Parte 16

Miller

Podía decir que todo era normal, que estábamos súper bien, pero sería una cruel mentira de mi parte, porque era una total mentira, el regaño más mierda que había tenido junto a Becca.

Era un adulto a punto de cumplir mis 30 años, y unos idiotas de mi edad me estaban regañando porque su hermanita había llegado tarde, y estaba con el cabello mojado, si vieran como la mojé hace unas horas...

—¡Miller Petrov! —El regaño de parte de Mathias me hace girar a verlo, el cual me mira muy mal —¿Qué hiciste con nuestra hermanita? —Miró un segundo a la castaña, que me estaba devolviendo la mirada que le di en la oficina cuando fue a pedir permiso, joder, como me pone cuando es inteligente.

—Nada, ella durmió en la invitación de invitados —Cruel mentira, porque la realidad era demasiado dulce —No hice nada con ella, le pueden preguntar —La señalo, y ellos se giran para verla.

—Si este idiota te está amenazando, no le creas, nosotros podemos ser más influyentes que él, entonces no tengas miedo —Ella sonrió, no estaba seguro si era para calmarlos a ellos o a mí.

—No me sucedió nada, salí bastante tarde de la fiesta, si desean le pueden preguntar a Lisa, salió al tiempo que nosotros, incluso la llevó.

—¿Estás segura? —Ellos no creían, aunque me daba un poco de gracia.

—Si, no se preocupen —Les da un beso en la mejilla a cada uno, y sube las escaleras para llegar a su habitación.

—Uno de los empleados dijo que tenías un regalo —Enarque una ceja —No sé bien que es, no dijeron mucho sobre eso.

—Está bien —habló antes de perderse de vista entre los pasillos, y ellos se giraron a verme, cuando iban a empezar hablar escuché el grito de Becca, no sé quién estaba corriendo más, si ellos o yo, porque llegamos en segundos donde ella se cubría con sus manos su rostro, sin querer entrar a la habitación, mientras temblaba.

Decidí dar el primer paso, su cuarto estaba lleno de girasoles, mierda... ¿Quién había hecho esto?, se sabía que ella era alérgica, incluso el mundo de los medios había filtrado esa información, era de conocimiento público, ¿quién podría hacer está maldad?

Fui abrazar a la que ahora era mi chica, mientras cubría su rostro, estaba rojo, por la alergia, pero no me importa.

—Tranquila, todo estará bien —Ella trató de quitarse de mis brazos.

—Estoy fea, estoy horrible.

—Eres hermosa, siempre eres preciosa, no importa que tengas alergia —Respondo de forma sincera, ella era perfecta, no me importaba nada de eso.

El regaño para los empleados fue brutal, por dejar que alguien trajera todo eso, aún mayor que nadie se diera cuenta, los que estaban siempre pendientes de mi princesa, ahora gente desempleada, que por su gran hazaña no podría conseguir trabajo fácilmente.

—Gente inservible —Murmura Mathew tirando los papeles de su oficina, los otros dos estaban buscando ropa decente que hubiera por lavar, si entraba en este momento a su cuarto, el olor y lo que quedará de ese regalo podría causarle más alergia de la que se pretendía.

—Señor, tiene que ver esto —Uno de los empleados se acerca con un sobre.

—Jodida mierda —Tira el sobre sobre la mesa luego de leer el contenido, me levanto para poder hacer lo mismo que él.

¡Una mierda!, maldito hijo de puta. Mil groserías aparecían en mi cabeza, incluyendo en ruso, que solo me daba rabia por no poder hacer nada, faltaba poco, tan poco que podría destruir todo lo que iban hacer en el futuro.

Isaac había mandado las flores, había llenado toda la habitación, me daba coraje, y lo peor es que en la nota decía "Con todo el amor del mundo, cuñada"

¿Cuñada?, ¿él que sabía de mí?, ¿por qué la llamaba así?, vi negro por un segundo del coraje, solo quería agarrarlo y hacerle mucho daño, claro que deseaba hacerlo, después de todo él era un hijo de perra que siempre iba a creer tener todo bajo su control, eso sucede cuando tu madre te acostumbra hacer el centro de atención.

Los hijos únicos tienen un problema, cuando reciben mucha atención, y los padres lo repiten mucho, se creen lo mejor del mundo, creyendo que pueden hacer y deshacer lo que quieran, porque son intocables, lamentablemente, yo fui hijo único, pero mi padre me enseñó que yo no era nada eso, que la primera patada me la iba a dar él si llegaba a cometer algún error, que yo no era intocable, me iban a lastimar las veces que quisieran, porque ellos tiene el poder y yo no.

