Con toda prisa corría por el pasillo cubriendo sus labios, con cada paso que daba la respiración se entrecortaba; al llegar a la habitación la puerta fue abierta con brusquedad.
Sin tomarle importancia corrió hasta el baño para poder expulsar todo lo que había mantenido en su boca.
- Uhg, no puedo, ya no puedo. – deliro.
El miedo invadió su rostro, sus manos sujetaban con fuerzas los mechones de su cabeza, sus ojos estaban desorbitados sin haber comprendido lo de hace un momento.
Contuvo la respiración antes de volver a expulsar todo nuevamente.
- Que, que, ¿Qué me sucedió? –
Miro sus manos que estaban bañadas en sangre, se preguntaba de quien era toda esa sangre, pues el rostro de ambos hermanos había quedado impecable para no dejar evidencia.
Se dirigió había la habitación y noto como una cantidad exagerada de sangre salió de su boca y nariz.
- Mierda. –
Con lo primero que encontró limpio su rostro y cambio sus ropas por nuevas.
Limpio cada parte de su cuerpo con un paño húmedo, analizo cada parte de su cuerpo y noto los nuevos hematomas en él.
- ¿Por qué? – toco uno de ellos y quejido salió de ella. – Hick…. Por qué soy la única que las conserva. –
Conservaba sus heridas y de hecho tenia mas que se preguntaba en que momento se las hizo, pues Archer apenas pudo tocarle un cabello.
- “Tendrá algo que ver con la regresión” –
Sumergida en sus propios pensamientos intencionalmente se había soltado un golpe fuerte en su mejilla que la dejo desorbitada.
- Rayos, parece que me exedil. –
Era necesario golpearse, seguía sin comprender como había hecho todo eso si no conocía nada de la magia.
Su propio cuerpo estaba seguro de lo que hacía ya que se movía libremente sin esperar o pensar las cosas.
Recordaba todo de las regresiones.
- Podría ser…… que esto tiene que ver con el motivo por el que no puedo morir. –
Necesitaba respuestas, loas libros ya no eran de ayuda, pues la información era tan mínima que un niño de guardería aprendiera todo eso en un abrir y cerrar de ojos.
- Tengo que hablar con esa mujer. – mordía sus uñas con desesperación. – Solo debo acabarla. –
Pasarían los días nuevamente sin ninguna noticia de Aislinn.
Tomaba su misma rutina como cada mañana, solo un pequeño cambio para ella hizo que todo a su alrededor se pusiera más interesante.
- Los gemelos no salen de la habitación y tienden a gritar en los últimos días. –
Diez días exactamente pasaron desde el enfrentamiento con los gemelos, su actitud arrogante había sido destrozada en migajas.
Eran incapaces de salir de su habitación y estaban con un rostro petrificado.
- “Ya han llamado a varios médicos y ninguno les ha dado un resultado positivo” –
Algunos rumores comenzaron a esparcirse por el pueblo.
La Duquesa maltrataba a sus hijos.
- En el mercado escuchas muchas cosas interesantes. –
Escondida entre los rosales tomaba una merienda acompañada de un nuevo libro que había solicitado con Julia, toda la conmoción solo era música para sus oídos.
Dentro de la mansión la servidumbre comenzaba a ser echada ya que habían descubierto a las personas que estaba esparciendo los rumores por todo el pueblo.
La Duquesa era una maldita loca que ya había perdido el juicio y que ahora estaba maltratando a sus hijos.
- Ahora piensas que existe favoritismo. –
Decían que la Duquesa solo amaba a su primer hijo y la mas pequeña de la familia y que por ello los atacaba ambos.
- También han dicho que los gemelos son los culpables de que su hermana hubiera muerte en el accidente si tan solo hubieran cuidado bien de ella…… -
Era algo que ella no recordaba, pero si era cierto eso explicaba por que Archer y Artem actuaban de esa manera.
- En especial Artem. –
Artem un chico muy reservado y de pocas palabras, en toda su vida el chico tenia un rostro inexpresivo y su circulo de amigos era tan pequeño.
Bueno ya no era su problema, ella solo hizo lo justo y aunque en algún punto creyó que se había excedido bastante no se arrepentía de la lección que les había dado.
