He estado todo el día con una gran contienda en mi cabeza, la duda me tiene consumida y el único que puede aclarar mi mente en este momento es Daniel, el cual estoy esperando desde que se marchó.
La sola idea de pensar que Marcos me ha estado engañando todo este tiempo me martiriza y aunque no nos conozcamos en persona, nuestra relación a distancia ha sido muy especial.
El Marcos que tengo en mi mete es un chico romántico, comprensivo, atento y cariñoso. Que me conquisto con poemas, palabras dulces, dedicatoria y sabios consejos. Por eso lo considero el mejor hombre que ha pasado por mi vida.
El sonido de la puerta me saca de mis pensamientos llamando mi atención, me levanto a toda prisa para ver si se trata de Daniel y al abrir la puerta dejo de respirar observando al hombre que deseaba ver, vestido con ropa casual listo para derretir a cualquier mujer.
—¡Hola! —murmura recostado en el umbral de la puerta
—¡Hola.! —le devuelvo el saludo un poco más emocionada de lo que deseaba
—¿Puedo pasar? —me pregunta y automáticamente me aparto a un lado
—Claro. pasa adelante. —en el instante que pasa por mi lado
La fragancia de su colonia cara invade mis sentidos, sin poder evitarlo dirijo mi vista hacia la prominente retaguardia que se le marca en los vaqueros que lleva puesto y a regañadientes me obligo a apartar la mirada, sintiéndome sucia y pervertida
—He venido a pedirte disculpas por mi actitud cortante de esta mañana —comenta ubicandose en el sillon
—Te perdonare si me cuentas la verdad sobre Marcos —replico aprovechándome de la situación para salir de mis dudas
—Pues.. tendré que ganarme tu perdón de otra manera porque no sé a qué te refiere.
—Daniel.. —advierto
—Camile.. —se burla
—Hablo enserio —increpo perdiendo la paciencia
—Yo también, así que deja de insistir —dibuja una sonrisa inocente para distraerme —, Mejor hablemos de la proposición que te tengo —vuelve a evadir el tema logrando que me resigne. Por ahora.
—¿Qué proposición?
—Bueno, voy a estar ausente unos días porque asistiré a la boda de un amigo en Valencia y me preguntaba si te interesaría venir conmigo.
—¿Yo..? —exclamo asombrada
—¡Si, tu..! ¿Por qué tanto asombro?
—Bueno es que me sorprende ser yo con quien quieras ir y no Beatriz—mi respuesta lo hace blanquear los ojos con fastidio
—Ya te dije que entre Beatriz y yo no hay nada, si te estoy invitando es porque no quiero dejarte sola y aburrida en esta gran casa —explica —. Si decides venir me comprometo en llevarte a conocer la mejor playa de valencia —con esa carnada termina de atraparme
—Está bien ¿Cuándo nos vamos?
—Esta misma noche.
—¡QUE! —me toma desprevenida
—Ya tengo listo mi jet privado, así que ordena lo que te vas a llevar porque partimos en una hora —informa poniendome a correr como una loca de un lado para el otro buscando mi bolso de viaje para guardar lo que me voy a llevar.
Daniel se recuesta en la cama observándome divertido mientras rebusco maldiciendo por no encontrar uno de mis zapatos favoritos. Pasada la hora nos montamos en su lujoso jet, pero cuando la nave va alzar el vuelo los nervios me atacan y me aguanto de mi bolso como si mi vida dependiera de ello.
Luego de unos minutos, la estabilidad del aparato mejora logrando que suelte todo el aire que llevaba reteniendo en mis pulmones. Daniel por su parte no ha parado de reírse de mí, así que lo fulmino con la mirada queriendo lanzarlo por la puerta de emergencia.
—Más te vale que dejes de burlarte de mí o juro que no te hablare en todo el viaje —amenazo irritada
—Lo siento, no puedo evitarlo. Tus expresiones son muy graciosas —contesta conteniendo la risa —, Hace mucho no me reía tanto —asegura resultándome agradable verlo de tan de buen humor.
El resto del viaje lo paso escuchando mi repertorio de Reik, Sin Bandera y Franco de Vita. mientras observo al hermoso hombre que está en frente de mí, tecleando en su computadora. El condenado es tan atractivo que haciendo cualquier tontería se ve malditamente sexy.
