Capítulo 8
Momo se volvió a la cama, pero esta vez tuvo que usar sus auriculares y poner música relajante para poder dormirse. Ese tipo era algo.
Después de varios sucesos desagradables en el tiempo que estuvieron juntos, ya no quiso ahondar en lo que podría pasar entre los dos. Conversaciones que escuchó, miradas lascivas de sus "amigos" que soportó, los manoseos que tuvo que esquivar y la guinda del pastel, el sobre con dinero. Rechinó los dientes, enfadada otra vez. Tan guapo y tan imbécil, eran la mezcla perfecta para hacerlo inolvidable.
Aun así, en su mente rondaba el pensamiento de qué hubiera pasado si no lo hubiera dejado en ese entonces. Parecía que él quería volver a tener algo. ¿Pero qué? Porque si fuera por sexo, opciones no le faltaban, desde luego.
Comprendía que no le había dado una oportunidad, ni antes ni ahora, pero es que él era una estrella y ella una reponedora de un supermercado y era consciente de que las diferencias eran demasiado grandes. No estaban destinados a tener nada más que algo pasajero y prefirió cortarlo por lo sano antes de recibir el golpe más tarde, cuando ya estuviera completamente rendida a ese hombre. Y su vida ya era un desastre como para sumar otro. Nada iba bien.
"Si nada va bien, llama a tu abuela", pensó, recordando la frase que su madre le soltaba a cada rato. Si fuera posible lo haría, pero su amada nana ya había fallecido. También su madre, así que estaba muy sola. Sola de afecto y cariño y sola de gente que quisiera estar a su lado y protegerla. Le hubiera encantado que Nethal, con su hermosa sonrisa y su calidez, fuera esa persona, pero ya le había demostrado que no era alguien de fiar, ni maduro.
Y no era solo eso. Si quisiera que hubiera algo de verdad, Nethal tendría que entender que su comportamiento hacia ella fue inapropiado e irrespetuoso. Era entendible que no quisiese tener nada que ver con él después de cómo la trató. El hombre ni siquiera se disculpó nunca ni al parecer había comprendido por qué razón se había marchado. Era un idiota integral.
En lugar de preparar sorpresas tan terroríficas, esperando que Momo cediera, lo suyo sería disculparse sinceramente y reconocer que tratar de comprarla fue inaceptable, al menos para ella. Era una mujer pobre, pero no indigna. Y ya puestos, también debía demostrar que estaba dispuesto a cambiar su comportamiento en el futuro.
En vez de eso, estaba tratando de presionarla para... ¿Para qué volviera a tener sexo con él? ¿Así de la nada, y pelillos a la mar? ¡Pues iba listo! Definitivamente, no quería tener ninguna relación con ese hombre en el futuro. Tendría que respetar su decisión y dejarla en paz. Mejor sería que se centrara en aprender de sus errores, y ya que era una superestrella, que diera ejemplo en ser una mejor persona. ¿No tenía una responsabilidad para con sus seguidores?
Casi dos horas más tarde, seguía en blanco mirando al techo y sin pegar ojo. "¡Maldita sea! Otra noche sin dormir". No se lo podía sacar de la cabeza. Momo no había cedido y quiso olvidar lo sucedido. Pero no puede evitar sentir enfado cada vez que piensa en el guapo cantante. Realmente no quiere volver a tener nada que ver con él, se dice. Pero del dicho al hecho, hay un trecho, y es que es muy difícil resistirse a su encanto y a su música. Y a sus ojos, su boca, su cara, su cuerpo, su sexapil...
"¡Ay, basta ya, degenerada!". Tiene que hacer un esfuerzo para detener su mente y no acordarse más de su enorme sexapil.
'Palabras sin alma' es la nueva canción de Kyō Tō. La escribió Nethal después de que Momo se marchara. Destilaba una dosis de tristeza y nostalgia, como cuando uno sabe que se le ha perdido algo importante, pero sabe exactamente qué y no lo puede expresar con palabras. Sería un hit y todos estaban contentos por el próximo éxito de ventas. Sin embargo, estaba bloqueado y no había conseguido escribir nada decente, aparte de esa.
La canción que brotó de su garganta el día que conoció a Momo no la había vuelto a repetir. Su manager quiso editarla de inmediato como parte del nuevo disco y sacarle rentabilidad, pero Nethal dijo no.
—No —así, sin más.
—¿Qué quieres decir? ¿Cómo que no? —preguntó el hombre, incrédulo.
—Esa no voy a grabarla. Al menos por ahora.
—¿Pero por qué? —aún no lo aceptaba—. Es lo mejor que has improvisado en estos últimos días. La gente la espera. ¿Sabes que el video se ha hecho viral y…? —el cantante levantó la mano frente a su cara.
—Basta… no me importa nada de eso. Tengo mis razones y ya. —Se dio la vuelta y lo dejó allí, ignorando su cara agria.
