todo, he visto con mis propios ojos la clase de vida que estás llevando y me consta porque soy tu madre, y por más mal que me haya portado contigo,no quiero que termines como yo.

-¿Ah y lo mejor según tú es soltar la lengua con la abuela y contarle lo que hago en mi vida privada? ¿Por que te metes eh? ¿Qué te da el derecho de querer opinar sobre mí, cuando tu vida también es una mierda?

Stella, la mujer que me dio a luz se quedó callada, incluso creo que le afecto algunas de las cosas que le dije, así que creí que me dejaría en paz,pero no conté que mi abuela saltaría en su defensa diciendo

-¡Macarena! ¡Cuida tu lenguaje, aunque no es santo de devoción, esa mujer es tu madre, la que te dio a luz, le debes respeto!

-¿Le debo? ¿Respeto? Ja, ja, ja. Ay lo siento abuela es que eres tan graciosa cuando te lo propones. Esta mujer que se atrevió a abofetearme no es mi madre, no es absolutamente nadie. La palabra madre le queda muy grande, ya que una verdadera MADRE no es la que engendra sino la que cría. Y el título lo tienes tú, porque me has querido y cuidado como nadie lo hizo en este mundo, por lo tanto, eres la única que tiene el derecho de decirme algo en cuanto a mis decisiones, el resto me importa un bledo.

Sin darle opción a que me diga algo más entre a mi habitación y le puse seguro para que no molesten con sus discursos de moralidad, sobre todo Stella, quien no es ejemplo de nada.

Creí que eso sería todo,pero después de volver a casa luego de una jornada laboral intensa, me hallé con la desagradable sorpresa de que la puerta principal de mi casa había sido barreteada. Me alarme por qué si un intruso logró ingresar, pudo haberle hecho daño a mi abuela, y aunque desee que esto no fuera así, lamentablemente sucedió.

Acostada en el piso de la cocina encontré a mi abuela rodeada en un charco de su propia sangre, me acerqué hasta ella, y me aseguré de que estuviera viva, luego llame a la ambulancia y cuando llegó, socorrieron a mi abuela. Afortunadamente, estaba viva, y antes de subir a la ambulancia mi teléfono vibro, rápido lo tomé y me encontré con un mensaje de un número desconocido y el contenido del texto decía

Devuelve lo que me pertenece o prepárate para las consecuencias.

Ese mensaje fue una clara advertencia, y cuando llegamos al hospital mientras atendían a mi abuela, mi teléfono vibro nuevamente. Otro mensaje más, con la misma amenaza, solo que esta vez le sumó insultos.

En ese momento entré a mi cuenta querer fijarme en mi cuenta bancaria esta se encontraba en saldo $0. Esto es obra del susodicho quien dio la primera orden de retirarme más dinero del que mi cuenta poseía. La otra parte del dinero la tengo en efectivo, y aunque quisiera devolverlo, la salud de mi abuela está primero, por eso me dirigí al sector de pago que posee el hospital y pagué los gastos médicos de mi abuela y después me dirigí hasta su habitación donde ella dormía producto de los medicamentos. Observé su rostro con atención, ella había sido lastimada por mi culpa, lo mejor que podía hacer era alejarme. Así que con un profundo dolor en mi corazón, me acerque hasta ella y besé su mejilla con cuidado y luego le susurré varias veces al oído la ubicación donde escondería el dinero por si en algún momento lo necesitara.

Me fui del hospital sin mirar atrás, y aunque tenía varias ideas donde podría pasar la noche, Stella fue quien me ofreció un lugar en su casa. Quise negarme pero al final terminó convenciéndome, y así fue como terminé viviendo por unos días en su casa, oculta de todo, y de todos. Sé que el susodicho está buscándome y si me encuentra podría ser mi fin, doy gracias que lo di de baja a la aplicación y arroje mi teléfono con la ubicación activada por si desean buscarme a través de allí.

Los días pasaron y una semana después me enteré por Stella, que mi abuela fue dada de alta y que preguntó por mí. Mi madre no tuvo mejor idea que decirle que ambas estamos reconstruyendo la relación madre e hija, si claro, como si mi abuela fuera estúpida. Pero en fin, es mejor que crea eso a que se ponga mal por mí.

