Infidelidades

Me levanté y luego de darme una deliciosa ducha, decidí poner un vestido beige ajustado unas sandalias de color plateado y recogí mi cabello en una cola alta, maquille un poco mi rostro y aplique mi perfume favorito, agarre mi chaqueta y mi bolso porque ya era la hora en la que Emiliano me recogería, me pare frente a la ventana a esperar pero luego de 15 minutos vi que no llegó.

Ya no tenía tiempo de nada así que me puse mi chaqueta y fui a sacar mi auto para dirigirme a la oficina.

¿Porque carajos no había llegado? Le marqué varias veces pero su teléfono me enviaba a buzón, solo espero que no le haya pasado nada malo.

Llegue a la oficina y di inicio a mi día laboral.

- Yessenia disculpa que te pida esto pero no alcance a desayunar, puedes conseguirme algo por favor.-

- Por supuesto, ya vuelvo.-

Yessenia salió de la oficina y yo me dirigí a la de Emiliano para recoger algunas cosas que necesitaba pero al entrar allí me lleve una gran sorpresa.

Eran Emiliano y la famosa Jakky quienes estaban muy abrazados allí.

- ¡Oh lo siento! creí que no había nadie, disculpen.- salí disparada de esa oficina y me encerré en la mía, era evidente que me había dejado plantada a mí para venir a ver a la modelito postiza.

- Alana, me abres por favor.- Dijo Yessenia golpeando la puerta.

- Disculpame, te agradezco que me hayas traído algo de comer, puedes retirarte.-

Justo en ese momento Emiliano entro sin importarle que Yessenia estaba saliendo.

- Buenos días señor emiliano.-

- Buenos días Yessenia, retírate y cierra por favor.-

Yo simplemente me di la vuelta y me recargue cruzada de manos frente a la ventana.

- Alana por favor, déjame explicarte.-

- No necesito que me expliques nada, es más que evidente que tenías otros compromisos.-

- ¡Oh vamos nena! Escuchame.-

- Solo retírate Emiliano, y ve a ver si la modelito postiza ya aliso su cabello sí.-

De repente lo escuché reírse de una manera extrañamente divertida.

- ¿Que diablos te pasa? ¿Porque te ríes? yo te estoy hablando muy en serio Emiliano.-

- Perdoname nena, pero eso de " Modelito postiza se oyó muy gracioso.-

- ¡Ah bueno! Ya basta, no quiero saber nada sobre ustedes dos Emiliano, sal de mi oficina.-

De pronto sentí que me agarró de la cintura y me pegó contra él,haciendo que todo mi cuerpo se estremeciera de una manera muy... excitante.

- Me encanta verte así de molesta, te ves mas sexi de lo que eres.- Dijo cerca a mi oído

- No vas a lograr nada con esto emiliano.- En ese momento me di la vuelta para quedar frente a frente.

- ¿Y es que a ti quien te dijo que yo quería lograr algo?.-

- Mmmm bien, entonces suéltame.-

- No lo voy a hacer hasta que me escuches.-

- Emiliano, no quiero saber nada, simplemente es más importante esa chica que yo ¡Ya está!.-

- Claro que no, la única mujer que me importa en este momento eres tú y no quiero que discutamos por ese tipo de cosas, menos por Jakky, por favor nena.-

- ¿Qué rollo tienes con ella?.-

- Simplemente tenemos negocios juntos, ella es la dueña de el refugio de animales que patrocinamos con Joel, hace unos años estuvimos juntos pero ella se metió con mi "Amigo" y duramos muchos años sin tener contacto, pero desde que Joel murió tuvimos que volver a encontrarnos.-

- ¿A sí? ¿Y entonces porque te dice "mi amor"? y con beso incluido, ahora resulta que entro sin querer y los encuentro muy abrazados, no Emiliano, a mi no me salgas con que ahí no hay nada.- Dije bastante molesta forzando y alejándome un poco de él.

