Zenitsu: Dije que te hicieras cargo, no retrocedas.
El ojos rojos salió de las sombras, se acercó con cuidado al bicolor por la espalda y puso su mano en su cabeza, la electricidad se esfumó y el soldado cayó dormido, Leyai lo sostuvo para que no se hiciera daño al caer y salvó a los otros tres.
Jink: ¡¿T-tayue?!
El oscuro siguió con la mano en la cabeza del menor, poco a poco lo acostó en el suelo, tras unos segundos de calmar la mente del bicolor alejó su mano y se levantó para mirar a los demás, Zenitsu y Jink vieron esos ojos rojos y se asombraron al notar que no era el primogénito azul.
Zenitsu: Tú no eres Tayue…
Leyai: Claro que no, llegué justo a tiempo para evitar una tragedia.
Zenitsu: Tehn iba a hacerse cargo de ese chico, no necesitábamos tu ayuda.
El oscuro arqueó una ceja y miró al gemelo de cabello corto.
Leyai: Eres el gemelo mayor, ¿no? Debes proteger al menor, no mandarlo al frente, idiota.
Zenitsu: Lo mandé porque su poder podría con el destello de ese niño.
Leyai se rio levemente.
Leyai: ¿Acaso tu no podías? Qué decepción…
El ojos plata se enfureció, usó su poder y desapareció de un parpadeo, el ojos rojos sonrió y miró hacia un lado.
Leyai: Qué interesante poder, pero te hace falta entrenamiento…
El mayor dio un paso atrás y una flecha rápida con una cuerda salió del otro lado, dio una vuelta y luego se encajó hasta el muro amarrando algo, el gemelo invisible se materializó al golpearse contra la pared y alguien jaló la cuerda para amarrar mejor a la presa.
Jiroy: ¿Está bien, maestro Leyai?
El ojos grises apareció entre las sombras y le reverenció al maestro mayor.
Leyai: Si, veo que mejoraste muchísimo, soldado. ¡Estoy orgulloso de ti!
El cabellos azules se sonrojó y le sonrió jalando aún más la cuerda hacia él.
Zenitsu: ¡Rayos! ¡Me estás apretando!
Jiroy: ¡Oh! No me di cuenta…
El soldado arquero dejó de tirar tan fuerte, Leyai se rio un poco y volteó a ver al gemelo de cabello corto.
Leyai: No venimos a pelear, tu hermano Birent me mandó por ustedes para llevarlos al castillo
Tehn: ¡¿De verdad?!
Leyai: Sí, así que vengan con nosotros.
Zenitsu: ¿Por qué te mandó a ti y no vino él?
Leyai: Larga historia, su humana está con él.
Jink: ¡¿Lin?! ¡Genial, encontraron a Lin!
Tehn se iluminó un poco al sonreír por la noticia, Leyai se le acercó y le dio un golpe en la frente.
Leyai: Calma tus emociones, puedes provocar un calor que podría llegar a ser insoportable.
Tehn: Oh, claro… lo siento…
El gemelo menor respiró y su luz volvió a ser normal.
Leyai: Síganos al castillo.
Jiroy liberó al gemelo, su flecha se desprendió del muro y llegó por sí sola a la mano de su dueño, quien la guardó, Leyai cargó al bicolor y caminaron hacia la salida, con Tehn al frente para iluminar el camino. Una vez afuera, Jink respiró hondamente y empezó a husmear por todas partes.
Leyai: Je, qué niño tan simpático.
Zenitsu: Me dejaste marcas, ¡cazador idiota!
Jiroy: Pues qué cuerpo tan sensible tiene, sólo apreté un poco.
El oscuro sacó sus alas, Zenitsu y Jink se asombraron por ese color negro en ellas, el cabellos rosados se acercó rápidamente y tocó con delicadeza las plumas negras, lo que ruborizó un poco al ojos rojos.
Jink: ¡Son geniales! Muy suaves y con brillo…
Leyai se rio un poco y envolvió al chico con una de ellas.
Leyai: Debes tener el poder del afecto, con eso te haces amigo de cualquiera, ¿verdad?
El chico rosa asintió con alegría, el oscuro lo desenvolvió y empezó a elevarse.
Leyai: ¡Vámonos!
Todos sacaron sus alas y volaron hacia el castillo. Pronto aterrizaron en el balcón donde estaba la ojos amarillos, guardaron sus alas, ella retrocedió al ver a sus demás cortejantes, Jink le sonrió y corrió hacia la humana para darle un abrazo, el cazador lo detuvo y lo jaló del brazo.
Leyai: Baja un poco tu entusiasmo, la vas a asustar.
Jink: E-está bien… lo siento…
Jiroy lo soltó y el chico saludó a Lin, ella le correspondió un poco incómoda y con una sonrisa forzada.
Leyai: Siento interrumpir… lo que sea que estabas haciendo, Birent me pidió que trajera aquí a sus hermanos faltantes.
