Al ver esta escena, los pobladores entraron en pánico, pues no esperaban ver a uno de sus capitanes asesinado por una princesa.
- si bien el pueblo no acepta la liberación de Valloled me veo en la necesidad de llevarla conmigo, dada que su seguridad es mi prioridad - exclamó Gina.
Tanto el rey y la reina estaban asombrados, pues, era la primera vez que veían a una jovencita con tanta habilidad con las armas y en el arte del combate. Al ser un elemento fuerte, creyeron que Valloled estaría bajo control si se encontraba bajo la supervisión de Gina, así que cedieron a su petición, dejándola a su cuidado.
Esa noche se realizó un ostentoso baile en recibimiento a las princesas de Azula y al compromiso del príncipe Luka, Solvi irradiaba de felicidad, si bien fue un matrimonio arreglado, no contaba con que su prometido fuera tan encantador. Caleb, por su parte, acaparó toda la atención de la hermosa pelirroja, que desde que llegó había sido notada por todos los caballeros casaderos presentes, aunque cada vez que intentaban acercarse el segundo príncipe los miraba amenazante, haciendo que se alejaran por miedo a ofenderle. Lo que le causaba gracia al príncipe Luka quien era la primera vez que veía a su hermano sentir celos.
Caleb, puedes venir - lo llamo la reina.
- que pasa madre - respondió el joven de ojos azules.
Mira, si bien has rechazado mis peticiones de compromiso, has acaparado la atención de cierta señorita esta noche, si tus intenciones no son serias, te pido de la manera más atenta, que le dejes el camino libre a algún otro caballero para pretenderla dado que tener a ambas princesas sería beneficioso para el reino.
- Madre, no tengas pendiente, pues pienso seriamente en la princesa Gina Boraita cómo mi futura esposa - exclamó Caleb.
La reina sonrió complacida, pues sus sospechas eran ciertas. Caleb volvió a la pista para vislumbrar a su encantadora princesa bailando con un apuesto conde. El hermoso pelinegro, sintió como le estrujaban el corazón, se sentía extrañamente consternado, no comprendía como algo tan pequeño podía ponerlo tan alterado. Al acabar la pieza, Caleb camino rápidamente hacia Gina tomando su mano llevándola al balcón.
- ¿Caleb que pasa? - pregunto Gina
- valla que eres audaz, mira que robarme el corazón y bailar con otro, sin duda eres valiente - exclamó Caleb.
- ¿Caleb que estás diciendo? - decía Gina poco a poco mientras sentía como el rubor invadía su rostro.
- Lo que trato de decir Gina, es que, ¡estoy locamente enamorado de ti!, ¡eres auténtica!, ¡valiente!, ¡honesta!, miras a las personas por lo que son sin importarte los títulos o las riquezas- decía Caleb mientras tomaba sus manos y miraba fijamente a sus ojos color esmeralda. Gina se quedó atónita, sorprendida, ya que era la primera vez que alguien confesaba su amor, haciendo que su corazón palpitara tan rápido que creía que saldría de su pecho.
así que dime princesa Gina Boraita, ¿si me darías la dicha de convertirte en mi esposa? - exclamó Caleb mientras se arrodillaba a la luz de la luna, aferrándose a la última gota de valor que le quedaba.
Gina se quedó expectante viendo a ese joven pelinegro arrodillado ante ella.
- Caleb, te responderé con honestidad, no sé lo que es el amor, ya que no dispongo de mucha experiencia, vallamos lentamente. Además, soy la aprendiz del primer general. No puedo abandonar el escuadrón ahora que enfrentamos este conflicto. Solví y Leiv, cuentan conmigo y son como hermanitos para mí. No puedo abandonarlos, puesto que si ellos ascienden al trono traerá prosperidad para ambos reinos.
- me dices que no puedes comprometerte ahora por el conflicto entre reinos y lo entiendo, entonces presentaré mi propuesta ante el rey de Azula al restaurar la paz, así que princesa Gina te propongo que seas mi prometida en secreto, así no tendrás que abandonar tus deberes y yo no tendré el corazón echo un nudo, con pensar en el hecho que te vas de mi lado - exclamó Caleb.
valla que eres astuto - río Gina - siendo ese el caso príncipe Caleb Darvaes, acepto el compromiso.
- Dado que en este momento no puedo darte un anillo, por favor acepta esto- dijo Caleb mientras se quitaba el medallón de jade que colgaba de su cuello para ponérselo a Gina. Mientras lo abrochaba pudo ver lo linda que se veía, sus preciosos ojos verdes, su cabello rojo como el fuego, su piel blanca y su delicioso aroma, mientras la iluminaban los destellos plateados de la luz lunar. El vestido color vino que delineaba su esbelta figura, sus labios carnosos color cereza, sin duda su prometida era realmente bella. Caleb tomó sus manos mientras la miraba ruborizada, se acercó lentamente y Gina cerró sus ojos, para después sentir el suave roce de sus labios en los suyos, estremeciéndose, sintiendo un cosquilleo por todo el cuerpo, lo cálido de su aliento, para después, volverlo a besar. Caleb se sorprendió al ver que Gina le devolvía el beso y sonrió, para después juntar su frente con la suya.
Durante horas charlaron bajo el cielo nocturno y casi amaneciendo, Caleb la acompaño a su alcoba para que pudiera descansar. Caleb, inmerso en su latente felicidad, no se percató del veneno en el vino, quedando inconsciente en su habitación a merced de sus captores.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 25 Episodes
Comments