- Su propio karma…. Uf. –
Al fin había paz en su vida, tanto que estiro todo su cuerpo y contemplaba los rayos del sol sentada entre el hierva con una buena merienda.
Ya no debía salir con miedo de que alguno de los gemelos le hiciera una broma pesada.
- Bueno no fue tan drástico el cambio…. al menos eh estado comiendo algo decente. –
Desde el día que discutió con el Duque los rumores entre ellos se comenzaron hacer más escuchados.
Decían que la hija adoptiva se estaba revelando y parecía que toda la mansión la estaba maltratando.
- Claro que eso no salió de la boca de los sirvientes. – desvió su mirada.
Había pagado unas cuantas monedas de oro para que también el rumor se hiciera presente aprovecharía los chismes de la mansión para que ella saliera como una víctima.
Por supuesto que el plan había funcionado.
Habían dejado de ignorar su presencia y hacer lo mejor posiblemente para mantener las aguas tranquila; Azael también se entero de lo que se le era entregado como alimentos y ejecuto a las sirvientas que estaban detrás de ello.
Seguían mirando con repugnancia, pero ya no se atrevían a tocarle un pequeño cabello.
- Extrañare las viejas caras…… odio al Duque porque me había quitado la oportunidad de acabar con ellos. –
Para la servidumbre tenia planes de venganza, en especial para las que envenenaban su comida.
Azael se adelanto y ejecuto a cada uno de ellos, ella solo pudo admirar desde la ventana como era colgados en la horca.
Nisha estaba segura de que el rostro que tenia en ese instante era tan tétrico que quien la viera quedaría helado.
- Ju Ju Ju Ju Ju…. que mas da, aun no hemos terminado con todos. –
Le importaba poco que Azael hubiera acabado con unos cuantos, seguía con el plan de acabar a los Ehann desde la raíz.
- Necesito estar completamente libre del apellido Ehann. –
Siguiente plan, hacer dinero por su cuenta.
Era un problema desde el principio, no tenia la edad suficiente para poder manejar dinero.
- Oh que alguien lo maneje por mi…. –
¿Cómo haría dinero? Todavía estaba en duda, algo se le ocurriría con los días.
El aire comenzaba a sentirse mas frio, tomo sus cosas y decidió volver a la habitación, tal vez en ese lugar su mente se refrescaría mejor.
- Debería tomar una siesta. –
Una voz familiar la hizo detener sus pasos, rápidamente su propio cuerpo se movió por si solo y cayo de golpe al suelo.
Cubrió su boca y su cuerpo se hizo una bolita para evitar que alguien la notara.
- “¿Qué me pasa?” –
Esa voz que había escuchado hizo que su cuerpo temblar.
- Duquesa, no debe por que preocuparse. –
- Oh Rubí, no deberías preocuparte tanto. –
Del otro lado del jardín a unos cuantos metros de ella estaba la Duquesa Belladona acompañada de sus fieles criadas.
Que rogaban de rodillas que pudiera descansar, pues ya había trabajo de más que su cuerpo comenzaba a deteriorarse.
- No deben por que preocuparse, cuando menos lo esperen solo serán rumores que no tendrán un sentido alguno. – sonrió débilmente.
Todas asintieron no muy convencidas, lograron notar como el cuerpo de Belladona no paraba de temblar.
Sabían que estaba muy preocupada por los rumores, pero mas preocupada por saber que le sucedía sus hijos.
- Alguna respuesta Rubí. –
- Oh, bueno el ultimo medico tampoco supo que tenían seguiremos trayendo más médicos su excelencia. –
Belladona asintió, tomo su frente dejando un masaje, estaba un poco cansada y no había comido en los últimos días.
Estaba molesta por que no sabia que le pasaba a sus hijos y los gemelos no eran capaces de decirle la verdad, ahora para evitarla no le permitían la entrada a ella, el único que podía entrar era Azael.
- En caso de que venga alguien nuevo, necesito que me informen lo mas pronto posible. –
- …… -
- Mañana iré al templo. –
El templo, ¿Qué iba hacer?
Según los recuerdos de Nisha empezaría el desabasto en los mercados de las regiones, afectaría incluso al territorio Ehann y al Imperio.
- “En ese tiempo no lo sabían…. pero quienes corrieron con la suerte fueron los que se llevaron toda la semilla, varias personas consiguieron riquezas con las semillas en especial el comercio naval” –
Para hacer un contrato debía ir puerto donde los comerciantes abundaban.
