Puedes pensar lo que quieras eres libre de ello, por ahora enfócate en aprender, confío en ti - El rey August se levantó y se fue, dejándome en el estudio sola y muy enojada.
Días después una institutriz Lady Olive vino a verme, me explico que como parte de la familia real y futura reina debía aprender mucho y muy rápido.
El Rey August dio la orden de comenzar con mis lecciones de inmediato y nos dio un plazo de máximo dos años, ella naturalmente se instalo en una habitación muy cerca a la mía con la excusa que sería más fácil trasladarse y el tiempo se aprovecharía mejor.
Mi horario se me fue entregado casi de inmediato.
Horario
"La princesa Adair debe levantarse a las 5:30 am"
"El desayuno de la princesa se sirve a las 6:00 am y cuenta con 15 minutos para terminarlo"
"Las lecciones comienzan a las 6:30 am y terminan a las 12:00pm"
"La próxima comida se sirve a la 12:10 pm y cuenta con 15 minutos para terminarla"
"Lección de música de 12:30 pm a 1:30 pm"
"Lección de baile de 1:30 pm a 2:30 pm"
"La próxima comida se sirve a la 2:35 pm y cuenta con 15 minutos para terminarla
"Lección de idiomas de 3:00 pm a 5:00 pm"
"Lección de equitación de 5:00 pm a 6:00"
"Lección de historia de 7:00 pm a 8:30 pm"
"Lectura nocturna de 8:30 pm a 9:30 pm"
"Hora del baño 9:30 pm a 10:00 pm"
"Libro de cuentas 10:30 pm a 12:30 am"
"Hora de dormir de 12:30 am a 5:00 am"
"Paseo en carruaje todos los sábados"
"Lección de manejo de armas todos los domingos de 9:00 am a 5:00 pm"
- Este es su horario princesa, en cuanto vayamos avanzando en las lecciones se agregaran nuevas actividades - me dio una hoja de pergamino la institutriz, al revisarla me sentí sumamente ansiosa.
- ¿Quiere matarme? Esto es demasiado - le contesté pensando que estaba bromeando.
- El rey August aprobó esta rutina, si tiene alguna queja puede hablarlo con el - hizo una reverencia y se fue en dirección a la puerta - Comenzamos el día de mañana - dijo sin voltear a verme.
No pude dormir mucho debido a lo nerviosa que me encontraba, estaba confundida, por una parte me encontraba enojada con el rey August, y por otra quería aprender lo más rápido posible para regresar al reino y poder aclarar las cosas con mi familia.
- Muy bien princesa, comencemos! - las lecciones con la señorita Olive eran rigurosas, era sumamente estricta, tenía la firme intensión de cambiarme por completo.
- Una princesa debe saber cómo usar las armas siempre debe estar lista para comandar a sus hombres si surge la necesidad, no siempre contarás con el apoyo o la armada de Ucrynah, debes aprender a usar tus propios recursos. - me decía mientras me explicaba algunos casos donde se necesito la fuerza y valentía de algunas mujeres de la realeza.
- No debes dejar que otros interfieran con tu reinado en Shekinah, el castillo, el trono y el reino serán tuyos una vez que el sumo sacerdote te reconozca, no le debes nada a nadie. - Las lecciones también incluían ética, y alguna especie de fortalecimiento de carácter.
- No debes mostrar interés o preferencia por nadie, muestra una expresión fría jamás deben ver lo que piensas o eso podría actuar en tu contra - Lady Olive me estaba enseñando también etiqueta, como sentarme, como comportarme en ciertas situaciones, me habló de los cubiertos en la mesa, el como entablar una conversación, y el hecho de que si era insultada debía simplemente actuar con indiferencia, tenía la firme creencia que este último consejo me serviría más que otros.
- En el asunto de comercio y política debes reunir suficientes votos para aprobar alguna ley, tu deber como monarca es hacer aliados que te sigan y confíen en ti ciegamente - El rey August nos envió libros de cuentas de los veinte años anteriores, quería que los analizará y expresará mi opinión junto con Lady Olive, había tantas cosas en esos libros que aún no entendía, el Duque Hampton fue de gran ayuda, gracias a su ducado y a su propio libro de cuentas en su región fue que pude entender mejor tales datos.
