Pasaron algunos días, estaba todo listo para que empiece mis clases, el abue compró todo lo necesario para poder estudiar cómodamente, mando a hacer un cuarto de estudio, para que tenga mi espacio y poder estudiar sin interrupciones, con una gran biblioteca, variedad de libros de todos los tiempos, un escritorio con una computadora de última tecnología, ventanales con cortinas muy hermosas y sillones muy cómodos.
También había contratado el chofer que se encargaría de llevarme a donde necesite, además de llevarme a la escuela y dos custodios para que me cuiden, me parece una exageración lo de los guardaespaldas pero supongo que es necesario. Dos veces por semana venía una psicóloga, hacía terapia con ella. Me ayudaría a procesar mi pasado y aliviar el estrés por todo lo que me había pasado en la casa de mi abuela, hablar con ella me relaja, me hace bien.
Estaba preparando mi nuevo uniforme para ir al colegio, la mochila y los libros cuando veo en mi celular la notificación de un mensaje del abue, me decía que baje a la sala, que me tenía una sorpresa (no me gustan las sorpresas). Dejo las cosas en la cama y bajo corriendo y gritando por las escaleras como de costumbre.
Barbie: Aquí estoy abue, ¿me buscabas?
Oliver: Estamos en la sala...
Barbie: - va llegando a la sala, no puede creer lo que sus ojos están viendo después de mucho tiempo, estaban sus padres parados con lágrimas en sus ojos, Barbie se acerca lentamente-
Virginia: - corre a abrazar a su hija seguida de Carlos-
Oliver: -los observa con ternura sentado en uno de los sillones-
Barbie: "Un mundo de sensaciones me invaden, esperé tanto tiempo este momento, poder reencontrarme con mis padres, sentir el cálido y reconfortante abrazo de mi madre. Ha pasado tanto tiempo, tantas cosas, no puedo creer que por fin estoy a salvo y con mis seres queridos. Tengo tanto que decir, pero en este momento no puedo decir nada, ni una sola palabra".
Virginia: -llorando- ¿Cómo te sientes hija?, tu abuelo nos puso al tanto de todo.
Barbie: Estoy bien madre, lo peor ya pasó, el abue me rescato. Ahora por lo menos puedo dormir en paz.
Carlos: Ojalá algún día puedas perdonarme, pensé que seria…
Barbie: Lo mejor, ¿no es cierto, padre? -enojada- ¡Claro! Era mucho más fácil enviarme al otro lado de la ciudad, en el medio de la nada, para no estorbar sus planes, jamás pensaron en mí, solo en ustedes, ¿ahora me vienes con que te perdone? Discúlpame, pero eso se lo tienen que ganar, ambos. No confío más. Puedo entender muchas cosas, ¿pero esto? Es demasiado, casi me violan en esa maldita casa y todo por tu culpa papá.
Carlos: Lo siento cariño, jamás...
Barbie: Jamás ¿que papá? ¿Jamás lo hubieras pensado de tu inmaculada madre? Pues déjame contarte un par de cosas que no sabes, ella odia a mamá por el simple hecho de casarse contigo, siempre la maltrato, conmigo parecía estar todo bien, pero cuando le conté lo que me estaba haciendo el asqueroso de su marido comenzó a odiarme a mí también, me decía que era una cualquiera igual que mi madre, y que de seguro yo lo provocaba para que él me hostigue. ¿Lo puedes creer?
Virginia: Yo no estaba de acuerdo con enviarte con esa mujer, sabía de lo que era capaz de hacer, pero mis súplicas fueron en vano. Cuando tú ibas a la universidad me hacía limpiar la casa y me trataba muy mal, si no fuera por tu padre no sé que hubiera sido de mí, nunca te lo dije porque sabía que no me creerías, estás cegado por ella. -lo dice mirando a su marido-
Oliver: Me parece que las cosas se están acalorando un poco, ¿por qué mejor no pasamos al comedor?, ya está lista la merienda, vengan, acompáñenme. - se dirige al comedor, los demás hacen lo mismo, en silencio-
Bárbara estaba empezando a forjar su carácter, después de años de sufrimiento, no tenía las ganas y mucho menos la paciencia para escuchar nada de lo que su padre tenía para decir, estaba tan dolida, no pudo disfrutar de su niñez, la alejaron de su madre. De solo pensarlo le hierve la sangre.
Virginia trató de convencerla de que regresara a la casa, pero Bárbara no quiso, al menos no por ahora, después de conocer a su abuelo, y compartir el mismo dolor por el abandono decidió acompañarlo y permanecer a su lado. Amaba su compañía, hacían muchas cosas juntos y en poco tiempo se volvieron inseparables.
