Me costó un poco abrir la cerradura de mi habitación, ya que la llave solo era de adorno. La tarjeta que colgaba de ella tenía un código, el cual debía introducir para luego cambiarlo por el que fuera de mi agrado. Observé que Mia tenía dificultades para abrir, así que decidí acercarme a explicarle el truco.
Entrar a la habitación fue un verdadero asombro, realmente no esperaba que fuera tan grande. Lo primero que hice fue dirigirme al armario para guardar todas las cosas que compré con las chicas. Al abrirlo quede igual de impresionada que con el cuarto, pues más que un armario era un vestidor. En una de las partes más altas, se encontraba lo que parecía ser una colchoneta, estoy segura de que la escuela coloco una en cada habitación para pasar la primera noche, pero lamentablemente, estaba en un punto demasiado alto para mí. – ¿No pudieron dejarlo en una parte más baja para las chicas? – pensé mientras acomodaba mi ropa en cada cajón.
Una vez culminada la tarea de guardar mis pertenencias, camine hacia lo que parecía ser el baño. – Este lugar nunca dejara de sorprenderme, el baño es realmente inmenso, mucho más que el de mi casa. – debo admitir que parecía de alguien realmente millonario, un jacuzzi en la esquina superior izquierda, a su lado la ducha más grande que había visto en mi vida, un hermoso piso negro y paredes blancas, además de un gran espejo y lavabo de gran calidad. - ¿Cuánto más me sorprenderá este lugar? – Realmente me alegre tanto de que todo ese lugar fuera especialmente para mí no tenía que compartir con nadie. Es cierto que parte de mi extrañaría a esa pequeña (aunque mayor) perezosa que dormía conmigo, pero tener mi propio espacio me encantaba.
Después de un rato de pensar que hacer decidí salir de la habitación vacía y terminar de recorrer el piso de arriba.
Frente a la última habitación se encontraba una puerta de cristal, la cual parecía dar a la cocina y comedor. Al momento de entrar me tope con alguien que realmente no esperaba.
Cedric y yo nos encontramos frente a frente. Mostro una expresión de asombro y después sonrió.
– Hola de nuevo, Kira. – Dijo mientras ambos cerrábamos la puerta.
– Hola, Cedric. – Sonreí.
– Puedes decirme Resh, ahora siento que Cedric es muy formal. – Puso su mano en su cabeza y volteo al techo.
– Está bien, te diré así, pero tu nombre realmente me gusta. – Reí un poco.
– Creo que mencionaste que te gustan los apodos, ¿cierto?
– Si, así es, ¿por qué?, ¿estas interesado en ponerme uno?, serias el primero.
– Bueno, ya que me dirás Resh yo te diré… - Puso su mano bajo su barbilla y se quedó unos minutos pensando. – Se… Sell, si, te diré Sell. – Me miro con una gran sonrisa de emoción en su rostro.
– ¿Sell? – Pregunte.
– Oh, sí. Tome la S, la última vocal y las dos L de Gastrell; pero si no te agrada puedo cambiarlo.
– No hace falta. La verdad me gusta mucho mi nuevo apodo. – Me senté frente a él en los bancos que se encontraban frente a una barra y recargué mi rostro sobre mis mejillas. – ¿Recién llegaste?
– Si. Ryan y los demás chicos recorrimos gran parte de la isla, además compramos algunas cosas que sabíamos que nos serian útiles. Debo admitir que al llegar me asombré de que cinco llaves de las habitaciones de chicas no estuvieran, creí que seriamos los primeros.
– Bueno, tampoco esperábamos ser las primeras, fue una gran ventaja serlo, gracias a eso ocupamos toda el área del segundo piso.
– Que gran coincidencia, yo también tome una de las habitaciones de este piso.
– ¿De verdad?, bueno si tomaste la habitación ocho me asustare un poco. – Mencione mientras reía y le mostraba mi llave.
