CAPITULO 11. -

Los tiempos se volvían buenos, por que era mejor una vida de aventuras que estar encerrada entre cuatro paredes.

- Puede que sea poco, pero es mejor que seguir llorando. –

Como si un rayo de luz golpeara su rostro, salir de la mansión se hacia una costumbre todos los días; entraba y salía por los pasadizos secreto que la mansión tenía por sus alrededores, lo mejor era que nadie levantaba sospechas.

Además de que no le tomaban tanta importancia.

- Mi único problema es el dinero. –

De tanto salir al pueblo para poder comer, en tan solo dos semanas, era un gasto no tan excesivo, pero era un humano.

- Debemos tener 3 comidas al día. –

Tenia que pagar por la comida y no sabia de donde sacar plata.

Aunque gran parte de su día se la pasaba cuidando y limpiando la biblioteca junto a Julia, debía comer.

- Parece que el Duque es un gran idiota para no darse cuenta que eh dejado la mansión, incluso si muero, el sería el último en enterarse. –

No había visto ni un solo cabello del Duque en todo ese tiempo, se supone que tarde o temprano tendría que volver, pero ya estaba empezando a tardarse para hacer su aparición.

- No entiendo esa lógica del hombre…. Me tomo como su hija, pero nunca me ha regalado una sonrisa…. Eh, uhg…. empiezo a decirlo en primera persona. –

Tomarla como su hija, ella no era Nisha.

- No importa, a lo que quiero llegar es, que el hombre es una piedra cerca de Nisha…. solo la lleno de joyas y dinero, pero no le dio amor. –

Solo recordaba unos ojos sin brillo, como si el estuviera muerto, opacos.

- Morados…. de un color fuerte. –

Cerca de ella el espejo estaba cubierto con una tela, tomo la iniciativa de quitar la tela que ella misma había esto, para mirar su reflejo.

- Me sigue causando rabia ver mi reflejo…. – toco el espejo. – Por que no soy yo. Los ojos de los Ehann, solo me parezco en eso, pero no quiero ser como ellos. –

Ojos como el Duque, si tuviera una daga en su mano, acercaría el filo para poder quitarse la vista, ventajosamente, dejaría de ver su reflejo, la vida que la rodeaba, dejar de tener el símbolo de la familia Ehann.

- No, no son como ellos, los ojos no son un símbolo, solo son ojos y ya. –

Solo era una recogida, acaso el Duque era un ciego para no verlo.

- Sus hijos son mas inteligentes y saben que yo no soy y no seré la hija de Ehann. –

Los hijos….

- ¡Mierda! –

Recordando lo de hace siete días, en el que se encontró con uno de los gemelos, el niño estaba cabreando y se había desquitado con ella, en medio de todo el la llevo arrastrando por toda la mansión hasta los arbustos.

- Dolió bastante y después todo de mi estaba tan asustado, ¿Cómo puede un niño poseer tanta fuerza? –

Lo de menos era la fuerza del gemelo, si no lo que sucedió después; entre sus gritos pidiendo que se detuviera una luz comenzó a salir de su cuerpo había escuchado un chasquido y cuando sus ojos fueron abiertos el lugar donde estaba era la biblioteca donde estaba antes de que todo sucediera.

- Regresión en el tiempo…. –

El pastelillo tenia en su mano también estaba a como lo recordaba, entonces prefirió quedarse escondida hasta que anocheciera, por que sabia lo que le esperaba si ella salía.

- Ahora…. Algo cambio desde entonces. –

El gemelo mayor, se había vuelto mas frecuente en sus días, ya en varias ocasiones sus miradas chocaron y eso la ponía nerviosa, sentía la pesada mirada del gemelo.

Causaba mas pavor el haberse dado cuenta que ya eran cuatro noches en las que el entraba en su habitación y se dedicaba a mirarla por un lapso de tres horas y se iba como si nada.

En vez de enfrentarlo, fingió dormir y ahora cerraba con llave la puerta que era escuchada como trataban de abrirla.