La relación entre Carlos y Virginia mejoró notablemente después del apasionado encuentro en la habitación de la clínica, decidieron darse otra oportunidad, a pesar del enojo de Virginia por las cosas que le sucedieron a su hija, estaban dispuestos a seguir adelante; esta vez, estando más al pendiente de todas las necesidades de Bárbara.
La feliz pareja hicieron las pases con Oliver, después de años de no hablarse, Barbie fue el puente para poder limar asperezas y las cosas mejoraron favorablemente, iban a visitarlo con mucha frecuencia, pasaban tiempo juntos. La casa volvió a cobrar vida, por cada rincón irradiaba felicidad. Oliver los había invitado a vivir con él y con Bárbara, aunque la pareja no aceptó, se la pasan durmiendo como si hubieran aceptado.
Los días en que Bárbara no estaba yendo a clases se la pasaba leyendo y poniéndose al día para no quedar atrás de sus futuros compañeros, a pesar de todos los problemas psicológicos que podría acarrear su pasado, ella en ningún momento descuido sus estudios, ama leer y es muy inteligente.
Además de brillante es muy curiosa y siempre está aprendiendo cosas nuevas, no le gusta perder el tiempo. En la casa se la pasa ayudando a las muchachas en la limpieza u horneando alguna receta, de vez en cuando Oliver le pone cara de malo (pero con un besito en el cachete se le pasa).
Faltaban unos días para cumplir sus quinceaños, comenzaron sus clases (abril) y al principio las cosas no le fueron muy bien en el colegio, sus compañeros la miraban raro y se burlaban de ella por ser la nueva, se burlaban de su aspecto (por los años de mala alimentación había perdido mucho peso y recién estaba recuperándose) la acosaban y hacían chistes sobre ella.
De a poco comenzó a callar algunas bocas, al exponer su brillante cerebro ante una prueba que tenían que dar, la cual Bárbara decidió hacer a pesar de que la clase estaba avanzada y ella había comenzado recién, todos se burlaron hasta que los resultados de la prueba fueron publicados, dando como resultado un (aprobado) con una de las mejores calificaciones del grupo. Desde ese día cambiaron su forma de ser algunos, otros comenzaron a sentir envidia.
Algunas chicas cuando se enteraron que estaba por cumplir sus quince, y por como venía en un auto con chófer todos los días en el colegio; decidieron acercarse a ella por interés, otras para querer sacarle provecho a su cerebro (para que les pase las tareas o haga los trabajos). En cambio, los varones del grado se acercaban porque les agradaba su compañía, algunos comenzaban a verla con otros ojos, comenzó a tener algunos amigos (varones) que de verdad la querían y la defendían de las agresiones de las niñas que al ver que algunos de los chicos más guapos estaban pendientes de Barbie y no de ellas.
En poco tiempo se había vuelto muy popular, sabia con quienes hablar y relacionarse y con quienes no. Más de uno quiso ser su novio a lo cual Barbie siempre decía que no, lo que menos quería eran más problemas de los que tenía, además la palabra novio o romance le daban náuseas, porque lo asociaba al cerdo de Félix, y se prometió a sí misma que ningún hombre le pondría un dedo encima; a menos que ella lo permita.
Tampoco había ninguno que le gustara o llamase su atención, la mayoría eran chicos muy lindos pero ella los miraba con total naturalidad, quizás eso hacía que más se sientan atraídos por ella. Lo que generaba más envidia y odio no solo de sus compañeras, sino de la mayoría de las chicas del colegio, quienes se adueñaban de los chicos, y éstos las mandaban a volar.
Llegó el tan esperado día de los quinceaños, ese día Barbie decidió no hacer una gran fiesta como tenían planeado sus padres, ni mucho menos la presentación en sociedad que planeaba su abuelo, decidió que quería una cena tranquila y en familia, además no tenía amigos para invitar y a pesar de que el dinero no era precisamente un problema, prefería utilizarlo para otras cosas y no para dar de comer a personas que en el fondo la quieren ver calva y sin dientes.
Los mayores de la casa aceptaron su decisión con mucha gracia, pues Bárbara tenia una forma particular de expresarse (tenía 15 pero hablaba como si tuviera 20) tenía la mente muy madura y desarrollada lo cual le permitia expresarse con mayor facilidad. Actuaba con prudencia y eso les daba paz y se ganó la total confianza de todos.
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Updated 60 Episodes
Comments
Francisca Alcantara
Ella sabe que esos supuestos amigos no son buenos
2025-01-09
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Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Así se hace Barby
2024-12-02
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Lucila Islas
buena decisión para su fiesta me encanta Barbie
2023-07-23
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