Luego de aquel incidente, Barbie quedó en observación por algunos días en la clínica, había sufrido una fractura costal producto del golpe, todos estaban preocupados por ella, la visitaban con frecuencia (sobre todo Lucca) quien no se apartaba de su lado.
Debía posponer sus clases de baile mínimo unas ocho semanas hasta sanar completamente (no le agradaba la idea, pero tampoco le quedaba de otra). Le habían dado días libres en el colegio para poder descansar pero Barbie no aceptó, deseaba ir a sus clases por lo que nadie pudo convencerla de lo contrario.
En la casa las cosas estaban patas arriba (el mismo problema de siempre) ahora que tenía más tiempo, Barbie se encargaría de poner las cosas en su lugar. En una de las tantas quejas de las chicas del servicio, decide enfrentar y llevarse por delante al Suely, no aguantaba más sus ínfulas de dueña y señora.
Por supuesto a Suely no le agrado para nada que su "amada primita" le haya puesto los puntos en su lugar. Estaba enojada y con ganas de vengarse, no se la iba a dejar pasar; prácticamente vivían solas en la mansión, los adultos en raras ocasiones estaban presentes.
La casa se volvió un campo de batalla, constantes peleas y discusiones invadían la paz que antes reinaba. Barbie no iba a permitir más sus abusos. A cada cosa que hacía Suely para molestar o invadir a las empleadas, Barbie salía a defenderlas.
Noah decidió mudarse a la casa de su padre, se sentía aburrido y allí tenía sus amistades. Rebeca comenzó a trabajar en la nueva clínica, a la par de los demás; las cosas comenzaban a marchar muy bien, se distraía para no pensar en sus innumerables problemas.
En casa de los Velarde las cosas tampoco marchaban de la mejor manera, Nati decidió enfrentar a su hijo y exponerlo delante de su marido para tomar cartas en el asunto (lo que pasó con Barbie fue la cereza del postre) y claramente no podía volver a repetirse.
Iván se sentía mal por arruinar las cosas con Barbie, se sentía muy culpable por todas las cosas que había hecho. Por dejarse llevar por sus impulsos lo había hechado todo a perder, y quedó mal parado delante de Carlos y Virginia que si bien no estaban molestos, las cosas cambiaron radicalmente. Decidió concentrarse en la universidad y a sacar adelante su carrera.
Ruth no quería ni verlo, estaba muy molesta. Lo ignoraba y trataba en lo posible de no cruzarse con él. No podía creer que su hermano mayor (su ejemplo) fuera capaz de hacer semejante aberración. No sabía lo de Suely, pero lo que vio en la fiesta para ella fue espantoso.
Lucca seguía frecuentando a Barbie, le llevaba flores, chocolates, enviaba cartas de amor (supercursi) le practicaban Italiano, la invitaba al cine, al parque, a comer, a mirar las estrellas. Se pasaban horas a orillas de algún lago mirando el atardecer uno al lado del otro, sin decirse nada.
Barbie no sentía nada por él, pues su corazón al parecer ya tenía dueño (extrañaba los arrebatos de Iván) algo había en él que le resultaba atractivo. Iván es impulsivo, pasional, sensual, besa delicioso. Lucca es todo lo contrario, es romántico, educado, un caballero, cero impulsivo, piensa antes de actuar (un poco aburrido diría).
Desde la fiesta, una sola vez lo pudo ver en la clínica. Se sentía muy enojada por lo que había hecho que no quería ni verlo, decía que si lo veía le daría una cachetada y lo echaría como a un perro. Pero cuando lo vio entrar su corazón comenzó a latir desesperadamente, su expresión cambió radicalmente y unas ganas locas de besarlo la invadió por completo.
Flashback
Iván: Perdóname por venir a esta hora _ entra sin pedir permiso y se sienta a un lado de la cama y sin pensarlo, se abalanza sobre ella para depositar en sus labios un desesperado beso.
Barbie: - corresponde al beso de Iván, estaba enojada, muy enojada pero también feliz de verlo, eso era lo que quería y no se lo había dado hasta este momento (ese maldito beso)
La besa como si no existiera un mañana, acaricia cada parte de su cuerpo como si supiera que ese sería el último de los tantos besos que se habían dado; mete sus manos por debajo de la bata, acaricia sus suaves pero puntiagudas montañas, siente como su piel se eriza y su respiración se agita, por momentos tiembla pero no lo detiene (en el fondo lo deseaba tanto como él, más que deseo, se había vuelto necesidad).
Sus caricias cada vez iban subiendo de tono, por primera vez Barbie no quería que pare, lo dejaba hacer y deshacer a su manera. Las manos traviesas de Iván suavemente iban recorriendo sus piernas llegando lento y con calma entre medio de ellas; hace a un lado la pequeña tela que recubre su intimidad (estaba deseando eso hace mucho tiempo) mirándola a los ojos se moja los dedos, y comienza a acariciarla suavemente como si tuviera miedo de lastimarla.
Barbie se pierde en su mirada, sonrojada y con ganas de más se muerde los labios. Un extraño calor se apodera de su cuerpo, la humedad y el palpitar que le provocan sus caricias la obligan a abrirse de piernas y acomodarse en la cama, Iván ve eso y se vuelve loco, separa completamente ambas piernas y no puede creer lo que está viendo, se acerca para acariciarla; esta vez con ayuda de su lujuriosa lengua, Barbie lanza un pequeño gemido pero inmediatamente se tapa la boca.
