Desde esa tarde que conoció al señor Johnson, Irene cree que Thomas tiene que hablar y aclarar todo. Se lo dijo varias veces, y la última vez, Thomas le contesto que era un tema suyo y nada más. Se molestó, un poco, un poco mucho. Tiene razón, que opina si solo es una extra. No hablo más de tema.
Thomas no volvió a dormir en la casa de huéspedes desde esa noche, aunque todo lo demas sigue igual, tambien continua aplicando a Irene la crema antes de marcharse. Acompaño a Irene para llevar a Grace a los controles de los dos y tres meses. La pediatra lo atiende mejor, ya no desconfia de el. Cada vez que pregunta si Irene eligio el metodo anticonceptivo, y ella le dice que no, Thomas recibe una cantidad de preservativos.
Smith sigue con la misma rutina, trae lo que Irene necesita, cena con ella y Thomas. También pasa informe de lo que ocurre al señor Johnson. Es una rutina agradable. Sanadora. Ha estacionado el tiempo para Smith. Eso jamás, pensó, que eso fuera posible. Y esta Grace, cada día que pasa, es un anhelo hecho realidad. Un legado. Una familia.
Mientras, en Argentina, Paola por fin encontró la forma que llegara su mensaje al señor Johnson, a través de una secretaria que deja un sobre discretamente sobre el escritorio. Ahora, solo resta esperar. Ya está harta de ese lugar, de su hermano, de ese país. Hasta que no tenga una respuesta no puede seguir con su vida normal. Nada de fiestas, nada lujos, nada de nada. Aburrido. Y además, que no está generando réditos.
En tanto, el señor Johnson no le ve avances con el reconocimiento de su nieta. Esta pensando como sacar de la zona de confort a Thomas, y además, no quiere dejar pasar más tiempo sin disfrutar de Grace. Desde que Thomas se mudara a un departamento, la mansión se sintió dolorosamente vacía y sin motivos para estar ahí, él también se mudó a un penthouse, pero no se deshizo de la mansión por el valor sentimental que tiene. Su corazón vibro cuando supo que Thomas había vuelto, y más cuando supo que el motivo es su nieta. Lo que duele es que no sea abierto, que le comente lo que paso. Esta muy orgulloso a pesar de todo, porque no dejo a su hijita a su suerte como lo hizo su madre. Busco la forma de protegerla. Siente un poco de pena por la muchacha que cuida a su nieta. ¿Que pasara con ella?? ¿Como la afectara esta situación?? ¿Se irá así nada más, cuando termine su contrato o cuando Thomas decida aceptar su paternidad??
Hay que presionar un poco, pensó en voz alta. Tomo el teléfono e hizo una llamada.
Irene corrigió su tablero de cuenta regresiva. Día 970, vamos bien. Falta cada vez menos. Ya casi es verano, los días invitan a salir. Todavía no debe, ni al jardín exterior sale. Lo único que hace es el Centro Médico y la farmacia. Después, únicamente dentro de la casa de huéspedes.
Oyó un ruido de cosas acomodándose, de personas charlando. La curiosidad pudo más y fue al ventanal. El servicio de limpieza de piscina está ahí, un personal acomoda unas reposeras nuevas. Unas sombrillas amarillas se abren casi compitiendo con el sol. Y un juego de hamacas para niños también apareció. El llamado a la puerta lo sorprendió. Cuando atendió, un señor Johnson muy jovial, totalmente a la moda, vestido de Sport, la saludo.
_ Buenos días!!! ¿Cómo estás, Irene??? Es un hermoso día, no crees...- dijo pasa sin invitación y se sienta en el sillón.
_ Buenos días!!!...Esta muy alegre hoy señor Johnson... A que debo su visita?? - dijo casi adivinando su intención.
_ Para empezar, dejemos formalidades... Soy Thomas, ahh, claro nombre igual... entonces "suegro" estará bien. ¿O es muy estructurado, anticuado?? Como llamas tú a mi hijo??...
