Las dos sonrieron de manera de burla. Abrí y cerré mis ojos sin poder entender lo que estas chicas querían. Ciro me cedió el paso para que lo acompañara. Sabía que al ser amiga de esa tipa le darían preferencia. Seguí a Ciro hacia su oficina. Escuché que cerraban la puerta. Claro ya habían entrado la otra chica.
Ciro: Pasa por favor. Toma asiento.
Solté un gran respiro. Jamás me hubiera imagino lo complicado que es buscar un empleo y las dificultades que esto podía ser.
Ciro: A ver, ¿traes curriculum?
Extendí mi mano con la carpeta entregándosela. Él sonrió asintiendo con la cabeza.
Ciro: Nunca he sido partidario de no esforzarse para conseguir un empleo.
Danna: Por eso estoy aquí. Llegué primero que esa chica. Le consta. Me perdí, si… muy cierto, pero cuando estaba en el sillón no había nadie esperando. Llegó esa chica y a la primera le aviso a ese don.
Ciro: ¿Don?
Danna: El señor Luciano. Un señor de mayor edad ¿no?
Ciro sonrió negando con la cabeza.
Ciro: ¿De donde sacas que Luciano Ferrer es un Señor mayor.
Danna: Bueno no sé. Me dijo mi amiga que era el director y dueño de la empresa y por lo general un hombre mayor lleva una empresa… Mi padre es mayor y lleva su im….
Ciro apartó su mirada de mis documentos, me miraba con un interés para que siguiera diciendole.
Ciro: Danna Miller. 21 años, egresada de la universidad de Contaduría. ¿Por qué entonces quieres el puesto de recepcionista?
Mi nombre real es Danna Miller Alcazar, cuando estaba haciendo mi curriculum, se me acordó que aquel hombre sabía quien era, al saber mi nombre en su empresa no tendría oportunidad de que me dieran el empleo, por lo tanto puse el nombre de registro de mi madre.
Danna: Aun no tengo mi título, por lo tanto no puedo solicitar de un puesto contable. Pero con lo que me paguen, bueno si es que me dan el empleo pienso hacer el tramite para mi título.
Ciro: Amm. ¿Vives con tu madre, tu padre? ¿Dónde vives? Veo que no pusiste esos datos.
Danna: Mi padre esta muerto, mi madre también. Me crío una tía que también ya murió. Me estuve manteniendo sola con trabajo mientras estudiaba.
Ciro, parecía no creerme, se me había pasado omitir el nombre de la universidad.
Ciro: ¿Pagabas con lo que ganas una universidad como en la que estudiaste?
Danna: amm, no. Tenía una beca… Mi trabajo era en una cafetería de Inglate….
Se dejó reposar en el respaldo de la silla. Sabía que la había regado.
Ciro: ¿Eres de Inglaterra? ¿Qué haces aquí? No es por mala onda, pero en Inglaterra igual hay muchas oportunidades.
Tragué saliva, no buscaba como salirme de esta situación.
Danna: si, tienes razón, solo que mi tía se enfermó y tuve que venir aquí, por eso no pude obtener mi título. Trabajaba en la misma cafetería del aeropuerto donde Megan lo hacía. Ella me habló de esta oportunidad y quise aprovechar. Me dijo que la paga era muy buena. Ahora estoy viviendo en el mismo condominio que vive Megan.
El hombre parecía no creer nada de lo que le decía.
Ciro: De que murió tu madre…
Danna: De soledad…
Mis ojos se llenaron de lagrimas, no era por que ya había matado a mi madre con mis palabras, sino que mi madre me abandonó con mi padre y siempre me sentí sola sin su presencia. El sentimiento estaba siendo reflejado ahora que sé que estar sola.
Ciro: ¿soledad o depresión?
Mis lagrimas rodaron por mis mejillas, bajé mi mirada, empezando a jugar con la orilla de mi vestido.
Danna: La soledad también mata, destruye todo a su paso.
Levanté mi mirada. Ciro me miraba con gran atención.
Danna: Muchas veces la compañía de una persona es necesaria en la vida, pero cuando esa compañía te despoja de todo, sin medir clase social o si eres hombre o mujer… prefiero no tocar más el tema.
Ciro: ¿Estas bien?
Bajé mi mirada nuevamente, negué con la cabeza, sentí un gran dolor al recordar la manera tan cruel que mi padre me alejó de su vida, como sin tener piedad me hizo la peor de las mujeres… Me ha orillado a esta soledad donde siento que ahora todo esta en mi contra.
Danna: Señor… mi vida no ha sido fácil, me está costando mucho trabajo reponerme. Si me dan el trabajo bien y si no pues ni modo.
Levanté mi mano apartando mis lagrimas con mis dedos. Él se levantó de su lugar, tomó una cajita de pañuelos desechables. Sacudió la cajita para que tomara uno, levanté mi mirada mirando al tal Ciro, él tenía una sonrisa.
Se sentó en la orilla del escritorio.
Ciro: Danna.. ¿Cierto?
Asentí con la cabeza, pasé el pañuelo desechable por mis ojos.
Ciro: Danna, a veces la vida nos pone muchas pruebas. Unas fáciles, otras muy difíciles y otras insuperables. Sin embargo nunca tendremos pruebas que no pudiéramos superar. Mi padre siempre me dijo que uno mismo forja su camino. Déjame decirte. Que tus lagrimas no son de tristeza. Son de que te estas limitando a ti misma. No sé que es lo que te haya pasado en toda tu vida. Pero si no aprendes a dejarlo a un lado, te quedarás estancada en donde estas. Harás que los demás te miren por encima y trataran de humillarte y pasar por encima de ti, justamente como hoy lo hicieron. No aplaudo el actuar de Gina y de Marcela. Pero depende de ti si quieres obtener el puesto.
