Becca
El primer beso debe ser importante, ¿cómo había sido mi primer beso?, bueno, recordaba fugazmente, que estaba en el kínder, preescolar, cuando me di un golpe en la boca con un compañero y sin querer nos terminamos besando. En ocasiones tenía el dolor fantasma del golpe, maldito niño.
Luego, al ir creciendo, no confiaba en nadie, no sentía nada por los otros y por las novelas románticas, yo de verdad quería pensar en ese primer beso como algo tierno, y amado. La idea inicial siempre fue tener un novio y besarme con él, pero no, la niña se besó con el mejor amigo de sus hermanos, un puto cliché. Que era más largo de lo que se veía, por ejemplo, había la parte que ese hombre cien veces mejor que cualquiera, inteligente, fuerte, sexy, con cabello, con una piel, con unos ojos, con todo.
Sí, podría contar mi primer beso que fue con Miller, con total seguridad, porque había sido tierno, pero cercano. Y fue así, como dio el inicio a un montón de sentimientos que despertaron, hace unos años hubiera dicho que no sería capaz de acostarme con un hombre, que me daba asco lo que ellos tienen entre sus piernas. Pero ahora, solo pienso en ese hombre encima mío o abajo de mí, no me importaba, solo quería sentirme llena, dominada mientras gemía.
¡Mierda!, ¿Qué clase de pensamiento era este?, faltaban muchas cosas que contar, faltaba más de lo que yo creía, por la verdad era que había pasado mucho, con su hermano animal, que ahora si lo veía en la calle era capaz de sacarle mi dedo de en medio por ser un hijo de puta. No por la historia que me habían comentado, para nada, se ganó mi odio por ser como es.
—La vida es una desgracia —Digo en el auto de mi hermano mayor, Matthy, que me mira con una ceja enarcada al escucharme.
—¿Estás consciente que te dejaremos ir a la fiesta?, deberías ser más agradecida —Hago puchero a punto de iniciar un lindo drama hacia ellos, pero me frenan.
—Rebecca —Pongo los ojos en blanco, para no seguir, me quedó mirando la calle, con luces rojas y amarillas que me hacen reír un poco, recordando algunos libros que leí hace un tiempo.
—Matthy, ¿debería decir que estoy feliz?, porque en ocasiones pienso, que no lo soy.
—¿Qué quieres decir, princesa? —Ahora se podría decir que éramos uña y mugre, incluso con Matt que era el doble de trabajador que el presente, siempre me cuidaban y me trataban mejor que antes, dándome lo mejor.
—¿Qué es la felicidad?, ¿por qué no la podemos tener fácilmente?, ¿no debería ser algo sencillo?
—La vida no es fácil, muchas veces tienes que encontrar dificultades para sobresalir.
—¿Así como yo? —Aún era una conversación un poco fuerte de llevar, hablar del pasado era algo complicado para todos, por muchas razones.
—Se podría decir —Murmura, y asiento.
—¿Entonces el licor no trae felicidad? —Me mira de reojo para suspirar.
—No tomas nada enserio —Suelto una leve carcajada para responder.
—Claro que lo hago, simplemente que me parece aburrido siempre ver todo cuadrado, existen muchas formas, muchas maneras de ver la vida, ¿no crees?, la vida es extraña en muchos aspectos, eso no quiere decir que nos debamos cerrar ante eso.
—¿Cuándo creciste tanto?
—Desde siempre, solo que ahora los dejo ser más amables conmigo —Doy una gran sonrisa hacia ellos, mientras el reí.
Cuando vamos llegando a la casa donde estaría la fiesta de un montón de adolescente me hace querer salir huyendo, ¿qué era esto?, simplemente era poder escribir algo de picante en mi historia, y no me estaba refiriendo a sexo, ¡era virgen!, pero tengo una buena razón para eso.
Para algunas mujeres ya no significa casi nada, es la primera vez y listo. Para mi, era más que esto, deseaba hacerlo con alguien que amará y me hiciera ver el cielo en persona, que valiera la pena, porque dentro de unos años tal vez podría arrepentirme, y no quiero eso. Además, que ya había tratado de ser tocada por un completo idiota, no iba a volver a pasar.
En conclusión, Miller debía estar encima mío, porque de esa forma todo sería más sencillo. ¡Yo lo quería!
