La escuela - Presentación.

Nunca había entrado a la escuela, así que me sorprendió su gran tamaño, ya que parecía más amplia que cualquier otro instituto que haya conocido. Seguí a un grupo de chicos hacia el patio delantero donde se estaban formando, dividiendo y guiando a los alumnos hasta unos grandes autobuses. No estaba segura de que era lo que estaba pasando. Al llegar mi turno me acerque a quien parecía ser una profesora. Una mujer alta de cabello negro y anteojos.

– Eres de nuevo ingreso, ¿cierto? – Pregunto.

– Si, así es.

– ¿Cuál es tu nombre?

– Kira; Kira Gastrell. – Respondí.

– Gastrell, eh…, una familia muy famosa en este campus. – Anoto mi nombre en la libreta que llevaba. – Bien, introduce tu dedo índice de la mano izquierda aquí, por favor. – Alzo un pequeño aparato, el cual tenía una pantalla que apenas se notaba. Introduje mi dedo, sentí un piquete y enseguida se mostró mi tipo de sangre, mi pulso y algo más que no sabía lo que significaba. Al mirar a la profesora note una gran expresión de sorpresa en su rostro. – Aguarda aquí. – Escribió algunas cosas en su cuaderno y se acercó a un hombre alto de traje negro y corbata azul y un cabello castaño que resaltaba a la vista, el cual debo admitir que lo hace ver muy apuesto. Los dos me miraron y se acercaron.

– Señorita Gastrell, es un placer conocerla, soy el profesor Simon Johnson. – Sonrió, acerco su mano hacia mí y al instante la estreche.

– ¿Ya estoy en problemas? – Pregunte en un tono de duda.

– No se preocupe, no lo está. – Dijo con una sonrisa tranquilizadora. – Al parecer usted estará en mi clase. La clase E.S.I. o mejor conocida como “clase S”. Acompáñeme por este lado. – Caminé detrás del profesor hasta uno de los transportes donde se encontraban otros alumnos.

– Disculpe, profesor, ¿para qué son los transportes? – Pregunto una chica de cabello blanco platinado y unos ojos tan rojos como la sangre.

– Digamos que tendremos un pequeño viaje sorpresa para los de nuevo ingreso. – Guiñándonos un ojo.

No había muchos alumnos en el área en el que estaba. Al parecer fui de las primeras en llegar ya que solo nos encontrábamos tres personas más el profesor Johnson. Al pasar el rato, el número fue aumentando.

– Aún falta que se integren algunos más, pero por lo mientras pueden ir subiendo al transporte que se encuentra detrás de ustedes, estarán más cómodos. Tengo algunos pendientes que debo terminar de revisar, regreso en un momento. – Dijo el profesor con una sonrisa en el rostro yendo en dirección a la entrada.

Todos seguimos su recomendación y subimos al gran autobús de color negro. Al entrar, todos nos dividimos en diferentes asientos. Creo que estábamos demasiado nerviosos para comenzar a socializar. Miré por la ventana y me di cuenta de que eran completamente oscuras, no se podía observar nada fuera del transporte, ni siquiera entraba un pequeño rayo de luz solar. Solo me era posible apreciar mi reflejo en el cristal negro.

Decidí voltear hacia la puerta de subida. Quería observar a los demás alumnos que llegaran, pero no entraba absolutamente nadie. – Creo que es momento de sacar mi arma secreta para momentos como este. – Pensé mientras sacaba mis audífonos inalámbricos de mi pequeña mochila. Me los coloqué y puse mi canción favorita mientras seguía observando la entrada y en ratos miraba mi reflejo en el cristal.

Después de un tiempo que parecieron horas, por fin vi a un chico alto de cabello oscuro subir. Era muy guapo para quitarle la mirada de encima. Sentí como tenía la boca abierta, así que la cerré rápidamente antes de que me viera y volteé la mirada, aunque seguía observándolo de reojo. Sentí su mirada por un momento. Él se sentó frente a mí. Podía oler su perfume, el aroma amaderado era muy agradable. Regrese a mi realidad dándome unos golpecillos en las mejillas e intente pensar en otra cosa para no parecer una acosadora. Sentía como me ruborizaba, así que intente esconder mi rostro con mi cabello.

Al comenzar otra de mis canciones favoritas, escuche una voz algo distorsionada. Me quite los audífonos y gire mi cabeza hacia el lado derecho, donde se supone que el otro asiento estaría vacío, pero no, ahí estaba sentada, una chica con una sonrisa de oreja a oreja y mirándome fijamente.

– ¿¡Mia!? – Exclame con un tono de sorpresa. Era mi mejor amiga.

– ¿Sorprendida? – Pregunto aún sonriente.

– Claro que lo estoy. Creí que no te habían aceptado. – Respondí mientras guardaba mis audífonos en su estuche rojo.

– Pues lo hicieron. – Dejo su pequeña mochila frente a sus pies y se acomodó en el amplio asiento. – Yo sabía que te habían aceptado, tu hermana me lo dijo. No quise decirte que a mi igual porque quería que fuera sorpresa, pero…, ¡nunca imagine que estaríamos en el mismo grupo! Este día no puede ser mejor.

