Capítulo 3
^^^Ducado de Somerset^^^
1 semanas después.
Mikail miraba con especial curiosidad la carta en sus manos, no podía creer que una joven dama casamentera tuviera tal atrevimiento, hace unas horas su severo mayordomo le había entregado la correspondencia de ese día y se había sorprendido al encontrar entre todas las cartas —mayormente invitaciones a reuniones de trabajo entre los burgueses y nobles que querían una inversión de su parte— una carta con el escudo del gran ducado de Enderberg, pero más lo sorprendió el contenido de esta, no espero que la hija mayor tuviera la audacia de proponerle un matrimonio por “conveniencia” y más poniendo condiciones.
Sin poder evitarlo una carcajada de incredulidad salió de sus labios, la chica le proponía casarse con ella para que la ayudara a salir de un compromiso no deseado al que su padre planeaba entregarla, cabe aclarar que él sabía quién era el posible futuro esposo de la joven, lo que lo divertía e intrigaba aún más. Es que ¿quién en su sano juicio se negaría a casarse con el príncipe heredero futuro emperador de Alba? A cambio de que él aceptara tal trato él podría llevarse a su hermana a su ducado al tener a una mujer casada que se hiciera responsable de su vida social, aunque siendo ella una princesa imperial no debería tenerlo en cuenta pero la maldita emperatriz lo había puesto como excusa, para mantenerla encerrada en el palacio.
La chica sinceramente lo divertía con tal atrevimiento.
–¿Qué es lo que te tiene tan sonriente en esta hermosa mañana?– Escucho que le preguntaron.
Estuvo tan inmerso en la carta y sus pensamientos en la chica atrevida que no se dio cuenta en que momento entró a su despacho, su amigo y mano derecha. Enzo Seinclare, mejor conocido como Demonio en el bajo mundo.
Levanto la vista de la carta para encontrase con unos impresionantes ojos bicolor, que asustaban a la mayoría, uno era tan gris que casi parecía blanco y otro era de un azul tan oscuro como un cielo sin estrellas. Como siempre estaba vestido de negro, una camisa simple , pantalón y sus botas de caña altas negras.
– Estoy leyendo una carta bastante interesante.– Contestó con una sonrisa de medio lado.
Demonio tomo asiento en una de la butacas frente al escritorio sin ningún tipo de protocolo y estiro sus piernas con comodidad.
–Déjame ver.– Pidió con curiosidad , no cualquier cosa hacía sonreír al hombre frente a él, solo su hermana.
A medida que leía la carta se sorprendía más, quien diría que el gran Duque de Enderberg tendrá una rebelde como hija. Ahora entendía porque su amigo estaba tan sonriente la chica si que era divertida.
–¿Qué no es esta la señorita con la que casaran a tu hermano?– Cuestionó intrigado por el pedido de la chica.
–Si, eso es lo interesante, que quiera cambiar la corona de emperatriz para ser una duquesa y esposa de un hombre que, según los rumores es cruel y despiadado.– Sonrió ladino.
–Y ¿Qué vas a hacer?– Cuestionó entrecerrando la mirada, Demonio conocía a Mikail mejor que nadie y sabía que la chica le había interesado más de lo que admitiría.
–Pues, en la carta dice que en una semana estará en Akal para la temporada, que si estoy interesado, esa misma noche me estará esperando en la parte trasera del Shadow a media noche y si no llego es un claro rechazo a su propuesta.– Declaró.– Voy a ir solo para ver que tiene que decir, si me convence tal vez me case.– Sentenció.
–Valla, pues yo ya te veo casado, porque seamos sinceros si no estuviera pensando en aceptar, no estaríamos hablando de esto.– Sonrió ladino levantando la carta que tenia en la mano.
Mikail sonrío por lo bien que lo conocía Demonio, al único que podía llamar amigo.
–Bueno, dime a que viniste dudo que estés aquí solo para saludar.– Cuestionó cambiando el tema.
Demonio cambio inmediatamente su sonrisa divertida por un rostro serio e inexpresivo. El ambiente empezó a sentir tenso.
–Encontré a el topo, era el tuerto, lo llevé a la bodega, lo torture y confesó que lo había hecho porque habían amenazado con dañar a su familia.– Respondió indiferente.
–Entonces ya sabes que hacer.– Respondió levantándose de su silla para ir directo al gabinete donde tenía las botellas de licor.
Mikail se sirvió una copa de coñac, la ira estaba plasmada en sus oscuros ojos azules, se llevó la copa a los labios para degustar el fuerte sabor.
Sentía tanta rabia, porque el tuerto era alguien con quien llevaba trabajando muchos años y quien se encargaba de la seguridad de las rutas por donde transportaban el coñac que Mikail ordenaba que le llevarán a la capital. Pero el muy maldito lo traicionó, en vez de ir donde el y ponerlo al tanto de la situación y solucionarlo, esa era la maldita lealtad que el esperaba, no que haya ayudado a que estuvieran robando barriles de el mejor coñac que tenia.
Había perdido a varios de sus hombres cuando asaltaban a quienes lo transportaban. Hombres fieles a el, que había trabajo durante años sin fallas, todo por un cobarde que no pudo hablar con el.
Ahora tendrá que pagar, el sabía lo que pasaría una vez el lo descubriera. La traición se paga con muerte.
–Bien.– Demonio se levantó de la butaca para dirigirse la gran puerta de caoba y salir del despacho de su amigo.
Una sonrisa macabra se dibujo en su rostro, se divertiría con la rata que tenía en la bodega, y lo haría sufrir por sacrificar las vidas de sus compañeros con su negligencia y traición.
Hace más de veinte años que conocía a Mikail, el lo salvo de morir de hambre en algún callejón oscuro y lleno de excremento en Akal. Por eso siempre estaría agradecido y le daría su total lealtad.
Él se encargaba de limpiar el camino de escorias, él era el ejecutor de Mikail, pero cuando se necesitaba, Mikail se ensuciaba las manos de sangre, era cruel y despiadado con quienes lo traicionaban.
Salió de la gran mansión en donde vivía su amigo y se encaminó calle abajo hacia los suburbios de el ducado, descarto el tomar un carruaje de alquiler prefería caminar, sacó un cigarro de uno de los bolsillos de su pantalón y se lo llevó a la boca para luego encenderlo y darle una gran calada.
Se adentro en los callejones para cortar camino y llegar a la bodega donde, siempre llevaban a las ratas.
Se detuvo un momento fuera de la bodega a terminar el cigarrillo, levantó la mirada para encontrase con el maravilloso cielo azul que le gustaba admirar.
Luego de haberse acabado el cigarrillo, lo tiro y se adentro a la bodega para exterminar aquello que traicionó y mato a colegas. Y como lo disfrutaría.
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Updated 45 Episodes
Comments
Ana Maria Paternina Berrio
haya sido
2022-12-29
4
Ana Maria Paternina Berrio
excusa
2022-12-29
2
Elsys Teran
o Enzo a ti te tenemos preparado para la Leticia ahora anelice
2022-11-07
6