CAPITULO 2. –

La luz que traspasaba las delgadas cortinas de la ventana, donde una habitación estaba casi en el olvido, la mañana daba la bienvenida a un nuevo día.

Entre las cobijas, un ser se removía entre quejas al sentir la luz en su cara, disgustada no tuvo más que levantarse con pocas ganas de la cama, tallaba sus ojos para poder despertar completamente.

La cabellera le impedía poder mirar el todo de la habitación, la removió de un lado sintiendo la pesadez en su espalda.

“Maldito el dolor de espalda”, estaba para morirse y que bueno sería si eso le fuese pasar.

- Mierda. – embozo, con poco animo en su cuerpo, miro de nuevo la habitación opaca donde se encontraba, era una perdición el solo respirar el aire de este lugar. – Que mala hora y que mal lugar para decir buenos días……. -

¿Qué daño ha hecho el lugar?

Un detalle poco creíble; con tan solo 2 semanas varada en lo desconocido, que la mañana común que ella conocía dio un golpe bajo a su cruda realidad, si al mirar de esquina a esquina; este no era un lugar que su mente lograra reconocer.

Estaba en un mundo llamado “Dios sálvame de este destino”, como así decidió llamarlo.

Rencarno, si, así como lo decía la palabra, nacer en una nueva vida, pero que puta suerte la suya, no para nada, esto era un infierno peor que las filas de los supermercados. En el momento exacto todo cayo en su lugar, con pocos recuerdos que analizar, estaba en una vida lamentable que poco se debía agradecer.

- Perderé la cordura, claro solo eso, porque la vida no, es más que seguro. –

No aceptaba esta vida, que gran fortuna las que lo desean, pero en este sencillo caso, era una excepción.

¡No deseaba tener una nueva vida!........ La suya era perfecta como para quedarse.

- Y qué más da, si los demás no tienen buena vida y desean otra oportunidad, yo no, no soy tan desafortunada. –

Entre los intentos de morir fácilmente, solo era un fracaso cayendo encima de otro, era un terco ser que no aprendía la lección; por más fácil o difícil que fuera la muerte, volvía al inicio de todo, era como un juego en donde morías podías reiniciarlo.

¿Debería rendirme?

Para nada del mundo, quedarse en un lugar donde la presencia es el estorbo de otros, ocasionaría problemas a futuro, el cuerpo tomado era un puñal de desgracias.

- Carajo. – resoplo. – Es como si la joven Dama que eh tomado, tuviera un gato negro en la cabeza, la mala suerte la persigue como los perros a la carne, puf……… - suspiró pesadamente, con una mano masajeando la parte baja de su nuca, el estrés acumulado la estaba dejando sin cuello. – Y si me eh de quedar, también lo perderé físicamente…… -

El hormigueo que recorrió su cuerpo, le implico el poder levantarse de la cama, apenas duras mantenía los ojos abiertos como alarma.

- Puedo recordar el maldito dolor que tuve la primera vez que desperté, era un golpe, como si se tratase de caer de un piso y desplomarse en el duro pavimento, pero en cambio mi cuerpo no fue hecho papilla. –

Fue en la noche que despertó, como si fuera despertada de un sueño eterno, su alma parecía haber entrado en una estatua para poder cobrar vida, era el caer a un precipicio y despertar de golpe provocando que saltaras del susto, terminando en una parálisis de sueño del que era imposible librarse del dolor.

- Mis ojos estaban abiertos, pero mi cuerpo seguía sumergido en el sueño y el dolor que hormigueaba desde mis piernas hasta espalda era lo peor, si dormir en una cama de clavos. –

<< 2 Semanas antes >>

¿Qué acaba de pasar?

¿Qué es este dolor?

¿Dónde estoy?

¿Qué sucedió después de ese ruido?

Que, que, que, ¿Qué debería hacer si el miedo me invade?

El temor de abrir los ojos invadía con el sentimiento de preocupación, cuál era el problema de despertar y que nada sucediera o mucho peor.

Era el saber que algo no andaba bien, que podía recordar, realmente nada, ese era un problema.

Porque su mente se sentía tan liviana como una pluma de paloma, ¿Qué acaso no son pesadas?

Debería ser la de un ave tan grande.

