¿Se fue?

Durante todo el camino estuve en completo silencio, de vez en cuando veía a Emiliano pero el iba completamente concentrado en la carretera.

Repetía en mi memoria una y otra vez todo lo que había sucedido antes y siempre llegaba al mismo punto. Sentía vergüenza con Emiliano por lo que vio, sentía miedo de pensar que por mis arrebatos pude causarle daño a Joel, tenía mi cabeza volando, sintiéndome la peor de las mujeres y lo más gracioso de todo esto es que todo lo que ha sucedido no lo he preparado yo.

- Por favor gira a la derecha y luego a la izquierda la casa más grande es la mía.- Dije es voz baja y sonando bastante afligida o agotada no lo sé.

- ¡Vaya! Es una casa muy linda.-

- Gracias.- Estacionó el auto y de inmediato me baje. - Emiliano muchas gracias por traerme, disculpa todo lo sucedido.-

- No te disculpes al contrario gracias por haberme llamado, Joel sabe que quien está capacitado para lidiar con esas situaciones soy yo.-

- Sí, me di cuenta de eso y de nuevo lamento todo eso, realmente no pensamos que estábamos haciendo mal.-

- Alana hacer feliz a mi hermano no está mal, simplemente se pasaron de tragos y entiendo que Joel necesitaba eso para poder asumir del todo lo que está sucediendo.

- Tienes razón igual muchas gracias por todo, en un rato nos veremos de nuevo, me avisas cómo amanece Joel por favor.-

- No, tú misma lo llamaras.-

- Si verdad.-

Sin decir nada más fui hacia la entrada de mi casa y Emiliano arrancó su auto.

Y ahí estaba yo, a las 2 de la madrugada de pie en la entrada de mi casa, sintiéndome mal por algo que ni siquiera yo había buscado, lo peor de toda la situación era que realmente estaba sintiendo cosas por Joel y no sabía cómo manejar esa situación con todo lo que estaba sucediendo.

¿realmente me sentía tan fuerte como para afrontar que me estaba enamorando de un chico con pocos meses de vida? ¿Estaba segura de querer avanzar con todo esto?.

Preguntándome una y otra vez esto termine recostándose en el sofá quedando completamente dormida.

- ¡Alana! ¿Que carajos haces durmiendo ahí?.-

- Sshh, no grites Nao, mi cabeza va a explotar.-

- ¿Te embriagaste?.- Dijo soltando una fuerte carcajada.

- Mmmm siii, un poco.-

- ¿Donde está mi hermanita la inocente? ¿Quién se la ha llevado?.-

- No digas pendejadas.-

- Pero sabes Nana... Me gusta esta nueva chica, tal vez ahora sí conozcas lo rico que tiene el amor.-

- ja, si claro.- Para mis adentros respondí "Si supieras en que me estoy metiendo tal vez no dirías lo mismo".

- Te prepararé un jugo.-

- Gracias, yo iré a ducharme.-

Mientras me duchaba no dejaba de pensar en Joel, en lo sucedido, hasta dude de querer ir a trabajar esa mañana.

Me puse un vestido rojo, unos botines negros y una chaqueta de cuero negra.

Agarre mi bolso y baje a la cocina en busca de mi bebida.

- Hermanita bella tienes una cara de... jajajaja.-

- No te burles.-

- Está bien, solo que debes beber más seguido para que tu cuerpo lo asimile y no te afecte tanto.-

- ¡Claro que no!. Me voy, no tengo el maldito auto.

- Llévate el mío, hoy no iré a la oficina.-

- Te amo, gracias y chao chao.- Le di un beso en la mejilla y salí afanada.

Al llegar a la compañía, vi que ninguno de los jefes había llegado aún, descargue mis cosas en la oficina y tome el teléfono para llamar a Joel.

* Buenos días hermosa.-

- Hola, ¿Cómo estás?.-

* Bien, algo mareado por la bebida pero me encuentro bien, en un rato iré a la oficina y saldremos hacia el terreno.-

- Okay, ten cuidado.-

* Ya nos vemos hermosa.-

Colgué y comencé a organizar todo lo que debíamos llevar. Estando en ese volate vi entrar en mi oficina a Rosaly, tirando con fuerza la puerta.

