La noche llegó.
Pasé la mayor parte del día hablando junto con Letizia y Yasu. Aquellos tres idiotas nunca se presentaron para recibir su recompensa, deben seguir ebrios en la taberna ahora mismo.
Aunque, los entiendo perfectamente… lo que vimos hoy fue demasiado para asimilar… Hana seguía llorando de camino a la ciudad. Yasu fue de mucha ayuda al consolarla.
No puedo creer que haya personas capaces de realizar tal atrocidad…
Si tan sólo fuera más fuerte… podría hacer algo para cambiar todo esto…
Me siento tan inútil…
Necesito algo fuerte para tomar.
Decidí levantarme de mi cama, y sacar una botella de un fuerte licor que tengo en mi bodega personal. Claro que esto lo pagué con las recompensas de las misiones del gremio.
De repente, el sonido de alguien tocando a la puerta se oyó.
Tomé una pinta que tenía por ahí, y me serví el licor.
— Adelante.
Dije, a aquel que se encontrara tocando mi puerta.
La puerta se abrió, quien había llamado era Letizia. La cual estaba vistiendo su habitual camisón para dormir.
— Esto… Nii-sama, lamento si lo molesto, ¿Puedo pasar?
Suspiré, y sonreí.
— No tienes que pedir permiso, sólo entra.
Ella sonrió, y entró. No sin antes cerrar la puerta de la habitación.
Le di un buen sorbo al licor que me serví.
Ah… mierda que es fuerte. Pero está bueno.
— Nii-sama. Bebes demasiado.
Dijo Letizia, mientras suspiraba.
— Bueno, hay algo que necesito olvidar… además, ¿Por qué sigues fingiendo esa personalidad? Ya estamos solos, Letizia.
Ella se sentó en mi cama, y rio.
— ¿Qué te pareció mi actuación, Aza-kun? Lo hice bien, ¿Verdad? Creo que me merezco una recompensa.
Asentí, y me senté a su lado.
— Sí, lo hiciste bien.
Dije eso, y acaricié su cabeza.
— Aunque no me gusta tener que fingir ser así, ¿Sabes? Es muy molesto… Ah, aunque no todo es mentira. Somos familia, eso sí.
Dijo Letizia, y sonrió.
Sí… somos familia, y lo somos desde hace doce largos años.
— Sé que no te gusta fingir. A mí tampoco me gusta, pero eso es por tu bien… lo hemos hablado muchas veces ya. Si se supiera la verdad, sería un problema para ti…
Ella tomó una de mis manos al oírme, y me miró a los ojos.
Sus celestes ojos son hermosos… y ese cabello blanco a la luz de la luna... luce fantástico.
— No pienso en ti como una molestia. Nunca pensaría eso de la persona más importante en mi vida… nunca vería a… mi novio como una molestia.
Así es. Ella y yo tenemos una relación. Aunque una relación oculta. Ya que, si alguien llegara a saber que la princesa de este reino sale con un inútil aventurero como yo, habrá quejas por parte de las cabezas de otros reinos. Los cuales quisieron emparejarla muchas veces con sus propios hijos para así tener una alianza política.
Pero claro, los padres de Letizia se negaron completamente a eso, ya que ellos detestan ese tipo de arreglos.
— Gracias por decir eso, Letty-chan.
Respondí en tono burlón, y con una sonrisa en mi rostro.
Ella suspiró al oírme.
— Es vergonzoso que tú me digas así, Aza-kun.
Respondió, con un rostro sonrojado.
— Pero ella tiene razón, ¿Sabes? Queda bien en ti, y realmente eres adorable.
Ella volvió a sonrojarse.
— Basta… ¡Además! Aún debo sermonearte seriamente por lo ocurrido con Yasu-san. ¿Cómo pudiste dejar que otra chica te besara, teniendo a una hermosa y joven princesa como novia?
No fue mi culpa… ¿Sabes? Sólo fue algo sorpresivo...
— Sí, lo siento por eso. Sabes que nunca lo haría. Y espero que no se vuelva a repetir. Sólo que… por alguna razón, no puedo enojarme con ella. Pese a que la conocí hoy, siento que realmente la conozco desde hace mucho antes… antes de perder mis memorias.
Ella me miró algo sorprendida.
