Las actividades vuelven a la normalidad, Carlos y Virginia se despiden de sus largas vacaciones, vuelven a la tediosa rutina. Oliver está de viaje, y los jóvenes volvían a sus clases; Noah y Suely se inscribieron en el colegio de Barbie (serían compañeros de grado).
Barbie estaba enfocada en sus estudios, en sus tiempos libres seguía con sus clases de baile, terminó el curso de idiomas que estaba haciendo y comenzó otros, (Italiano, chino y latín) la cosa cada vez se le complicaba pero estaba decidida a aprender cueste los años que le cueste, deseaba seguir viajando y conocer lugares.
Y así lo hizo, eran pocos los momentos que tenía libres, Iván que se había propuesto la tarea de conquistar su corazón (la tenía muy difícil) las pocas veces que se veían era en la casa de Barbie que no deseaba salir a ninguna parte (cansancio, exámenes) eran las excusas habituales, tocaba tener paciencia.
Suely se había puesto de novia con un compañero del colegio, estaba entretenida, Iván había dejado de frecuentarla así que necesitaba una nueva distracción (extrañaba estar con Iván, la costumbre se apoderó de ellos) algunas noches de insomnio se hacía suya una y otra vez imaginando que estaba con él.
Iván por su parte estaba concentrado en la universidad, cada vez se hacía más duros los semestres, también interesantes. El poco tiempo que le quedaba se lo dedicaba a Barbie (varias veces se replanteó si valía o no la pena) estaba dejando de lado muchas cosas para estar con ella, cosas que de a poco comienzan a hacerle falta.
No estaba acostumbrado a estar tanto tiempo sin una mujer, se sentía de mal humor todo el tiempo (no aguantaba más) y las cosas con Barbie seguían igual. Medio año era demasiado para cualquiera, y más para él (estaba acostumbrado a lo extremo). Por lo que decidió volver a las andanzas.
Carlos y Richard comenzaron la sociedad después de muchos traspiés, estaban felices y la fiesta de inauguración sería en pocos días, todos estaban entusiasmados con aquel tan anhelado logro. Los preparativos y las invitaciones corrían por cuenta de Oliver quien se ofreció a cubrir todos los gastos para asegurarse de que fuera por todo lo alto.
El gran día llegó, la ceremonia de inauguración se hizo con presencia de la prensa en horas de la tarde, los periodistas no paraban de sacar fotos a la clínica y a los nuevos socios, luego se haría la fiesta en uno de los hoteles de Oliver, estaba todo preparado para ese momento.
Los invitados no paraban de llegar, personas de la alta sociedad, figuras destacadas y médicos de renombre encabezaban la lista. El lugar estaba hermoso, la seguridad reforzada, la comida y la bebida prometía ser de lo mejor. Camareros disparados por todos lados atendiendo a los invitados. Hasta un grupo musical muy famoso tocaría para animar.
Barbie se sentía incómoda con todo, la obligaron a vestir de gala, (odiaba eso) pero no le dejaron otra alternativa, Suely no perdía oportunidad para gastar y comprar cosas costosas, quería impresionar, (de pronto tenía suerte y conocía algún millonario para casarse con él) pensaba.
Ya todos se encontraban en el hotel, incluyendo los Velarde, los mellizos estaban de temprano, las miradas de Iván y Suely se cruzan después de algunas semanas sin verse, la química que había entre los dos floreció, bastó solo una sonrisa de lado para que terminaran encerrados en una de las suites del hotel. Todavía era temprano y los invitados no acababan de llegar.
En el momento en que los amantes se dirigen a la suite más cercana, Barbie llega en compañía de sus padres, todas las miradas se posan sobre ellos, saludaban y sonreían (Barbie se sentía rara con esa ropa y todo ese maquillaje, es excesivo decía) pero a regañadientes se dejó arreglar por Ruth y algunas estilistas.
Barbie busca con la vista a Iván (se suponía que ya estaba allí) sin embargo, sus ojos se cruzan con la de un apuesto caballero que la observaba de lejos con una copa en la mano y una sonrisa en los labios, ella lo ignora y sigue con lo que estaba haciendo.
El joven se acerca a Carlos y comienzan a conversar, luego se une Richard y las mujeres de ambos, Barbie sentía una sensación rara, había pasado casi media hora y no tenía noticias de Iván, trató de disimular para que nadie se diera cuenta de su inquietud, (nadie lo notó excepto Ruth).
Mientras tanto a Iván poco le importaba el tiempo, estaba concentrado en algo más excitante; estaba enloquecido con el vestido que traía puesto Suely, (rojo, pegado al cuerpo el color favorito de Iván) quería verla vestida con aquella diminuta prenda, por lo que no se la sacó, ni bien entraron al cuarto la tira a la cama, se desabrocha el pantalón, coloca las piernas de ella sobre sus hombros, hace a un lado la sexy lencería que traía puesta, sin ningún tipo de previa introduce a su amigo hasta el fondo en su parte más estrecha dejando libre la delantera, el choque de sus cuerpos sonaba fuerte y claro, al igual que los gemidos de Suely.