_ Thomas...- contesto pensando, que, solo una vez escucho de Smith decirle Tomy.
_ Es cierto que todavía no nos conocemos para que hables conmigo de la vida diaria, pero creí que ya lo llamarías de otra forma...- dijo cruzando las piernas y con actitud de estar sin apuro.
_ Sabe usted que significa el nombre Thomas???...- pregunto aún parada frente a él.
_ No. Lo que para mí significa es que así se llamaba mi padre y mi abuelo...
_ Significa" gemelo", el otro igual. Me imagino que por eso todos los hombres de su familia llevan ese nombre. Thomas es un buen hombre, al igual que usted...- levanto su mirada, Grace ha despertado.- Discúlpeme un momento…
_ Tranquila, yo espero...
No esperaba que una charla pequeña, diera ese resultado. Tiene razón Smith, es una joven muy interesante. Se quedó esperando un rato largo. Observo la conservación de la casa. Únicamente cambio el lugar de ciertas cosas, todo limpio y ordenado. Se respira calidez. Como debe ser un hogar.
Irene espera a que se retire, aunque sabe que su visita es por Grace, no por ella. La amamanto, la aseo y vistió con esmero. La peino y puso colonia de bebe. Bajaron.
_ Muy buenos días a ti también...- dijo el señor Johnson estirando sus brazos para alzar a Grace. A lo que ella emitió una sonrisa angelical que derritió a su abuelo.
_ Señor Johnson, gusta beber un jugo de frutas??…- pregunto cordial a su visita.
_ Si, pero afuera. Ya está todo preparado...- dijo saliendo con Grace sin que ella pudiera retenerlo.
_ Señor Johnson... Grace es pequeña para estar al aire libre... Por los cambios de temperatura...- comenzó a excusarse en vano.
El señor Johnson ni se volteó a escuchar, ni contesto nada. Se sentó en una silla junto a una mesa recién servida. Maravillado con Grace. Irene, que por un momento se quedó en el umbral, camino hacia ellos y se sentó también. El aire es templado, hay aroma de flores, y la brisa es agradable. La piscina está lista para ser usada, aunque Irene no sabe nadar, le gustaría darse un chapuzón.
_ Vamos, ve a cambiarte y disfruta de la piscina...-dijo animándola, viendo su mirada.
_ Hoy no, gracias...- contesto y busco con la mirada a Smith, pero no lo encontró.
_ Despreocupate, todo está bien. Yo sé que no sales mucho...- se rio-... Mejor dicho, no sales afuera. Thomas te lo prohíbe??...- comenzó a indagar.
_ No, Grace es pequeña y la cuido...
_ De que la cuidas?? ¿Que es lo que temes salir?? Si es Thomas yo hablare con él...
_ No es Thomas... en mi familia, los niños pequeños se resguardan del entorno, el ambiente y de personas extrañas o con malas vibras, para se fortalezcan y crezcan reconociendo a su círculo seguro...- dijo explicando algo real, que no se aplica aquí.
_ Y que parte de tu familia sería esa creencia?? ¿Materna, no?? Porque de Smith no creo...- pregunto mientras la mira firmemente.
- Si, materna...- ya no quiere hablar más. Mira a la distancia.
_ Yo quiero ser el círculo seguro de Grace también...- dijo casi en súplica.
_ Debe hablarlo con Thomas...
_ Tú eres la madre...
Cuando las mentiras y excusas se enredan con la verdad, uno se queda sin palabras o se inventa otra mentira más grande. Irene no quiere mentir más, pero tampoco quiere hablar.
Cambio de tema. Pasaron un mañana distinta. Entretenida. Hablaron de todo, lo cual dejo sorprendido al señor Johnson, el conocimiento y ganas de aprender más que hay en esa muchacha. A media mañana, se retiran para que descanse Grace. Al mediodía, Smith la vino a buscar para que fueran a almorzar a la mansión.