— ¿Crees que ella sea alguien a quien conocías antes de llegar aquí? Bueno… y con lo de no enojarse con ella, tienes razón… siento lo mismo, Yasu-san es algo especial. Pese a que me moleste mucho el que haya besuqueado a mi novio, no puedo odiarla… Es una buena chica.
Asentí.
— Creo que ella es alguien de mi vida antes de llegar aquí, pero no estoy muy seguro. No quiero decírselo y que ella se sienta incómoda, o confundida al respecto.
Letizia tomó mi mano con fuerza.
— No todo lo que dije hoy fue fingido, ¿Sabes?... Realmente no quiero que nadie te aparte de mi lado, Aza-kun… Nunca, nunca, nunca… A veces tengo miedo de que recuperes tus memorias, y que me abandones…
Sonreí y tomé su mano.
— Tranquila, eso nunca pasará. Prometí estar contigo por el resto de mi vida, ¿Recuerdas? Tú eres la chica de mi vida, jamás podré amar tanto a alguien, como te amo a ti.
Ella se sonrojó completamente al oírme.
— Gracias por decir eso, en serio… Siento lo mismo… Soporto todo este asunto de nuestra relación en secreto, por el gran amor que siento por ti…
Nuestras miradas se cruzaron.
Si fuera por mí… desearía que este momento durara para siempre…
— Te amo, Letizia. Más que a nada en este mundo.
Ella sonrió a lo que dije, y asintió.
— Yo también te amo, Aza-kun… demasiado.
Ambos cerramos nuestros ojos, y nos besamos.
Luego de eso, continuamos sentados y tomados de la mano, ella apoyó su cabeza en mi hombro, y habló.
— No debes sentirte mal por eso, Aza-kun… Siempre haces todo lo posible para proteger a todos en el reino. Hay cosas, que no podemos evitar… Yo también me siento culpable, como una de las gobernantes de estas tierras, que algo así suceda bajo mis narices, es inaceptable. Hay veces que, lo único que deseo es que todo mal desaparezca de este mundo para siempre… Pero, como eso es algo imposible de ocurrir espontáneamente, decidí hacerme fuerte por mí misma, para tomar cartas en el asunto. Y así, poder proteger a todos. A ti incluido.
Sonreí.
— Realmente eres una buena mujer, y princesa, Letty-chan. Gracias por decir todo eso.
Ella respondió mi comentario con una sonrisa.
— Creo… que terminó gustándome el que me digas así.
— Pues entonces te diré así desde ahora, en privado.
Llamarla así en público traerá problemas…
— De acuerdo… Algo bueno de que padre y madre no estén, es que podemos pasar más momentos como este… Juntos.
Asentí a lo que dijo.
— Así es… Cada momento a tu lado, es suficiente para hacerme feliz. Quisiera que estemos así por siempre.
— Yo igual…
Seguimos en esta misma posición, y en silencio durante varios minutos más, hasta que ella habló.
— Pero creo que cada vez nos será más difícil estar solos y juntos, ya que a alguien se le ha pegado una interesante chica.
Ugh… sabía que volvería a hablar de ella…
— Sobre eso…
Ella suspiró.
— Lo sé, y lo entiendo… intentaré llevarme bien con ella. Sólo… no olvides que me tienes a mí.
Sonreí, y la miré a los ojos.
— Nunca olvidaría eso.
Ella luce algo pensativa.
— Aunque… si tú y yo nos casamos algún día… Tal vez pueda permitirle a esa mujer que sea cercana a ti… siempre y cuando ella sepa su lugar, y acepte que YO seré tú esposa.
Oír eso me dejó bastante confundido… pero para evitarme más dolores de cabeza, decidí guardar silencio.
Al verme, ella notó mi rostro de confusión, y se rió.
— No pongas esa cara de tonto, creí que te gustaría la idea de tener más chicas para ti.
Suspiré.
No puedo decir que eso me disgustaría, a decir verdad.
— Aunque… me gustaría dejar en claro… quién es tu novia, y la chica más cercana a ti… así que…
Mi novia me miró fijamente, con sus hermosos ojos. Su rostro estaba un poco sonrojado.
— Aza-kun… Ya que padre y madre no están… ¿Puedo dormir aquí esta noche?
Al entender a lo que ella se refería, tragué saliva, y asentí.
Ella sonrió, y me abrazó.
Supongo que… no dormiré mucho hoy.
Capítulo 2 Fin.
***¡Descarga NovelToon para disfrutar de una mejor experiencia de lectura!***
Updated 48 Episodes
Comments