—¿Quién pasará por mí?
—Si Matt no está muy cansado, él.
—¿Tu qué?
—Tengo una cita.
—¿Con Amelia?, ya viene siendo hora.
—No, ella está en el extranjero.
—¿Cuándo vas a tener las bolas para decidir sobre su relación?, te lleva esperando demasiado.
—¿Desde cuándo dices tantas groserías?
—Siempre las digo, en mi mente —Le doy un beso en la mejilla y salgo corriendo rumbo a la fiesta, en caso de emergencia podría escribirle a Michael para que me recogiera, o algo parecido.
Un ambiente un poco pesado, eso estaba sintiendo. Todos dicen "Las fiestas de adolescentes no son así", ¡Claro que lo son!, simplemente que no lo quieren admitir, porque quien lo hace demuestra que no hace gran cosa, lo dice alguien que por primera vez está saliendo para conocer el mundo real, pero ya se quiere ir a la mierda, porque no es capaz de soportar el ambiente del todo.
Respiro profundo para buscar alguien conocido. Encuentro una cabellera rubia, que tiene ondas en su cabello, aunque yo lo conocía lacio, la agarro con cuidado la mano, y me encuentro a mi amiga.
—¡Becca! —Grita para saltar y abrazarme, con un vestido un poco corto de colores que brillaban, su cabello arreglado y un maquillaje impecable que me daban ganas de aprender.
—Lisa, ¿Hace cuánto llegaste?
—¿Cinco minutos? —Ladea su cabeza mientras ríe.
—Cariño, ¿qué estuviste bebiendo?
—Algo que un chico me invitó —Suspiro mientras niego, con razón no se había dado cuenta de mi presencia, caminó con ella para pedirle un vaso de agua, sin embargo, el chico que estaba dando las bebidas me enarca una ceja.
¿Han escuchado la mirada Smith?, bueno, agradece que mis hermanos me enseñaran esa linda mirada, porque luego de dársela al hombre, fue e hizo lo que le ordene sin chistar, de esa manera, mientras ella tomaba agua durante unos quince minutos hubo silencio, hasta que un chico llegó donde nosotras.
—Hey, ¿Dónde estabas?, te estuve buscando —Le hablaba a mi amiga, y yo no iba a permitir que hiciera nada.
—Estaba ocupada—Respondo, faltaba poco para que bajara un poco lo que le hicieran, máximo le habían dado mucho exceso de licor, el agua ayudaría a calmar un poco ese horrible mareo, y entraría nuevamente a sus facultades, para poder regañarla y decirle que era una tonta por su supervivencia.
—¿Y tú quién eres?
—Una persona que no le estás agradando, ¿te podrías ir? —Digo seria, mientras giro a ver a Lisa, que estaba más lúcida que antes, mirando con una ceja enarcada al tonto que estaba en frente.
—Tú no eres nadie.
—Cállate —Murmuró mi rubia amiga —Joder, me duele la cabeza —Habla mientras lleva su cabeza hacia atrás.
—Pero, tu amiga me está tratando mal.
—Es normal, siempre es así con las personas que son idiotas —Responde ella de forma simple, para levantarse, ambas éramos altas, 1'70 alrededor, ahora que lleva tacones se veía el doble, haciéndome sentir feliz —Piérdete —Habla de forma simple, mientras yo doy una sonrisa tomando de mi bebida que no había perdido de vista.
Odiaba eso, odiaba que una mujer tuviera que cuidarse, porque unos hombres mal educados no supieran que cuando una mujer dice "no", es No, no puedes obligarla, si ella no se está divirtiendo, debes parar, porque esa es la ley, no debes obligarla, aún menos drogarla o ponerle mucho alcohol a su sistema para que puedas tener sexo con ella. Nosotras no deberíamos cuidarnos por idiotas como él, deberíamos andar como queramos sin miedo a ser juzgadas y culpar nuestra forma de vestir por ser violadas.
Porque si mi amiga era violada, culparían a su corto vestido, cuando ella debe andar como se le dé la gana, ella debe ser libre de utilizar una minifalda sin ser tocada, porque es el respeto que uno debe tener. Somos hermosas, fuerte, inteligentes, capaces de hacer posible las cosas imposibles, no porque vamos a tener un hijo, claro que eso debe ser maravilloso, para mi es algo grandioso, pero no para todos.