Ciro se levantó del escritorio tomando el auricular.
Llamada:
- ¿Qué sucede Ciro?
- Terminaste tu entrevista.
- Si, una chica muy preparada para el puesto de Megan. De hecho ya bajó para que pudiera enseñarle todo…
- Ya veo. Entonces ya tenemos nueva recepcionista.
- Si. Creo que Megan estará feliz.
- ¿Por qué?
- Me dijo que su amiga necesitaba el empleo y sin revisar más la contraté.
- Luciano. La que entrevistaste no era la amiga de Megan.
- ¿No?
- No. Era la amiga de Gina.
- Ni hablar. Entonces hablaré con Megan. No me mencionó su nombre y Gina me aviso.
- De acuerdo. Ahora bajo a dar el visto bueno.
Terminó Ciro la llamada, me miró fijamente. No hacía falta que me dijera nada cuando ya lo había dicho todo. Habían contratado a la otra chica.
Ciro: Lo lamento. Ya contrataron a la otra chica.
Me levanté esforzando una sonrisa. Me extendió su mano entregándome mi carpeta con mi documento.
Danna: Gracias. Al menos te agradezco que te hayas tomado la molestia y el tiempo para atenderme.
Ciro: A ti por venir. Recuerda que de ti depende en querer tener lo que deseas.
Asentí con la cabeza, salí de su oficina cerrando la puerta, al menos ya me conocía el camino y necesitaba de pasar por el lugar de la tarada esa.
Llegué al ascensor. Negué con la cabeza. Oprimí el botón. ¿Por qué me tengo que dar por vencida? Fue culpa de esta tal Gina que no pudiera tener el empleo… La miré en su escritorio que estaba con su estúpida sonrisa, según a una le dan un pago para venir a trabajar no a estar con su estúpida sonrisa, mandándose mensajes quien sabe con quien.
Realmente yo había llegado antes que cualquiera, ese puesto debió ser mío. No me importaba para nada pero a su vez… Tendría que dejarle en claro que mi tiempo también es importante como el de cualquier persona.
No…. No me la iba a dejar montar por esta estúpida. El otro idiota me iba a conocer…
Me di la media vuelta dejando la puerta del ascensor. Las palabras de Ciro resonaban en mi cabeza.
“RECUERDA QUE DE TI DEPENDE EN QUERER TENER LO QUE DESEAS.”
Caminé rápidamente pasando de la presencia de Gina.
Gina: OYEEE… NOOOO… NO PUEDES PASAR… EL SEÑOR ESTA EN UNA REU…..
Pase de las palabras de Gina, no me iba dejar de ella, esta vez no. Mi padre hizo lo que tenía que hacerme sentir cuando me dijo que me largara obedecí, pero en esta ocasión no me iría sin también decirle sus verdades a este maldito Ferrer.
Tomé la perilla abriendo con gran fuerza.
Danna: ME VA ESCUCHAR MALDITO FERRER….
El hombre levantó su mirada fijándola en mi… mi corazón empezó a latir con tanta fuerza sintiendo las miradas de los hombres que estaban dentro…
Gina me tomó del brazo intentando en sacarme de la oficina…
Gina: Señor disculpe, entró sin autorización.
Danna: SUELTAME ESTUPIDA…. TODO FUE POR TU CULPA Y DE ÉL TAMBIEN.
Jalé mi brazo de mala manera haciendo que esa tal Gina se tambaleara, tenía una mirada de odio y de tanto coraje que si pudiera golpearme lo hubiera hecho.
El hombre de en medio de la mesa se levantó… Metió sus manos a sus bolsillos. Miré su mirada, esa mirada, esa mirada…. Esos ojos marrones intensos…
Luciano: ¿SE PUEDE SABER QUE SUCEDE? ¿CULPA DE QUE TENGO? ¿ACASO NO VEN QUE ESTOY EN UNA REUNION IMPORTANTE?
Gina: Señor, ella entró.
El hombre del aeropuerto… claro era él. Tal parecía no reconocerme, tampoco era que quisiera que lo hiciera.
Danna: LO LAMENTO, NO SABÍA QUE ESTABA OCUPADO, PERO NO ME IRÉ SIN QUE ME ESCUCHE.
Luciano: ¿ESCUCHARTE? ENTRAS A MI OFICINA, INTERRUMPIENDO UNA REUNION QUE SON DE MUCHOS MESES QUE PIENSAN CON LA CABEZA Y NO CON OTRA COSA. ¿CREES QUE SER… SEAS QUIEN SEAS PUEDES ENTRAR Y ARMAR TU ESCANDALO?
No sabía que decir, en el aeropuerto parecía otra persona.
Danna: NO ME IRÉ SIN QUE ME ESCUCHE SEÑOR. BUENO MAS BIEN BUSCO AL SEÑOR LUCIANO FERRER…
El hombre miró a los demás haciendo señal que nos dejaran solos. Los hombres se levantaron sin decir absolutamente nada, miré que dejaban todos sus documentos… Miré al ultimo hombre que solo negó con la cabeza… Gina me miraba…
Luciano: GINA CIERRA LA PUERTA.
Ella como la estúpida que es hizo lo que este hombre le dijo. Miré al hombre fijamente de la misma manera que lo hizo. Se reposó en la orilla del escritorio cruzó sus brazos y sus piernas.
Danna: Quiero hablar con el señor Luciano Ferrer.
Luciano: AQUÍ ME TIENES. SOY LUCIANO FERRER…
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Danna
Luciano
Ciro
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Comments
Alexandra Del Carmen Fonseca Chirino
niña jajaja me imagino la cara de Luciano jajaja 🤭
2024-02-15
5
Adoración del Carmen Martinez sonni
ya se armó la bronca 😅
2023-11-20
1