Otra vez, esta maldita loca vuelve a joderme la vida.

- ¿Que demonio fue eso que pasó ayer con Bernarda? ¿Acaso estás jalandote a Joel?.-

- Eso no es de tu maldita incumbencia, y si tanto te molesta ve y hazle reclamos directamente a joel.-

- No llevas una semana y ya eres la comidilla de este lugar, resultaste ser toda una descarada.-

- No me digas, mejor guarda tus estupideces para después porque puedes salir algo molesta.-

- Eres una mosquita muerta y te puedo asegurar que Bernarda te hará la vida un infierno.-

- No me digas, y es que acaso llevo un letrero que dice cobarde en mi frente o qué, a mi no me trates de intimidar con esas pendejadas sí.-

- Averiguaré lo que está sucediendo, y si...-

- Si qué... tú estás dolida porque aunque lleves años intentando seducir a Joel, sabes que jamás te paró bolas y no lo va a hacer, sabes que estás cerca de esa familia por Emiliano porque ninguno de ellos te tolera.-

- ¡Callate!.-

- Te lo advertí.- Dije levantando mis manos.

Salió esa mujer tirando todo lo que encontraba a su pasó.

Luego me senté en mi silla y clave mi cabeza en mis manos, esto es un caos, una maldita mierda.

Tome el teléfono de la oficina y le pedí a Margareth que me trajera un café, necesitaba cafeína, mucha cafeína para tener mis 5 sentidos en su lugar.

Luego de una rato Margareth me avisó que los jefes habían llegado y que en media hora estaríamos reunidos en la sala de juntas.

¡Bien Alana, a ponerle el pecho a la vida! no hay de otra.

Me dirigí a la sala y al entrar estaba Emiliano solo en aquel lugar.

- Buen día.- Dije en voz baja y si siquiera atreverme a verlo a los ojos.

- Buen día Alana, ¿Que tal la resaca?.-

- Tratable.-

Duramos unos minutos en completo silencio, sintiendo la pesadez del ambiente haciendo cada vez más incómodo el momento.

-Joel - Buen día hermosa.-

- Alana - Buen día.-

- Joel - Vamos a revisar los planos que realizaste y verificaremos que todo esté en orden, luego Emiliano nos llevará y veremos el lugar recibiremos documentación y haremos los trámites para tener el permiso y comenzar de inmediato con esa construcción.-

- Alana - Perfecto.-

Transcurrió parte de la mañana en aquella sala, luego de tener todo salimos los tres, irónicamente yo iba en medio de dos hombres preciosos que estaban logrando crear un caos en mi vida, uno porque me había visto en paños menores y había sido el auxilio en una situación incómoda y el otro porque me estaba enamorando y no iba a estar siempre a mi lado.

Hicimos todo lo programado y volvimos a la oficina sobre las 5:00 para recoger nuestras pertenencias y salir de nuevo a casa.

Todos los planos realizados fueron de agrado para el cliente y todo se había aprobado con satisfacción.

Ese proyecto ya era un hecho y pronto estaría siendo realizado.

- Joel - Alana, podemos hablar.-

- Alana - Disculpame pero hoy no me siento muy bien y quiero ir a descansar, te parece si lo dejamos para mañana.-

- Por supuesto, que descanses hermosa.-

- Gracias.-

Subí al auto y me dirigí a casa, no era que lo estuviera evitando simplemente quería dormir, quería comer bien, quería sentirme yo otra vez y así poder decidir lo que realmente quería.

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Comments

Melisuga

Melisuga

Esa Rosaly sí que está equivocada. ¿Con qué derecho irrumpe en los pasillos y oficinas de la empresa tirando y rompiendo cosas?

2025-02-15

0

Clodin Sldb

Clodin Sldb

y si, a sentir todo para q después no hayan arrepentimientos y ese famoso si hubiese hecho o dicho, la vida hay q vivirla aunq en ella se nos vayan los sentimientos 🥲

2024-07-17

1

alexa c.amadeus

alexa c.amadeus

Que tipa tan mas insoportable!

2023-04-06

1

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