- Si, ella es muy impulsiva, más cuando ve que alguien está cerca porque está con la maldita idea de que volverá a conquistarme.-

- ¿Y tú se lo permites?.-

- Claro que no Alana, el abrazo que viste fue porque decidió comprar a última hora uno de los apartamentos del edificio Montreal y sabes que en cuestión de negocios no podemos esperar, pero aproveché para dejarle claras las cosas, es más le dejé muy claro que estoy contigo.-

- ¿A si?.-

- Siii, pero es que resulta que esa dama que me vuelve loco no me quiere perdonar.-

- Bueno, tendrá sus motivos.-

-¿Que me aconsejas que haga para que me perdone?.-

- No se, debes buscar la manera.-

- ¡Ush! tengo muchas ideas en mente.-

Diciendo esto se fue acercando nuevamente y me tomo por la cintura pegando sus deliciosos labios a los míos.

Con sus manos recorría mi espalda y me hacía erizar con cada rose.

- ¡Basta Emiliano, este no es lugar para descontrolarse por favor.-

- Es verdad, disculpame, pero es que tú me vuelves loco, más hoy que te ves exquisitamente hermosa.-

- voy a desayunar, ya debe estar frío mi café.-

- No, vamos a la cafetería de enfrente, yo te debo un desayuno y aun podemos disfrutarlo.

- ¡Está bien!.-

Fuimos a aquella cafetería y desayunamos en completa calma, de pronto vi entrar por esas puertas a la señora Bernarda.

- Bernarda - Hola hijo, me dijeron en la oficina que estaba aquí.-

- Emiliano - Hola mamá, ¿Porque no avisaste que venías?.-

- Bernarda - ¡Por favor hijo! una madre no necesita avisar para poder verlos.¡Pero bueno! Mira a quien encontramos aquí, Alana, todo imaginé menos que te volvería a ver.-

- Alana - Sra Bernarda, yo también llegue a pensar lo mismo pero vea no más, que pequeño es el mundo.-

- Bernarda - ¿Y ya superaste lo sucedido con mi hijo Joel?.-

- Alana - Si señora, fue difícil pero después de tanto tiempo todo sanó.-

- Bernarda - ¡Que bien!.-

- Emiliano - Oye mamá ¿papá en dónde se encuentra, porque no viene contigo?.-

- Bernarda - Dijo que iría a las oficinas a ver como iba todo.-

- Emiliano - ¿Solo?.-

- Bernarda - Si, ya sabes cómo es él.-

- Alana - Bueno yo me iré a seguir trabajando, ya es algo tarde.-

- Emiliano - Espera pago la cuenta y vamos todos.-

- Bernarda - ¡Oh no hijo! deja que ella se retire, quiero hablar un par de cosas contigo, de paso como algo.-

- Alana - Permiso.- Le guiñe un ojo a Emiliano y me retiré de aquel lugar, dirigiéndome hacia las oficinas.

Comencé a diseñar los siguientes planos pero recordé que en la sala de juntas habíamos dejado parte de material y salí a recogerlo.

Al entras allí me encontré con la escena más bochornosa y descarada que podían ver mis ojos.

Era Don Alberto teniendo " relaciones sexuales" con Yessenia.

- ¡Diablos! ¿Es en serio Yessenia?.- Dije muy molesta.

- Por favor Alana, por favor.-

- ¿Por favor? Usted es un viejo verde y usted una ingenua.- Los señale a ambos mientras don Alberto subía sus pantalones evitando que lo pudiera ver.

Yessenia acomodaba sus pechos dentro del brasier y apuntaba su blusa rápidamente para luego recoger sus bragas las cuales estaban tiradas en el suelo.

- Por favor Alana, no vayas a decirle nada a Bernarda, lo que menos quiero es un escándalo aquí.- Dijo Alberto bastante asustado.

- Cayese señor, cayese y usted, no la quiero tener más como mi secretaria, definitivamente no la puedo ni ver.-

Salí muy enfurecida de la sala y la secretaria de Emiliano solo me veía de reojo sin decir una sola palabra.

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Comments

Adoración del Carmen Martinez sonni

Adoración del Carmen Martinez sonni

eso sí no lo esperaba 😱😱😱😱

2025-03-23

0

Melisuga

Melisuga

¡Qué sinvergüenza el Sr. Alberto!

2025-02-15

1

Melisuga

Melisuga

*cállese

2025-02-15

0

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