¿Qué carajos sucedía con él? Eso se preguntaba el manager y no era el único. También el resto de integrantes del grupo y la gente de su entorno más cercano. Desde que marcharon a la gira, Nethal no había sido el mismo. En concreto, desde aquel concierto donde la chica flaca terminó en sus pies. No quería pensar que esto fuera por causa de una mujer, pero tenía toda la pinta.
Él nunca se había interesado por nadie, al menos desde que era un dios del rock. Parecía no conectar con ninguna mujer y eso que las tenía a miles, literalmente. Pero con aquella chica, algo pasó. Ella se desapareció un día y no se supo más, y el señor Jones se sintió aliviado. No quería tener más problemas y las mujeres siempre lo eran.
A todos les pareció extraño que se fuera así, y su chico la buscó mucho tiempo y también le pidió a él que se encargara de hacerlo mientras estuvo de gira. Pero el señor Jones no puso mucho empeño. Después de todo, él no era detective, era su manager, su representante, el hombre que lo había creado casi de la nada.
¿Acaso su chico se había enamorado? Tembló solo de pensarlo. Si era el caso, se venían tiempos turbulentos para todos. El señor Jones era muy pragmático, así que convocó a todo su equipo en una reunión temprana al día siguiente. Desde ese momento, estaban en estado de alerta y ya empezarían a diseñar la estrategia para afrontar una posible relación de pareja de Nethal.
Por si acaso.
Nethal hace días que no la busca, pues quedó desanimado con el fiasco de la cena sorpresa. Se ha sentido como un tonto y un inútil por eso. Él quería ser un héroe frente a ella y fracasó miserablemente. Ahora no sabía cómo darle la cara sin sentir vergüenza. Cogió del escritorio un papel pautado para escribir alguna letra inspiradora y empezó a anotar frases sueltas, sin pensar.
"Vuelve a buscarla, y si no está donde la dejé, será que tiene alas para andar sin mí. No tengo miedo de morir, más miedo da vivir sin ella, sin su calor y sin su estrella…". Se da cuenta de que todo lo que sale de él tiene que ver con Momo.
Momosuke, Momo.
Esa mujer lo tiene frito y cada día que pasa sin saber de ella siente un apretón en la tripa como si se la apretaran. Tira el papel y comienza de nuevo, pero al final desiste, porque todo lo que escribe son canciones de amor no correspondido y despecho, y él es un ídolo del metal, no es un jodido juglar cantando a una damisela bajo un balcón. Lanza al suelo todo lo que está en la mesa. Tiene que arreglar esto que le pasa.
Momo no está en el trabajo. La espero fuera mucho rato, pero al final entro a buscarla y no estaba. Pregunto a otro empleado por ella, pero solo le dijo que hacía días que no la veía y no sabía la razón. Quizá renunció o la despidieron. Así que marchó a su casa. Por la que tocó en la puerta nadie le abrió y empezó a desesperar un poco.
Un vecino lo miró con desconfianza al pasar, hasta que él le preguntó por Momo. El hombre asumió que conocía a la chica, pues dijo su nombre, y ya no tan distante le dijo que pensaba que había enfermado, pues la vio llegar dos días antes con una bolsa de la farmacia. Nethal se preocupó de verdad. Esperó a que se marchara aquel señor y levantó el felpudo. La muy viva no había quitado la llave, sonrió.
Esta vez tenía un buen motivo para usarla, así que entró. Esta vez no salió la bruja armada con una escoba. De hecho, no se oía nada en absoluto en el apartamento, ningún ruido, y eso era raro. La llamó varias veces mientras caminaba a la habitación y de primeras creyó que no estaba allí, pero algo se movió debajo de las mantas en la cama que ocupaba el cuarto. Un bulto pequeño le indicó que era Momo. Se acercó y la tocó en un hombro suavemente y notó la piel ardiente de la chica. Estaba consumida por la fiebre. Debía hacer algo, ¿pero qué? Él no era bueno cuidando gente. Debía llamar a alguien.
—Nethal, ¿qué haces aquí? —preguntó la niña con los ojos rojos, demacrada y ojerosa, desde el colchón. Su pelo estropajado se pegaba a la frente sudorosa y al hablar, le llegó a la nariz un tufillo del aliento enfermizo de ella.
Sin embargo, nunca había sentido tanta ternura por alguien. Nethal se sentó a su lado y le retiró el cabello dulcemente.
—Voy a cuidarte, Momo.
Y no se refería solo a ese día.
Nota de la autora:
Sexapil: adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa sex-appeal, que significa 'poder de atracción física y sexual de una persona'.
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Updated 17 Episodes
Comments
Elvira Fretes
brillante, Coke, me encanta, nethal tiene mucho que aprender aún no se da cuenta, creo que Momo tendrá que decirle claramente lo que hizo🤷🏻♀️
2023-07-04
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Elida Ruiz Diaz
Muy buanaaaa... Ahora si Momo dejate cuidar, y de paso, que ordene su cabecita,y después dale ánimo a su inspiración,haz que te valore,amo cuando una mujer no se deja pisotear, excelente
2023-04-06
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