- “Vamos, vamos, vamos……. Abre los ojos……… ¡Rápido!” –

De golpe sus ojos se abrieron tan grandes que las lágrimas no esperaron para salir, estaba inmóvil bañada del sudor en todo su cuerpo, su garganta seca que le era difícil pasar la saliva, la sensación del filo caliente que degollaba su cuello, perdiendo el aliento a cada minuto.

- A, a……. Ayuda. –

Si el dolor no era la peor tortura, su cuerpo completo estaba temblando, era tan real la sensación del mismo filo caliente que atravesaba cada parte de ella.

Pedía gritar.

Gritar y gritar, poder se libre de pedir ayuda, que alguien acabara con su dolor.

Sus lágrimas atravesaron sus mejillas en silencio, porque su voz no podía salir tan fácilmente, sus piernas que temblaban sin poder contenerse, estaba doliendo en esa parte especialmente.

“¡Solo detente!”

Que gritos tan desgarradores, era un sonido que el eco en su cabeza se apoderaba, era bastante abrumador como para seguir escuchando.

Era un recuerdo.

¿Por qué no sé de qué trata?

Tal vez la respuesta estaba al frente suyo, era por que no era su vida.

Los recuerdos que estaba mirando no eran suyos, sus ojos estaban entrometidos en la vida ajena de alguien sin su consentimiento.

Era recuerdos, recuerdos…… De cómo fue asesinada en su vida pasada.

- ¡Hagh! – respiro con desesperación que su pecho dolió, la fuerza de cada arcada de aire.

Su cuerpo pudo moverse nuevamente y sentía como la vida volvía a ella, cuando su respiración logro volver a la normalidad dirigió su mirada y escaneo cada parte de la habitación.

Estaba tan embobada en el lugar que la saliva casi salía de su lugar, no estaba segura de como llego a ese lugar y no podía recordar lo último que sus ojos vieron antes de caer inconsciente.

- ¿Dónde estoy? –

Era una habitación bastante amplia y oscura.

- ¿Qué hago aquí? –

Al levantarse de la cama sus piernas se tambalearon, le era imposible acostumbrarse después del dolor vivido anteriormente, siguió observando cada parte de la habitación hasta que su campo de visión percibió un objeto.

El espejo.

Corrió entre tropezones, gateando logro llegar al lugar exacto sin nada de aliento estaba de rodillas, al mirarse en el espejo no podía creerlo.

- Que, que……… - estaba completamente en blanco que el decir palabras para describir la situación no eran suficientemente exactas.

Una de sus manos avanzo con duda hacia el espejo, al tocar el frio objeto le era difícil aceptar que era real, o tal vez una broma.

Pero quien tendría suficiente presupuesto para hacer una broma poco común.

- Pequeño cuerpo. – la otra mano comenzó a recorrer las partes del cuerpo, tratando de ver que si estaba en lo cierto.

Un nuevo cuerpo.

- Cabellera negra como la noche. –

Un lugar nuevo.

- Ojos morados como un prado de lavanda. –

Un mundo………

- Una niña cuya existencia desconozco, está en el espejo, pero como, si yo no debería estar en su lugar. –

Completamente extraño.

- Que, que ¡¿Qué es esto?! – abrió la boca llena de asombro.

Seguía atónita ante lo que sus ojos presenciaban, por más que tocara el espejo no era nada parecido a una broma de mal gusto.

Tocaba constantemente su cara, sus hombros, su estómago, los ojos e incluso la boca.

Trataba de asegurarse de que todo estuviera en su lugar, lo estaba, no había nada malo en el cuerpo, lo malo……

Era que ella estaba en ese cuerpo.

Seguía mirando cada rincón de la habitación, su mirada se desvió a la ventana que era cubierta por las cortinas que lo bastante delgadas para dejar entrar la luz de la luna.

Su mano alzo las cortinas blancas, la luz en la noche era un poco cejadora, al mirar arriba una gran una blanca como un plato reluciente le dio la bienvenida, era tan grande que en cualquier momento la luna caería en la tierra.

Apreciando la luna, el miedo que en su momento la invadió se esfumo como el viento, es bueno saber que al menos la luna sigue igual a como la recuerda.

Arriba.

Y solo arriba, entonces el sol también lo estaría al amanecer.

