Yo soy Ezequiel, hijo del duque de Giovanni. Los descendientes de mi familia poseen magia de visión. Puedo elaborar un campo perimetral y determinar cuántas entradas, el número de pasillos y mercenarios están en el interior de este recinto. En ese momento Ezequiel se levantó en el aire y una luz salió de él, escaneando todo el recinto, haciendo una lectura del lugar.
El niño de cabello color ceniza comenzó a dirigir, Gina cargaba a los dos pequeños, y los demás corrían a su lado. De repente uno de los niños, al moverse de manera apresurada, se cayó, haciendo que uno de los mercenarios los descubriera. Mientras tanto, lord Yonic había entrado al laboratorio, dándose cuenta de que los niños no estaban, todos los mercenarios comenzaron a buscarlos y las bestias fueron liberadas. Gina junto con los niños fueron acorralados. Había alrededor de 30 mercenarios, todos bien entrenados y sedientos de sangre.
- Ezequiel solo puedo depositar mi confianza en ti, ¡me escuchaste!, necesito que cuides de los pequeños mientras intento sacarnos de este lugar - exclamó Gina.
- pero Valloled, tú no sabes pelear - argumento angustiado.
- no te preocupes, tengo un haz bajo la manga- exclamo Gina confiada colocando a los pequeños con cuidado en el suelo.
- niños cierren sus ojos, y cubran sus oídos- exclamo Ezequiel.
- adelante bastardos, ¡quien quiere morir! - exclamo Gina.
Los mercenarios corrían armados hasta los dientes, mientras la pelirroja cerro sus ojos y agudizo sus sentidos, dejo de pensar y se dejó llevar por sus instintos, después de todo, fue lo que aprendió al entrenar con Argon. Los mercenarios eran buenos, guerreros formidables, pero ella, sin duda, era la más grande asesina. De repente, al verla, sus oponentes sintieron terror, su piel comenzó a erizarse, y su respiración se aceleró, y fue entonces que se percataron que la niña ante sus ojos, había cambiado, no era la misma que habían capturado. La que se encontraba ante ellos, tenía la mirada feroz, no temía a la muerte, se movía más rápido que la flecha, y sus heridas sin importar lo profundas se serraban al instante, no importaba las veces, que ellos la hirieran, tenía un temple imperturbable, no demostraba dolor.
Hace algunos años, se rumoraba de una niña así, una temible asesina, de cabellos tan rojos como el fuego, una niña como esta, letal, de tantas vidas que tomaba, terminaba bañada en sangre, una niña, con increíble belleza, a la que nombraron princesa escarlata.
- ¡Es ella!, ¡es ella!, ¡es la princesa escarlata!, sus ojos son verdes, ¡es una asesina!, la maldita bruja, se ha intercambiado – exclamo uno de los hombres, al percatarse de su error.
Los hombres comenzaron a temblar, dejaron sus armas y huyeron despavoridos, como si hubieran visto a la misma muerte. En ese momento, entro lord Yonic, acompañado de feroces bestias, medían 2 metros, su piel gruesa, estaba cubierta de pelaje grisáceo, en sus ojos había fuego, espuma salía de su hocico y sus fauces estaban llenos de enormes y afilados colmillos. Gina se sorprendió, pues era la primera vez que veía tal criatura, criaturas que devoraban a los mercenarios que intentaron huir.
¿cómo puedes sacrificarlos?, ¡son tu gente!, sin duda eres peor de lo que escuche, ¡eres despreciable! - exclamó Gina.
¡son unos cobardes!, mira que huir de una niña es algo peor que humillante, ahora querida, te daré dos opciones, puedes volver a la celda y los niños vivirán o puedes jugar a pelear y sufrir en el intento, ya que ahora que puedes sanar, no importa cuánto corte, cuanto mutile, seguirás viva no es así – exclamo complacido lord Yonic mientras miraba complacido a Gina, como un nuevo ejemplar al que acababa de adquirir.
- No pienso retroceder, déjame decirte que tampoco pienso perder, ¡esta noche seremos libres! –exclamo Gina con convicción.
Los corazones de los niños se llenaron de esperanza, mientras Gina, con la lanza en su mano, atravesó la cabeza de la fiera con un tiro perfecto, en uno de sus ojos, pues por más gruesa que fuera su piel, sus ojos seguían siendo blandos.
Yantes de alguien pudiera reaccionar, Gina había montado a una de las bestias y subido a su lomo, la bestia se resistió un poco, para después dejarse domar por la encantadora joven de ojos color esmeralda, para después subir a los niños. Y así lograron escapar bajo la dirección de Ezequiel. Pronto salieron de mansión seguidos por lord Yonik. Los pequeño se llenaron de emoción al sentirse libres, no les importo la tormenta, ni la obscuridad de la noche, ni el rugir del viento mientras azotaba el follaje de los árboles, por fin eran libres gritaban, por fin eran libres reían, después de tanto, verían a sus padres.
Ezequiel pudo ver a lo lejos unas pequeñas siluetas, se trataba del primer escuadrón, dirigido por el general Kilian, acompañado de Caleb y Valloled, lord Yonik al sentirse acorralado se dio la media vuelta y escapo.
De repente la lluvia paro, las nubes se abrieron, dejando filtrar plateados rayos de luna,
Caleb, al ver a Gina corrió a su encuentro, y el abrazo fuertemente.
- por dios Gina, no vuelvas a asustarme a sí, creí que te perdía, si hubieras muerto yo. - exclamó Caleb aliviado.
- todo está bien - sonrió Gina - pues le parecía lindo que el príncipe se preocupará de tal forma por ella.
Caleb miró su brazo herido y se rasgó un trozo de su capa para curar a Gina. - ¿por qué lo hiciste?, arruinaste tu capa y yo tardaré minutos en sanar, no te hubieras molestado.
- eso no quita que ahora estás herida y bien eres muy fuerte y tienes razones sanas de manera asombrosa, pero eso no quita que eres una chica - dijo Caleb mientras vendaba cuidadosamente la herida.
Gina no pudo evitar sonrojarse, pues era la primera vez que alguien la tratada con tal delicadeza. Caleb al percatarse sonrió, si bien aunque estaba su amada en un cuerpo diferente, tenía la misma esencia y al verla sonrojada se veía realmente hermosa.
Valloled corrió apresuradamente con los niños y derramo lágrimas de alegría, al verlos sanos y salvos. Observo detenidamente a Gina, para luego sorprenderse, pues esperaba ver su cuerpo demacrado, hasta los huesos, pero se veía realmente bien, incluso las cicatrices de sus brazos habían desaparecido.
- Esto es increíble, está en perfectas condiciones, tus habilidades regenerativas son realmente excepcionales, muchas gracias, no sé qué hubiera sido de nosotros si no te hubiera conocido – exclamo Valloled.
- No tienes nada de que agradecer, solo he hecho mi trabajo, después de todo soy aspirante a general.
Por la mañana, una vez ya instalados en el cuartel, Solvi se hacía cargo de los niños, mientras el general en conjunto con el encargado del campamento había recibido la orden, de mantener a Valloled cautiva, pues a pesar de haber estado presa, por su naturaleza se le consideraba sumamente letal.
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Updated 25 Episodes
Comments
Miss Dreamy
Es lindo como la quiere Caleb
2023-08-07
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Miss Dreamy
Así se habla 😸
2023-08-07
1
Miss Dreamy
Ella es muy fuerte y decidida, me agrada el personaje que has creado.
2023-08-07
1