Una hora después aterrizamos en valencia y casi beso el piso de la emoción. A pesar de que no es mi primera vez aun no me acostumbro a los aviones, ni si quiera entiendo como algo tan grande y pesado puede sostenerse en el aire. Salgo de mis curiosos pensamiento cuando noto la mirada extraña que me dedica Daniel.
—¿Qué pasa? —le pregunto.
—Nada.. —murmura desviando la mirada.
—Dime —insisto, pero inmediatamente me arrepiento.
—Te ves tierna cuando estas distraídas —responde con su voz suave poniéndome roja como un tomate
—Y dulce cuando te sonrojas —sigue con sus halagos y mi corazón no lo resiste más.
—Entiendo. ya puedes callarte.
—Tu preguntaste. ahora te aguantas —dice encogiendose de hombro, Lo miro mal, pero eso no impide que continúe acosándome con sus halagos
Llegamos hasta el aparcamiento donde nos espera un joven que nos ayuda con el equipaje. luego le entrega a Daniel las llaves de una hermosa Range Rover negra y se marcha. Entramos en el auto y quedo fascinada con lo lujosa que es por dentro.
Al adentrarnos en la carretera observo embelesada todo el entorno, aunque es de noche se puede ver claramente las edificaciones antigua y modernistas que adornan la gran ciudad, haciéndote sentir como en dos épocas distintas.
—Que hermoso es este lugar —comento mirando por la ventana
—¿Qué te parece si mañana damos un paseo para que lo conozcas mejor? —propone Daniel
—Me encantaría —afirmo emocionada.
Luego de unos minutos se estaciona en una especie de complejo de apartamentos y quedo un poco confundida porque pensaba que nos hospedaríamos en un hotel, pero no pregunto nada, Solo tomo mis cosas y lo sigo.
Nos detenemos en la azotea de complejo y cuando entramos en el lugar quedo hipnotizada detallando el hermoso y espacioso apartamento que. Aunque se ve frio y serio con las decoraciones minimalista igual me deja fascinada.
—Sé que te imaginabas algo mejor, pero se presentó un problema a ultima hora y tuve que descartar la casa de playa donde pretendía hospedarme, así que espero y te sientas cómoda aquí
—¿Tienes una casa cerca de la playa? —pregunto impresionada
—Así es, pero hubo un problema con la tubería de aguas blancas y todavía están solucionándolo —declara como si fuera algo normal tener tantas propiedades
Me pregunto ¿Qué tan rico es este hombre?
—Para mí este lugar está perfecto —garantizo corriendo como una niña por la gran sala —ME ENCANTA. —Grito emocionada.
—¡Bien! ya entendí. —susurra divertido —Pero has silencio antes de que los vecinos nos llamen la atención —sugiere y cubro mi boca con ambas manos indicándole que me callare.
—Tu habitación es la última del pasillo, ve y acomoda tus cosas mientras ordeno una pizza para cenar.
Afirmo y corro emocionada hacia la habitación sintiéndome como una celebridad, como era de esperarse es igual de grande y espaciosa que el resto del apartamento, pero con un balcón que te da una hermosa vista hacia todo barrio donde está ubicado el complejo.
El baño que tiene la habitación posee una ducha que te ínsita a querer bañarte, así que no me resisto. Mientras me ducho pienso que ni en mis mejores sueños imaginé conocer a un guapo y sensual millonario que me llevarse de viaje a conocer valencia, sin duda soy una maldita suertuda.
Luego de asearme decido ponerme un piyama, ya que pienso descansar después de la cena, pero desalmo el maldito bolso por completo rebuscando y no las consigo.
Suspiro frustrada al darme cuenta que quizás olvide guardarlas y no sé qué carajos me voy a poner para dormir.