- El sol en la mañana, la luna en la noche, el conejo es la presa y el lobo el cazador, es un mundo común y corriente……… Tal vez si, tal vez no, pero este no es mi mundo. –

Para la respuesta a su pregunta el tiempo lo contestaría, pero que daba el tiempo.

No lo suficiente, porque no le apetecía quedarse a descubrirlo.

- Como debo salir, por un túnel, por un hechizo, un intercambio……. –

Caminar por la habitación sería bueno, para poder refrescar sus pensamientos.

¿Cómo salir?

Hay un inicio, hay un final….

- Perfecto, pero solo deseo saber el final, para poder huir. –

El principio del problema para encontrar la salida, acaso no está la opción del camino fácil, tenía que volver a toda costa a su mundo.

- Hugh. –

Al detener sus pasos, el piso comenzó a moverse, no era el piso, su cabeza que dolía, era una punzada en su nuca bastante molesta.

- Ahg, para. –

Tomo entre sus manos rápidamente su cabeza como si le fuera a explotar en cualquier instante.

- A, du…. ¡Ayuda! –

Por sus ojos, su memoria, su cabeza.

De una película era la espectadora.

Los recuerdos que pasaban como una cometa.

¡Nisha Helena Ehann!

La recogida del Duque, la dueña original de este cuerpo y la villana de la historia.

La pequeña niña que rondaba las calles, era tomada por un hombre cuya apariencia era la de un noble de alto rango, su padre adoptivo que la llevo al infierno llamado hogar.

Su propósito fue en esta vida, ser una sustituta perfecta, poder remplazar a la única niña nacida en la familia.

¿Cómo podría funcionar tan estúpida idea?

El hombre al menos hablo de esto con su esposa, no, ni siquiera se lo paso por la cabeza.

La Duquesa quien aún lloraba la pérdida de su linda hija, como fue capaz de hacerle esto a una madre, el querer remplazar a su hija.

Sus hijos, pequeños niños, como puede destruir la ilusión de que es su verdadera hermana, preséntala como la nueva hija, el remplazo de su hermana.

La consecuencia; vivirás en abuso constante por toda la familia, no solo ellos, también la gente que trabaja para ellos.

Avanza la vida, avanzan los recuerdos.

Como podría llamar a todo ese abuso, es peor que un perro en una perrera.

- Solo detenlo…… detente por favor, quien sea. –

Sus manos no podían apartarse de su cabeza, la sostenía firmemente esperando que el dolor pasara.

- Basta, basta…… ya no más. – balbuceaba. - ¡Detente! ¡Solo es una niña! –

Mirar como la torturan.

Solo es un cuerpo y ya, como puede ser capaz de soportar.

- ¡Detente! –

¡CRACK!

Lo que más tuvo cerca fue lanzada al espejo, estaba roto completamente, la decoración de la habitación, una pequeña figura que estaba igual o peor que el espejo.

- No, no, no deseo estar en este mundo, no es mi caso. –

Entre los vidrios rotos, el semblante afligido en su cara, estaba para mal.

La apariencia otorgada era tan preciosa, delicada y elegante como un pavo real.

Pero con una vida de mierda, que ventaja existía en este cuerpo, las comisuras de sus hombros delgados, los hematomas que aún no sanaban del todo.

- Que te han hecho. –

Sus dedos tocaban las partes dañadas, no dolían, pero aun así sus manos temblaban por tocar el deplorable cuerpo de una niña.

- No debería aceptar este dolor. –

Dejo de tocar, al levantarse del piso solo paso una idea por su cabeza.

- No, yo tampoco lo hare. –

Sin pensarlo abrió la gran ventana de la habitación, el cual estaba lo bastante lejos del suelo, dejo que su cuerpo reaccionara por sí mismo y se lanzara desde tan gran altura poco a poco cerro los ojos y todo se había vuelto oscuro.

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Comments

Jehiel Ortiz Cruz

Jehiel Ortiz Cruz

De lanzo al vacío /Gosh//Cry/ pobresita , si que la está pasando súper mal

2024-02-12

0

Dixon Andres Sánchez

Dixon Andres Sánchez

😢

2024-02-05

1

🍒CHELI🍒

🍒CHELI🍒

Wow 😯, esto sí que se está poniendo intenso.

2022-12-19

3

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