_ Smith no creo que sea buena idea, puedes avisar a Thomas. No sé que hacer...- dijo Irene mientras acomoda a Grace en el portabebés.
_ Ya lo sé, pero no pude avisar a Tomy. Yo estaré contigo...- dijo tratando de convencerla.
_ Se que es únicamente para acercarse a Grace, pero me incomoda que no lo vea así Thomas, yo no la estoy entregando a su abuelo, pero no puedo negársela...tú me entiendes. Que complicado son estos acuerdos...
_ Te entiendo, si la reconoce pronto... podría tener problemas legales con su padre...no creo que sea por la madre que la abandono... Y si la reconoce, también estas tú, se cumple el contrato y quedaras libre antes...- explico Smith.
Terminar el contrato antes. Su corazón late a toda prisa. Más tiempo. Pero, Grace. Para ella, sería mejor terminar con antelación y no sufrir con la partida, ni ella ni Grace.
_ Crees que esto podría hacer que se adelante la cancelación de contrato???...- pregunto esperanzada.
_ Si Thomas asume la paternidad... y cancela tu contrato, sí...
Acaricio con suavidad su carita. Un día la va a dejar, tal vez sea mejor antes para las dos.
_ Vamos a almorzar...- dijo mientras salía con el portabebés hacia la mansión.
El almuerzo es servido por personal latino. Una entrada de vegetales, plato principal langosta, postre Tarta de manzana. Irene jamás había probado la langosta. Abiertamente, informo, y por supuesto, jamás utilizo esos cubiertos, con lo cual pidió si le podrían enseñar. No siente inhibición por su ignorancia, necesita y quiere aprender.
_ Es la primera vez, que me piden esto...- dijo riendo el señor Johnson, quien se ubicó a su lado para enseñar la etiqueta de una mesa.
_ No voy a dejar que mi ignorancia me deje sin probar esta delicia, y más vergüenza seria no tratar de aprender...- dijo Irene tomando el utensilio indicado.
_ Eres única Irene...- dijo entre más risas Smith.
Ese almuerzo se llenó de risas, para los dos hombres es gratificante ayudar a Irene con la etiqueta social de una mesa, verla aprender y disfrutar. Es una persona muy abierta, sincera, divertida. Su actitud frente a la vida es contagiosa. La sobre mesa se llevó a cabo con temas interesantes, sin nombrar nada que toque a la familia. Grace paseo de brazo en brazo. Smith inmortalizo el momento con fotos desde celular. A media tarde, Irene y Grace volvieron a la casa de huéspedes.
Thomas, ni se imagina lo que ocurre en la mansión. Vuelve con toda tranquilidad y cuando llega a la mansión, encuentra a su padre instalado. Muy animado. Lleno de vitalidad.
_ Hola Thomas, como fue tu dia???...- pregunto mientras lo invita a sentarse en los sillones.
_ Hola paipa, estuvo bien...y el tuyo??...- dijo mirando hacia la casa de huespedes.
_ Tuve un dia genial...hoy pase el dia aca...y tome una desicion...
_ Y cual es esa desicion???...- pregunto temiendo la respuesta.
_ Me mudare a la mansion...
_ Y porque esa desicion??? Que pretendes paoa???... No voy a acelerar nuestro trato, no hay hijos mios registrados...- dijo a la defensiva.
_ No, no pretendo nada. Aqui me he vuelto a encontrar la alegria...- dijo sonriendo.
_ No te pases papia, no hay nada firme con Irene...- dijo levantandose y saliendo hacia la casa de huespedes.
Camino con rapidez, y vio los cambios en el jardin.
Irene, como todas las tardes, tiene listo el baño y en el jardin de invierno, la merienda. Cuando entro Thomas, vio el reflejo de su mirada que no esta muy contento con la desicion del señor Johnson. Es una oportunidad para salir antes del contrato y no ver sufrir a Grace. Y para tener mas tiempo para ella. A veces, hay que ser un poco egoista. Por el otro lado, la cercania de Thomas, es muy tentadora. A ver como se controla. La unica noche que pasaron juntos, fue incomoda.