—¿Por qué seré tan distraída? —me digo a mi misma en voz alta, pero me responden desde la puerta
—Porque vives todo el día en las nubes y no aterrizas
—¿Qué haces aquí? —chillo avergonzada cubriendome todo lo que puedo con la toalla para que Daniel no vea mi denudez
—Me estoy hospedando por unos días —se hace el gracioso y le lanzo un zapato que logra esquivar partiéndose de la risa
—No te hagas el gracioso Daniel
—Tranquilízate, solo vine a traerte una de mis playeras ya que dejaste tirada tus piyamas en la cama antes de partir —aclara lanzandome su playera
—¿Por qué no me dijiste que había olvidado mis piyamas? —reprocho
—No lo sé.. creo que lo olvide también. —se hace el desentendido y blanqueo los ojos fastidiada de su jueguito
—Está bien, solo sal que necesito cambiarme —lo echo, pero se queda unos largos segundos recorriéndome lentamente con la mirada, logrando encenderme por dentro
—Te espero afuera —señala y se marcha guiñándome un ojo.
En definitiva, este viaje me va traer muchos problemas y no sé cómo voy hacer para controlar mis impulsos lujuriosos con este hombre.
Tomo la camiseta negra y me la coloco notando lo inmensa que es, así que desisto de usar pantalones ya que me cubre hasta las rodillas. El aroma de Daniel está impregnada en ella y me lleno los pulmones de su rica fragancia, imaginando que es el quien me abraza.
Al salir de la habitación lo consigo en el comedor esperándome con la cena lista. Me acerco notando como sus ojos verdes detalla mi aspecto y trato de ignorarlo, pero es inútil, ya que Daniel es un hombre difícil de ignorar
—Te queda muy bien mi playera —asegura
—No me saco de la cabeza que armaste un complot para que usara tu playera —vuelvo a reprocharle
—Tal vez.. —no lo niega, sorprendiéndome su descaro —. Acércate un poco más, No muerdo. —declara con su sonrisa burlona.
—Lo sé. Solo me sentare en este asiento —digo acomodándome en el otro extremo de la mesa solo por llevarle la contraria. Dejo de respirar cuando lo observo levantarse dirigiéndose hacia mi.
—Entonces no me queda de otra que acercarme yo —los latidos de mi corazón se aceleran al observarlo sentarse a mi lado. muy cerca de mí, tan cerca que nuestras piernas se rosan aumentando mis nervios.
Trato de concentrarme en el trozo de pizza que me esta sirviendo, pero en este preciso momento lo que menos deseo es comer así que opto por retirarme.
—Creo que el cansancio me quito en apetito, mejor me iré a dormir —argumento levantándome de golpe
—¿No tienes hambre? —pregunta sin poder creérselo. ¿por qué mierda le asombra tanto?
—No. Ahora solo deseo dormir, el viaje me dejo cansada.
—Aja.. ya entendi.
Articula con voz sospechosa aumentando mi inquietud. Sin darme tiempo a reaccionar, me acorrala contra la mesa quitando cualquier espacio entre los dos, ahora son nuestros rostros lo que están muy cerca dejándome impactada y confundida por su atrevimiento
—Tu apetito es infinito, así que busca otra excusa para engañarme —me descubre —. Ese cansancio repentino, es más bien miedo a lo que pueda acontecer si estas cerca de mí. —. Trago grueso, maldiciendo dentro de mí por tener un apetito delator
—Mmiedo.. jaa yo no tengo miedo dde tti —titubeo nerviosa tratando de apartarlo, pero no me lo permite.
—Qué te parece si aceptas de una vez que hay una atraccion fuerte entre los dos y accedemos a tener lo que inevitablemente sucederá porque las ansias me están consumiendo —sus palabras me dejan sin aliento.
Todo lo que ha dicho es cierto, nos sentimos atraído y la tensión sexual es incontrolable. lo único que me cohíbe de lanzárme encima de el es Marcos.
—Yo. —. Trato de decir, pero me interrumpe leyendo mis pensamientos
—Olvídate de Marcos. Solo estamos tu y yo y nuestro deseo carnal —el impulso se hace presente y decido dejarme llevar ya que de igual manera no le veo futuro a mi relación con Marcos gustándome su primo.
—Nos iremos al infierno por esto —digo tomándolo de rostro con firmeza y pegando mi boca contra la suya.
El me devuelve el beso con una fiereza incontrolable. Su manera de besar no es suave, ni gentil, por el contrario. Es fuerte, hambrienta y posesiva con una habilidad increíble que me hace sentir en las nubes.
