Parte 4

Miller

El día en que supe que el señor Smith había quedado en coma, solamente podía pensar en lo que Becca debía estar pensando, por eso decidí ir al hospital para verla. No pensé que me iba a encontrar a la castaña insultando a todos, con fuerza mientras lloraba, mientras gritaba. La mirada de los gemelos veía como su pequeña hermana se estaba derrumbando y deseando la muerte de su padre con todas sus fuerzas.

La sostuve con cuidado, dejando que ella poco a poco se calmará, mientras lloraba en mi pecho. Algo en mi corazón pico, odiaba verla de esta forma, pero odiaba aún más como se estaba volviendo, como ella se estaba yendo de mis manos y no podía hacer nada para evitarlo.

Al día siguiente, decidí salir con cualquier chica que estaba disponible; necesitaba quitar de mi mente como su cuerpo tan pequeño sollozaba en mis brazos y temblaba, esa horrible imagen de saber que no servía para nada. Mi padre me lo repetía siempre que podía, pero ahora sentirlo en carne propia me hacía derrumbar el alma; no quería llevarla algún lugar costoso, después de todo solo sería un poco de sexo.

Eso creía, cuando pasaba por unos de los restaurantes cercanos al colegio de Becca, había mucho ruido, giré a ver, y un montón de muchachos que estaba casi seguro que practicaban algún deporte, no solo por el cuerpo, si no por la maleta adicional que tenías, podía ver una caballera más larga que los demás, se me hacía un poco conocida, fue cuando moví un poco mi cabeza que me encontré con la sonrisa de Rebecca, se estaba riendo con ellos, con un montón de hombres que no estaba segura de que deseaban con ella.

¿Por qué no estaba en su casa?, ¿Por qué estaba comiendo tan campante con ellos?, ¿Por qué no me estaba dando esa sonrisa a mí?, cerré los ojos ante ese último pensamiento tan egoísta de mi parte. Era una niña, una niña que estaba fuera de mi alcance, mayor aun siendo totalmente diferente a mí, era el doble de inocente que yo.

Se me habían ido las ganas de tener sexo, tan rápido que solo me despedí de la chica que quedo fuera de lugar. Salí a la casa de los gemelos. No era un vago, ya había terminado mi trabajo, gracias al insomnio tan mierda tan horrible que me estaba cargando estos últimos años.

No sé cuándo las cosas dieron un giro tan feo, por un lado, el lado posesivo de Mathew salió a luz, dando un golpe a la mejilla de Becca. La cual siempre se había visto a la defensiva, ya que ellos no la querían del todo, siempre se había sentido amenazada por ellos, ¿Qué podían esperar?, feo peor cuando uno de los chicos que vi en la tarde llegaron, aún más que uno de ellos se le estaba enfrentando a ellos.

No era justificación para llamar puta a una persona, ¿De verdad la castaña era tan inocente como yo estaba creyendo?, cuando ella me miro de reojo, pude ver el dolor en su rostro, sin embargo, habló. Llorando, esa vez no era yo quien la estaba abrazando, un completo desconocido estaba tomando mi lugar.

Fue él quien la agarro cuando se desmayó. El rostro de los gemelos se puso tan blanco como una hoja, incluso el de los chicos, que agarraron su celular y empezaron a marcar a quien sabe quién. Sin embargo, en menos de cinco minutos alguien estaba tocando, una mujer de unos 50 y tanto, se acercó, estaba seria mientras pedía a uno de los chicos que la llevará a la cama.

—En el primer piso —Se giran a verme —Es la habitación de ella —Mayormente por etiqueta el primer piso solo era para los empleados de tiempo completo, era extraño que una señorita de la casa estuviera en el piso, incluso yo había reprochado siempre ese comportamiento de parte de ellos.

Cuando la dejan en la cama, ella saca de un bolso de doctor las herramientas.

—¿Qué es ese golpe?, tiene dos —Se gira a ver a los chicos —¿Qué le hicieron?

—El primero fue balonazo —Murmura uno de ellos —Fue un accidente, mamá —La mujer niega con su cabeza.

—Ustedes solo piensan en fútbol, ¿Cómo no vieron a la muchacha?

