Birent: Somos muy pocos aquí, tenemos poderes que se basan en la fuerza mental, somos puros hombres y, cuando hay una mujer aquí, somos los seres más felices del universo.
La humana sintió pena por Birent y los demás.
Birent: Lin, no estamos obligándote a que estés con nosotros, pero al menos danos la oportunidad de hacerte feliz en todos los sentidos, no sólo es acostarnos contigo y ya, es compartir una vida juntos.
Lin: Es una pena lo de su guerra… l-lo pensaré…
El ojos verdes le sonrió, asintió y abrió un portal para desaparecer. Días después, en el mundo de Tayue, el ojos rojos acomodaba sus libros, abrió un cajón y vio una fotografía de él y Tayue, abrazados en el comedor de la casa de verano en el mundo humano y se sentó en su cama con una sonrisa a contemplar la foto.
Inicia Flash Back
Por la mañana, Leyai fue a la recámara de los humanos, atravesó la puerta encontrando a todos listos para un día de excursión.
Leyai: ¡Buenos días, chicos…!
Takeo y Nante abrazaron al ojos rojos, sacándole un rubor.
Takeo y Nante: ¡Leyai!
Leyai: ¿Ah?
Fumiko: Es que… te extrañaron…
El oscuro sonrió y les correspondió el abrazo.
Leyai: ¿Por qué? Aún sigo aquí.
Los dos humanos mayores vieron con tristeza al maestro.
Takeo: Te fuiste sin decir nada…
Nante: Creímos que te habías ido para siempre…
Las hermanas de los dos se incomodaron al verlos comportarse como dos niños pequeños.
Leyai: ¡Ah! Siento haberme ido sin decir nada… pero tenía que hablar con Tayue… ya saben, cosa de hermanos mayores…
Los dos humanos asintieron, sintiéndose importantes con las palabras y continuaron abrazando al gemelo.
Leyai: No volverá a pasar, lo prometo.
Shin tocó la puerta, Mako abrió y la castaña vio la escena de Leyai con los dos chicos.
Shindra: ¿Ah? ¿De qué me perdí?
El oscuro se sonrojo un poco, pero ambos chicos no lo soltaron.
Kenta: De nada, ellos abrazaron a Leyai cuando llegó, lo extrañaron mucho.
Shindra: Pero si lo vieron ayer, ¿no fue suficiente?
Takeo y Nante: ¡No, no lo fue!
Todos: ….
Leyai: Chicos, vamos a bajar a desayunar, después los llevaré a dar un paseo, ¿de acuerdo?
Humanos: ¡Sí!
Amei y Fumiko tomaron de los cabellos a sus respectivos hermanos y los alejaron de Leyai.
Fumiko: ¡Ya fue suficiente! ¡Lo vas a asfixiar!
Amei: Ya dijo que pasará el día con nosotros, ¡no seas encimoso!
Los humanos salieron de la habitación.
Shindra: ¡Wow! Te tienen una admiración enorme…
Leyai: Eso creo, ¿y los bebés?
Shindra: Hoy le toca cuidarlos a los ayudantes de Natku.
Leyai: ¿Cuándo me tocará cuidarlos?
La ojiazul sonrió un poco nerviosa.
Shindra: Pues… tienes que apuntarte a la lista, porque ya hay fila para eso.
Leyai: Aahhh… bueno, después le comentaré a Kinto.
Más tarde, Leyai llevó a todos a su tierra muerta, los humanos no comprendieron por qué el oscuro los había traído allí y voltearon a verlo.
Leyai: Hay una criatura que quiero mostrarles, es una de mis mascotas, así que debo pedirles que no hagan ningún movimiento hasta que yo lo diga, ¿de acuerdo?
Todos asintieron mecánicamente. A los pocos segundos pudieron sentir un temblor, la tierra se abrió y salió un jalenko negro, los humanos menores enseguida reconocieron al animal y se escondieron detrás del oscuro, recordando su primera impresión hacia la criatura.
Leyai: ¡Oh! Ya se acordaron de él…
Shindra: ¡¿Por qué lo trajiste?!
Leyai: Hace tiempo que no lo veo, ellos son animales y también se sienten solos, quería visitarlo.
