Jamás espero ser testigo de un mundo lleno de magia, poco creíble.
Ante el mundo en que ella vivía, solo podía imaginárselo en los cuentos de hadas, donde las niñas eran ilusas y creían en la magia, y toda la mierda barata que su mente era capaz de creer.
- Como un sueño, es el mundo en que me encuentro. –
El pueblo del territorio Ehann, era una belleza inigualable, la música callejera que sus oídos lograban escuchar, los aromas que su nariz podía degustar, los asombros objetos de valor que era vendidos por un precio un tanto elevado.
Al pasar por cada negocio, las personas eran persistentes para llamar su atención, mostrando joyas valiosas y entre más; podía quedarse a mirar, pero no estaba para comprar.
Sin embargo, el aroma de la comida, fue el que despertó su interés, al no haber comido en buenas condiciones, su estomago gritaba por comida, que se viera decente.
- Las criadas, son un terrible mal, aunque es una niña pequeña son capaces de darle algo podrido, solo para verla morir. –
¿Qué ganaban con su muerte?
No importaba, si iba ser la única manera de comer, aprovecharía la oportunidad y llenaría su estómago de mucha comida hasta quedar como una pelota.
- “Como una pelota de playa, que festín podre darme” -
Escaneo cada negocio de comida, seguía mirando sin que uno en especial le llamara su atención.
- No es la higiene, es lo que mi estomago pida. –
Y necesitaba carne, ya había acabado con la alacena de fruta y pan.
- “Si es recomendable, seria una carne con verdura, pero necesito algo diferente o moriré” –
Sus oraciones fueron escuchadas, a unos cuantos pasos de ella, el local llamativo y de un aroma que se podía percibir desde la lejanía; era unas brochetas de carne.
- “Oh mi dios…. No soy la mejor creyente, pero ¡Gracias!” –
Camino hasta llegar a la fila que esperaba por el platillo callejero, a unas pocas personas que estaban formadas, su turno casi llegaba, fue paciente hasta que el abuelo que atendía el local, le entrego una amable sonrisa y dijo:
- Gran día para la señorita, desea una brocheta. –
- Uh, umm, por favor. –
Que jodida pena, tanta amabilidad después de un tiempo en este lugar, ya era raro.
- “Es por que nunca me hablan de esa manera en la mansión” –
Para empezar, ni siquiera le hablaban.
Luego algunas criadas entraban a la habitación sin decir nada, se dedicaban a acomodar algunas cosas y luego se iban, pero cuando permanecían el mismo espacio que ella, esa mirada irritante se mantenía en ellas.
Era incomodo estar con ellas.
- Listo. – con alegría, el abuelo que estaba a su frente, la hizo salir de su mente, llamándola con una sonrisa, mostraba la brocheta de buena calidad. –
- Vaya, gracias. –
- Disfrute señorita. –
Al tenerla en sus manos, sentía que una lagrima estaba a punto de exponerla, era felicidad, rabia y tristeza acumulada de tantos días.
Sintió la mirada del abuelo, al verlo el estaba perplejo con lo que veía.
No había notado que la expresión que había puesto, hizo que el señor se quedara sin habla, su amable sonrisa se había esfumado.
- “Mierda” –
El no dijo nada, a cambio busco un pañuelo y se lo entrego.
- Le agradezco. –
- No es nada señorita, disfrute la casa invita. –
No era lo que quería, trataba de convencer al abuelo que la dejara pagar, el muy persistente se negó y dejo las cosas así.
Que más podía decir, el abuelo se dedico a atender y no le hizo caso, por un largo tiempo.
Se mantuvo sentada cerca del negocio, hasta poder acabar con su festín.
- “Que delicioso, oh mi gran señor, es lo mejor que mi lengua a probado en todo este tiempo que llevo aquí. No puedo negarme que es un deleite para mis papilas gustativas” –
Sentía que exageraba, oh solo era que su boca no había sentido un sabor así en tanto tiempo.
Ya había probado cosas dulces, pero las papilas gustativas de Nisha, no tenían tacto a la comida y fue después de un tiempo, que comenzaba a sentir los sabores.
- “Si lograra escapar, podría comer cosas como estas…” –
Dejar el mundo, pero…. ¿Qué pasaría con Nisha?
Es muy pequeña, claro que sobrevivirá, pero al final del cuento ella morirá y a nadie le importará.
- “De solo recordar su sentencia, mi cuerpo se puede estremecer” –
¡Señorita!