Estaba ardiendo de deseos desde hace mucho, se mueve sensualmente en la cama mientras Iván la tiene agarrada de la cintura, deja al descubierto su escote, se podían ver unas montañas puntiagudas que se movían para arriba y abajo sin parar, lo mira y le suplica que no pare, que no la deje (y eso hace, lo excita oírla, la embiste con más fuerza una y otra vez hasta que juntos llegan a la gloria).
Barbie resignada agarra una copa de champagne de uno de los mosos que pasaba, comienza a beber, se siente tensa (raro en ella) necesitaba relajarse, Ruth la acompaña en todo momento, cansadas de caminar por todo el salón, se asoman al balcón; la vista es impresionante, las luces de la ciudad, las estrellas, todo era maravilloso, pero no se sentía a gusto, para nada.
Ruth decide ir al tocador, Barbie prefiere seguir en ese rincón de paz en el que se encuentra, una voz la saca de sus pensamientos (era su padre) en compañía de aquel joven con la mirada atrevida.
Carlos: ¡Aquí estabas! Quiero que conozcas a alguien...
Barbie gira sin muchas ganas de socializar y menos con hombres.
Carlos: Hija, te presento a Lucca, es el hijo de uno de mis colegas y mayores patrocinadores del proyecto además de tu abuelo. Lucca ella es mi hija Bárbara.
Lucca: - se acerca, agarra las manos de Barbie y las besa mirándola a los ojos - Es un placer, Lucca D'angelo - con un marcado acento Italiano-
Barbie: - al oír el acento inmediatamente cambia su actitud apática por una amplia sonrisa - El placer es mío, ¿de que parte de Italia eres?
Lucca: De Génova - sonríe -
Barbie: Wow, amo Italia, estoy tomando clases para aprender el idioma, empecé este año.
Carlos: Los dejo un momento, me necesitan por allá - sonríe y le da una palmada amistosa a Lucca en el hombro -
Lucca: Te puedo enseñar si deseas, vine para instalarme en esta Ciudad por órdenes de mi padre, estaba odiando esta fiesta hasta este momento.
Barbie: - sonríe y de manera natural y sin proponérselo, coloca su espalda sobre la reja del balcón con los codos para atrás - Interesante, tengo que decir que mi Italiano no es muy bueno aún, deberás tenerme paciencia.
Lucca: - coqueteando de frente le susurra - ¡va bene, tendré toda la paciencia que quieras ragazza!
Barbie siente una descarga eléctrica por todo su cuerpo al oírlo hablar en aquel idioma y tan cerca de ella, quizá era el efecto del champagne o el simple hecho de necesitar levantar su autoestima al ser vilmente plantada por el supuesto Romeo que debía estar con ella en ese momento. No sabía a ciencia cierta lo que estaba pasando pero una cosa era segura; se siente muy atraída por ese aparecido.
Lucca: Desde que te vi entrar por aquella puerta, no pude dejar de mirarte, ¡eres preciosa!
Barbie: ¡Qué amable eres, gracias!
Lucca: también pude notar que buscabas a alguien, ¿a tu enamorado quizá?
Barbie: Eres muy observador. ¡Me gusta!
Lucca: ¡Puedo ser todo lo que tú quieras belleza! ¿Tienes novio o prometido?
Barbie: No tengo novio.
Lucca: ¡No puede ser! Es mi día de suerte.
Barbie: Estoy conociendo a alguien, que por cierto debería estar aquí. Seguro tuvo algún imprevisto.
Lucca: No veo anillo en ese dedo, tengo posibilidades, eso es bueno.
Barbie: - suelta una carcajada - Tú sí que vas de frente y sin miedo. Y si te digo que no creo en el amor y menos en los hombres, ¿que vas a hacer para cambiarlo?
Lucca: Déjamelo, conquistaré quel cuore.
Iván había terminado de hacer lo suyo, se acomoda el traje y se dirige a toda prisa a buscar a Barbie, una hora había estado encerrado con Suely, (se sentía perseguido y observado por todos) sale del elevador mira para todos lados pero no la encuentra (entra en pánico).
Camina unos metros, decide salir al balcón, y la ve, la culpa invade cada parte de su ser; ella en verdad estaba preciosa, el vestido le sienta de maravilla, fina y delicada como una marca personal que la distingue del resto. Respira profundamente y se acerca. Barbie lo ve aproximarse, le da un toque en el codo a su acompañante, éste voltea y ambos se quedan mirando a Iván.
Iván: Buenas noches, Iván Velarde. - extiende la mano para saludar al caballero -
Lucca: - aprieta con fuerza la mano de Iván - Lucca D'angelo _ responde mirándolo fijamente.
Iván: - Al sentir el apretón, aprieta más fuerte sin dejar de mirarlo -
Barbie siente la tensión en el ambiente pero le da igual, lo único que le interesa saber es dónde se había metido Iván todo ese tiempo.
Imágen de referencia para Lucca D'angelo
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Updated 60 Episodes
Comments
Francisca Alcantara
Este esta mejor que el patán de Iván
2025-01-09
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Luz Yenit Bohórquez Vellojin
no no no
en definitiva yaper como decimos acá
nada que ver con el Iván.
Ya perdió a Barbie.
voto porque quedé con Lucca.
2024-09-30
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Marina Estefana Hernandez
hay amiga que ese. sucio no sea el protagonista que andá revolcándose con esa chica todo el tiempo
2023-12-31
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