Capitulo 16

La actitud de Marcos no me pasa desapercibida, ayer luego de mi regreso lo note dudoso con mis excusas, le asegure que mi amiga tuvo una crisis de ansiedad por problemas familiares y necesitaba de mi consuelo, el tema de la supuesta amiga no lo convenció, solo se limitó a asentir sin decir una palabra al respecto, aumentando mi preocupación.

Me dirijo a la habitación en su búsqueda, necesito distraerlo y mantenerlo contento, pero me sorprendo al encontrarlo metiendo sus cosas en una pequeña maleta

—¿A dónde vas? —pregunto curiosa con algo de inquietud en mi voz

—Debo ir a Italia, tengo algunos asuntos que resolver —contesta con sequedad, tensándome ante su confesión, esto no me lo esperaba

—¿Paso algo? ¿Cuánto tiempo te tomaras en Italia?

Una nube de preguntas llena mi cabeza, su marcha arruinaría mi plan, mi vuelo sale en dos días y ya todo estaba listo para enfrentarlo, si Marcos se marcha a Italia tendría que retrásalo para esperar su regreso.

 —Volveré lo antes posible. Pondré a alguien a tu disposición por si necesita algo —habla mirándome serio sin entrar en detalles sobre el repentino viaje

—¿Lo antes posible? ¿Cuánto tiempo es eso? No me has respondido con claridad ¿dime si hay algún problema —lo fulmino a preguntas, su actitud fría me tiene angustiada, generalmente me empalaga con sus muestras de afecto y el que actué así me confirma que no está bien

—No hay ningún problema, mi viaje es por asuntos de negocios, debo reunirme con un socio, luego de terminar con mis asuntos regresare —cambia su expresión seria mostrándome una falsa sonrisa no muy común en el

—Pero.. —intento objetar, interrumpiéndome el sonido del timbre

—Ya llego la persona quien se encargará de cualquier cosa que necesites —comenta dirigiéndose hacia la entrada

Al abrir la puerta da paso a una señora de edad avanzada quien lo abraza emocionada

—Nana —murmura devolviendo el abrazo y luego se aparta un poco para presentarme —, ven quiero presentarte a mi novia, Camile

Ella abre sus ojos azules con una expresión de sorpresa y Marcos la acerca a mí para que la conozca

—Camile, te presento a mi nana, estará a cargo de ti mientras no estoy, si necesita algo puedes pedírselo

La señora con gestos muy amables me sonríe presentándose

—Mucho gusto, niña hermosa, me llamo Constanza Cipriano, pero puedes decirme nana, he cuidado de Marcos desde que era un niño en pañales, espero poder ayudarte en lo que necesites —le devuelvo el gesto presentándome igualmente

—El gusto es mío nana, Marcos nunca me ha presentado a alguien de su familia, solo conocí a Daniel por casualidad —digo con ironía, recordándole a Marcos que nunca me ha hablado de su familia

Mis palabras lo ponen rígido y entiendo la razón, Jessy me comento que la relación entre Claudia y Marcos es conocida por sus padres, es decir que su relación es oficial, por eso siempre ha evitado el tema de presentarme a sus padres, cosa que ahora me importa tres hectáreas de escremento

—¿Daniel? —susurra nana con gesto de curiosidad —. ¿conoces a mi gruñón Daniel? —me quedo observándola confundida

—¿Le dice gruñón al imponente Daniel Grimaldi?

Ella afirma a mi pregunta, soltando a reír conmigo ante el gracioso nombre que en realidad le queda perfecto

—¿Por qué le puso ese nombre? —continúo indagando, pero el carraspeo de Marcos nos hace salir de nuestra interesante conversación

—Debo marcharme, no olvides mantenerte comunicada conmigo —me da un abrazo posesivo para luego besar mi frente —, y por supuesto no la dejes salir sola, Constanza —le dirige una mirada de advertencia a su nana, pero esta blanquea los ojos ignorándolo

—Ya vete, me encargaré muy bien de ella —lo regaña y este no dice nada, por lo que veo le tiene respeto.

Esto es algo que debo usar a mi favor, su nana debe conocer muy bien a Marcos, su viaje me tiene con muchas interrogantes y su actitud aún más, si logro ganarme la confianza de Constanza quizás consiga información extra para Daniel  

Pensando en Daniel también me da curiosidad saber que tanto lo conoce, no sé por qué me interesa saber de este hombre si de igual manera no voy a estar con el

Nos despedimos de Marcos quien me da una última mirada extraña causándome escalofríos, si sospecha de mi debo mantenerme con cuidado, ya que no se de lo que sería capaz si descubre todo mi plan

Le muestro a Constanza donde ubicar sus cosas y luego nos movemos a la cocina donde ella se instala para preparar unas tortillas llenando mi olfato de gratos recuerdo

—Huele delicioso nana, ese olor me recuerda a alguien —murmuro con una sonrisa en mi rostro ante el recuerdo de la primera vez que conocí a Daniel y me preparo una tortilla española muy deliciosa

—A mí también me recuerda a alguien, este es el platillo preferido de mi gruñón —salgo de mi trance al recordar que nana también debe conocer muy bien a Daniel

—No me has dicho ¿Por qué le dices gruñón? —ella sonríe observándome con detenimiento

—Te veo muy interesada en el tema, veo que te agrada mi gruñón —comenta poniéndome colorada de la vergüenza

—Bueno.. nosotros somos.. amigos —balbuceo nerviosa.