- “Puedo sentir, cada parte de mi cuerpo siendo cortada una y otra vez, el ciclo solo se repite. Las noches para dormir, son mas que un dolor de cabeza” –
¡Señorita!
- “¿Cómo puedo dormir? Si cada vez que lo intento, las pesadillas vuelven” –
Tenia ojeras en los ojos, sus ojos estaban cansados, pero se la vivía siempre alerta en caso de que algo quisiera dañarla.
- “Esto no es vida” –
¡Señorita!
El aroma de la carne que estaba delante de sus ojos, la hizo volver a la realidad.
- ¿Eh? –
El abuelo que atendía el local, ya se encontraba sentado a su lado, ofreciéndole otra brocheta, para uq pudiera comer.
- Pero…. –
- Eh dicho, la casa invita. – la amable voz que tenía, la hacía sentir en confianza.
- Le agradezco. –
El abuelo asintió y se mantuvo en silencio, dejando que ella comiera.
Al terminar sus alimentos, volvió agradecer y tratar de pagar, pero siguió con la misma idea.
¡La casa invita!
No lograría convencerlo.
- La señorita no es de aquí. –
- ….. –
Tanto se notaba, bueno la gente no conocía a la hija adoptiva del gran Duque, que cuidaba estas tierras, el rumor solo se expandió, pero no la mostraron hasta que cumplió los 12 años.
- No. –
- Uh, eso explica mucho. –
- ¿? –
- Parecía perdida. –
- Es mi primera vez rondando los alrededores. –
- ¿Mmmh? –
- ….. –
- ¿Es estudiante de la maestra Aislinn? –
- ¿Maestra? –
Era la primera vez que escuchaba el nombre de la mujer, ¿Por qué hizo esa pregunta?
- No… -
- Oh, lo siento, me eh confundido. Parece una aprendiz de la gran maestra. –
- “Gran maestra, ¿Qué tan buena debe ser?” –
- Aislinn, ¿Qué enseña? – fue lo primero que le llego a la mente.
- La señora Aislinn, es la maestra de magia, en las artes oscuras y blancas. –
“Una hechicera”
Si de eso se trataba, ella podría ayudarla con el problema, sobre su transferencia al mundo de fantasía.
- “Podría preguntar” –
- Señor. –
- Dime Andrey. –
- Oh, señor Andrey. –
- ¿Sí? –
- Yo, estaba en busca de una academia, quiero aprender la magia, pero no sabía por dónde empezar. –
- Entonces, acerté. –
- ….. –
- Puedo llevarla a la biblioteca de Madame Rose. –
- Si. –
- Ella la ayudara, para que pueda contactarse con la maestra. –
El señor Andrey le pidió que lo esperara, se acerco al negocio y llamo a un joven, al cual le dio órdenes exactas.
- Nos vamos. –
Ya estaba listo para guiarla, había ofrecido su mano, para que fueran junto.
- “Que pena, pero mas que pena es mi desconfianza, por cualquier persona” –
Era Nisha y ella, las que dudaban de tomar su mano, nunca había tomado una mano, por el miedo de ser engañadas.
- “Pero, el no se ve malo…” –
Tomo la mano de Andrey, eran cálidas y suave.
El le sonrió y la ayudo para levantarse de la banca, comenzó a caminar, mostrándole cada lugar especial o único del pueblo.
Estaba completamente emocionado.
- Ahora que lo pienso. – Andrey detuvo sus pasos, la miro fijamente.
¿Qué sucedió?
- Lamento mis modales, pero no le eh preguntado su nombre. –
Era verdad, estaba bien decirle el nombre original de Nisha.
- Helena. –
Era el segundo nombre de Nisha.
- Un gusto señorita Nisha. –
Con una reverencia, la saludo, devolvió el gesto y por primera vez, sentía sus labios agrandarse por una sonrisa.
Pasaron por varios locales, hasta que Andrey volvió hacer una parada inesperada.
- “Flores” –
La mujer que atendía el negocio, salió saludando con amabilidad al señor Andrey; de hecho, se notaba que era muy bien conocido, donde fuera que la llevaba, todos lo saludaban y conocían su nombre.
Cuando la platica fue cortada, la mujer le entrego tres rosas.
¡Tenga un buen día!
La mujer se despidió de ambos.
- “Que gente tan amable…. ¿Por qué el Duque es una basura?” –
Ante sus ojos, una de las rosas se posó.
- Para usted. –
El señor Andrey le entrego una rosa, cuyo aroma era exquisito.