Lin: Está bien, no estaba haciendo algo importante…
Jink: ¡Herkes, Yuiro!
El rosado jaló al gemelo mayor y ambos entraron para saludar a sus hermanos.
Lin: ¿Qué le pasó?
La mujer señaló al bicolor.
Leyai: Está dormido, no te preocupes, en un rato despierta.
La chica miró al otro soldado y éste inclinó un poco su cabeza para saludar, luego vio al chico luz y él no hizo ningún gesto.
Leyai: ¿Qué tal tu estancia?
Lin: Tranquila… desde ayer…
El cazador cargó a su hermano.
Jiroy: Lo llevaré a su recámara.
Leyai: Gracias, Jiroy.
El ojos grises le reverenció y se fue volando.
Lin: ¿Esos dos son soldados?
Leyai: Así es, el bicolor es manejador del trueno, el otro es un gran cazador.
Lin: Oh, vaya…
-Los soldados son lindos… - pensó la chica, volvió a recargarse en el pasamanos mirando ese frío bosque, el ojos rojos levantó un poco sus cejas al escuchar ese pensamiento, volteó hacia el gemelo menor, este se encogió de hombros y entró a la habitación.
Leyai: ¿Sigues pensando en lo que sucedió ayer?
Lin: En eso estaba antes de que llegaran, ¿sabes algo de Shin?
Leyai: No la he visto hoy, supongo que está bien.
Lin: ¿Crees que podrá perdonarme por lo que le hice?
Leyai: Sí, cuando se le baja el coraje es cuando piensa mejor, tal vez ya le vio el lado bueno de lo que pasó.
Lin: Y… eso de su celo… ¿es grave?
Leyai: Si te lo digo, te vas a sentir peor…
-Oh, entonces si es grave… - dijo para sí la humana y su cara reflejó culpa.
Leyai: Bueno, te lo explicaré. Shin estaba en recuperación después de dar a luz, cuando nacen gemelos, la madre debe estar por lo menos dos meses en reposo para que pueda estar lista para el siguiente cortejo. A Shin le faltaba poco, y cuando los tres soldados la tomaron, su celo volvió y con más fuerza que antes, así que puede que esté inestable en cuanto a eso y nos preocupa muchísimo.
Lin: ¿Todos irán detrás de ella?
Leyai: Así es, lo más grave es que tus cortejantes también.
La humana se sorprendió, volteó a ver hacia la habitación, donde los hermanos platicaban con tranquilidad, - y a como son de insistentes… - pensó y luego miró al oscuro con miedo.
Lin: ¡Qué horror! Por eso estaba tan enojada…
Leyai: El celo en una mujer puede volverse contraproducente para su cuerpo si no se atiende a tiempo, tú no puedes sentir eso porque aún estás empezando, pero para Shin le puede provocar una tortura si no lo controla, su enojo es parte de ese dolor que siente.
Lin: Pero, acababa de estar con esos soldados…
Leyai: Pasa que, cuando estuvo con los soldados, ellos estaban en celo, pero ella no. Cuando esos dos se saciaron, Shin brotó el celo, luego apareció el tercero y eso lo complicó más.
Lin: ¿Por qué?
Leyai: Porque era el primogénito de los soldados. Un primogénito tiene las habilidades de todos, lo que lo hace una mezcla de todas las personalidades de sus hermanos. Imagínate que el temperamento de todos estuviera contenido en un solo individuo…
Lin: Ajá…
Leyai: Ahora imagínate que todos quieran saciarse al mismo tiempo contigo…
La humana se asustó enormemente.
Leyai: Eso fue lo que pasó con Shin y el tercer soldado, ¿entiendes lo complicado que es esto para ella?
La humana se recargó más en el pasamanos y hundió su cara en sus manos, - ¡diablos! ¡¿Qué hice?! -. El ojos rojos sonrió cuando la vio, la culpa, el enojo así misma, la tristeza y la preocupación divirtieron al oscuro, usó su poder y sacó uno de esos sentimientos del cuerpo de la chica, lo desapareció con una de sus manos y ella cayó dormida, Leyai la bajó poco a poco hasta acostarla en el piso, los demás vieron eso y corrieron a auxiliarla.
Zenitsu: ¡¿Qué rayos le hiciste?!
Leyai: Tranquilo, sólo le expliqué lo que le había hecho a Shin.
El oscuro se sentó en el pasamanos y sacó sus alas.
Yuiro: ¿Por qué se desmayó?
Leyai: Le quité un sentimiento negativo de su cuerpo, despertará en un par de horas.
Zenitsu: ¿Para qué carajos quieres eso?
Leyai: Me gustan los sentimientos negativos de los humanos…
El ojos rojos sacó esa negatividad y empezó a jugar con ella con sus dedos, como si fuera una moneda.
Leyai: Pero puedo dárselo a algunos de ustedes, ¿quién lo quiere?