Takeo: Es… es… ¡es…!
Nante: ¡Es increíble!
La bestia chilló y bajó su cabeza, el ojos rojos se acercó y acarició su nariz.
Tafy: N-no huele como el otro…
Leyai: No, ellos despiden un olor fuerte cuando están molestos, ahora mi pequeña mascota está tranquila y feliz de verme.
Mako: Ah, me alegra que así sea…
Kenta: ¡Pensé que quería comernos como esa vez!
Takeo: ¿Esa vez?
El oscuro le lanzó comida a la criatura y ésta la devoró.
Leyai: Resulta que una de mis mascotas los persiguió cuando llegaron aquí, Shin la mató con un perfume.
Ambos humanos mayores la miraron con enojo.
Shindra: ¿Qué? Era nosotros o la criatura, lo hice para protegernos.
Leyai: Ellos no sabían que me pertenecía, dejaron a esta cría sin su padre.
Takeo y Nante sintieron pena por el animal y siguieron viendo con molestia a la castaña. La bestia hizo un sonido de lamento y bajó la cabeza, Leyai le hizo la seña a los humanos para que se acercaran, pero sólo los mayores lo hicieron, tocaron la nariz y sintieron la piel rasposa.
Leyai: Son amigos, pequeño. No te harán daño.
El animal no se movió, Takeo y Nante se miraron sonriendo y siguieron acariciando al animal.
Kenta: ¿Todos tienen mascotas?
Leyai: Casi todos, Tayue, Natku, Nawako y Hayate son los que no tienen. De hecho, Hayate debe hacerse amigo de los monos de las montañas, pero odia ensuciarse y esos animales son muy traviesos, no le gusta ir por ellos cuando se divierten con los truenos.
El animal abrió su boca y Leyai le lanzó más comida.
Leyai: ¿Sabían que a mi mascota le agrada Cronh?
Todos se impresionaron por eso.
Leyai: Cuando lo vio, enseguida le dio una lamida de afecto, estaba muy contento al verlo.
Mako: Porque es… ¿amargado?
Leyai: ¡Sí! ¡Acertaste!
Kenta: Entonces debe gradarle Kinto, ¿no?
El ojo rojos se rio y le lanzó más comida a la bestia.
Leyai: No, a Kinto no le gustan mis mascotas, a Cronh le dan igual, esa es la diferencia.
Humanos: ¡Ooohh!
Leyai: Bien, pequeño, es hora de que vuelvas con tu madre.
La criatura se levantó, sacó su lengua y la detuvo frente a ambos humanos mayores.
Leyai: Él los saluda, toquen su lengua con un dedo.
Takeo y Nante lo hicieron, luego el animal guardó su lengua y se metió al agujero para irse, Leyai usó su poder y selló el suelo.
Takeo: ¡Es una gran criatura!
Nante: ¡¿Cómo pudiste dejarlo sin padre, Shin?!
Shindra: ¡Ya te dije por qué!
Leyai: Bueno, ¿quieren ver a los monos saltarines?
Takeo y Nante asintieron con sus manos en ruego y sus ojos brillantes. En otra escena, el oscuro había llevado a todos al bosque de pinos, creó un campo protector, que se veía negro por fuera, pero por dentro se podía ver claramente el exterior, esto con el fin de proteger a los humanos de los truenos que soltaban los monos al saltar y reírse para subir a las nubes. Todos miraban el espectáculo desde abajo, incluso unos animales que caían se estrellaban con el campo protector, así los chicos los veían de cerca sin lastimarse. Aprovechando la distracción de todos, Fumiko se acercó a Leyai, quien estaba recargado en un árbol y le entregó una foto.
Fumiko: Esto es para ti.
El ojo rojos vio que era una foto de él y Tayue abrazados y sonrió.
Fumiko: La tomé cuando le dijiste que ya habías recuperado tus poderes.
Leyai: ¡Gracias, Fumiko! La conservaré siempre.
Fumiko: Es un regalo por los pastelillos que nos diste, ¡estuvieron muy ricos!
Leyai: Me alegra, ¿mañana se van?
