Capitulo 12
Preparo la caja de donaciones para dársela a Samuel que la llevará a los niños que lo necesitan, busco en mi mente si hay algo que me falte pero creo que esto es todo lo que ya no necesitaré. Aún así pude llenar la caja.
Salgo feliz con la caja en mis brazos, a decir verdad pesa un poco, camino por el pasillo de los cuartos cuando escuchó voces fuertes, parece que es mi hermana Elizabeth discutir con Efrén. Preocupada me detengo en seco para escuchar ya que no es necesario acercarse, puedo oír muy bien con esos gritos.
“¡No puedo seguir así!, Es mejor vivir solos que estar viviendo en casa de otros” gritó Efrén con enfado y abro mis ojos en sorpresa
“¡Por favor, entiéndeme Efrén!, No quiero dejar a mi mamá sola en estos momentos, yo también quiero hacer nuestra vida pero aún no!”. Le pide Eliza en sollozos y me preocupo aún más al escuchar a mi sobrina querida llorar, no debe estar escuchando esto.
“¡No puedo creer que no te importe!, Piensa en tú hija, recapacita” soltó por último y lo observo salir de la habitación como un toro enfurecido.
Ni siquiera notó mi presencia, sólo sale directo hacia las escaleras. Enseguida corro hacia al cuarto y al ver a mi hermana llorar en la cama sentada, dejo la caja para acercarme a ella y abrazarla, ella lo acepta e intenta sonreír. Ella es lo que veo como una segunda mamá.
— ¿Estás bien? — pregunté con tristeza
— Efrén quiere que nos vayamos de la casa de mi mamá — cuenta con la mirada perdida — pero no puedo dejarla sola en estos momentos — dice preocupada
— Creo que no puede presionarte, debería entender y…debes hacer tú vida, eso no se va a significar que abandonas a mamá — le digo para reconfortarla y sonríe
Me acuerdo de Itzel y voy corriendo hacia ella para cargarla en mis brazos y me duele ver sus ojos llorosos, no debería sufrir esto.
— Todo está bien cariño — le digo y ella me abraza con fuerza — siempre hay cosas malas en la vida pero también hay cosas buenas en el mundo y si sólo te enfocas en las cosas buenas, serás feliz — le cuento y ella se separa de mi pecho para sonreír
— ¿Enserio? — preguntó y asiento — entonces lo haré
— Eso es, mi princesa es fuerte — le digo para dejarla con su mamá que le pide perdón por lo que pasó y me agradece
Las dejo solas para volver a mi camino, llego a la cocina con la caja en mis brazos y la dejo en la mesa viendo a mi hermana Clemency que está en el celular, ni se inmuta de mi presencia y ya sé que me vio.
— ¿Por qué peleas con ese aparato? — le pregunto confundida y me mira entonces
— Es sólo mi novio, no responde mis llamadas, sólo es cuando le apetece y ya me estoy cansando — contó y realmente me sorprende que me dijera. Tengo que pensar bien como responder ya que está confiando en mi
— No quiero ser cruel pero tengo que decirlo, no te merece — le digo. Cómo dije anteriormente, nunca soy buena con las palabras — vales mucho, Clemency, eres tenaz, fuerte y muy bonita — le garantizo pero lo siguiente me sorprende
— No pedí tú opinión — dice molesta y quiero protestar pero me interrumpe — sólo olvídalo, no importa, es mi asunto — dice para alejarse y gruño molesta porque realmente no la entiendo.
Se arrepiente de abrirse conmigo y no entiendo porque, trato de ignorarlo para seguir nuevamente con mi camino, llegó al jardín y lo busco por todo el lugar hasta que lo veo acomodando las cajas, organizándolas.
El sol pega pero no está tan fuerte, si no tranquilo pero aún así se ve acalorado y con las mejillas rojas. Se da cuenta de mi presencia y sonrío.
— Ya tengo la caja, logré llenarla — le digo feliz, él sonríe pero reacciona y se acerca a mi para ayudarme con la caja poniéndola en la mesa del jardín
— De verdad eres muy dulce, deberían haber más personas como tú — comenta y asiento con la cabeza
— Y como tú — le digo y él me observa con esa mirada que no me gusta — traje algunas cosas, porque no le echas un ojo — le pido y asiente para abrirla
Samuel mira las cosas y saca un pequeño piano de juguete, sonríe.
