Mis manos se aferraban a su brazo. Si iba a jugar su mismo juego no lo dejaría ganar. Estoy tan enojada por su actitud. No creo que nadie en este mundo tenga que pasar por algo como esto. No merecía pasar por todo esto; mi padre me condenó a una vida despiadada. El chico me miró a la cara algo confundido, mientras la cara de Daniel es de un total desacuerdo.
Lo miré segura dejando ver una sonrisa de burla. Sabía que esto tendría sus consecuencias. Al dar un paso sentí como todo su cuerpo estaba tenso y su mirada sobre nosotros era más que aterradora.
_ ¡¿Qué demonios le acabas de hacer a mi hermano que tiene esa mirada?! - el chico deja ver una sonrisa ligera al verme - sea lo que sea no quiero estar en medio - intentó alejarme, pero me aferre a su brazo.
_ ¿No va a compartir a su gatita con él? - el chico templo por un segundo para ver a su hermano -si es su familiar es más cómodo.
Daniel me da un leve tirón separándome de su hermano y mira al rededor para notar que todos están mirando la escena.
_ Yo nunca comparto nada. Lo que me pertenece es mío hasta mi muerte - deja salir en un tono amenazador - quien toque a esta mujer deja de respirar hoy.
Todos de inmediato volvieron a lo que estaba haciendo ¿Así es el poder de este hombre? Solo deja salir un par de palabras y todos se hacen los sordos.
_ Así que tu poder es así de grande - sonreí con ironía. Estaba molesta por su actitud - Por esa razón me vistes así, sólo para que me vean sabiendo que no pueden tocarme.
Él dejó ver una ligera sonrisa de victoria. Sabía como jugar conmigo. Todos aquí temen por su ira.
_ Deja de ser tan malcriada y vamos a pasar una buena noche - pasó mi mano por su brazo y me hizo pasear con él por todo el salón - todos te miran con ganas de que estés disponible, pero eso no pasará ¿Ves esas habitaciones? Ahí dentro están por empezar a ponerse divertido - susurró llevándome dentro.
Al ver lo que estaba por pasar cubrí mi boca. No podía creer que lo que mis ojos veían. Hombres, mujeres. No sabía distinguir quien era quien. Sus cuerpos desnudos se entrelazaban unos con otro.
_ Quiero salir de aquí - mi cara ardía por la vergüenza al ver a todos así - ¿Qué demonios están haciendo?
Escuché una suave risa que me hizo verle. ¡Estaba disfrutando mi vergüenza!
_ Es lo que los adultos hacen cuando están ya sabes calientes - dimos media vuelta saliendo de ahí - vamos a un lugar privado, sólo para nosotros.
Un par de ruidos provenían de otras habitaciones, suspire tratando de no prestar mucha atención. Sin demora entramos a una gran habitación, decorada con enormes cortinas que cuelgan por todos lados. En el centro está una mesa con algunos bocadillos y una botella de champán. Él se separó de mí para acercarse a la mesa y ofrecerme asiento corriendo una de las sillas.
_ Ven toma asiento. Vamos a tomar algo y charlar un rato - al ver su cara sabían que no tenía que oponerme. Así que me senté y lo miré abrir la botella haciendo un ruido espumoso - relájate un poco cariño. Aquí nadie vendrá. Este lugar es solo para nosotros dos.
Miré al rededor para ver lo muy detalladamente estaba todo. Era la intención del lugar. Hacerlo sentir confortable y romántico; pero sabía muy bien que romántico no podía ser, ni así me sentía. Era un sentimiento más de incomodidad que de placer. Él acercó la Copa a mí y lo miré algo horrorizada.
_ ¡Oh, no! No puedo consumir alcohol - dejé de lado la copa. Mi padre no me permitía tomar nada de alcohol - no se me tiene permitido tomar alcohol. Mi padre me lo tenía prohibido - él me miró por un segundo y dejó salir una leve sonrisa. Cierto, ya mi padre no existía. Así que no había razón para no tomarlo.
_ Ya eres una adulta. No te haría hacer nada ilegal. Deja atrás eso atrás. Tu padre ya no puede negarte cosas - tomó la copa la cual sujete sin tardanza. Es cierto. Ya no podía prohibirme nada. Ya no era más la pequeña princesa de la familia, solo era una ordinaria esclava de un terrible y peligroso hombre.