—Bueno... Nicolás le pidió disculpas, aunque él no fue, lo hizo. Ella lo ignoró, cuando la maestra llegó, ella dijo que tenía más bolas que nosotros.

—¿Y le dieron un golpe?

—¡No! —Gritan los cuatro —Nos dio mucha risa, y hablamos con ella cuando íbamos a terminar el entrenamiento, primero fuimos nosotros, luego todo el equipo.

—¿Quince hombres contra una niña?

—¡mamá!, claro que no. La veíamos como una niña pequeña que tenía lo necesario para contestar a un gran grupo de hombres como si no fuera nada, fue algo tierno y genial en nuestros ojos, por eso queríamos llevarnos con ella. Resulto yendo a comer pizza con todos.

—¿La iban a engordar para comerla?

—Tía, deberías dejar los libros infantiles —Dice otro mientras le da una sonrisa, la mujer alza su mano amenazando de golpearlos, se sobresaltan.

—Simplemente, nos sentimos mal por ella cuando vimos que estaba sola, la conocíamos, siempre saca el primer puesto en todo, sin embargo, junto a nosotros se veía demasiado indefensa, y luego a mitad del camino nos dice "No tengo madre", ¡Nos encogió el corazón!

—Ustedes no tienen corazón —Señala a los cuatro —¿El otro golpe de qué es? —Miro como los gemelos no decían nada.

—Es culpa de ellos —Señalo a Mathew.

—¿Y el ataque de ansiedad?

—¿Señora? —pregunto un poco confundido.

—Por lo poco que me describieron mientras llegaba aquí, se dejó de respirar bien mientras hablaba y lloraba, es un síntoma de ansiedad, combinado con el mareo de los dos golpes, es una mala combinación, ¿saben? —Dice ella con una ceja enarcada —No opino de cómo están criando a la podre chica, sin embargo, tampoco puedo permitir que se encuentre en un hogar maltratado —Ella se levanta, y empieza a mirar por toda la habitación, se queda enfocada en los girasoles —¿Ella es alérgica a algo? —Niego, si lo era no estaba seguro, mucho menos los gemelos —Hace poco estaba perfectamente bien, ahora su brazo se poniendo rojo con unas pequeñas bolitas, lo único raro son las flores —Uno de los chicos corre.

—¿Dónde las puedo quitar?

—¿por qué? —Dice Mathias a la defensiva, habían dicho ellos quienes le dejaron unas flores buscando la paz con ella.

—Es alérgica a estás, ¿quiere que se brote o tenga un paro respiratorio? —La voz fría de la señora hace callarlo, ni siquiera yo podía atreverme a decir algo sobre lo que ella decía.

—Mamá, ¿se puede quedar en casa? —La señora mira a su hija, ese grupo de chicos estaba haciendo puchero de perro abandonado.

—Preguntarles a sus hermanos, ellos tienen el poder aquí —agarro por el hombro a los hermanos Smith para arrastrarlos al comedor que estaba alejado de la habitación.

—¿Son unos jodidos animales?, ¿Tu cómo te atreves a golpearla sin saber lo que ella piensa?

—Estaba siendo grosera —Suelto una risa al escuchar esa tontería.

—¿Tú eras muy santo o qué?, eres el doble de grosero que ella a su edad, tu madre había muerto y tenías una hermanita que no cuidaste porque la odiabas, y no querías verla, no deseabas que estuviera con vida, ¿crees que es culpa de ella?, la dejaron a quien pueda, sus niñeras eran malas con ella, muchas veces sufrió por su culpa, ¿Solo por decir unas cositas merece ser golpeada?, maduren, pedazo de idiotas —Señalo a Mathias —¿crees que ella es igual a nosotros que se acuesta con cualquiera?, no... Ella es mejor que todos nosotros juntos, ¿te digo por qué?, porque duro mucho en no darles unos golpes, en no decirles nada a ustedes mientras la hacían sufrir. Su madre murió el día que ella nació, y ustedes en cada oportunidad la culpaban.

—Miller.

—No, nada de Miller, porque ustedes son unos idiotas que solo piensan de forma egoísta, no son mejores que yo, son igual o peor que yo. Al menos yo trato de llevar mejor la cosa, aunque ustedes me prohibieron estar cerca de ella.