— Es muy bueno — opina para seguir observando — de verdad que los niños van a agradecer mucho esto — voltea a verme
— Me alegra, esto amerita un triunfo, choca — le digo levantando mis palmas y él tarda unos segundos en entender pero las choca conmigo y reímos
— Me gustaría invitarte a comer, en modo agradecimiento claro — dice él incómodo y frunzo el ceño cuando alguien llega a nuestro lado
Al ver de quién se trata me sorprende y asusta, es Gabriel quién se ve molesto. Le lanza una mirada mortal a Samuel y luego me mira a mi y en realidad está furioso.
— ¿Qué están haciendo? — preguntó y vuelve la mirada hacia Samuel que retrocede — ¿Qué haces hablando con mi esposa? — preguntó y sentí una sensación extraña en mi ser, a caso me está marcando como suya — aléjate de ella — le advierte severamente para después tomar mi mano y llevarme lejos de él, pasamos por la cocina y me suelto de su agarre molesta al ver que me sujetaba con fuerza.
— ¿Qué ocurre contigo? — pregunté enfadada
— ¿Crees que es correcto hablar con un hombre a solas? — preguntó frenético y en realidad parecía otro, fuera de sí. Lo miro molesta y dolida pero su actitud no me gusta ni un poco
— No estábamos haciendo nada malo, sólo estaba dándole una caja de donaciones y este matrimonio es falso — le expliqué aclarando está situación
— ¿Falso?, Estamos legalmente casados, así que eres mi esposa, ¡Eres mía! — dice con fuerza al tiempo que estampa su mano al lado mío contra la pared, puedo ver qué esa rabia es de celos
— ¡No! No soy tuya y nunca lo seré — le aclaro molesta quitando su mano para poder pasar y subir los escalones
Sólo quiero llegar a mi cuarto y poder estar tranquila, odio está sensación, odio que el se sienta así y no entiendo porque me molesta que no me crea. Noto como sus pasos me siguen detrás así que al llegar abro la puerta e intento cerrarla detrás de mí pero me lo impide, entra cerrando la puerta con seguro y yo lo observo atónita.
¿Qué carajos hace?, No puedo creerlo y eso me molesta aún más, se gira hacia mi con esa mirada intensa llena de rabia y puedo ver qué claramente no está pensando.
— ¿Qué mierda haces?, Sal de aquí — le pido enfadada pero él me ignora por completo
— Te voy a demostrar que eres mía — dijo con decisión y temí por mi
Abro mis ojos como platos cuando me lanza hacia la cama y caigo de espaldas en ella, ¿Qué quiere hacer?. Él no lo haría ¿O si?. Niego con la cabeza asustada pero él está fuera de sí, se quita la camisa con una velocidad sorprendente, se acerca a mi peligrosamente. Lo empujó con mis manos pero él me controla muy bien, sus labios besan mi cuello frenéticamente y yo sigo moviéndome inquieta, lágrimas salen de mis ojos al darme cuenta de lo que sucede.
— ¡Basta Gabriel! ¡Para!, Me estás haciendo daño — le suplico con lágrimas y sollozos cuando sus manos tocan peligrosamente mi cuerpo y yo forcejeo
— ¡Por favor! — le pido y entonces él se separa, me mira y en su mirada veo miedo y confusión
Me mira con tristeza y se aleja de mi poniéndose de pie, lo miro aún contrariada y él parece arrepentido, culpable.
— Yo…— trata de decir y niego con la cabeza
— ¡¡Vete!! — le grito molesta
— Lo siento, no quise hacerte daño — se disculpa
— ¡Déjame sola!, No quiero verte — le vuelvo a pedir y Gabriel baja la cabeza para asentir
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**un capítulo un tanto intenso y lleno de emociones, espero que lo hayan disfrutado.
♥️♥️
J.L**.
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Updated 22 Episodes
Comments
Lilian Perez
si se pudo aburrida 😒
2024-07-10
0
Erika Baraona
muy aburrida esta historia
2024-05-29
1
Rita García
ay lo que hacen los celos yo pensé que no IVA a reaccionar y ahí la IVA haser suya
2023-12-31
1