11 de abril, año 2050
Querido Roy: Luego de un par de días de mucho trabajo, de a poco me voy acostumbrando a las largas y extenuantes horas en la mansión. Estoy en la misma habitación con las dóciles nuevas, eso me da cierta tranquilidad. Las puedo cuidar y guiar.
Anoche pude descansar varias horas. En la mañana, vi que Ruth estaba despierta, me vio de reojo, pero se hizo la dormida cuando fijé la mirada en ella. Luego, me alejé de las camas hasta la puerta y comencé a quitarme mi pijama rosa, al quedar en ropa interior sentí que alguien me observaba.
Para mi espanto, la puerta de nuestra habitación estaba entreabierta, y al asomarme un poco vi un par de ojos que me observaban ¿Quién me estaba espiando en plena madrugada? Sus ojos no parecían ser humanos, quizás estaba soñando y eso era una pesadilla. La criatura, al percatarse que yo la había descubierto, lanzó un grito de susto y desapareció. Me armé de valor y me acerqué a la puerta, al abrirla y ver por el pasillo percibí que una forma humana, similar a una chica joven pero muy delgada, que se perdía en la oscuridad.
No pude hacer mis ejercicios, me había invadido el miedo.Al empezar la jornada de trabajo, supe que el día iba a ser complicado. Druscila, la hermana de Leo, nos estaba esperando desde muy temprano. Tenía un gorro de lana negro y unos enormes anteojos oscuros, se la veía espléndida y preciosa.
— Hoy van a saber lo que es trabajar, dóciles— nos dijo con una seriedad seca. Su ceño se fruncía cada tanto, cuando parecía que algo no le gustaba del todo, me dio gracia ese tic pero me contuve.
— Mia quiero que pongas especial atención a las mesas, es mi cumpleaños número 22, así que quiero que todo sea perfecto — me dijo con desdén
— Si señora Druscila, feliz cumpleaños—
— Señorita, no soy señora. Y nunca lo voy a ser, ¿Está claro dócil ?—
— Si señorita Druscila — en seguida comprendí que era mejor no pelear con ella, incluso si no entendiera a que se refería.
Nuestras tareas estuvieron enfocadas en el salón de fiestas, los invitados iban a ir con antifaces que ocultaran su identidad, lo cual había sido una idea de Druscila, según habíamos escuchado. Los atuendos debían ser de gala, color oscuro o azul marino, algo que me pareció acertado.
En cuanto al cumpleaños, iba a ser de noche y por supuesto éramos invitadas obligadas, para servir los tragos, la comida y entretener a los dominantes invitados.
A medida que pasaba el día me preguntaba si volvería a ver a Leo, me había gustado nuestro breve encuentro. Tenía la fantasía de poder estar un rato a solas con él, además íbamos a visitar Metrópolis, eso me entusiasmaba. ¿Que me estaba sucediendo? ¿Por qué pensaba así?
Luego de unas horas, fui a la cocina para buscar velas y al pasar por una de las habitaciones para invitados escuché un llanto desconsolado. Me asomé con precaución y observé que la puerta de la habitación estaba mal cerrada.
Para mi horror, pude ver a la dócil Ruth, atada de manos y sentada en una silla. Tenía una mordaza en la boca y marcas rojas por todo el cuerpo. Ella levantó la cabeza y pude percibir la desesperación en su mirada, suplicando ayuda. Algo en mí se activó, no podía ver a una dócil en esa situación. No podía permitir que la torturaran o algo peor.
Finalmente, tomé valor e Ingresé a la habitación, luego de ver sigilosamente qué no había nadie. Corté sus sogas con un cuchillo que estaba en una de las mesitas de luz y la ayudé a vestirse. Ruth lkoraba desconsolada, tal vez era la humillación lo que la había quebrado.
— Gracias, nadie sabe que me tiene aquí, yo vine voluntariamente, porque me llamaron, pero… era una trampa — me dijo temblando, yo no sabía de quién hablaba
— Tranquila Ruth, respira. No sé de quién estás hablando
— De Fredy, de quién más. Ese enano es un cerdo sádico, un animal, cómo todos los hombres de esta maldita mansión
En esos instantes apareció Fredy. Iba vestido con una pequeña y extraña bata blanca. Al verme, una mueca malvada se dibujó en su monstruoso rostro, su nariz porcina se movía de un lado a otro.
— Vaya, una nueva dócil para mi juego — me dijo mientras se acercaba. Y eres la nueva "estrellita dorada".
Primero intentó tomarme del brazo. Pero yo me moví rápidamente con Ruth. En su segundo intento por sujetarme no pude evitar darle una patada entre las piernas. Del dolor cayó al piso y eso nos permitió huir.
Luego, llevé a Rurh al patio de la mansión para revisarla. Pocos minutos después, cuando pretendía buscar a Roxana para informarla vi llegar de lejos al enano.
— ¡Estás perdida, estrellita. Soy un dominate y me has golpeado. Estás completamente perdida y lo vas a pagar con tu cuerpo! — me gritó con odio y algo de perversión. Me debe haber golpeado con algo de imprevisto porque luego todo se volvió oscuro.
No de cuánto tiempo transcurrió, pero desperté en una habitación hermosamente decorada y con los ojos vendados. Me dolía la cabeza y todo daba vueltas a mi alrededor. Al descubrirme los ojos me sorprendió ver a Leo a mi lado.
— Al fin despertaste, que bueno que estás bien — me dijo con dulzura.
Ahora debo dejarte querido diario, mañana te cuento que fue lo que en verdad sucedió.
Tu Mia🌷
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Updated 31 Episodes
Comments
Betty Saavedra Alvarado
Fredy merece una buena lección por pervertido
2024-05-04
0
Nadia Rodriguez
esta cada vez mejor
2023-05-09
1
Cande Ibarri
WTF esto si es género terror dentro dela misma novela je
2023-05-03
0