Me toma de las caderas apretándome contra él y el bulto de su erección se hace presente calentándome por dentro, sube rápidamente la playera para tener acceso a mis glúteos los cuales magrea con salvajismo, luego baja hacia mis muslos y me levanta a horcajadas para dirigirse a su habitación
En el corto recorrido hacia su habitación me quita la camiseta dejándome en ropa interior. Una vez en la cama comienza a repartir besos ardientes por mi cuerpo, desde el cuello, bajando por el centro de mis pechos hasta el ombligo. Vuelve a repetir el proceso hacia arriba y sin percatarme se deshace de mi brasier en un hábil movimiento
En ese momento comienza la divina tortura en mis montículos endurecidos, chupa, lame y da pequeños mordiscos en uno, el otro lo pellica aumentando la húmeda entre mis piernas. Gimo complacida ante la placentera sensación y comienzo a restregarme contra él rogando por más.
Se aparta para deshacerse de su ropa y lo recorro con la mirada detallando cada musculo tatuado de su cuerpo. En conclusión, es el hombre de mis fantasías. Guapo, musculoso, rico y tatuado. “falta algo”
Saca de su cartera un preservativo y miro ansiosa esperando a que se quite la ropa interior. Cuando lo hacer quedo realmente satisfecha ante La magnífica obra de arte que tiene entre sus piernas. Mucho más grande de lo que me imaginaba, ahora sí puedo decir que es el hombre de mis fantasías.
Se coloca el preservativo mientras lo observo sin ningún tipo de disimulo detallando cada parte de su mega polla hinchada y él lo nota.
—¿Te gusta? —me pregunta con su sonrisa arrogante, pero estoy tan maravillada que he quedado sin palabras solo sacudo la cabeza en afirmacion.
—Te gustara más cuando te muestre lo que se hacer con el. —promete aumentando mi ansiedad
sus palabras sucias me encienden aun mas, se me viene encima quitándome las bragas y vuelve a devorarme con su boca, mientras traza círculos con su dedo en mi boton hincharlo.
—Abre más las piernas, preciosa —ordena con la respiracion agitada y como de costumbre obedezco sintiendo un frio en mi zona humeda
Se acomoda entre mis piernas colocando su punta en mi entrada. Contengo el aliento ante la lenta invasión de su carne, la cual me maltrata un poco, pero esa pequeña incomodidad me resulta placentera.
Cuando me llena por completo se queda quieto un momento esperando que mi cuerpo se amolde a su tamaño.
—No acostumbro a ser suave, así que espero y estés preparada —. Advierte y Lo miro ansiosa esperando a que me muestre lo que tiene para dar.
El comprende mi desespero y rapidamente comienza los bombeos largos y certero arrancando de mi garganta profundos gemidos cargados de placer.
Como me lo había advertido no lo hace con suavidad, es como un animal salvaje que no conoce de delicadeza, ya que me está empalando como si quisiera partirme en dos.
Me agarra de ambas piernas para abrirme más y me sostengo de sus hombros mientras empuja dentro con estocadas fuerte y agresivas las cuales tocan un lugar placentero dentro de mí que no sabía que existía.
La sensación es tan deliciosa que no se compara con ninguna de mis otras experiencias sexuales, cada bombeo me lleva a ver una estrella diferente comprobando otra de mis teorías este hombre sabe cómo complacer a una mujer
Lo escucho gruñir mientras me observa con esa mirada oscura y sexy que tiene. Siento mi orgasmo acercarse y los músculos de mi interior se contraen ante mi clímax, Daniel acelera sus movimientos y me aguanto más fuerte de él preparándome para recibir el delicioso orgasmo que sacude cada parte de mi cuerpo y nubla mi mente dejándome con la respiración acelerada
Mientras me recupero el continua con sus estocada certeras, siento su carne hincharse aun más, cuando llega a su orgasmo el cual lo pone a temblar y respirar mas agitadamente cayendo agotado encima de mí.
Cuando nos recuperamos, se quita el preservativo y me acomoda a su lado abrazándome como un amante enamorado, nos acariciamos sin decir una palabra. El cansancio y el rico aroma de Daniel me consumen y caigo profundamente dormida a su lado
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Updated 35 Episodes
Comments
Vanesa Garcia
hasta que se le hizo😅
2024-02-23
1
Sandy Garcia de Perez
👿👿👿👿👿👿👿
2023-08-24
1
Gaby❤️
uff 🔥😈😈😈
2023-04-10
0