Tomé una mochila metiendo mis cosas en ella, realmente era muy poco pero podía empezar de cero. Miré el dinero que ese maldito miserable me había dejado en aquel lugar y lo tomé. Al menos que me sirva para tener mi libertad y a su vez mi soledad.
El sacó su billetera… Lo miré sin apartar mi mirada. Me entregó una tarjeta.
Jorge: Usala.
Danna: No, eso nunca.
El la puso la tarjeta en mi mano apretando… él negó con la cabeza.
Jorge: De corazón Danna. Cuando tengas y ganes tu propio dinero entonces me lo devuelves. Mi clave de seguridad es 221912
Lo miré asintiendo con la cabeza. La verdad utilizaría solo lo necesario para poder solventarme. Lo abracé de nuevo, los dos nos despedimos de una manera tan triste pero a la vez sincera. Jorge era un chico muy encantador… el tiempo que siempre cuido de mi, siempre lo hacia con total profesionalismo… Nunca tuvo ninguna mala intención. Solo quería dejarlo pasar. Nos apartamos. Él me apartó las lagrimas.
Lo miré de ultima vez, sonrió saliendo de mi habitación, me quité las pantuflas tirándolas en el bote de basura al igual que la ropa que tenía. Me puse unos jeas y una playerita blanca, me puse los tenis que al menos era lo que tendría lo que me acompañaría.
Abrí la puerta de mi habitación quedándome en la puerta, mirando todo el lugar por ultima vez. Todo realmente era cosas materiales, así que si una vez mi padre me dio todo esto ahora me correspondía hacerlo.
Cerré suavemente, empezando a bajar las escaleras. Los hombres de la seguridad de mi padre solo me miraban sin decir absolutamente nada. Jorge abrió la puerta cediéndome el paso. Salí donde él me hizo señal para que me subiera a la camioneta.
Jorge: Dejame llevarte por ultima vez.
Asentí con la cabeza. No quería gastar nada de dinero así que tendría que ir al aeropuerto para largarme lejos de mi padre, de todo lo que pienso dejar en este lugar.
Me subí a la camioneta donde Jorge cerró la puerta. Mis ojos me ardían. Me era imposible no sentir dolor al dejar toda mi vida. Solté un gran respiro. Jorge se subió encendiendo la camioneta. Avanzamos donde el de seguridad nos dio paso. Miré por el retrovisor como nos íbamos alejando de mi casa… las lagrimas de nuevo corrían por mi rostro. Me quebré sintiendo la mano de Jorge que al menos era el único que me sostenía la mano en este momento tan doloroso de mi vida.
Le agradecía que al menos no preguntara, que solo se mantuviera callado en todo el camino rumbo al aeropuerto.
No era para menos… Estaba en todo momento pensando que sin duda tenía que salir ahora sola.
Llegamos al aeropuerto, él se aparcó en la entrada. Se bajó para abrir la puerta. Me extendió su mano entregándole la mía.
Le sonreía con una sonrisa triste…
Danna: Gracias. Te juro que te pagaré.
Jorge: cuando puedas y como puedas.
Asentí con la cabeza, lo abracé tan fuerte recibiendo el mismo abrazo. Nos apartamos mirándonos fijamente. Se aceró dejando un beso cerca de la comisura de mis labios. Pasé mis dedos por su mejilla.
Danna: Te mereces una mujer digan de ti.
Jorge: cuídate mucho. Suerte.
Asentí. Esperé a que Jorge se subiera en la camioneta, puso su mano en su frente en forma de despido, dejando caer mis lagrimas… Le alcé mi manos haciendo adiós. Un adiós definitivo y para siempre.
Vi como la camioneta empezaba alejarse… Miré cuando un carrazo super lujoso pasó por la entrada, lo seguí con la mirada, sonreí sabiendo que era el último modelo que mi padre había lanzado. solté un gran respiro entrando hacia el aeropuerto… Había personas, quizá no muchísimos como si fuera un día normal. Pero había suficientes. Me acerqué sobrecargo de ventas.
Danna: hola. Requiero un ticket para…
Sobrecargo: hola… señorita para donde lo desea.
La verdad no tenía la mínima idea de donde quería. Escuchaba a una pareja que estaba hablando en voz alta como si estuvieran discutiendo…
“Vamos de regreso a Italia… Es el mejor lugar para estar… ya me fastidié lejos de casa”
Sonreí al escuchar que Italia era bonito, la vez que viajé con mi padre estaba nevando muchísimo y no tuvimos oportunidad de visitar muchos lugares.
Sobrecargo: ¿Señorita?
Danna: Italia.
La sobrecargó asintió, me dijo el total utilizando la tarjeta de Jorge… me entregó el lector de la tarjeta para poner el código. Le sonreí, ella terminó la transacción. Me entregó el ticket…
Sobrecargo: Que disfrute su viaje.
Danna: Gracias.
Caminé hacia unas bancas para esperar a que nos hicieran el llamado.
Rodé los ojos al volver a escuchar a la pareja anterior… Miré un poco para ver donde se encontraban. La mujer estaba de total loca al estarle hablando al tipo de esa manera. Miré hacia mi alrededor pero nadie prestaba atención. Solo sabía que por lo que había dicho es que viajarían igual a Italia. Hice changuitos para que por nada del mundo pudiera tocarme cerca de ellos.
Miré el reloj de pared del aeropuerto y faltaba 1 hora…
Hombre: BASTA DINORA… YA ME TIENES ARTO CON TUS ESTUPIDECES DE LO SUCEDIDO.