Observé la burbujeante bebida alzando la copa para luego mirar a Daniel con una amplia sonrisa invitándome a tomar un sorbo.
¿Qué podía pasar si solo dejará de lado todo eso que se me prohibía. Así que le tomé todo de golpe. Daniel me apartó la copa.
_ Cariño con calma, si lo bebes de una vez te embriagaras. Toma algún bocadillo - me ofrece de uno de los platos un trozo de queso con jamón - vamos come un poco está bueno.
Deje la copa sobre la mesa para darle una probada a esos bocadillos que se veían delicioso. Se sentía raro que Daniel fuese tan atento esta noche. Cada que estábamos en la mesa era algo incómodo comer sintiendo su mirada sobre mí, pero hoy se veía más relajado y amistoso. Algo tenía planeado y no lograba dar con ello y eso me inquietan a aún más.
Seguía atenta a todos sus movimientos y acciones. No sé que tramaba, pero debía estar alerta.
_ Hoy usted está muy atento - dije con sumo cuidado. Él solo me sonrió y me sirvió más champán - ¿puedo hacerle una pregunta?
Él dejó su copa y me miró atento. _ Claro. Lo que quieras _ amabilidad. Cosa que no se le da muy bien.
_ ¿Cuál es su deliberada obsesión conmigo? ¿Acaso el rotundo rechazo de mi padre de negarse de ser su yerno lo que lo hizo ir tras de mí?
De repente si sonrisa se borró para dejar una expresión de seriedad. Un ligero escalofrío recorrió mi espalda.
A veces esa simple expresión me daba más terror que cualquier cosa.
_ ¿Obsesión? - dejó salir una leve sonrisa - ya veo la definición que tiene de mí. Desde el primer día que te vi, ustedes señorita dejó en mí un trozo de esperanza. Creo que usted no recuerda ese día como yo lo reviví cada día de mi vida - se levantó y dio un paso a la ventana dejando ver el enorme jardín - me entristece saber que para usted no significó lo mismo que para mí.
Al girarse su expresión era más serena; casi nunca podía saber que sentía cuando teníamos este tipo de conversaciones.
_ Perdón por no recordar. Pero puede ser que en ese entonces era aún más joven. - él se encogió de hombros y tomó otro sorbo de su copa.
_¿Puede oír esos gemidos? -símbolos hubiese mencionado no los hubiese notado. Estaba tan inmersa en averiguar que había hecho yo para tener tanto su atención todos estos años. Daniel se acercó y me hizo levantar para susurrar en mi oreja - ¿no es hermoso? Es la verdadera naturaleza de los hombres ¿Crees que esas chicas no están disfrutando de todos esos actos perversos? Lo están escucha como claman por más.
Lo miré aturdida y desorientada. Me sentía rara como si flotara.
_ Espera ... - su dedo cubrió mis labios para luego bajarlos por mi cuello y mi hombro.
_ Solo imagina sus pieles rozándose, esos labios dejando salir suspiros de pasión y súplicas por más atención - su cálido aliento y esa voz grave casi como un gruñido se abría paso en mi mente y en mi piel - ¿No sientes el deseo de ser tocada y llenará de lujuria?
Cerré mis ojos dejándome llevar por su hipnotizante voz y sus caricias que quemaba en cada roce con mi ardiente piel. ¿Demonios me pasaba? Siento mi respiración agitada y como mi garganta se sentía sedienta.
Me separé de él para mirarlo casi sin aliento.
_ ¿Qué... me has hecho? - dije casi sin aliento. Mis piernas se doblan; Daniel me dijera y me lleva a la cama dejándome sentada en la orilla para verlo observarme con una sonrisa de satisfacción.
_ Es nuestra primera noche juntos. No quería que fuese nada romántica- se acerca y besa mis labios con dulzura, mientras mucho por apartarlo de mí.
_ M-me drogaste hijo de p**a - dije casi sin fuerzas. Su mano me dio un leve empujón para que cayera sobre la cama y luego verlo encina de mí.
_ Tu cuerpo dice lo contrario. ¿Quieres ver como estas de excitada por mí?
Su mano baja hasta mis muslos haciéndome sentir un leve cosquilleo en mi vientre bajo. Intenté apartar sus manos, pero él sabía dónde tocar para hacerme enloquecer.
