Me levanté para alistarme y poder salir rumbo a la compañía, hoy iniciaba mi nueva vida, con muchas ideas claras y metas por lograr.
Me saco deis pensamientos el sonido del teléfono de aquella casa.
- Hola.-
* Buen día Alana, te aviso que en una hora el dueño de la compañía te estará esperando en su oficina, por favor no tardes mucho.
- Gracias por avisarme Yessenia pronto estaré allí.-
Colgué y terminé de vestirme, decidí usar un vestido azul hasta la rodilla, unos tacones negros, mi cabello esta vez lo deje suelto, aplique algo de maquillaje y agarre mi gabán y mi bolso para salir.
Al entrar al garaje sentí que mi mundo se iba abajo, aquel auto que están allí esperando por mí era el auto de Joel, el hermosísimo Ferrari que nos unió, el auto en el que me paseo por primera vez hasta mi casa.
Todos los recuerdo volvieron a mi mente y quise salir corriendo de allí, era clarísimo que quien me estaba esperando en aquella compañía sería Emiliano y todo esto me estaba volviendo loca.
¡Maldita sea! No conozco el transporte en este lugar, no se si por aquí pases taxis, es más no sé si quiero llegar allá.
Respire profundo y tome las llaves de aque auto, oprimi el botón de la puerta del garaje y saqué el carro. Verifique que todo quedará bien cerrado y justo cuando iba a arrancar vi una nota sobre el asiento del lado.
...***...
...Alana, sé que debes estar molesta, tal vez confundida y/o dolida pero 1, te recuerdo que debes cumplir con el contrato 2, Una de las principales peticiones de Joel fue que tú hicieras uso de su auto y 3, tú y yo debemos hablar....
...***...
¡Maldito hijo de...! Cómo pude caer de esta forma en esto, no entiendo porque no se me ocurrió pensar en que serían ellos los dueños de esa compañía, como siempre eres tan ingenua Alana.
Arranque el auto y llegué a la compañía bastante alterada y dispuesta a enfrentar todo.
- Alana buen día.-
- Buen día, dime en dónde queda la oficina de Emiliano.-
- ¡Calmate por favor!.-
- Dime o voy a buscar esa maldita oficina yo misma.-
- ¡Está bien! Ven conmigo.-
Yessenia se veía bastante aterrada, tal vez ella no sabía ni entendía nada y yo estaba desquitando toda mi rabia con ella.
Íbamos en el elevador hasta el piso 32.
- Yessenia, por favor disculpa mi actitud, tú no tienes nada que ver con todo esto y yo te he tratado muy mal.-
- No te preocupes, luego hablaremos por lo pronto vamos a ver al jefe.-
Bajamos y sin decir nada pase sin siquiera vea a su secretaria, solo abrí aquella puerta y entre a aquel lugar.
- Señor, disculpe pero la señorita no me dio tiempo de..-
- Sshhh, no diga nada más Noelia, salga y cierre la puerta.- Contesto él estando de espaldas viendo a los enormes ventanales que tenía enfrente.
Era casi la misma escena de la primera vez que lo vi.
- Bienvenida a arquitecturas J y E señorita Alana.-
- No seas tan arrogante Emiliano, deja tus protocolos para después y dime qué es lo que pretendes con toda esta mierda.-
- Yo no pretendo nada.- Dijo volviendo a verme fijamente.- Simplemente te postulaste en una de mis compañías, pasaste, ahora estás aquí, y trabajas para mí, eso es todo lo que sucede.-
- ¿Porque me dieron esa casa, y el auto de Joel?. No quiero nada de eso Emiliano.-
- Bueno entonces vendelo, regalalo mira a ver que quieres hacer pero eso te lo dejo Joel, eso es tuyo junto con la compañía en la que estabas trabajando y que dejaste botada por cobarde.-
En ese momento me llene de furia aún más y camine a pasos gigantes hasta quedar frente a él.
- Me estás llamando cobarde, ¿Es que acaso crees que fue fácil asimilar que el hombre que amaba se había muerto, crees que eso fue fácil para mi?.-
- Para nadie fue fácil, todos sufrimos, es más aún seguimos sufriendo pero no por eso nos íbamos a desvanecer he íbamos a dejar todo botado.-
- Yo simplemente quería olvidar todo.-
- No, tu estabas huyendo, estabas buscando refugio lejos de todo y de todos y por eso viniste a parar aquí, así que ahora asume tu responsabilidad y cumple con tu deber, vuelvo a repetirte si no quieres la casa el auto y la compañía Monsalve entonces vendelo todo o regalalo eso ya es tu maldito problema.- Esto último lo dijo casi gritando haciéndome estremecer.-
Yo solo agaché mi cabeza y comencé a llorar.
En ese instante aquel hombre que me acababa de gritar solo me tomo en sus brazos y me apretó fuerte contra su pecho.
Extrañamente su aroma me gustó, extrañamente ese abrazo me tranquilizó y logré soltar aquella carga con la que había lidiado todos estos meses.
- Perdona si fui muy duro contigo, pero a veces eres muy difícil Alana.- Dijo soltandome de su regazo.
- Lo siento Emiliano, tú tienes razón y yo simplemente debo asumir mi responsabilidad, pero debo decirte que me alegra volver a verte.-
- A mi también nena, estás antes más guapa.-
- Gracias, ¿Y zara, tus padres? ¿Cómo ha estado todo?.-
- Todos están bien, mamá y papá están aquí en una de sus propiedades y Zara es quien está dirigiendo arquitecturas Monsalve.-
- Aclarame una cosa Emiliano, como pudieron dejar todo eso a mi nombre si yo nunca firmé nada.
- Bueno, eso debes hablarlo con Zara y con...-
- ¿Porque no terminas de decirlo?.-
- Eso no me corresponde a mi nena.-
Comencé a atar cabos y por supuesto que llegue a la conclusión exacta de que Naomi estaba detrás de todo ésto.
- ¡Claro que sí! es obvio.-
- ¿Que?.-
- Zara y Naomi siempre estuvieron en contacto, cómo no lo sospeche antes.-
- Bueno, lo hecho, hecho esta y ya no hay vuelta de hoja, así que decide que quieres hacer, pero por lo pronto necesito que comencemos a trabajar.-
- De acuerdo.-
Iniciamos viendo todos los proyectos que tenían por desarrollar pero querían iniciar con el más grande de Londres, la construcción de un edificio de 40 pisos, debíamos iniciar con la creación de todos los planos para así verificar con todos los demás la eficacia y el perfecto desarrollo de este proyecto, esto me mantendría ocupada por varios meses y realmente me gustaba esa sensación de sentirme viva de nuevo y jugando en mi campo de batalla.
Pasaron dos semanas y Emiliano y yo nos cruzábamos solo para trabajar, bebíamos una que otra copa mientras jugábamos con el lápiz y las reglas.
Jamás volvimos a tocar temas familiares y nuestra relación se tornaba estrictamente laboral.
De vez en cuando me llevaba un café a mi oficina junto con un pan de chocolate.
Ya sabía que era mi favorito y que me ayudaba a recargar energías.
- Alana, Emiliano te necesita en su oficina.-
- Gracias Yessenia, iré en un momento.-
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Updated 42 Episodes
Comments
Melisuga
*e íbamos
2025-02-15
0
alexa c.amadeus
¡LO SABIA!
2023-04-06
2
Lorena Angulo
cuando empezó la novela pensé que el protagonista era emiliano, luego ella se enamoro de Joel y paso eso tan triste y ahora está otra vez con emiliano 😊
2023-01-25
1