– No te vi en ninguna fila. – La abracé y sonreí – Y que alivio que quedaras conmigo.

– Llegue tarde por culpa de mi madre. Me dio un gran discurso sobre la responsabilidad, también dijo que me cuidara y más cosas, como si me fuera a ir de la casa por siempre. – Soltó una carcajada.

– Mi madre también… - El señor Johnson me interrumpió dirigiéndose a todos nosotros con entusiasmo.

– Jóvenes y señoritas, los grupos han sido completados, así que ahora comenzara nuestro viaje. Para los que aún no me conocen soy el profesor Simon Johnson. Pueden llamarme como gusten. Algunos de mis anteriores alumnos me llamaban “señor SJ”, pero lo dejare a su consideración. – Sonrió – Como ya deben haberlo imaginado, yo seré su profesor, así que, porque no se presentan en el trayecto a nuestro destino.

Una chica levanto la mano, el profesor le dio la palabra y ella pregunto – ¿No sería mejor presentarnos cuando el transporte comience a avanzar? bueno, creo que sería una mejor manera para matar el tiempo.

– Bueno…, el transporte comenzó a andar en cuanto dije la primera palabra señorita, solo que ustedes no se percataron gracias a la gran tecnología que poseemos y porque no pueden ver el exterior. Así que empecemos a matar el tiempo y…, porque no iniciamos con usted. – Le cedió la palabra a la joven de largo cabello castaño, ella se levantó. – Deberán decir su nombre, como podemos llamarlos, ya sea formal o informal, de que zona vienen y que esperan de este colegio. Comience por favor.

– Am…, mi nombre es Kamiko Spinster. Si no es molestia, prefiero que me llamen Kamiko. Soy de la zona CN 193 y espero aprender de todo, pero más con relación a la ciencia.

Solo empezando las presentaciones no pude evitar comenzar a analizar a mis nuevos compañeros.

Kamiko Spinster. Su cabello es castaño, largo y lacio. Ojos verdes. Parece tener la misma altura que yo. Desde mi perspectiva parece ser alguien sencilla pero muy inteligente. Creo que es alguien que se esfuerza por seguir sus ideales y cumplir sus metas. Puede ser alguien con quien deba tener cuidado, aunque solo son suposiciones, no debería preocuparme por cosas tan triviales.

– Bienvenida, Kamiko. Bueno, ahora un chico, ¿Quién es voluntario?

El chico sentado frente a mí se levantó – Soy Cedric Relish, pueden llamarme Resh o Cedric, no me gustan mucho las formalidades. Vivo en la zona XB 65. Me gusta la tecnología avanzada así que pretendo aprender todo lo que se relacione con esta.

Cedric Relish. Su cabello es negro, corto y ondulado. Ojos azul marino. Desde mi perspectiva parece que es muy decidido y valiente, además de que puede ser alguien bastante alegre.

– Bienvenido, Resh…, o Cedric, ¿Te molestaría elegir a alguien para que sea el siguiente?

Esperaba que eligiera a otra persona, pero el chico se giró hacia mí y sonrió – Tu eres la siguiente – Se sentó nuevamente. Deje mi asiento y observe a todos.

– Me llamo Kira…, Kira Gastrell. Mi nombre no tiene diminutivo así que pueden llamarme Kira o pueden combinar las letras de mi nombre y hacer un apodo. No me molesta, de hecho, me parece entretenido. Vivo en KY 276. Me gusta la literatura y arquitectura, también soy buena en deportes así que espero lograr dominar las 3 áreas. – Sonreí, pero no podía evitar notar las miradas de sorpresa de todos, además de escuchar los susurros de mi apellido. Que puedo decir. Mi familia es muy conocida.

El profesor pidió calma, me dio la bienvenida y mientras los demás seguían presentándose yo regrese a mi asiento y me oculte en el largo cabello cenizo de mi mejor amiga.

– Tranquila, estoy segura de que olvidaran quienes son tus padres en una hora. – Mia soltó una pequeña risa y yo le di un leve golpe en el brazo.

A excepción de Mia y yo, todos vivían en zonas diferentes y algo alejados de Central 00, que es donde se encuentra la escuela. El profesor admitió que conocía a los padres de la mayoría desde hace años, al menos un padre de la mayoría acudió a esta escuela al igual que el profesor, y eso que es difícil ingresar. Supongo que todos llevamos el talento en la sangre.

Más populares

Comments

Un_Dios_pasajero

Un_Dios_pasajero

demasiada información

2023-01-16

0

Un_Dios_pasajero

Un_Dios_pasajero

hombre lobo? si no porque enfatisa demasiado lo guapo

2023-01-16

0

Un_Dios_pasajero

Un_Dios_pasajero

vampiro verdad?

2023-01-16

0

Total

descargar

¿Te gustó esta historia? Descarga la APP para mantener tu historial de lectura
descargar

Beneficios

Nuevos usuarios que descargaron la APP, pueden leer hasta 10 capítulos gratis

Recibir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play