No había pensado en eso, aun no sé cómo definir lo que somos Daniel y yo después de nuestro romance a escondida

—Me da gusto que mi gruñón tenga una amiga como tú, luego de la muerte de sus padres le costó mucho socializar, volviéndose serio y reservado, pero su situación empeoro después de.. —se detiene antes de terminar la frase. sé lo que iba a decir.

Ella esta consiente de la traición de Marcos

—Él es un buen chico, solo ha tenido una vida difícil —Desvía el tema

—Lo se, Daniel es un buen hombre realmente deseo que sea feliz —expreso con sentimentalismo recordando que no seré yo quien comparta esa felicidad con él.

—¿Desde cuándo lo conoces? —Nana continúa observándome con curiosidad

—Desde que llegue a Madrid hace menos de un mes —soy sincera, ella me inspira confianza

—Cuéntame como es que se hicieron amigos tan rápido, es raro conocerle una amiga a mi gruñón

Le cuento toda la historia de cómo empezó mi relación con Marcos y llegue hasta aquí siendo recibida por Daniel, le digo una verdad a medias, evito contarle las mentiras en la que me envolvieron los hermano para conquistarme, tampoco le cuento mi romance con Daniel porque esto la haría sospechar de mi

Nana se queda atenta escuchando mi historia y me cree todo, luego llega el momento en el que se suelta a contarme toda la niñez de Daniel, cambiando los papeles, ahora soy yo la que escucho atenta

—Cuando los señores Ricci adoptaron a Daniel, el apenas era un chico de diez años y me fue encargado para cuidar de él, la muerte de sus padres le afecto al punto que sufría de pesadillas constantes. Nada le gustaba, todo lo enojaba por eso lo apode gruñón, fue una dura etapa para él, pero con terapias psicológicas pudo superarlas.

Se queda un momento metida en sus pensamientos y luego continua 

—En algún punto entiendo un poco a mi gruñón, no tenía a sus padres y fue llevado a una casa donde no recibió el cariño que necesitaba —Suspira con sentimentalismo —, La señora Olivia, madre de Marcos nunca estuvo allí para ser esa figura materna y el señor Alejandro solo lo veía como una inversión ya que los padres de Daniel fueron socios y amigos suyos valiéndose de eso para adoptarlo y manejar el porcentaje de los negocios que Daniel heredo 

Todo lo que me dice nana crea un nudo en mi garganta al pensar en la triste infancia que sufrió Daniel, tal como me lo había dicho, los padres de Marcos solo lo veían como un objeto de valor, son unos infelices interesados, me causan repulsión

—Al cumplir la mayoría de edad, Daniel pudo acceder a su fortuna y decidió alejarse de Italia viniéndose a estudia a España, el señor Alejandro estuvo en contra, pero nada pudo hacer frente a la decisión de Daniel y el gran poder al que había accedido —baja la mirada y observo una lagrima correr por su rostro —, desde ese día han sido pocas las veces que me he podido ver a mi gruñón.

Gimotea y me acerco para consolarla viniendo a mi mente una idea para animarla.

—Sé que lo cuidaste como un hijo, de seguro te sentiste dolida cuando se marchó cortando comunicación contigo —afirma y limpio las lágrimas que bañan su palido rostro —. No te preocupes, yo te llevare a verlo —Alza su mirada hacia mi observándome con ilusión en sus ojos

—¿Lo harías? —afirmo sonriendo ante su expresión eufórica —mejor no, quizás no le gustara la idea de verme —se retracta, pero no se lo permito

—Eso lo sabremos cuando lo tengas en frente, no te adelantes a los hechos nana —apago la cocina y la tomo de las manos —Vamos a su casa —digo llevándola conmigo, pero me detiene con expresión contrariada

—A mi niño Marcos no le gustara que salgamos sin avisarle, lo llamare primero —saca su teléfono del bolsillo para marcarle, pero la detengo

—Mejor no lo hagas, en estos momentos Marcos y Daniel no andan en buenos términos por lo de Claudia —mi confesión la deja sorprendida

—¿Sabes lo ocurrido con Claudia? —afirmo

—Si le avisas que vamos hacia la casa de Daniel no los impedirá —se queda pensando unos minutos y me quedo ansiosa esperando por su respuesta

—Está bien, vayamos sin avisarle —accede sacándome un suspiro de alivio  

Tomamos un taxi que nos deja en la entrada de la villa de Daniel e inmediatamente el guardia de seguridad me reconoce, me confirma que su jefe se encuentra y le pido que no le avise de mi presencia ya que lo quiero tomar por sorpresa, este accede sin problema llevándonos hasta la entrada del lugar

Una vez dentro de la gran casa, siento mucha emoción al estar de vuelta en este lugar, pero mi alegría se triplica al saber que veré al hermoso dueño de esta gran propiedad.

