Esto no me puede estar pasando

Me dirigí hasta su oficina y al entrar me lleve la grata sorpresa de encontrar allí a zara.

- Hola Alana, es un gusto verte.-

- Zara, ¿Que gusto?.-

- Bueno he venido porque, primero quiero aclarar contigo que Naomi solo nos hizo un favor que insistentemente yo le había pedido al hacerte firmar los papeles.-

- Si olvidemos eso, igual ya no podemos hacer nada,-

- Bien, entonces estoy aquí porque debemos reunirnos para saber qué quieres hacer con la compañía.-

- Bueno quiero que sigas al mando allí, que la sigas manejando como hasta ahora.-

- Perfecto pero entonces debemos viajar porque debes hacer todos los trámites legales para que yo sea la directora y además debes recibir todas las ganancias que te tocan por este tiempo de trabajo.

- ¡Yo no pienso recibir ese dinero Zara!.-

- Debes hacerlo, debes acomodar todo en arquitecturas monsalve.-

- ¡Dios! Está bien, no hay problema, ¿Cuando viajaríamos?.-

- Hoy mismo, Emiliano y tú viajan en el vuelo de las 3:00 pm y yo debo irme ya.-

- ¿Que? Pero porque tan rápido.

- Debo estar antes que ustedes para preparar todo así que nos vemos mañana.-

Sin decir más me dio un beso en la mejilla y se fue, dejándome confundida y con cara de idiota en aquella oficina.

- Alana, ¿Estás bien? Deberías estar alistando maletas, debemos estar en el aeropuerto pronto.-

- Emiliano, ¿Tú sabías sobre esto?.-

- No, pero debes acostumbrarte a que siempre vas a estar sometida a estás necesidades repentinas de tener que volar ¿Si quieres te llevó a casa y recoges la maleta, de paso salimos directo al aeropuerto.-

- Si, me parece bien.-

Entre correrías y maletas nos fuimos para el aeropuerto, pero antes paramos en un restaurante a comer algo.-

Luego volamos hasta llegar de nuevo a mi ciudad natal, vería a mi hermana de nuevo y asumiría mi responsabilidad como dueña de arquitecturas Monsalve.

Llegamos a las oficinas y entre papeles y firmas hicimos todo lo programado, luego Zara envío el dinero a mi cuenta y en seguida salimos de allí para encontrarnos con el resto del personal encargado de la construcción del centro comercial.

Ya habían terminado de hacerlo y yo debía hacer la apertura de aquel lugar para iniciar la venta de locales, era una estructura maravillosa, perfecta y fue la última que dejó hecha y autorizada Joel, así que era magnífico ver que su sueño estaba hecho realidad.

Luego de todos los protocolos firmas y de más dimos por terminado el día, arduo trabajo, demasiadas cosas para mí pero supongo que debo adaptarme.

- Alana - Gracias Emiliano por tu ayuda en todo ésto, ahora si me iré a casa a descansar.-

- Zara - Alana tu hermana no está en la cuidad, ella está donde tus padres y no estaba al tanto de que tu vendrías, y yo me retiro porque mi amado me está esperando, chao chao.-

- Alana- ¡Bueno supongo que iré en busca de un hotel!, creí que la vería.-

- Emiliano - Si no tienes problema puedes quedarte en mi casa.-

- Alana - No, yo no me siento capaz de ir al lugar en donde murió Joel, lo he superado pero no hasta allá.-

- Emiliano - Esa casa se vendió Alana, la otra queda aquí cerca, podemos ir a descansar sin tanto problema y te evitas estar en busca de una habitación disponible en un hotel-

- Alana - Bueno, me siento tan agotada que acepto tu propuesta.-

Fuimos hasta su casa y allí decidí darme un baño para descansar, luego puse mi pijama y baje hasta la cocina en busca de algo de cenar, mi apetito como siempre es voraz.

Abrí la nevera y ésta estaba completamente vacía.

¡Demonios! tendré que pedir algo porque no aguanto el hambre.-

- Despreocupate, ya hice el pedido, pronto llegará la cena.-

- Gracias, que vergüenza contigo pero definitivamente esos pasabocas solo avivaron el hambre.