_ Me mudare aqui...- aclaro sin saludar, sin preguntar.
_ Esta bien, no sera por mucho tiempo...Como quieres que nos distribuyamos el lugar?? Que necesitas?? Algo en especial??? Y los fines de semana???...- comenzo a poner presion, mientras deja a Grace en el portabebes, y le sirve un vaso de jugo de frutas.
_ No se, dejame pensar un poco...no estoy listo aun...tengo que hablar Ceballos...- fue al dormitorio a hablar por celular.
Irene esta feliz, tal vez, sea su salida. La charla con el abogado duro casi una hora. Thomas bajo aseado, pero al parecer, la albahaca no hizo mucho efecto. Sostuvo a Grace un momento y despues salio a la mansion. Irene creyo que habia ido a hablar con su padre, pero al rato volvio con una maleta y su nobuk. Subio al dormitorio y acomodo sus cosas. Cuando bajo el sol ya habia caido y el jardin esta a oscuras. Ella habia llevado a la mesa la merienda, pero Thomas apenas probo bocado. A la hora de la cena, Smith no aparecio. Comieron solos, Irene irradia felicidad y Thomas esta taciturno. Ella piensa que es porque tiene que pasar tiempo juntos, tal vez sea por eso, ella no sabe de las actividades de el fuera de la casa de huespedes, no deberia interesarle, aunque a veces piensa en eso.
Thomas piensa en como cambio su vida, de vivir en plena actividad social, conocer a chicas bonitas y curvilineas, a atentar contra los metodos tradicionales de formar una familia. Y como resultado de toda esa imprudencia, esta Grace, la luz de sus ojos. A consecuencia, tambien esta Irene, esa diminuta, hermosa, y delicada mujer. Huele a flores. Siempre esta ahi, no le pide nada, o solo pide una cosa; su libertad. Van a ser unos dias duros, adormecidos en una familia ficticia.
A la hora de dormir, Thomas pidió disculpas, porque él duerme de bóxer, no usa piyama. También comento que dormirá sobre sabana para evitar cualquier roce. Como Grace, aun mama cada tres horas, Irene le aviso que puede ser un poco molesto esa rutina. Aclarado, esos detalles, Thomas le aplico la crema, ella se quedó de espaldas y apago su luz. Espero un rato y se sentó para ponerse la camisa de su piyama, se acostó boca arriba. Más tarde, Grace tiene hambre. Irene fue más rápida, y la alzo antes que Thomas. Se acomodó en la cama, Thomas también. La hizo recostar sobre su pecho y paso su brazo por debajo del suyo, sujetando a Grace también. Había encendido su luz, quedando más a oscuras el lado de Irene. Ella sentía la tibieza traspasar su piyama y el calor de su piel cerca de su seno desnudo. Una pícara Grace se dio cuenta de que su papá está ahí comienza a sonreír, soltando por segundos el pezón.
_ No es hora de jugar amor...- le hablo Irene, tratando de que no se despabile.
_ Es tan dulce...- comento Thomas pasando sus dedos por su carita sonrojada. Unos dedos que después de ese gesto, junto a esa mano se quedaron sobre su hombro, dando un sinfín de sensaciones.
Cuando Grace se durmió, Irene la llevo a su cuna, se abotona su camisa y vuelve a la cama, si levantar la mirada. Aún recuerda la imagen que quedo gravada en su memoria.
Después de que apagara la luz, pareció mucho tiempo, Thomas se levantó despacio y salió. Se quedó despierta escuchando. No oía nada. Ella también salió a ver a donde se había ido. La puerta principal está abierta. El ruido suave a agua se escucha. Thomas está nadando. A esa hora, dudo, fue hasta el baño y le busco su salida de baño, una bata de toalla color celeste, y se la dejo sobre una de las sillas afuera, en la galería. Volvía a entrar, cuando…
_ Irene...- la llamo
_ Sí...