- Le agradezco, que amabilidad señor. –
- No es nada. –
Volvieron a tomar sus manos, continuaron con su camino y cuando menos lo espero, ya estaban en lo que era biblioteca, bastante llamativa.
Rosas.
Rosas y mas rosas, adornaban la entrada.
- “Vaya, que fan de las rosas, a mí me encantan” –
Algo que tomaba su mano, llamo su atención.
Era Andrey, que le temblaban las manos y sudando.
- “¿Qué sucede?” –
Su rosto estaba transpirando y su respiración se volvía pesada.
¿Qué le pasaba?
- Bien, después de usted. –
Dejo que ella entrara primero y él se puso detrás suyo, haciendo su cuerpo mas pequeño, le causaba gracia ver como se encogía.
La campanilla sonó, cuando la puerta fue abierta.
El lugar que estaba repleto de libros, se encontraba sin un alma.
Andrey, volvió a su estado normal y busco entre los estantes del lugar.
- Parece que no hay nadie ¿Sera la hora de comida? –
Volvió a su lado y se quedaron parados en la entrada.
- Creo que la traje en mala hora. –
- ¿Lo cree? Siempre hay alguien aquí. –
- ….. –
- Pero no veo ni el polvo. –
¡Bienvenidos!
La voz que grito con alegría, los hizo gritar del susto.
- ¡Carajo! –
Andrey cubrió su boca, lleno de vergüenza.
- Señor Andrey, lamento asustarlo. –
Entre los estantes una mujer ce cabellera castaña salió de su escondite, reía apretando su estómago.
- Niña…. –
- Lamento lo de hace un momento, no fue mi intención señor Andrey. –
- Julia, me darás un infarto. –
- No puede decirlo de broma, si muere mi amada Madame, quedara viuda. –
Andrey estaba ruborizada hasta las orejas, era gracioso el rostro que estaba como manzana .
- Madame, me golpearía. –
- Detente. –
Estaba lleno de vergüenza y su voz titubea.
- De acuerdo ¿Qué trae al señor Andrey al local? –
- Vengo a presentarle a la señorita Helena y traje un pequeño detalle. –
- ¡Que amable! –
La castaña tomo una de las rosas, después desvió su mirada y se le quedo viendo, escaneando de pies a cabeza.
- “Me dolió el estómago” –
Julia no dijo nada, camino y le dio la vuelta completa a su alrededor.
- Mi señora no está, dijo que pasaría al local de su marido, pero usted ya esta aquí. –
- Entonces debimos esperar. –
- No se preocupe, es bueno que la trajera, no tiene planeado volver, yo me encargare de la señorita. –
Andrey agradeció y le pidió que la tratara bien.
- Gracias señor, no se como pagárselo. –
- No debe señorita, es un honor poder acompañarla, espero verla de nuevo. –
La mano más grande revolvió su cabellera, fue un gesto precioso, que le trajo viejos recuerdos; Dalia cada vez que la alagaba, hacia lo mismo.
- Tenga un buen día señor Andrey. –
El asintió feliz y su cuerpo desapareció en la puerta, dejándola sola con la desconocida Julia.
La chica se veía amable y su sonrisa deslumbraba.
- Un placer conocerla, permítame presentarme de manera adecuada. Mi nombre es Julia y soy la aprendiz de la maestra Aislinn. –
- Me presento soy Nisha Helena Ehann, eh venido a buscar ayuda. –
- Un placer señorita Ehann, ¿Qué trae a la duquesa por estos territorios? –
- ….. necesito un favor. –
- Adelante la escucho. –
- Necesito información. –
- Como puede ver, la biblioteca es tan variable, puede pedir el libro que desee, en caso de no encontrar lo que desee, podemos buscarlo por usted. –
No tenía tiempo de rodeos, iba ser clara y la mierda si la llamaban loca.
- Rencarnación. –
- ¿? –
- Todo libro sobre la rencarnación, estoy en busca de ello. –
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Comments
𝓜𝓞𝓞𝓝....🌙
Hola a todos, como había mencionado un tiempo atrás ..La historia de Nisha sería escrita nuevamente, mantendría la misma escencia que la primera versión escrita, pero con el paso del tiempo, no me terminó por convencer.
La primera versión, está en solicitud para que sea eliminada, por el momento esa historia es recomendable que ya no se lea, ya que no será actualizada..
Espero que disfruteb está nueva versión, de todo corazón gracias por seguir este proyecto
Cuidense mucho y nos vemos en los siguientes capítulos......
Atte .: Moon
2023-01-04
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