Saborea cada gota de ella, le encanta su sabor, su aroma, deseaba con todas sus fuerzas hacerla suya pero algo en su interior le dice que pare y lo hace. Barbie lo mira con deseo y eso lo mata. Se aparta de ella, va a mojarse la cara al baño y permanece unos minutos encerrado. Reuniendo valor, sale y se sienta en el sillón que había al lado de la cama.
Barbie: ¿Qué te pasa, te sientes bien?
Iván: -Con los codos apoyados en las rodillas y las manos en la nuca mira el piso y por primera vez piensa.
Barbie: - baja de la cama con dificultad, arrastra el sujetador del suero que tenía conectado al brazo y se sienta a su lado.
Iván: Tengo que contarte algo.
Barbie: ¡Por favor no me asustes!.
Iván: Posiblemente, me odies y nunca más quieras volver a verme, pero quiero que lo sepas de mi boca y no por alguien más.
Barbie: - intuye que le va a confesar algo malo. Sujeta su mano y le brinda una sonrisa sincera _ te escucho. Le dice preparando su corazón para lo que se viene.
Iván: Me acosté con tu prima. - sin más vueltas y preparándose para recibir una merecida cachetada.
Barbie se queda inmóvil.
Iván: - No se atreve a mirarla a los ojos. _ Te falle, y me falle a mi mismo. No voy a justificar mis actos diciendo que ella se me metió por los ojos. Al contrario, me hago cargo de mi error y acepto toda la culpa, porque lo hice consciente, nadie me obligo, ni me engaño.
Barbie sigue inmóvil, lo mira sin parpadear, sin ninguna expresión en su rostro, lo que escucha ella ya lo sabía, aunque rogaba porque no fuera así, sabía que esto tarde o temprano iba a pasar; porque se lo advirtieron y porque ella también los notó raros en una ocasión, lo paso por alto, le restó importancia.
Iván: Luche contra mí mismo para no hacerte daño, fui débil, a tu lado tenía todo y no sentía ninguna necesidad de nada más. Pero cuando no estás, mis más oscuros deseos se apoderan de mí. Fui un imbécil que se dejó llevar por la calentura del momento; la culpa es toda mía por no ponerme límites.
Barbie: ¿La amas? _susurra.
Iván: No lo creo, cuándo estoy en la cama con ella siento una cosa, pero cuando terminamos de hacerlo; no quiero ni tocarla, me pasaba lo mismo con otras mujeres que conocí en el pasado.
Barbie: Relájate, ya pasó. Recuerda que entre tú y yo no existe ningún tipo de relación. Te confieso que esto que me acabas de contar; yo ya lo sabía, no porque lo haya visto o me lo hayan dicho, pero sabía que iba a pasar.
Iván: ¿No estás enojada conmigo?
Barbie: No tengo motivos para hacerlo. Te agradezco por tener el valor de decírmelo. Créeme que para mí eso vale mucho. Gracias.
Iván: Estoy confundido, se supone que entre tú y yo estaba naciendo algo y ahora lo arruiné todo, ojalá algún día me perdones.
Barbie: No seas tan duro contigo, no te voy a negar que me duele todo esto, pero no soy nadie para juzgarte ni reprocharte nada Iván, las cosas se dieron de esta manera y ya no hay vuelta atrás. No te preocupes por mí, no tengo nada que perdonar.
Iván: ¡Eres perfecta! Cómo pude ser tan ciego. -aparta su mano de las de Barbie, tiene ganas de llorar. Debo irme ahora.
Barbie: Está bien.
Iván sale sin despedirse, a toda prisa como alma que lleva el diablo, Barbie se queda en donde está, trata de entender la nueva situación pero no puede, un nudo en la garganta la está matando, tiene ganas de gritar, salir corriendo a buscarlo pero se aguanta.
Agujitas en el corazón aprietan cada vez que palpita, sin quererlo, estaba sufriendo, sin planearlo, se había enamorado de aquel ser perfectamente imperfecto.
Acaricia su pecho, cierra los ojos y las lágrimas comienzan a recorrer su rostro, no encuentra consuelo, el desespero la invade, el dolor es insoportable. No sabe si es por la "traición" o porque presiente que ya no lo volverá a ver.
Fin de Flashback
Desde aquella noche extraña en la clínica, comenzó a acariciarse pensando en el; recordaba su ardiente mirada, sus labios besándola, sus manos adueñandose de cada parte de su cuerpo. Al principio de manera inexperta, con el paso del tiempo lo hacía de tal manera que sentía que lo tenía encima de ella dándole placer.
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Comments
Francisca Alcantara
Yo no creo que ella se va a quedar con ese poco hombre
2025-01-09
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Mabel Suarez
q que se quede con Luka, si no se repite que es humillada por la maldita prima ya esta,siempre la misma historia.
2024-10-01
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Luz Yenit Bohórquez Vellojin
hay por Dios que rumbo distinto.
Bueno si ella quiere al arrecho ese ni modos /Sob/
2024-09-30
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