[IMPERIO AELIA]
<< AÑO 965. >>
¡MUERTE A LA MALDITA BRUJA!
Los bullicios que eran escuchados por cada rincón de la plaza central de la Capital, entre las antorchas que eran alzadas dejando ver el ardiente fuego en ellas, las miradas que juzgaban en el centro del espectáculo, abucheaban y lanzaban piedras en el camino.
Donde yacía una mujer que era arrastrada por el duro y desalineado suelo; sus piernas que eran sujetadas por un caballo con bastante rudeza.
¡PECADORA!
Como todos gritaban, si era una pecadora, que sería castigado por toda ley y el nombre de Dios.
“Dios”
¿Quién asegura que existe?
Rezando todas las noches hasta el día de hoy para que se apiadara de su alma, que pudiera salvarla de un trágico final.
- “Amado señor, mi único pecado fue el amar a un hombre, desear sentirme amada al menos una vez en mi vida” –
Lo único que pedía era un poco de amor, incluso si era un perro el que se lo entregaba, su corazón lo agradecería.
No tenía la culpa de nada, solo quería vivir.
Una simple plebeya que tuvo un golpe de suerte, que nació sin ninguno propósito en este mundo; el destino más común para un ser como ella era el pudrirse en los callejones de los barrios bajos del Imperio.
El final que pasaba por su cabeza era mucho mejor al que ella se estaba acercando, humillada y castigada por actos que no se atrevería a cometer.
- “Por más que mis celos me cejaran el juicio……”
Nunca lo hubiera hecho.
Las personas que la atacaban a golpes y palabras, creían tener un derecho en su vida para ser tratada de esa manera.
Pero…….
¿Quién era ella?
¿Qué cruel acto hizo?
Para tener un destino directo a la muerte.
¡Nisha Ehann!
Conocida por muchos apodos.
“La imitadora”
“La perra loca del Duque”
“El cuervo del mal presagio”
“La copia barata”
“La Duquesa falsa”
Tantos nombres con los que sería recordaran, pero uno que destacaría entre todos era tan simple como una manzana.
“La Villana de la Historia”
De las calles donde fue encontrada, nació de una persona cuya existencia fue borrada y olvidada de este mundo; justo como la de ella, oh tal vez no, si sería recordada, pero como la maldita villana.
Su destino fue marcado a tan corta edad, en el momento que mendigaba por un pedazo de pan y agua, tratando de poder calmar su hambre y poder vivir un día más.
Nunca pensó que su vida cambiaria; no debió haber tomado la gentil mano de ese hombre en ese día.
Un tiempo atrás, lo llamo:
“Salvador”
“Padre”
“Mi Querido Padre”
Ofreció sus manos, su techo, su comida y la llevo a donde se supone seria feliz, pero no percibió un pequeño detalle.
“Su corazón”
Al igual que el, su familia jamás la acepto, por fin podía vivir una vida cómoda, techo donde jamás pasaría fríos y lluvias, donde los rayos del sol no dañaran su piel; comida, jamás mendigaría un pedazo con moho de pan.
Fue salvado de un frio y repugnante mal oliente callejón, donde solo esperaban miserias, mucho peor era la muerte, su mente de tan solo 6 años pensó que había sido salvada.
- “Era mejor morir en ese lugar” –
Fue bastante cuando se vio la verdad, nunca seria amada como la verdadera hija, su única razón para ser salvada es por el buen parecido que tenía con la primera y única hija, su propósito era llenar el vacío que fue dejado por la preciosa hija de los Duques.
“Solo eres una mala imitación”
Cabellera negra, ojos morados, a excepción de que su pálida piel era más blanca que la anterior hija.
- “LA PERFECTA COPIA, NO CREEN” –
Para nada, error del Duque, era tan defectuosa que la gente la odiaba, trato de encajar, esforzándose con ser muy bien parecida a la verdadera hija, nunca lo pudo conseguir; el tiempo se encargó de mostrar su verdadera identidad, misma que la llevo a sufrir un infierno.
El tiempo.
El tiempo.
Solo el maldito tiempo hizo de las suyas, cuando la gente del Ducado la miro, el único sentimiento existente era el desprecio y la hicieron menos dentro del lugar.