- El lobo acecha a su presa. No se si es raro o enfermo. –

Su extraño comportamiento, como si el supiera de lo que trata la vida, se notaba indiferente con todos hasta con el hermano menor que era mucho más serio.

- Parece ser las dos cosas…. es lo de menos, necesito saber algo. –

Sobre la regresión del tiempo.

Por mas que busco en libros no encontró nada sobre la regresión en el tiempo, si eso estaba conectado con el que no podía morir; Julia tampoco tenia respuestas para lo que estaba pasando en ella.

Su mana era promedio, no tendría que haber más efectos secundarios.

- Puede que sirva la regresión…. –

Dejando los libros a un lado, recostó su cuerpo sobre el piso, mirando hacia el techo, estaba volviéndose una costumbre hacerlo para poder concentrarse mejor.

- Muy pronto el castigo será levantado…. –

Su castigo seria levantado, pero necesitaba una forma de salir de la mansión, al no querer aceptarlo, pero era su única solución, era pedírselo al Duque directamente.

Para comenzarse a alejar de la gente que habitaba la mansión, la forma mas viable era el consentimiento de Azael y que aquella mujer llamada Aislinn le permitiera estar a su lado, como una forma de seguir con vida.

Por qué empezaría la trama ahora que el primer hijo había dejado las tierras, el comienzo de la vida cruel de Nisha.

- Tienes que crecer feliz…. –

También tenía que aprender a manejar su magia, ya que la desconocía y quien mejor que Aislinn, de seguro respondería a sus respuestas, a las que ella no encontraba una respuesta; significaría que descubriría la razón del por que no puede morir si ya lo había intentado mil veces.

- “Bueno, 8 veces” –

Que importaba, el chiste era que lo había intentado y en ninguna había muerto.

- Si la regresión es parte de la magia de Nisha, puede que sea un problema en futuro, pues no lograría huir jamás de un bucle en el tiempo…. –

No volvería a Dalia.

- ¿Como estará? –

No falta ni un día en que ella pensara en la salud de Dalia, ¿Qué estaría haciendo en esos momentos?

¿Qué le paso a su cuerpo?

¿Estaba en coma?

¿Como volvería a los brazos de Dalia?

- Todo lo que eh estado haciendo, es para volver con ella; me pregunto si es que no la tuviera en mi vida…. ¿Yo me quedaría? Si yo estuviera sola desde niña, cambiaria mi vida por una nueva… –

Si no tuviera a una persona a su lado, ella hubiera tomado la decisión de permanecer en ese nuevo mundo.

- No lo creo. – negó con la cabeza.

Por mas basura que fuera su otra vida, no lo hubiera hecho. Seria una perdida de tiempo que tuviera que empezar desde cero.

Sus pensamientos fueron interrumpidos en el momento que su puerta fue abierta sin permiso.

- Pero que…. –

Su boca quedo cerrada cuando miro al sujeto que estaba al frente de ella, había quedado pasmada cuando el rostro conocido entro.

Era un sujeto que tenia una mirada llena de repugnancia, como si fuera su culpa el haber arruinado la vida de los que él adoraba y tenía su devoción.

- El…. –

Su boca esta semi abierta y sus ojos perplejos en la silueta del hombre que tanto odiaba, pues había arruinado toda su vida con un simple movimiento.

“Mayordomo Alexander”

Jefe al mando de la mansión y la mano derecha del Duque Azael.

Había entrado sin el permiso de ella, sus miradas entraron en una guerra sin fin, ambas no se quitaban del otro, Alexander permanecía parado en la entrada de la habitación sin mover un musculo.

- “Arruino la vida de Nisha. El fue quien entrego las galletas envenenadas a la Duquesa” –

Por qué en la línea anterior, cuando los gemelos dejaron el territorio, fue el momento de los sirvientes de la mansión para seguir arruinando la vida de Nisha.

Fue cuando el Duque Azael, trato de convencer a la Duquesa para que entablara una relación con Nisha, pensaba que la mujer se sentía sola.