- Háblame de las reverencias - cada cierto tiempo Olive me pedía que le recordara lecciones pasadas, una especie de exámen.
- Las reverencias son un gesto elegante y cordial en señal de respeto a la realeza, un rey o reina no las ofrece a los súbditos ni a los nobles, pero si las recibe de ellos, cuando se trata de otro monarca ambos se inclinan en señal de cordialidad y amistad entre reinos.
- Correcto, continuemos. - cada vez me equivocaba menos, ya habían pasado ocho meses desde que la institutriz había venido a enseñarme, podía ver el orgullo que le daba cuando respondía correctamente una ligera sonrisa en Lady Olive aparecía en su rostro, era muy pasajera pero ahí estaba, esto me ponía contenta, sin embargo entre más avanzaba más actividades hacía llegó un momento en el que me sentía muy cansada.
- Función de las damas de compañía de la reina.
- Hacer guardia junto a la cámara de la Reina en las horas de audiencia, estando con ella dentro y fuera de palacio, almorzando a diario en la mesa real, ayudándola a vestirse, maquillarse, peinarse, bañarse y acompañándola a los espectáculos públicos, las hijas de los nobles también están al servicio de la reina, y están obligados a atender cualquier pedido de la corona. - dije sin mucho entusiasmo, ese día en particulares me levanté muy cansada y con algo de fiebre.
- Correcto continuemos - dijo Lady Olive.
- ¿Podemos continuar mañana? - dije cerrando mis ojos.
- ¡Por supuesto que no! - alzó la voz - Una princesa debe continuar con sus actividades sin importar su estado de ánimo, solo toma tú medicamento - bebí mi té mientras la miraba casi llorando.
- Estoy cansa... - alguien me interrumpió.
- ¿Que es está intrusión, Duque Hampton? - el Duque había entrado en la habitación, sin anunciarse ni tocar la puerta, conociendo a Lady Olive que era una mujer con los modales muy claros era seguro que estaba molesta.
- La princesa Adair se siente mal, me enteré está mañana el medico está aquí para revisarla - invito a entrar a un hombre con bata blanca y un maletín.
- ¡Ella está bien! - lo miro molesta, al Duque pareció no importarle pues momentos después estaba junto a mi diciéndome que me revisarían.
- ¡DUQUE! - grito Lady Olive.
- Este es mi territorio, aquí mando yo, la princesa está exhausta y si quiero que el médico la revise lo hara. ¿TIENE ALGÚN PROBLEMA? - levantó la voz el Duque Hampton, yo también me sorprendí pues el jamás había perdido su acostumbrada calma.
Ninguno de los dos dijo nada más, Lady Olive parecía ofendida por la repentina actitud de nuestro anfitrión, se sentó en el sofá tomando su taza de té, yo por mi parte solo contestaba a las preguntas del médico.
- La princesa está exhausta, debe descansar al menos dos días. - dijo esto mientras le daba una receta con algunas hiervas al Duque Hampton.
Y necesita tomar este medicamento antes de acostarse. - el Duque tomo la receta y lo acompaño fuera de mis habitaciones.
- Princesa me disculpó, descanse y nos veremos en unos días - Lady Olive me miró ansiosa, yo asentí y le sonreí.
- Le prometo que me esforzaré más! - Hilda había insistido al Duque y a la institutriz para que me dejaran recuperarme por completo unos días más, descanse como nunca, hacía mucho tiempo que no dormía bien pues me sentía presionada con el hecho de aprender tantas cosas, ahora me sentía más lista, tanto física como mentalmente.
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Comments
Any Estrella Santander Donoso
Uff pobrecita tanta información en tan poco tiempo ya que esto se va adquiriendo con el crecimiento dentro de una familia real y no en 2 años
2025-01-21
1
Beatriz Valiente
CUANDO SE VEA CON EL PRÍNCIPE CREO QUE SE VAN A GUSTAR /Heart/
2023-10-08
0