Mordí mi labio al sentir su mano acariciar mi piel. Cerré los ojos tratando de controlar el deseo de gritarle que me tocará más. Su dedo tocó ese lugar cálido y húmedo y sin tardanza toda razón de pelear por el control se fue. Lo miré y mis labios se movían por voluntad propia suplicando por más.
Daniel dejó salir una leve sonrisa y beso mis labios. Sin demora pasé mis manos por su cuello reclamando más que un simple beso. Y en un instante nuestra ropa era arracada dejando que su piel y la mía se rozaran. Un gemido ahogado sacaba de mis labios al sentir sus labios recorrer mi cuello y su mano acariciaba mi vientre. ¡Dios mío! Era la primera vez que sentía unas manos tan cálidas tocarme de esa manera tan desesperada.
¿Así se siente el deseo? Sus labios, su lengua y sus dientes torturaban mi cuerpo. Una parte de mí quería que parará, pero la otra gritaba por ser poseída por este hombre.
Él se separó de mí y me miró con una brillante sonrisa. Verlo sin camisa me daba la oportunidad de detallar si cuerpo. Se veía que estaba en forma.
_ No sabes lo mucho que he soñado con este momento - dice sacándose sus pantalones. Mi cuerpo ardía por sus caricias y atenciones. Lo miré suplicando su cercanía - eres tan hermosa.
Dijo dejando salir su voz con una suave ronroneo. Besando mis labios con pasión. Mi respuesta a su beso era algo torpe, ya que era la primera que besaba de esa manera tan demandante. Mis manos se aferraban a su espalda pidiendo más cercanía.
Un gemido fuerte salió de mis labios al sentir como su boca viajaba por mis pechos y cuello sintiendo como sus dientes dejaban marcas en mi delgado cuello.
No podía articular palabra alguna, ya que mis gemidos eran lo que tenían el control. Noté como separaba mis piernas y se posesionaba entre ellas; sus ojos se encontraron con los míos para luego sentir un leve ardor en mi interior un leve quejido salió de mis labios si entiendo como el dolor aumentaba en cada movimiento. Sin tiempo a nada quería quitarlo de encima, pero él se detenía susurrando palabras de consuelo.
*********
Un ligero toque en la puerta me despierta acompañado de un leve dolor de cabeza. Maldije en voz baja. Al abrir los ojos me vi en un lugar que no era mi habitación. Suspire tratando de ordenar mis pensamientos.
_ ¿Qué demonios pasó? - me senté en la cama para ubicarme y estaba en esa habitación - Dios mío me duele todo.
En ese momento llegaron todos los recuerdos y ahí sentí como un balde de agua fría caía sobre mi cabeza. ¡Me drogo ese maldito! Miré a mi lado y estaba vacío. Así que me levanté furiosa y me coloque el vestido de vuelta. Al salir una de las chicas me esperaba.
_ Señorita, ¿A dónde va? - me giró para ver su mirada de preocupación. Estaba molesta. Él me había drogado para aprovecharse de mí.
_¿Dónde está él? - grité enfurecida ¿Cómo me había hecho eso?, la chica estaba nerviosa y me observaba con precaución.
Estaba molesta y me sentía sucia, ¿Cómo pudo hacerme eso?, lo busque y no lo vi por ningún lado. La chica seguía tras de mí
_ Él sé marchó temprano. Tuvo que viajar de emergencia señorita - logró decir después de que lo buscará por todos lados.
¿Viajó? ¿Se fue después de abusar de mí?
Sentí mis lágrimas caer. Tanto que cuide mi cuerpo, tanto que había soñado con perder mi virginidad con la persona que sería el amor de mi vida. Vino él y me la arrebató.
Me sentía usada solo por un capricho de poseerme. Me levanté del piso y caminé a mi habitación. La chica me siguió, me giré y la miré.
_ Quiero estar sola. Todo el día- entre y cerré la puerta con seguro.
Me saqué el vestido y fui a la ducha. Necesitaba darme un baño y sacar si olor de mi cuerpo. Talle esos lugares donde había dejado marcas hasta ver mi piel enrojecer.
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Updated 81 Episodes
Comments
milagros chacin
está emocionante
2024-08-22
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