Ehann llego a un acuerdo con los marineros y aumentaron sus riquezas.
No solo ellos, también la iglesia salió favorecida en ese entonces.
- “Podría arriesgarme” –
Había algo llamado subasta, Andrey había mencionado algo de que su sobrino había comprado un boleto, pero no gano mas que un precioso velo de seda, pudo sacarle un buen dinero.
Ella tenia suficiente dinero y las joyas que ella tenía tenían un buen valor, necesitaba un poco más de fondos y un alias.
- Un alias y una persona viva. –
Buscar a una persona que confiara en ella, era imposible.
Solo un estúpido, seria capaz de fiarse a una niña que muy poco conocían de su existencia; pero era una terca eh inmadura niña ante los ojos de los demás.
- “Necesito que alguien se convierta en nueva identidad…” –
Tan sumergido en sus propios pensamientos, que no había logrado escuchar un ruido cercano no hasta que una sombra cubrió gran parte de la luz.
- ….. –
Alzo la mirada para encontrarse con la persona menos inesperado, al tenerla tan cerca su rostro quedo despavorida.
Su cuerpo se estremeció al estar a los pies de la mujer que tanto la había lastimado.
Lo único bueno que había en todo eso fue que pudo apreciar más de cerca el precioso y definido rostro de Belladona.
Como muchos decían era una belleza alarmante, eran los preciosos ojos que brillaban cual rubí, sus labios teñidos de un vino intenso.
Era tan pequeña su cara y definida.
Poseía el porte elegante de toda una dama, tan digna como un pavo real presumiendo sus plumas.
- Nisha. –
Su voz había sonado pacifica que la desconcertó; siempre que ambas chocaban en el mismo lugar. Belladona comenzaba gritar y atacarla como si hubiese perdido los estribos.
Rápidamente tambaleándose se levanto por completo eh hizo una reverencia ante ella.
- Saludos Duquesa, que el gran sol siempre la tenga en su gloria y la luna la proteja. –
Trato de verse lo mas sencillo posible ya que tener a Belladona delante suyo le causaba miedo, que le era incapaz de mover un musculo.
- Nisha. –
- …… -
- ¿Estas bien? –
Inclino un poco su cabeza para poder mirar a Nisha que aun mantenía la misma postura.
- ¿Sucede algo? –
Inesperadamente tomo su frente en busca de algún malestar, claro que ese toque la helo por completo alertando a Belladona.
- ¡Dios Nisha! – exclamo. - ¡Esta helada! ¡Llamen al doctor! –
- ¡No! –
El lugar quedo pausado la escuchar el grito de Nisha, todos se quedaron mirando fijamente su silueta que mantenía la vista en el suelo, sin embargo, su cuerpo no paraba de temblar.
- Ni…. –
- Lamento molestarla Duquesa. –
Bajo la atenta mirada de todos salió corriendo del lugar sin mirar atrás, su cuerpo no se detuvo hasta perderlos de vista.
Dejando a Belladona con la duda, solo quería ayudarla ya que tenía los mismos síntomas que sus hijos.
Posiblemente era una nueva enfermedad; Belladona entonces era lo suficiente tonta para notar que los más jóvenes de la casa estaba tan petrificados por sus miedos.
Tanto Nisha estaba traumado por todos los golpes y regaños, el poco interés que le tomaban la hacia sentirse sola que a pesar de amar a la familia Ehann, no les tenía confianza en su amabilidad.
Y Belladona era su más grande miedo.
Aterrorizada por los ojos airados de Belladona.
- Rubí. –
- Si señora. –
- Manden un médico a la habitación de Nisha. –
- ¿Eh? –
- Parece que es una enfermedad. –
- ……. Como ordene. –
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Updated 43 Episodes
Comments
Jhadira ET
🫢
2024-12-04
0
Luisa Maria Reyes Leuro
cuándo van a continuar y tarminar la novela?
no es posible que hinicien un proyecto y lo dejen a medias,que falta de respeto y compromiso pará con sus lectoras🙄
2023-03-08
2
Luisa Maria Reyes Leuro
tan bella está novela y tan cortitos los capitulos😭
2023-02-25
1