- Lo sé, yo estoy igual.-

En ese momento quedamos en completo silencio y no pude evitar detallar a ese hombre de pies a cabeza.

Sin duda era muy guapo, su cuerpo se veía perfecto, sus ojos me transportaban a un lugar tranquilo y cuando sonreía definitivamente se veía como un ángel, cuando lo vi por primera vez me pareció guapo pero no me generaba nada,en cambio ahora todo se estaba tornando diferente, lo estaba viendo con gusto y caer en cuenta de eso me desestabilizaba, me generaba angustia, dolor, miedo.

No podía sentir nada por Emiliano, no podía permitir que eso sucediera, yo no sería capaz de ver a su familia a los ojos, no me sentiría bien con Joel, así él nos hubiese hecho jurar que si lo haríamos yo no me sentía bien, no podía sentir esas cosas por Emiliano.

Estando sumergida en mis pensamientos olvide que él me había ofrecido una bebida.

- Alana, ¿Estás bien?.-

- ¡Oh Disculpame!, me quedé pensando en...Ah, olvidalo.-

Estiró el vaso con agua fría y al yo acercarme a recibirlo sin querer lo volteé sobre su pecho.

- ¡Demonios! Disculpame Emiliano estoy algo ida perdoname.-

- Tranquila solo fue agua.- Y diciendo esto procedió a quitarse la camisa.

¡Santo cielo! ese hombre se veía exquisito, sus pectorales estaban perfectamente formados, sus brazos se veían fuertes y deslumbrantes y para colmo con la misma camisa estaba secando su piel.

Yo solo mordía mi labio y pasaba saliva contemplando a ese hermoso monumento que tenía en frente sin pensar en nada más.

En ese momento sonó el timbre haciéndome saltar.

- Estás muy nerviosa nena, comemos y vamos a dormir, tal vez es por la falta de sueño que estás así.-

- Si, tal vez.-

Recibimos el pedido y nos dirigimos a la mesa, luego de cenar fuimos cada uno al cuarto.

- Hasta mañana nena, que descanses.-

- Hasta mañana Emiliano.-

Cerré la puerta y me recosté pero no podía conciliar el sueño, no dejaba de pensar en Emiliano y me sentía muy culpable por lo que estaba sintiendo.

En vista de que no podía dormir baje hasta la sala y servi un trago de whisky, me recargue contra la ventana de la sala y contemple la belleza de aquella noche bebiendo aquel trago.

De pronto sentí una mano sobre mi cintura que me hizo estremecer.

- ¿Estás bien?.-

- ¡Emiliano! No, la verdad no puedo dormir, no sé qué me pasa.-

- Bueno yo estoy igual, iré a servir un trago para mí, ¿Quieres otro?.-

- Si, por favor.-

Retiro su mano y se dirigió al bar, pero me sentía extraña, sentía una electricidad correr por mi vientre y tenía la necesidad de ver a aquel hombre a los ojos, maldita sea no entendía que me estaba sucediendo.

- Ten, aprovechemos para brindar por el éxito que tendrán nuestros proyectos.-

- Por supuesto.-

- Gracias Alana por acompañarnos.-

- No me agradezcas nada Emiliano, es lo correcto.-

- Bueno, voy de nuevo a mi habitación, espero que puedas dormir.-

Sin más se fue y yo me quedé como pendeja viendo a la escalera, intentando recapacitar y entender que todo lo que estaba maquinando mi cabeza estaba mal, que todo estaba mal.

A la mañana siguiente volvimos a Inglaterra, allí teníamos demasiados pendientes, durante el vuelo logré dormir bastante así que por lo menos por sueño ya no me debía preocupar.

- Alana descansa hoy, mañana retomamos nuevamente labores, que tengas buen día.-

- Igualmente, buen día Emiliano.-

Nos despedimos y cada uno se fue a su casa, cómo debía ser.

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Comments

Gilma Graciano

Gilma Graciano

Alana despierta y aprovecha ese monumento de hombre que tienes cerca y pruébalo jajajaja

2024-08-15

2

Nohelia Pinilla

Nohelia Pinilla

me gust a tu historia pero me hace llorar como loca

2023-02-04

3

Lorena Angulo

Lorena Angulo

yo creo que eso era lo que iba a pasar desde un principio 😜

2023-01-25

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