-¡Debe estar loco! – pensó el gemelo mayor, - ¿qué clase de poder tiene? – pensó con algo de miedo Herkes, - ¿eso es un sentimiento? – se preguntó el rosado.
Yuiro: N-no… puedes quedártelo…
Leyai: Está bien.
La desapareció con su puño.
Leyai: ¡Que tengan buen día!
El oscuro les sonrió y se fue volando.
Herkes: Iory tenía razón, Leyai es muy poderoso.
Yuiro cargó a la chica y entraron para acostarla en la cama, Tehn la escaneó con su poder y sonrió.
Tehn: Esta bien, no hay de que preocuparse.
Herkes: ¿Seguro? ¿No le habrá hecho otra cosa a Lin?
Tehn: No, todo está bien.
Pasaron las dos horas y la humana no despertaba, esperaron otra hora, pero seguía igual.
Jink: Aún sigue dormida…
Zenitsu: ¡Escanéala otra vez!
Tehn lo hizo y sonrió.
Tehn: Está estable, duerme muy tranquila.
Zenitsu: ¡¿Estas completamente seguro?!
Tehn: Sí, solo está durmiendo.
Yuiro suspiró y se dirigió a la puerta.
Jink: ¿A dónde vas?
Yuiro: Iré a buscar a Birent.
El ojos grises salió de la habitación, pronto llegó a la enfermería, tocó y Birent le abrió para dejarlo pasar.
Yuiro: ¿Cómo están?
Birent: Bien, Nawako ya los revisó mentalmente y dijo que estaban tranquilos.
Yuiro: Oye, ¿por qué mandaste a ese gemelo por los demás?
Birent: Él dijo que no debíamos meternos en las cuevas del bosque de pinos por esos usuarios de trueno…
Yuiro: Ah… ¿sabes dónde está ese tipo?
Birent: No, hace una hora que se fue de aquí, ¿por qué?
Yuiro: Algo le hizo a Lin y ella no despierta.
Birent: ¡¿Qué?!
La puerta se abrió y entró Tayue con algunas gasas para guardarlas en una gaveta.
Tayue: Hola Yuiro, ¿vienes a relevar a Birent?
Yuiro: Busco a tu gemelo, ¿sabes dónde está?
Tayue: No, siempre anda de aquí para allá…
Yuiro: Pues él le sacó un sentimiento a Lin y ella no despierta.
El primogénito azul guardó las gasas, cerró y suspiró.
Tayue: ¿Guardó ese sentimiento en un frasco?
Yuiro: No… parecía jugar con él…
El cabellos negros miró con desgane el techo y se sentó en una banca que había junto a la mesa de preparación. Un ave con pico largo y afilado entró por la ventana, Tayue lo tomó por el cuello y lo acercó a su mirada disfrazada con una sonrisa.
Tayue: Trae a Leyai… por favor.
El animal hizo un ruido ahogado, el mayor lo soltó y con algo de desequilibrio voló hacia afuera. A los pocos minutos, alguien tocó y el oscuro entró con toda la amabilidad del mundo.
Leyai: ¿Me llamaste, Tayue?
Tayue: Deja esa maldita sonrisa de lado, ¡¿qué diablos le hiciste a la señorita Lin?!
El ojos rojos volteó y vio a ambos hermanos cruzados de brazos, esperando su explicación.
Leyai: Les dije que le había quitado un sentimiento negativo.
Tayue: ¡¿Para qué?!
Leyai: Lin estaba triste y se culpaba por lo de Shin, sólo aliviané su carga de consciencia.
Yuiro: Pero ella no despierta, dijiste que lo haría en dos horas…
Leyai: Mmm… tal vez me equivoqué…
Birent y Yuiro se incomodaron, Tayue estaba harto de las travesuras de su gemelo, se levantó de la banca y tomó al oscuro de las ropas.
Tayue: ¡Maldita sea contigo! ¡No te dejamos libre para que estuvieras arruinando a los demás! ¡Ve ahora y soluciona ese problema!
Leyai: Lo siento… no puedo.
Tayue: ¡¿Qué?!
Leyai: Lin seguirá durmiendo… no sé… tal vez una semana… quién sabe.
El ojos azules miró con enfado a su hermano, con su otra mano sacó una gran estaca de roca y la envolvió con un trueno, los otros dos estaban algo asustados al ver esa cosa filosa, - ¡lo va a matar! – pensaron. Leyai no se movió, solo detuvo el brazo con el que iba a ser atacado, con la otra mano usó su poder y sacó el sentimiento de estrés de su hermano, la amenaza desapareció en el acto y Tayue cayó dormido. El oscuro lo cargó y lo llevó a otra camilla para que descansara, lo arropó y volteó hacia los otros dos.
Leyai: Bueno, ya que mi hermano se durmió, podemos hablar sobre Lin.
El ojos rojos hizo el sentimiento en forma de esfera y empezó a moverlo con sus dedos.
Leyai: Siéntense, les explicaré todo.
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