Claro que ella no se sentía de esa manera, como un milagro las buenas noticias habían llegado a su vida, pues la bendición de un nuevo hijo venia en camino; algo que solo Azael y Belladona conocían.

- “Y…… Nisha también lo sabía” –

Nisha que pasaba de pura casualidad por el pasillo vio la puerta abierta y acerco el oído para escuchar las cosa, Azael se dio cuenta de su presencia.

No era su intención haber escuchado la plática.

Una parte de ella se sentía feliz, por que tal ese bebé, podría quererla.

Le daría el amor que ella quería y tal vez, solo tal vez la familia la aceptaría.

Una semana después de haber escuchado la plática, la Duquesa por fin acepto tener una conversación con ella, no era el mejor ambiente, pero estaba esforzando por no explotar.

Ojalá nunca hubiera estado en ese momento; por que las galletas que la Duquesa había comido estaban envenenadas, haciéndola perder a su hijo.

Y la culpa cayó sobre Nisha.

Quien en realidad había envenado las galletas fue Alexander, que se sintió culpable de haberlo hecho, si el hubiera sido informado, la pequeña broma pudo haberse detenido.

Lo único que quería era incriminar a Nisha, pero mato a un miembro de la familia que el tanto prometió proteger.

Alexander, solo era un cobarde más….

Era el mismo que se mantenía en total silencio, a excepción de sus talones que golpeaban el piso constantemente.

Nunca había venido por ese pasillo, así que sabia de que se trataba.

Hoy entonces sería el ultimo día de su castigo, volvería a lado “Este” donde la familia dormía, más problemas venían en camino.

Debería enfrentarse cara a cara con la bestia mayor del Ducado.

- “El gran Duque Azael…” –

No iba mentir, estaba asustada, por enfrentarse a Azael.

Alexander suspiro y dijo. – Su gracia espera en la oficina. –

Luego de decir esas pequeñas palabras salió de la habitación y la espero afuera.

- “Es mejor ir, no ser ira hasta que yo lo siga” –

Seguía pensando si estaba bien seguirlo, no fue hasta que de nuevo Alexander carraspeo y dijo:

- No lo haga esperar, su gracia tiene una agenda apretada, es bastante valioso su tiempo. –

No le había hablado de una manera arrogante; era su voz tan seca que sus palabras apenas duras se escuchaban.

Antes de que lo volviera a repetir, se levanto del suelo y salió también de la habitación, a un lado de la puerta Alexander seguía parado, al verla a su lado tomo la delantera y comenzó a caminar.

- “Si esta vez intentan otra vez juntarme con la Duquesa, tengo que salir antes que los gemelos, solo podre salvarme del castigo y el mayor odio de la Duquesa…. permaneciendo mas tiempo, solo cavare mi propia tumba…” –

Seguía mirando la espalda de Alexander, recordando algunos momentos en el que Alexander no fue tan cruel y trato de salvarla de que fuera asesinada por la Duquesa.

Alexander después de lo que paso, tomo la decisión de abandonar el territorio Ehann, no podía vivir con la culpa y dos meses pasaron y fue encontrado muerto en una cabaña….

El informe que le dieron a Azael, era el haberlo encontrado colgado; el mayordomo se había quitado la vida.

No pudo con la culpa y acabo con el mismo, lejos de todos; lo peor fue que Nisha se culpo de la muerte de Alexander.

- “No sé por qué lo hizo…. pero se culpó de la muerte de un imbécil que solo quería arruinarla” –

Si tenia la oportunidad de acabar con todos, Alexander sería el primero en hacerlo, no importaba….

Mataría a cada uno de ellos, porque habían arruinado la vida de la verdadera Nisha.

- “Odio más, que los sentimientos de Nisha se entrometan, pues ella sin importar todo lo que vivió, los sigue queriendo” –

No, no podía quedarse y no se convertiría su culpa por dejar a Nisha.

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Comments

🍒CHELI🍒

🍒CHELI🍒

Al fin, un encuentro con su " padre" si es que se le puede llamar así 🙄

2023-02-13

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