Mujer: claro… Se me olvidaba, que si tú te hubieras revolcado con alguna de esas zorras de tu empresa ahí si nadie te diría nada.
Levanté mi mirada disimulando, hablaban un Italiano perfecto… los entendía a la perfección. Mi segundo idioma era Italiano y mi tercer idioma era el francés… Me encantaba mis idiomas y pensaba con tener más idiomas de los normales me abrirían muchas puertas. Bajé mi mirada para no tener ningún tipo de atención por parte de nadie.
Mujer: Mira bien pudieras revolcarte con esa zorra que esta frente a ti… CREEME NO TE DIRÉ ABSOLUTAMENTE NADA…
Entre cerré mis ojos mirando que justamente la tipa se estaba refiriendo a mi. El hombre solo pasó de sus palabras levantándose de su lugar. Volví a bajar la mirada mirando mi ticket, leyéndolo una y otra vez sin importarme en lo absoluto esa pareja. Que lastima de personas. Una mujer hermosa deseando que su pareja se acueste con otras y el hombre muy guapo ignorando sus palabras.
Si tan solo supieran lo que otras personas estamos pasando no hablaría de la misma manera que lo hace.
Miraba por ratos el reloj.
Voz: PASAJEROS CON DESTINO A MILAN ITALIA, ABORDAR POR LA PUERTA 3. PRIMERA LLAMADA.
Miré mi ticket, ese era mi vuelo. Me levanté tomando mi mochila… De nuevo la tristeza me inundo todo mi ser. Era terrible este sentimiento y todo por mi padre que no me pudo comprender.
Miré el numero 3 que marcaba Italia, Milán. Me puse en la fila. Solté un ligero respiro. Moví mi cuerpo asechando viendo que ya estaban empezando a entregar sus tickets.
En mi mente solo estaba que ni siquiera pude despedirme de Claudia, ni de mis amistades. Que difícil era esto, tener que dejar todo…
El hombre que iba enfrente de mi se detuvo, pero yo seguí chocando con su cuerpo…
El hombre me miró. Levanté mi mirada encontrándome con una ojos cafes intensos…
Danna: Lo siento.
Sentí un golpe en mi hombro…
Mujer: ¿Qué ya la convenciste en llevártela a la cama? ¿lo sabía?
Sentí una gran furia al escuchar al hablar a esta mujer haciendo ese tipo de referencia. Ya le había pasado lo que dijo hace un rato pero esta vez me lo dijo directamente.
Danna: YA ESTUVO BUENO…
Mujer: DISCULPA.
Hombre: BASTA DINORA.
Danna: Se italiano… y claro que entendí lo que le dijo a este hombre hace un rato en las sillas…
La sobre cargo me miraba negando con la cabeza pero no por que estaba actuando mal, si no de que no le siguiera el juego, pero ¿Por qué tendría que aguantarme los desplantes de esta mujer? ¿Acaso todos podrían referirse a mi como se les venga en gana?
La sobre cargo me hizo señal para que le entregara mi ticket… Pasé junto a la mujer chocando su hombro tal como lo hizo ella. La diferencia es que al menos solo sería un encuentro tan casual y del momento que no tenía por que preocuparme.
Entregué mi ticket entrando por el pasillo para poder abordar. Los dejé atrás que siguieran discutiendo como se les venga en gana. Busqué el numero de mi asiento, que al menos estaba pegado en la ventanilla….
Puse mi mochila en la parte de arriba, empujándola poco a poco, no lograba en empujarla por completo, salté… miré por ambos lados mirando que entraban la pareja loca.. rodé los ojos de nuevo esos locos…
Danna: Ojala que se sienten lejos de mi.
El hombre me miró justamente con muchísima seriedad. Ellos caminaron hacia mi… Miré que la tenía tomado de la mano, la hizo pasar hacia adelante, ella me empujó con su cadera. Negué con la cabeza, sintiendo una mano encima de la mía empujando mi mochila que entró al tener esa ayuda. Miré cuando era el hombre que venía con la loca. Le sonreí, gesto que obtuve respuesta. Pasó de largo. Lo seguí con la mirada viendo que ellos subían a la parte de primera clase.
Me senté negando con la cabeza mirando a través de la ventanilla. Mi corazón latía tan fuerte que no podía controlarlo.
Piloto: BIENVENIDOS AL VUELO CON DESTINO A MILAN ITALIA, ESPERO QUE LO DISFRUTEN Y QUE TENGAN UN EXCELENTE VIAJE. ABROCHEN SUS CINTURONES.
Mis lagrimas empezaban a caer, miraba como el avión empezaba avanzar para elevarse.
Si, esta sin duda era mi nueva vida. Que no me importaba si tenía que pasar por muchas cosas. Ahora tendré que estar sola… Pero lo voy a lograr. NO NECESITO A MI PADRE NI A NADIE PARA PODER SER ALGUIEN EN LA VIDA. DE ESO ESTOY SEGURA.
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Danna
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Updated 114 Episodes
Comments
Deysis Flores
Por qué tanto prejuicio... tenia que hacer una denuncia... luego hablar con su amiga y después viajar a su nueva vida, Ay Dios... las vueltas que da la vida /Frown/
2024-03-11
4
Ester Ayala
porque no acude a su amiga Claudia?????
2024-03-06
2
Alexandra Del Carmen Fonseca Chirino
que dolor tan grande, para esa chica sentirse tan sola y abandonada
2024-02-15
1