La estadía del rey August no estaba siendo tan placentera como el había imaginado quería tomarse este viaje como unas pequeñas vacaciones para poder entablar una comunicación más sincera con Adair, sin embargo la situación en Shekinah estaba totalmente fuera de control, las finanzas no eran debidamente controladas revisando más detalladamente los libros de cuentas se podía ver qué había un flujo de efectivo que no estaba registrado en ningún lado, alguien le estaba robando a la corona y no era posible saber con certeza quien o quienes eran los responsables, se podía sospechar de primera instancia que los responsables eran los regentes, aunque también estaban los tesoreros, los notarios y los políticos que podían tener acceso a las finanzas.
El comercio también se estaba descuidando demasiado, los granos y las plantaciones de vegetales solo estaban siendo exportadas a Ucrynah, anteriormente cuando se le entrego el reino a Malcolm los otros dos reinos pagaban una buena cantidad de monedas de oro para poder enviar vegetales, semillas, frutas, cereales y cabezas de ganado, ahora no se hacía nada de eso, Shekinah era un reino que destacaba por ser agricultor, sus tierras no estaban siendo aprovechadas y el flujo económico era nulo en el ámbito comercial.
August entre más veía la decadencia del reino más le dolía el corazón, jamás había tenido la intención de llevar a Shekinah a la ruina esto era demasiado ¿A qué idiota había dejado a cargo? Ahora que lo consideraba más a fondo el idiota era el por no haber cuidado más el reino que mantenía a flote el suyo; sin duda alguna debía quitarle la regencia a la familia de Malcolm, pero Adair tampoco estaría a la altura de sus expectativas al menos no enseguida, debía estudiar mucho y aprender cosas que el o si hijo Chandler habían estudiado cuando eran niños, este era otro problema del que se haría cargo más adelante lo primero era poder conocerla en persona y ver en qué clase de jovencita a había convertido.
Mientras el angustiado rey August revisaba los informes de los regentes con detalle, llegó a la conclusión que cuando antes viajará a la casa de seguridad Fernsby, más pronto se resolvería el problema del reino, informo cuatro días antes a sus caballeros de la orden roja que debían acompañarlo de manera discreta con el Duque Hampton se llevó a sus hombres de más confianza y los más leales, pues estos caballeros estaban enterados de la mayoría de cosas que hacía si rey, está orden solo le servía extremamente a el, le habían jurado lealtad muy jóvenes y habían crecido junto con su rey por y para el reino, ni siquiera la reina Mar Ibeth conocía tanto de su esposo.
El rey August partió en secreto con la excusa de querer construir un nuevo templo a los dioses, los nobles y regentes estaban encantados pues podrían complacer a los súbditos sin tener que gastar una sola moneda de oro.
**************
Mientras su padre viajaba a quien sabe dónde Chandler se quedo en el castillo expreso su deseo de acompañar al rey August pero esté firmemente se negó, no conocía a nadie a excepción de Nikola e Ivanna, ellas eran amables pero su carácter continuamente le resultaba molesto, sobretodo el de Nikola que no tardaba mucho en intentar coquetearle y engatusarlo, le parecía una joven atractiva pero no lo suficiente para tentarlo.
Sin más que hacer decidió ir a la biblioteca, había muchos secretos en la conquista de su padre al reino de Shekinah, quería ver si encontraba algún libró, o algún escrito que detallará más estos hechos, el cuando era un niño recordaba preguntar a su padre por las noches, más nunca había obtenido una respuesta clara de el, su madre le contó que era un tema doloroso y con el tiempo aprendió que no debía hablar de eso con el rey, su relación era algo fría no quería alejarlo aún más.
La biblioteca de Shekinah no era tan grande como la de Ucrynah pero si era más elegante, se dirigió con paso veloz al área de historia y busco por bastante tiempo, sin embargo no encontró nada, todo lo que había eran tratados diplomáticos, algunas bodas célebres, investigaciones recientes que beneficiaban el reino, pero nada de lo que el buscaba, tomo la iniciativa de preguntarle a la bibliotecaria.
- Señora, ¿sabe si existe algo sobre la conquista al reino de mi padre? - pregunto el joven.
- Príncipe Chandler, ¡Que honor! - la señora le hizo una reverencia y regreso a su postura anterior - Existen mi príncipe, pero están en la sección prohibida - señaló una puerta cerrada con un gran candado algo oxidado.
- ¿Y como entró? - contesto con molestia.