Eso me lleno de resentimiento, porque lo odie, lo odie con tanta fuerza que me quise alejar para siempre de él, sin querer verlo. Isaac siempre fue el favorito, bueno de su madre, porque mi padre le daba lo mismo lo que hiciera con su vida, mientras no lo molestara. La diferencia de la señora y mi madre, fue que la gente inteligente no utiliza el sexo para llamar la atención y tener el control, utilizan su cerebro para tener todo fríamente calculado, eso había sido mi mamá.

En cambio, la otra mujer, siempre utilizó su parte para tener el control de mi padre, muchas veces se encerraban y hacían de las suyas. Tal vez había sacado ese deseo sexual de mi padre, sin embargo, saqué el cerebro y corazón de mi mamá, porque solo quería una mujer en mi vida, solo deseaba a una mujer toda mi vida, cumpliendo la palabra de mi abuelo de nunca tocar a otra mujer para esperar a Becca, mi Becca.

El tiempo fue pasando, el cumpleaños número 17 de la castaña estaba llegando más rápido de lo que creímos, sería algo pequeño, porque los gemelos querían el otro año romper todo y hacer la fiesta más grande porque "Su niña" se volvería adulta, lo llamó locos, pero yo también estaba emocionado.

—¿Tienen las flores preparadas? —Le pregunté a mi secretaria que asintió.

Había preparado unas rosas rojas para hoy, quería cambiar el recuerdo que le había dejado el tonto de mi hermano, por algo más bonito, por eso además de las flores lo dejaría con sus dulces favoritos. Ahora tenía la oportunidad de decir que era mi novia, que era la mujer que deseaba en un futuro como esposa.

—Me da miedo cuando veo tu sonrisa —Escuchó una voz conocida, levanto mi mirada de los papeles para encontrarme a mi prima, me levantó para abrazarla —Qué lindo recibimiento, ¿Sucedió algo nuevo mientras estaba lejos? —Solté una risa, para calmar un poco el ambiente.

—Bienvenida de vuelta —Amelia se había ido al extranjero hace tres días, por algunos problemas que tuvo con su bufete, y con Mathias, más que todo la segunda opción, pero ella nunca iba aceptar eso.

—¿Ya desfloraste a la pequeña Smith?

—No le tienes que decir así, ¿sabes?, nadie confirma que ella sea virgen —Claro que lo es, y eso me prende el doble de lo que supone no debería.

—¿En serio?, por tu rostro estoy casi segura que si lo sabes, y te emociona tanto que te llena de orgullo.

—Bruja.

—Sí, ahora sigamos con el tema principal, ¿Cuánto tiempo vas a esperar para mandarle al abuelo tus resultados?

—¿Del proyecto que terminé hace poco? —Ella asiente, suspiro al recordar todo ese trabajo —No sé, por ahora no quiero que descubra todo lo que hice, sería un poco deprimente que solo me escoja por eso.

—Nosotros no pensamos con el corazón.

—No me refiero a eso, creo que debí hacer más, ¿no crees? —Ella ladea la cabeza pensando.

—Codicioso, no puedes pretender hacer todo, quieres el mundo, pero sólo puedes tener una pequeña parte —Me responde ella de forma sincera.

—No, no debe ser de esa forma, puedo hacer más, ¿no crees?, podría lograr hacer un cambio, ¿no?, de alguna forma lo voy a lograr, no podré dominar el mundo, pero lo llevaré a una influencia —Ella me mira unos segundos y luego echa su cabeza hacia atrás.

—¿Abuelo escuchaste?, deja el drama y ya hazlo el sucesor —Iba abrir la boca para preguntar si estaba loca, sin embargo, la puerta se abre, mi abuelo me mira con una sonrisa satisfecha.

—Lo lograste, hijo mío, incluso antes de tiempo.

—¿A qué te refieres? —Me levanto para ayudarlo a llegar al sillón individual que había en la oficina.

—No quise que iniciarás un proyecto de un gran calibre, quise ver la motivación, la que siempre tuvo tu madre cuando la puse como oficialmente mi sucesora, esa pasión y ganas de hacerlo, eso quería, siempre es lo desee —Suspiro al escuchar su explicación, me había matado bastante haciendo este proyecto.

—Supongo que debo estar orgulloso.

—No puedo imponer sobre tus sentimientos, sea como sea que te estás sintiendo, es tu decisión.