Saco su llavero de la bolsa trasera de su pantalón. No pude evitar reír a carcajadas al mirar que el número que tenía su tarjeta era el ocho. – Bueno parece que tenemos algo en común, ya es un avance. Seguramente nos llevaremos muy bien.
– Desde el momento que vi cubriéndote con tu cabello en el transporte supe que lograríamos ser cercanos. – Mientras reía se acercó a una de las alacenas, tomo dos vasos, sirvió agua y me dio uno.
– Vaya…, creí que no te darías cuenta, ahora estoy muy avergonzada…, gracias por el agua, ahora esperare a que la tierra me trague. – No pude evitar reír de la vergüenza, así que me levante de mi asiento y camine a la puerta de cristal que al parecer llevaba a una terraza. Escuche los pasos de Resh detrás de mí.
– No debes estar avergonzada, de hecho, me pareció bastante tierno. – Sonrió tanto que sentí que deslumbraba. Nuevamente mis mejillas se calentaron así que voltee a ver algo que realmente no esperaba. – ¡Woow, una piscina aquí!, de verdad que esta escuela lo tiene todo. Ya no se si vengo a estudiar o a vacacionar.
– Yo, d-de verdad quería sentirme enojada por todo lo que el profesor dijo…, pero con lo sorprendente que es este lugar me es imposible no estar feliz.
La terraza era realmente hermosa. Las paredes de alrededor estaban cubiertas completamente de plantas y flores. Había césped bajo nuestros pies, camastros frente a la piscina y un pequeño trampolín. El agua se iluminaba con hermosas luces de colores y ya que había anochecido las estrellas se veían reflejadas en ella. – Olvidemos la sala de videojuegos, esto es realmente lo mejor de la casa. – Dije mientras me ponía de cuclillas frente a la piscina para tocar el agua. Se sentía tibia, perfecta para nadar.
– ¡¿Hay una sala de videojuegos?! – Pregunto Cedric mientras se situaba a un lado mío.
No pude evitar reír por su rección. – ¿De verdad no la viste? – Le avente un poco de agua.
– Es broma, si lo hice, solo quería sorprenderme un poco más y conversar. – Me lanzo agua y reímos juntos. – Tu cabello negro se ver hermoso tanto de día como por la noche. – Sonrió mientras tomaba un mechón de mi cabello.
Sonreí – Tus ojos azules también son hermosos, me recuerdan al mar, ese punto donde se junta con el cielo.
– ¿Tan rápido coqueteando?, vamos apenas llevamos un día de conocernos. – La voz provenía de la puerta. Ambos volteamos para averiguar quién se estaba burlando. Vaya sorpresa que nos llevamos al mirar a Ryan recargado en la pared.
Ryan Keylon. Su cabello es rojo sangre, justo como los ojos de Tokyo, debe llegarle un poco por debajo de los hombros y se nota que es un poco ondulado. Mirar sus ojos hace que pienses en los árboles de un bosque por su intenso color verde. Tiene perforada su oreja derecha, lo cual le da la apariencia de ser problemático, pero en realidad su rostro muestra tranquilidad y carisma.
Me levante con ayuda de Resh. Ambos nos acercamos a él. – ¿Acaso estas celoso? – Mencione mientras reía. – No sabía que te gustaba Cedric. No te preocupes, es todo tuyo.
– Oh vaya, es cierto. Debo admitir que su cabello negro a combinación de sus ojos me ha flechado completamente. – Dijo Ryan mientras ponía ambas manos sobre su pecho. – El chico es todo un galán.
Cedric le dio un pequeño golpe en hombro y los tres comenzamos a reír. – Es un placer conocerte, Ryan. – Dije mientras estiraba mi mano hacia él.
– El placer es todo mío, Kira. – Nos estrechamos la mano para formalizar la presentación mientras nos dirigíamos una sonrisa.
Bonus:
Demostración del segundo piso: Realizada por Tokyo para no perderse ya que es un poco torpe.
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