Convirtieron su vida en el mismo infierno, un lugar donde cada día era imposible respirar, los golpes, las bromas, eran solo una parte de su lamentable vida.
El verdadero sufrimiento fue por parte de la familia Ehann, los hijos del matrimonio se encargaron de todo lo demás, mostrando su hostilidad en cada momento posible y eso era casi todo tiempo.
Dolía mucho más los golpes e insultos de la Duquesa, quien añoro con poder llamarla madre.
No logro ser de importancia en la familia, terminaron dejándola en una esquina y, aun así, a pesar de todos los maltratos, para ella siempre fueron su única familia.
A quienes debía respetar y amar.
Con todo el daño, culpo a todo el mundo a excepción de la familia, fue el odio que la forjo en un camino para ser la Villana.
- “No me quedaba de otra, solo era mi única manera de poder seguir con vida, pero ni siendo tan villana, me atrevería a ser tanto daño” –
De vuelta a la realidad
Seguía siendo arrastrada por el corcel, que era montado por una persona reconocible, la persona delante que montaba al corcel la miro, con las pocas fuerzas que le quedaba trataba de mantener los ojos bien abiertos; su mirada cansada choco con la del contrario, quien con solo verla su rostro se deformaba mostrando su disgusto a ella.
“Repugnancia”
“Asco”
“Odio”
El la miraba como siempre, sostenía su porte de grandeza y superioridad ante todos, pero con ella la hacía como un grano de maíz que podía aplastar en cualquier momento.
El anhelaba matarla con sus propias manos, el verlo nuevamente de esta manera hacía que su mente se refrescara con los viejos recuerdos poco dulces.
**
- Padre. – titubeo. – Te lo juro, yo no eh tomado nada que no fuera mío, sabes que no lo haría, por favor padre……. – tomo un pequeño descanso antes de continuar. - ¡Por mi nombre y mi apellido!, ¡Te juro que jamás eh robado algo! Yo, yo, yo no decepcionaría a mi padre. –
- Suficiente. – regaño el Duque.
Cuando la grave voz del Duque la llamo, quedo inmóvil en el piso de rodillas, sus piernas se hacían flojas, así como sus brazos que poco podían sostener su cuerpo.
Sus palabras eran vano para él, para empezar.
¿Por qué debería creerme?
- A partir de ahora tienes prohibido el acceso a lado “Este” de la mansión. –
- …….. –
El lado Este, era el lugar más oscuro de toda la mansión.
- Muden sus cosas. –
Los sirvientes que estaban esperando, asintieron y salieron casi corriendo del lugar, como si hubieran esperado este momento.
- Espero que recapacites, sobre tus acciones…… que el estar robando y mentir en un acto de deshonra, quiero que tomes la culpa de eso y aprendas de tus errores. –
- ……. –
- O de lo contrario no seré tan considerado y te enviare al territorio Dinka, entendido. –
Asintió con la cabeza.
Su miedo le era incapaz de poder mover un musculo o el poder hablar, ni siquiera con todas sus fuerzas se le era posible alzar su cabeza.
No tuvo la oportunidad de poder defenderse.
- Ja……. ¿Tu nombre? –
La tercera voz, que era bastante arrogante la llamo por detrás, le era imposible moverse, pero ya sabia de quien se trataba; la presencia nada agradable que se burlaba de su patética apariencia.
El chico mayor se agacho hasta estar a la altura, poco a poco sus labios se acercaban a su oído dejando un espacio considerable.
- Tu nombre no vale nada y tu apellido. – soltó una risilla. – Vamos no me hagas reír, no eres digna de tener el apellido, solo era una pobre huérfana. –
El amargoso sentimiento que dejo con esas palabras, le hacían el querer llorar, pero no era una opción en este momento, solo se vería patética.
Tomo su mentón con fuerza, haciéndola mirarlo directamente a los ojos, esos venenosos, color morado que brillaban como los de un asesino atrapando a su presa.
Su rostro malévolo, la hacía palidecer como si su alma hubiera dejado su forma física; la presión que sintió la hizo desmayarse por la tensión acumulada.
Dejando un mal recuerdo.
**
[Plaza Central del Imperio Aelia]
- Levántate. –
De un jalón fue levantada, su hermano quien la llevo hasta donde se podían ver unas pequeñas escaleras que iban directo a escenario principal, como un animal, fue aventada de nuevo al duro suelo.