Así fue como conseguí el puesto que siempre deseé, ahora el siguiente punto era pelear no morir en el intento.

—¿Cuál es tu siguiente paso? —Pregunta Amelia unas dos horas antes de ir al cumpleaños de mi castaña.

—Renunciar donde mi padre, primero pelear por mis acciones para tener todo eso para mí, de esa forma sabré que estoy haciendo lo correcto, ¿no?

—Es una buena forma de iniciar.

—No sé, solo quiero acabar de raíz con todo lo que tenga que ver mi padre y su loca familia, creo que eso es lo que más interesa —Ella me ve con una sonrisa para asentir.

—Tienes un gran punto, sin embargo, nadie dijo que sería fácil, entonces si necesitas unos abogados, sabes donde buscar —Solté una carcajada al escucharla, mientras ella salía para arreglarse.

Por primera vez pude ver mi celular y ver los mensajes, algunos de trabajo, cuando terminé con eso, vi el de Becca.

°Gracias por las flores, estaban hermosas y los dulces deliciosos.

-No más hermosas que tú.

No tardó demasiado para que me contestara.

°¿Si vas a venir?

-Claro que sí, ¿Qué clase de novio sería si no?

°Eso suena todo cursi, no puedo creer que seas mi pareja jsjs.

-Lo soy, y con mucha alegría lo puedo decir.

°Más te vale que vengas temprano, si lo haces te tengo una sorpresa.

-Espérame que llego en 20.

Ya había terminado el trabajo, solo fue agarrar las llaves y el celular para salir de la oficina, ya estaba vestido con el traje, sabía la debilidad que tenía mi princesa, por esa razón no me quise cambiarme, algún día tener una cita iría de forma normal, por ahora voy a cumplir su fantasía.

Cuando llegué había varios empleados moviéndose por toda la casa, organizando lo que faltaba, subí a la habitación de ella, casi nadie me notó por lo agitados que estaban, al estar a su habitación ve el montón de flores que había comprado para ella, estaba con su celular en la cama jugando algún juego, ella me miro y sonrió, pero no dejo de mirar su pantalla.

Ya había terminado el trabajo, solo fue agarrar las llaves y el celular para salir de la oficina, ya estaba vestido con el traje, sabía la debilidad que tenía mi princesa, por esa razón no me quise cambiarme, algún día tener una cita iría de forma normal, por ahora voy a cumplir su fantasía.

Cuando llegué había varios empleados moviéndose por toda la casa, organizando lo que faltaba, subí a la habitación de ella, casi nadie me notó por lo agitados que estaban, al estar a su habitación ve el montón de flores que había comprado para ella, estaba con su celular en la cama jugando algún juego, ella me miro y sonrió, pero no dejo de mirar su pantalla.

—¿Vas ganando? —Ella asintió mientras seguía moviendo sus dedos sobre el celular, me relamí los labios pensando en muchas cosas que deseaba hacer con ella —¿Cuánto tiempo tenemos para que tengas que bajar?

—¿Una hora?, más o menos, los gemelos no han venido —Me fui a la puerta y cerré con seguro, ella me miraba, sin embargo, al mismo tiempo no dejaba su mirada de la pantalla —¿Qué vas hacer?

—Probarte nuevamente, princesa —Sus mejillas se ponen coloradas, su vestido me dejó las cosas más fáciles, y bajé su short con ropa interior, viendo que se estaba empezando a mojar, tan deliciosa.

—Estoy jugando.

—¿Y?, puedes seguir —Iba a cerrar sus piernas, pero las abrí de forma lenta, ella se mordió el labio inferior, pero cerró los ojos —Lo tomaré como un sí.

Le di una experiencia que nunca se olvidaría, la apuesta de que si perdía la dejaría con ganas la motivo el doble, porque al finalizar el juego donde decía "Victoria" resulto con un buen regalo para ambos, hacerla disfrutar a ella, y yo hinchar mi pecho de orgullo.

Me levanté para verla, mientras temblaba y dejaba sus ojos en blanco por el placer que había sentido, cuando se fue regulando me miro, acercándome para darle un beso.

—Mi premio... Mi premio.

—¿Qué deseas?

—Devolverte el premio.

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Comments

JENNIFFER RODRIGUEZ

JENNIFFER RODRIGUEZ

está muy buena la historia pero le quitas la emoción del cachondeo e leído otras novelas en esta plataforma y no suprimen esas partes hot simplemente colocan mayores de 18 y ya

2024-06-24

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