Una noche mientras cenábamos, mi madre soltó una importante declaración que me dejó en shock

-Encontré a tu padre

Ella me quedo mirando esperando mi reacción y solo me limité a seguir comiendo mientras pensaba en como sería mi padre, cuantos años tendría, si tiene hijos o no.

-Maca, te he dicho que encontré a tu padre ¿y tú no dices nada?

-¿Y que quieres que haga? ¿Quieres que Te felicite?

-No,pero si me permites hablar, tal vez el podría ayudarnos con tu problema, o al menos intentarlo.

Si, de tanto insistir tuve que contarle a Stella en el lío que me metí,pero aunque sé que me está ayudando no puedo evitar sentir rabia porque se quiere meter en mi vida. Así que después de oírla le cante todas las verdades sin importarme si la hería o no.

-Stella quiero saber realmente ¿De cuál fumas? Por qué no puedo entender que a esta altura de mi vida me salgas con tremenda estupidez, sabes bien que ese hombre no quiso saber nada de ti ni de mí durante todos estos años y ¿Sabes que? No lo culpo, ya que pensando en frío ¿Quién se haría cargo de una drogadicta embarazada? Nadie absolutamente nadie, porque dudaría de la procedencia de ese bebé. ¿En serio crees con decirle que tiene una hija el lo dejara todo para ayudarme de buena fe? No, yo no lo haría por ejemplo.

Vi a Stella secándose las lágrimas y con su voz rota la oí decirme

-No me digas Stella, sigo siendo tu madre, Macarena. Quieras o no soy la mujer que te dio la vida, la que a pesar de tener problemas decidió tenerte en lugar de abortarte. Y sacando el odio y rencor que tienes hacia mí, yo si creo que el podría ayudarnos, solo necesito que me des tu permiso para hablar con el.

-No necesitas mi permiso si al fin y al cabo siempre hiciste lo que quisiste.

Me levanté de mi lugar y me dispuse a lavar mi plato y mientras lo hacía una fuerte explosión me hizo asustar a mí y a Stella quien la vi ponerse de pie y correr hacia mí.

Quienes entraron a la casa de Stella son 4 oficiales de policía y a penas me vinieron se acercaron con la intensión de llevarme a la fuerza,pero sorprendentemente Stella fue quien intentó protegerme pero fue en vano.

Mientras me sacaban de la casa, le grité a Stella

-¡No le digas a la abuela donde estoy! ¡No sé lo digas por favor!

Esa fue la última vez que vi a mi madre, antes del juicio, porque si fui a juicio. Pero primero me tomaron una declaración en la comisaría pero fue desestimada inmediatamente debido a que la parte demandada es nada mas ni nada menos que el intendente Cunnington. Un abogado se hizo presente en la comisaría advirtiéndome que si este hecho iba a juicio, me esperan muchos años en prisión. Abrumada por la situación le pedí prestado el teléfono a mi abogado y llamé a la esposa del intendente, esperando a que ella se pusiera en mi lugar,pero el tiro me salió por la culata, y me acuso de zorra oportunista. Claro yo soy la zorra,pero ella muy feliz siendo la cornuda.

El día del juicio llegó y lamentablemente mi abogado perdió, mi sentencia son 7 años y los cargos son, bueno, no recuerdo sus nombres.

Como no hay cupo en esta prisión, fui enviada a otra mas lejana.

El primer año fue difícil, ya que entre tantas palizas que recibí casi me voy para el otro lado,pero afortunadamente mejoré y decidí que la próxima vez si alguien intenta hacerme daño, me defendería con dientes y uñas.

Lamentablemente, se me paso la mano con una de las reclusas y casi la mato frente a las demás, un nuevo cargo se me sumo a mi condena,pero no me importa, ya que las demás entendieron a las malas que no debían meterse conmigo.

Y cuando estaba acostumbrándome a vivir en este penal, de un momento al otro me avisan que sería enviada a otro penal, y cuando oí el nombre, no quería saber nada. Pero debí aceptarlo, ya que aquí dentro no tenemos voz ni voto, y sin poder evitarlo, volveré al penal Blue...

Soy consciente de que esto es obra del intendente Cunnington,pero mi pregunta es ¿Qué planes tiene conmigo?

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Comments

Elizabeth Yepez

Elizabeth Yepez

a ese intendente algún día va a pagar por lo que esta haciendo

2023-04-11

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