- No está abierta para todos, el rey August es el único con acceso - miró al príncipe una muy apenada la anciana.
- En el museo del castillo puede encontrar información sobre ese día - la anciana le indico en donde se encontraba la sala agradeció y se marchó.
Era muy extraño que si padre cerrará una parte de la biblioteca, había sido tan terrible ese acontecimiento o el remordimiento de su padre le impedía perdonarse.
El museo era pequeño de hecho más pequeño de lo que se imaginaba, retratos de la familia real colgaban de las paredes, la corona de los últimos reyes se exponía en el centro del museo, había una sala de vestidos y joyas, otra sala con logros y victorias de la dinastía, lo que más llamo su atención fue una libro con el árbol genealógico de la familia real Tweeddaalee, en este libro estaba bien detallado con quién se inicio la familia, cuando empezó el reinado, cuando termino, toda la descendencia, y en la última hoja había una pequeña leyenda "Último descendiente vivo y con derecho al trono" no se especificaba sexo, ni el año de nacimiento si las cuentas no le fallaban y según lo que el libro especificaba este bebé había nacido de la princesa Elisbeth ¿Acaso era hijo de su padre?
**************
En la casa de seguridad Fernsby, Adair estaba mucho mejor, se estaba adaptando mejor de lo esperado, se llevaba bien con Hilda y extrañamente también con el Duque Hampton con quién se le había hecho costumbre desayunar todos los días.
Se la pasaba leyendo, escribiendo o bordando, los días eran aburridos pero estaba a salvo y eso era lo único que le importaba, cada tanto tiempo recibía noticias de su familia aunque por seguridad no podía mandar cartas o recibirlas estaba feliz, ellos estaban bien. No le importaba no volver a verlos si eso los mantenía seguros ella era un peligro para sus seres queridos, si vivir en el exilio era un precio que debía pagar lo haría encantada.
A lo largo de estos días había explorado la mansión Fernsby, encontró unos retratos de sus abuelos y uno de su madre en donde claramente pudo ver la realidad de las cosas, sus vestimentas eran tan elegantes, los vestidos de su abuela adornados con joyas, portaban grandes coronas ellos emanaba un aura completamente diferente a la de ahora, su madre se veía aún más arrogante vestida de princesa, y estaba pintada con un joven delgado y muy apuesto al que no reconoció de ningún lado, este lugar se había vuelto su lugar favorito pues ver esos retratos le devolvía calma, eso era real y ella no estaba loca.
- Adair, el Duque Hampton quiere verla - Hilda se acercó a mi, me encontro viendo la pintura de mis abuelos.
- Voy - respondí, mire una última vez y salí de la habitación, ya no me ponía nerviosa ir al estudio de el Duque Hampton, se había vuelto un amigo igual al Duque Grapham, cuando llegue al estudio la puerta extrañamente se encontraba abierta, dos voces salían de la habitación, el sonido de mis zapatos los alertó a qué había llegado, el Duque Hampton me miró y salió del estudio cerrando la puerta con el.
- Princesa Adair Ellie Tweeddaalee. - el hombre frente me estaba observando como si viera un fenómeno en un circo.
- Solo Adair. - dije y me acerque a el.
- Los títulos son importantes, no puedes prescindir de ellos, esto ayuda a infundir respetó. - se sentó en la silla del Duque Hampton.
- ¿Rey August? - pregunté, no sabía si era el, lo suponía por la forma en la que me hablaba jamás había visto un retrato del soberano de Ucrynah, pero este hombre tenía toda la pinta de un rey.
- El mismo, me disculpo tarde más de lo esperado. - me respondió lo más casual posible - Te pareces mucho a tu madre. - sonrió.
- Nunca lo había notado. - hice una mueca, no quería parecerme a mi madre.
- Veo por tu expresión que la idea te desagrada, siéntate por favor - se levantó y me ofreció el sillón frente al escritorio, me senté y acercó el asiento, dio la vuelta y se sentó frente a mi.
- Tengo muchas preguntas - hable primero.
- Supongo que si.
- No se por dónde comenzar - era increíble, pase semanas imaginado está conversación y no sabía que hacer o decir.
- Te contaré toda mi versión de la historia.
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Updated 176 Episodes
Comments
Any Estrella Santander Donoso
Le dirá que por culpa de él están viviendo así ahora sus abuelos y su madre
2025-01-21
1
MariaDoleres Meza Quijano
muy buena
2024-11-07
0
Regina San Martin
esta intetesante
2023-08-22
1