—Por tu propio bien, a tu padre no le caemos bien, ahora imagínate si estás fijado en nuestra hermana.

—¿Ahora es su hermana?, nunca la mostraron al mundo porque no era digna, porque era una puta asesina, ¡Una niña!, ¡Una bebé!, no conocía nada de la vida, solo vieron como ustedes eran cruel con ella, sin saber del todo que había hecho mal —Ambos se llevan una mano a la frente, mientras sacuden su cabello con fuerza.

—Jodida mierda —Dicen al tiempo, estaba acostumbrado a que hicieran eso.

Así, luego de hablar con este par volvemos a la habitación, decidiendo que por ahora lo mejor para cuidarla era irse con ella, sin embargo, cuando se sintiera mejor volviera a la casa, estando ella pendiente de ella.

Luego de eso, volví a mi apartamento, un lugar tan grande para alguien que estaba completamente solo, ni siquiera traía a las mujeres aquí, no estaba seguro de que cualquiera pudiera llegar a este lugar, era mi terreno, no quería que nadie llegará a este punto. Por muy guapa o buena en el sexo, es donde trabajaba, me bañaba, hacía toda mi rutina.

Cuando estuve al borde de la cama me dediqué a pensar ese momento, ¿Por qué se estaba juntando con un montón de hombres?, ¿por qué?, Siempre estuvo sola, de un momento a otro empezó a llevarse con todos.

Ella era callada, siempre estaba en clases, prestando atención y dando lo mejor de ella, aunque no siempre podía hacerlo, cuando no siempre tenía la energía para realizarlo. Ocupando los primeros puestos en todos, sin decirle a nadie como le iba, simplemente un empleado iba por su boletín de notas y le daba el visto bueno y volvía como si nada. Una rutina cruel para una niña, ella estaba acostumbrada a ese constante olvido de parte de su familia.

Incluso yo, había sido parte de eso, iniciando como un hermano mayor. Empuje mi cuerpo hacía atrás para caer sobre la cama, recordando el día que mi padre me prohibió volver con ella, en realidad a todo lo relacionado con los Smith, era nuestra competencia, decía mi padre.

La diferencia, nosotros éramos especialistas en carros deportivos, de carrera, todo con la adrenalina, ellos eran lo promedio, lo normal. El resentimiento hacia ellos, era de un pasado que hasta mi madre conoció, simplemente... Que ahora se devuelve con los hijos que no son culpables de nada.

La madre de la castaña había sido el inicio de un triángulo amoroso, tan cliché para todos, que si no fuera porque mis padres lo vieron en carne propia no lo podría creer. El amor de mi padre siempre fue la madre de Becca, quien la ganó fue el señor Smith, el que la enamoró de forma lenta, ¿Quién podía culparla por no elegir a mi padre?, era un hombre cruel que solo pensaba en cuanto tendría en el bolsillo sin importar cuanto iba a explotar a la persona, su único objetivo era el mismo, siempre habías sido de esa forma; Jamás pude culpar a la difunta señora Smith, porque ella en realidad no era la culpable, después de todo uno se queda con quien mejor la trata.

Mi madre viendo ese dolor de como la trataban, siempre se comparó con ella, sin ser agresiva simplemente miraba de lejos a mi papá, lo amaba, lo amaba de una forma que nadie podía explicar, ni siquiera yo... Porque, un hombre tan cruel, que la ignoraba y solo se enfocaba en su trabajo, tenía una buena mujer a su lado, solo miraba a la otra.

Nunca quise ser cercana a ellos, después de todo eran los culpables de mi desgracia. Incluso cuando Becca nació dando la muerte a su madre, mi padre la odio... La odio porque mató al amor de su vida, sin embargo mi madre decía que eso era mentira, que ella dio la vida por su hija, que ella estaría feliz de que la niña tuviera una vida bonita y prospera. Me enseño que debía ser buena con ella, incluso con los gemelos.

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Comments

Arelis Valdes Bejarano

Arelis Valdes Bejarano

estaban tan enseguesido por el odio q nunca. an visto el odio q estaban haciendose ellos mismo y se estan llevando entre las patas a la niña

2024-06-11

2

Janet Herrera

Janet Herrera

exactamente la niña no tiene la culpa de la muerte de su madre

2023-01-10

5

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