—¿Cómo es que tomas algo de un desconocido?
—Venía discutiendo con mi madre, entonces, dije "Es licor, qué más da", no pensé que iba a resultar en esto.
—Solo tenías que decir que tu madre —Le doy el vaso con un trago, que no había puesto nada, ella suspira y se lo toma de un sorbo.
—Maldita sea, lo siento madre por no ser la clásica rubia perfecta —Suspira mientras lleva su mano a su cuello.
—¿Qué pasó esta vez?
—Mi hermana tenía un banquete por ser la siguiente Miss, tenía que ir —Suelto una risita —Ya, decidí venir aquí, en vez de ir con mis padres perfectos y mi hermana perfecta.
—Irónico, ¿no? —Ambas nos encontramos cuando entre al instituto nuevo, ella era vieja en ese lugar, tenía conocidos, amigos, era demasiado sociable para mi gusto, y no nos llevamos bien la primera vez, con ella tuve mi primer pleito, con ella discutí cuando me llamó fea, y le explique algo que nos debían a todas "Nadie es fea, la belleza es subjetiva", de alguna forma nos fuimos llevando, y de otra forma, se volvió quién era.
La chica rebelde que quiere mandar todo a la mierda, rompió cada estándar que sus padres le hacían tener, su hermana mayor siempre fue una Miss belleza donde quiera, siempre siendo talentosa y llamativa por su belleza, y Lisa no quería lo mismo, le gustaban los deportes, la ciencia, algo que personalmente yo odiaba, pero que ella era feliz haciendo un montón de experimentos locos que yo era capaz de comprender en su totalidad. Sí, esa era mi amiga, que siendo una cara bonita que podía ser el doble de inteligente que cualquiera, ¿por qué estaba en la fiesta?, la obligue para no sentirme sola.
—En conclusión, se enojó mucho porque le dije que no la iba acompañar, sentí que me iba asesinar —Suelta una risa mientras niega con su cabeza y seguimos mirando a nuestro alrededor, viendo un montón de chicas que mostraban más que nosotros —Esto me recuerda a tu cumpleaños.
—¿El de hace un año?
—No, cuando cumpliste 15, fue bastante grande —Asiento, recordando muy bien ese día.
—Sí, bastante bueno diría yo —Tomó más de mi bebida, recordando ese momento.
—Aunque desapareciste casi acabando —Me encojo de hombros, porque ese momento siempre lo iba a recordar —Así como el amigo de tus hermanos, ¿Miller?
—¿En serio?, quién sabe qué sucedió —Ella era mi amiga, claro que lo sabía, pero uno nunca sabe quién está relacionado.
—¿Matthew sigue soltero? —Giro mi cabeza para mirarla.
—No, no vas a salir con mi hermano.
—Es guapo, inteligente, rico, y debe tener una gran polla, ¿no?
—Cariño, yo no le veo el pene a mis hermanos.
—Deberías, algunas necesitamos que nos asesores para andar con tus hermanos —Suelto una risa mientras niego con mi cabeza.
—Estás loca, definitivamente, tu solo piensas en ciencia, no en chicos.
—Según unos artículos que leí, el sexo ayuda para bajar la tensión, y si no la bajo me saldré quitando el cabello a la fuerza, y necesito ayuda, ¿qué mejor que tu sexy hermano?, ¿no crees? —No paró de reír por las fuertes confesiones que la rubia me estaba haciendo —Tú podrías hacerlo con Miller, ustedes tienen un Noseque.
—¿hace cuánto lo sabes?
—¿Desde siempre?, no soy tonta, la forma en que se miran, fue más notaria desde tu cumpleaños. Sabía que no se acostaron, porque se notaría de alguna forma, es diferente cuando tienes tensión sexual a cuando es algo que ya hicieron y quieren repetir. Es como mi hermana y su agente, esos dos si tuvieron sexo, y quieren volver a repetirlo, simplemente que no hablan demasiado, ¿Me comprendes?
—No, y siendo sincera no quiero saber que sucede por tu cabecita, cada día me doy cuenta que me junto con mucha gente rara —Digo riendo.
—Bueno, es algo cruel, pero no sorprende si viene de tu parte —Giramos a ver a nuestro lindo amigo, Zack.
—Ella siempre es cruel —apoya a mi amada amiga.
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