Fumiko: Sí, hay que volver… qué lástima, quería quedarme aquí…
Leyai: Bueno, tal vez en otra ocasión se queden más tiempo.
Fumiko: ¡Sí! ¡Eso queremos hacer para la siguiente visita!
Al día siguiente, frente al árbol-portal, los humanos se despidieron de Shin, Leyai le entregó a todos unas cajas con pastelillos, ellos los recibieron muy contentos.
Nante: ¡Ven a visitarnos, Leyai! ¡Nos divertimos mucho contigo!
Leyai: Tal vez lo haga más adelante…
Takeo: ¿Por qué no ahora? ¡Por favor…!
Amei y Fumiko jalaron de las orejas a sus hermanos y se metieron al portal.
Tafy: ¡Nos vemos después, Shin!
Shindra: ¡Que les vaya bien!
El resto de los humanos entraron y el portal se cerró.
Shindra: ¿Fumiko te dio el regalo?
Leyai: Sí, aquí está.
El mayor le mostró la fotografía y la humana se impresionó.
Shindra: ¡Wow! ¡Qué buena captura!
Leyai: Lo sé, es buena fotógrafa, después se la enseñaré a Tayue… para que se avergüence…
Ambos se rieron y caminaron de regreso al castillo.
Finaliza Flash Back
El oscuro guardó la fotografía, se levantó y fue hasta su librero, contó todos sus libros para ver si Cronh había vuelto a robar, pero toda su colección estaba completa. Después se detuvo en dos libros: el primero fue el libro que le había quitado a la hermana de Tafy, una copia barata del original que tenía información imprecisa y que había motivado a esa chica en usarlo, ocasionando su falta de poderes; el segundo fue el libro medianamente completo que había adquirido el padre de Shin, antes de que volvieran a su mundo original, - creo que nunca vamos a saber quién fue el responsable de este libro… - pensó él, (él no supo en su momento la idea que tenía su padre cuando fue al mundo humano, creyó que estaba cambiando y que el hombre iba a ver posibles cortejantes para el linaje que ya estaba listo para procrear, pero ese hombre regresó rápido y no trajo a nadie, Herkes le exigió durante semanas, tras las rejas, que le dijera el motivo de su salida al mundo humano), la voz de su gemelo llegó a su mente y frunció un poco el ceño, abrió de nuevo el libro y notó que esas letras parecían computarizadas al ser tan perfectas, el gemelo rojo sabía que no era así y se sentó en una de sus sillas, recargándose en su mesa para continuar observándolas.
Durante una hora vio los dibujos, interpretó las líneas escritas, se fijó bien en las pastas y se detuvo en el lomo; un diminuto, casi imperceptible pedazo de hilo verde se asomaba en el encuadernado, con cuidado y paciencia jaló y ésta se estiró, rasgando la capa de papel que hacía parecer al libro como semi-nuevo. Leyai quitó ese envolvente con mucho cuidado, se desprendió pedazo a pedazo que fue juntando por un lado, utilizó pinzas que usaba Natku para sus trabajos y tijeras diminutas que encontró una vez en la habitación de la casa de verano antes de ampliarla. Cuando terminó se asombró al ver la verdadera apariencia de ese libro, encuadernado duro y rugoso, de color verde oscuro, sin nombre de autor, pero sí un sello característico, como si fuera hecho con un sellado antiguo con el que cerraban las cartas anteriormente.
-Sí es una antigüedad… no había notado esto por la prisa de regresar aquí… pero no puedo decirle nada a Tayue tras mi promesa de no volver a preguntar sobre la guerra… - pensó el oscuro mirando desde todos los ángulos el pequeño libro, - si tan solo pudiera contactar a Tehn… o saber con exactitud donde queda su mundo… saldría de cualquier duda… - hizo una mueca de disgusto al descubrir esto muy tarde, - espero que algún día vengan a visitarnos, ya que son amigos de Tayue y los demás… -. De pronto, el soldado café casi caía de frente al notar que había atravesado las puertas del mayor sin darse cuenta, - ¿ah? – pensó el ojos cafés con algo de susto, miró a Leyai con un libro en sus manos y ambos cruzaron mirada de impresión.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 113 Episodes
Comments