- Sigue de aquí en adelante, tu “Sola” – señalo las escaleras.
El hombre la dejo, dándole la espalda como todos los demás que iban con él, significaba que oficialmente toda la familia Ehann la dejaba atrás.
Miro atrás suyo, donde 2 siluetas masculinas esperaban, con pocas fuerzas avanzo y subió los escalones que se hacían eternos, al final de la subida, en medio de todo 2 personas esperaban por ella, los gritos no se dejaron esperar y los guardias que la seguían la tiraron de rodillas con brusquedad.
De pies hasta la cabeza lo escaneo, al mirar su rostro su corazón de acelero; el hombre que tanto amo, el Segundo Príncipe del Imperio y próximo Emperador.
“Samael Kyler Blake”
A su lado la única y original Princesa del Imperio.
“Ayla Larent Ehann”
La dulce Ayla, pedía piedad por su asesina entre lágrimas.
- ¿Cómo te declaras? –
Samael levanto la para que todo lograran escucharla.
- In, no, Inocente. – respondió con pocas fuerzas, su seca garganta no le permito decir más. – Soy inocente. –
- Que mujer tan descarada. –
Reclamo con furia el hombre, quien hacia acto de presencia en el lugar.
El Sacerdote del Imperio.
- ¡Qué mujer sin vergüenza alguna! Matar a la hija del hombre que te recibió y acogió en su casa y…. ¡De esta manera la pagas! –
- ¡MENTIRA! – exclamo.
Las lágrimas corrían por su rostro, el dolor de su corazón quebrándose.
- Yo, ¡Yo jamás deshonraría al Duque!, no haría algo tan cruel y bajo para dañar a mi familia, se, se los juro por mi nombre. –
¡Silencio!
¿Qué era ese ruido?
Las risas hicieron aparición entre la multitud, la gente que presenciaba el momento cayó en risas, las palabras sinceras que salieron de ella las habían tomado como burla.
- Que repugnante. –
Su hermano quien miraba, dijo completamente con desprecio; sabía lo que venía después y esas palabras la dañarían.
- Tu nombre, tu existencia, no significaran nada y no será merecedora del portar el apellido. – río – Tu mera existencia la mancha. –
Giro tratando de esconder su rostro, pero una mala idea, terminó por encontrase con Samael quien la miraba decepcionado.
Samael negó con la cabeza y como todos los demás le dio la espalda.
- Es todo por hoy…… corten su cabeza y sus extremidades, úsenlos como advertencia en el bosque de los lamentos; serán un recordatorio para todo aquel que intente atacar a la Familia Imperial. –
La orden se dio, los guardias aceptaron la orden; tomando con fuerza el cuerpo moribundo de la mujer en el piso, ella estaba completamente aturdida como para poder tan siquiera forcejear.
Iba de esa manera, acaso.
¿Declaró la guerra?
Estaba recibiendo un castigo para alguien que representara peligro para el imperio.
Entonces….
Este era su final, viviendo como una villana y muriendo como una.
- “Una vil pecadora” –
Que cruel vida fue, para aquellos que le decían que tuvo un golpe de suerte.
Aceptando su destino cerro los ojos entre lágrimas mientras los caballeros de la orden Imperial la tomaban, llevándola quien sabe a dónde, solo Dios sabría.
Solo esperaba que su muerte fuera rápida.
Era su único deseo.
- “Desearía que todo fuera diferente…. Pero mi alma ya no puede más, estoy tan cansada eh perdido mis fuerzas de luchar”. –
Si tan solo tuviera una oportunidad de cambiar todo, deseaba que todo esto fuera una pesadilla y fuera despertada; su cara fue tapado con un costal y tomada entre unos brazos que la lanzaron dentro de algo que parecía ser un carruaje, aun podía escuchar una multitud enojada.
- Ojalá hubiera tenido un final feliz…. –
No, el final de una villana nunca será feliz.
No puede tenerlo nunca………
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Updated 43 Episodes
Comments
YUSMARI HURTADO
wooo pero que fuerte
2024-06-17
0
Dixon Andres Sánchez
triste el primer capítulo sufrió mucho
2024-02-05
1
Ivon Caraballo
Demasiado cruel su final...
2022-12-20
1