Camino tomada de la mano de nana quien tiembla por los nervios, la voz proveniente de la cocina me hace dirigirme hacia el lugar, pero me detengo estupefacta al encontrar a Daniel con Beatriz tomados de la mano en el rincón de la cocina, estos notan nuestra presencia y el rostro de Daniel muestra lo sorprendido que esta al vernos

—¡Nana! ¿Camile? —Exclama entre confundido e incrédulo separándose rápidamente de Beatriz, quien muestra una cara de inconformidad

Mi emoción cambia a una gran rabia y aprieto con fuerzas la mano de nana para aguántame las ganas de golpearlo a los dos, pero me controlo porque no tengo ningún derecho

Daniel se acerca a nosotras y besa mi mejilla en forma de saludo para luego abrazar a su nana emocionado

—Nana ¿Qué haces aquí? —le pregunta, pero soy yo la que responde

—Marcos tuvo que regresar a Italia y nana se quedó acompañándome así que le propuse venir a visitarte, pero por lo que veo estas ocupado con Beatriz —murmuro con voz de reproche, causando que asome una sonrisa descarada ante mi arranque de celos

—No estoy ocupado, Beatriz se cortó un dedo mientras cocinaba y la ayudaba a curar su herida, pero ya está mejor ¿cierto Beatriz? —aclara y volteo a ver a Beatriz quien no se ve muy contenta con mi presencia en el lugar

—Si ya estoy mejor —confirma la rubia mirándome con recelo, pero ignoro su gesto concentrándome a lo que vine

—Nana quería verte y por eso la traje, espero y no te cause molestia mi atrevimiento —me dirijo a Daniel quien niega automáticamente

—No me molesta, ambas son bienvenidas a mi casa las veces que lo deseen —nana sonríe al escuchar esa respuesta y yo solo me limito a asentir

—Estoy muy feliz de verte mi gruñón, no sabes cómo me alegra ver el maravilloso hombre en que te has convertido —sonrió con burla al ver el gesto que pone Daniel al escuchar como lo llama su nana

—Yo también me alegro de verte, pero por favor no me digas gruñón, nana, sabes que siempre lo he detestado —se queja, pero su nana lo reprende

—Eres mi niño gruñón y siempre lo serás así que acostúmbrate —Daniel resopla resignado, nos saca de la cocina llevándonos hacia la estancia de la sala donde me acomodo a escuchar las historias quejosas del niño gruñón, pasamos la tarde entera hablando de trivialidades y Daniel se pone al día con Constanza resultándome bastante agradable verlos a los dos hablando tan cómodo y relajados

Luego de la cena recibo un mensaje de Marcos preguntándome como hemos pasado el día, el cual respondo con un montón de mentiras y algunos empalagos para dejarlo tranquilo.

—Creo que es hora de que nos marchemos —digo levantándome para acabar con la charla

—Ya es muy tarde, quédense por hoy, le pediré a Beatriz que prepare dos habitaciones —propone Daniel alegrando a Constanza, pero yo no me siento muy convencida

—Lo mejor es que regresemos, aquí no tenemos ropa para cambiarnos, te visitaremos otro día —me niego a quedarme, me siento muy vulnerable estando tan cerca de Daniel. Mi negativa dibuja un gesto triste en el rostro de Constanza causándome cierto remordimiento

—No permitiré que se marchen a esta hora, puedo prestarles algo de ropa para que duerman, ya mismo mando preparar dos habitaciones —insiste Daniel sin darme opción a objetar, se marcha para dar la orden de preparar las habitaciones, dejándome con la palabra en la boca

Nana me observa tratando de ocultar su emoción, me limito a suspirar derrotada, no sé cómo hare para dormir tan cerca de Daniel sintiendo estas ganas intensas de correr a sus brazos

 

 

 

 

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Comments

Erica Godoy Silva

Erica Godoy Silva

debía inventar que su amiga fue violada y que ella intenta convencer la amiga de hacer denuncia y que ella está muy mal...es más creíble

2022-12-13

0

silvia

silvia

Se nota como la extraña, pues teniendo a otra mientras no la vea pues se confirmacoara mientras, q feo es eso pero total, ella ayudándolo y el entretenido ja ja😏

2022-06-21

3

Rubi Borges

Rubi Borges

egoísta calenturienta🤣😂🤣😂🤣😂😂😂😉😉😉😉

2022-05-25

2

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