_ Ven...
Su consciencia le dice que se vaya a dormir, pero su cuerpo dice otra cosa. Se acercó un poco.
_ Solo te traje la bata...- explico.
_ Quieres nadar??...- dijo caminado dentro de la pileta en dirección a ella. Claramente, está nadando con su ropa interior.
_ No, no sé nadar... gracias...- contesto acercándose al borde, aun de piyama.
_ El agua está ideal...- dice jugando con las manos en ella.
_ Aun así no tengo malla, y aunque la tuviera me molestaría usarla...- su vos se puso un poco triste.
_ Tengo una idea...- dijo Thomas mientras sale rápidamente hacia el pilar que está cerca. Con cuidado bajo una llave. El sector de la piscina queda a oscuras. Una luna brillante, redonda, corona el cielo.
_ Vamos...- invito dándole la mano.
Evaluó la situación, ese es su único piyama, está oscuro, y quiere entrar a la piscina.
_ Entra primero y ponte de espalda, no tengo otro piyama...- explico.
Thomas así lo hizo. Su corazón bombea como un colegial con esas palabras. Tiene que controlarse. Bajo a nadar, porque su cuerpo se puso en alerta y reclamando sexo. Y ahora con las palabras de Irene, lo dejo totalmente excitado. Escuchó sus pies chocar con el agua. Espero unos segundos más y se dio vuelta. Unicamente la piel blanca de sus hombros es lo que se veía. El resto del cuerpo está bajo el agua. La imaginación de Thomas le presenta muchas alternativas. Mejor es nadar hacia el otro lado. Llego al extremo. Miro a la parte playa, Irene está dando pequeños saltitos. Solo distingue su silueta. Tiene que acercarse. Nado, se sumergió y emergió delante de ella. Irene está distraída, y ese gesto la asusta, apresuro el paso hacia atrás y resbaló. Se fue de espalda. Lo único que atino fue a apretar su nariz con sus dedos. Un brazo fuerte la saco del agua y la llevo contra un cuerpo duro, firme. Esa acción la lleno de una electricidad, algo que no puede contener. También lo abrazo. Sintió su virilidad erguida, palpitante. Él la rodeo con sus dos brazos, conteniendo su urgencia de tocar todo. Sus pechos desnudos, una vez más, tocan con suavidad sus pectorales. Ella se estiró un poco, y con toda ternura lo beso, suave, dulce y lento. Fue un shock. No reacciono más rápido porque disfruto de esa exquisita provocación.
Con la misma rapidez que lo beso, lo soltó y empujo, rompiendo el hechizo.
_ Lo siento, no debí... perdón...- dijo mientras trata de soltarse.
Thomas no quiere soltarla, pero su insistencia hizo que le entrara la cordura. La soltó con desilusión, la vio salir del agua y tomar su ropa.
Su cuerpo late. Sus labios, anhelantes de esa caricia nueva y sexi. Le tomo un momento recuperarse, su parte masculina, está dolida. Quiere correr al dormitorio y hacerla suya a como sea. Necesita tener sexo con ella. Ansia verla disfrutar sin detenerse por nada. Por otra parte, su cabeza, le recuerda que es su "mariposa", no la debe tocar, aunque es ella la que se le acerca y lo pone frenético.
Irene se reprocha por su actitud, como pudo hacer eso, sabía que no debía ir. Menos meterse desnuda. Su cuerpo traicionero, y débil, cayó sin dar batalla, con tan solo estar cerca. Menos mal que a él no le intereso mucho, o lo hubiera tenido tras ella, o quizás nunca la hubiera dejado salir de la piscina. Se duchó, se vistió y se acostó. Cerro los ojos, pero no podía dormir.
Thomas volvió mucho más tarde, se duchó, se vistió y también intento dormir.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 24 Episodes
Comments