El sultán se había entusiasmado tanto con el regalo de Malih, que pudo haber montado un caballo para llegar rápidamente al palacio.
Ya que no podía dejar a un lado los deberes ya planeados, se dió prisa en terminar la expedición.
—Bien, volvamos— Los otros funcionarios de su gobierno se miraron entre sí, muy extrañados.
—¿Sultán? ¿Se siente bien?— Preguntó el Pasha a cargo de Egipto.
—Mejor que nunca— Contestó en una inusual sonrisa. —Ya que nuestras victorias han sido favorables y los recursos provechosos, es tiempo de darse un descanso—
—Su majestad, se sabe que princesas han nacido, ¿Es ese el motivo de su humor?— Preguntó otro de los presentes.
—Mi favorito, Malih, dió a luz a una hermosa alpha, como se les ha informado. Es cierto que quiero pasar tiempo con mi familia y quizás ganar otro tipo de experiencia— La mayoría estaba feliz, ya que se aliviaría su carga de trabajo. —¿Saben? ¡Deberían también pasar tiempo con sus esposas e hijos!— Se levantó de repente Nadir.
Ellos se alegraron también. Sería el comienzo de días pacíficos, o quizás no.
Fue un alboroto escuchar que el sultán estaba de vuelta tan pronto. Prepararon rápidamente el palacio para su llegada. Incluso las sultanas se adornaron para saludar. Aunque solo uno sería bien recibido.
Como era costumbre, el sultán saludó primero a su madre y después se saltó a Amira, para abrazar a su hija y besar a Malih.
—Parece que todo está en orden, así que iré a refrescarme— Las sultanas se inclinaron, dejando pasar a su majestad.
Rápidamente, Malih le dió a Aynur a Samir. —¿Mi sultana?— El rubio omega se acercó a él para susurrarle al oído.
—Iré a acompañar a su alteza— Samir bajó su cabeza en una sonrisa, para retirarse en silencio.
Malih se apresuró a ir hasta los baños del sultán. Era de imaginar que encontraría a Khalil en la puerta.
—Sultana— Se inclinó como era debido. —¿Necesita algo?—
—Quisiera hacer sentir mejor a su majestad— Dijo. —¿Me permites la entrada?—
—Ojalá me pudiera negar— Suspiró, haciéndose a un lado.
Por primera vez, Khalil le abría la puerta sin rechistar. —Buen trabajo— Le tomó la mano depositando una bolsita con joyas de gran valor.
Khalil se quedó contando las pequeñas piedras preciosas. Y Malih entró mirando los gigantes baños, hechos para una sola persona.
Varías llaves con forma de león llenaban una piscina de aguas cálidas. El sultán reposaba en uno de los bordes tranquilamente.
—Ni siquiera los baños del harén son tan maravillosos— Habló llamando la atención del sultán.
—Malih... ¿Qué estás haciendo aquí?— El nombrado le reverenció.
—Suponía que el largo viaje debió haberle cansado y escuché que no le gusta que alguien más lo ayude a bañarse— Le dijo con una inusual amabilidad. —También debió ser bastante aburrido... ¿Le gustaría que lo entretenga?—
Nadir pestañeó, creyendo estar soñando. —Acércate si no eres una ilusión—
El omega hundió sus pies desnudos en el primer escalón de la bañera. —Ya que me regaló estas telas, decidí hacer un vestido ligero, ¿Le gusta?— Mostró su cuerpo. —Es fácil de quitar— El sultán iba a desmayarse por sus palabras. —Y no se estropean fácilmente— Se acercó a Nadir, dejándolo extasiado.
Nadir lo aproximó desde las caderas para sentarlo sobre él. —Malih...— Olió entre los pechos de Malih su perfume. —Mi flor de loto, la luna de mis ojos— Levantó la mirada hacia los claros ojos de Malih. —Te extrañé tanto...— Lo abrazó.
—Ya está en su hogar, mi sultán— Le sonrió levemente, por lo que Nadir lo movió para besarlo. —Mhm...— Agarró sus nalgas en la ardiente pasión que sentía por consumar su amor con Malih.
—¿Dijiste que se quitaba fácilmente?— Sonrió con picardía.
—Puede comprobarlo, mi sultán— Enseguida tomó de las faldas del vestido, para despojarlo de Malih.
—Malih— Se aferró a él. —¿Qué te hizo venir hasta aquí?— Lo sentó sobre el borde de la piscina. —¿Seguirás negando que me amas?— Le tomó de la muñeca sin cuidado, no por razones de furia, si no porque estaba desesperado.
El alpha del sultán reaccionaba totalmente a la presencia de Malih, desquiciandolo.
Malih no se quejó por el daño que pudiera hacerle. Le sonrió sin preocupaciones y con un toque de malicia. —¿Qué es lo que hace que tú seas tan deseable?— Se levantó salpicando el agua.
—Mi sultán, usted es muy gracioso— Se rió y el sultán soltó su muñeca despacio. —No me considero alguien deseable, pero mi sultán sí lo es—
Nadir no evitó sonreír con orgullo, Malih le había hecho un excelente cumplido. —Ciertamente— Se acercó a besarlo ya más tranquilo. —¿No vas a contestar mi pregunta?—
—¿Cuál de todas sus preguntas?—
—A la que quieras responder—
—¿No le había dicho? Vine aquí pensando que podría entretenerlo—
—Oh, Malih— Acarició el rostro del omega. —No eres solo una mera entretención— Besó el cuello de Malih y pellizcó uno de sus pechos.
—Ah... N-no, mi sultán— Nadir le abrió las piernas e introdujo su miembro con bruteza. —¡AH!— Abrazó el cuerpo de su majestad.
—Malih, un día te haré gritar de amor— Tomando su trasero, lo embistió. —Solo dirás lo mucho que me amas— Lo penetró con más fuerzas, provocando los agudos gemidos de Malih.
Se detuvo unos segundos para ver entre el vapor de los baños el rostro de Malih. —Eres mío— Le besó bajo los ojos.
—Mi sultán— Le sonrió, pregúntandole —¿Está seguro, su majestad? ¿No es usted quien es mío?—.
Se besaron con pasión, prosiguiendo en su acto de amor hasta llegar al clímax.
Sujetando sus manos sobre las baldosas del baño, mientras Malih abrazaba al sultán con sus piernas y sus alientos se unían entre respiraciones agitadas.
Cualquiera podía decir que el sultán estaba devorando a Malih, como si fuera su presa. Si el grandioso sultán era un león, entonces Malih sería una ágil gacela.
—¡Ah! Mi sultán...— Articulaba Malih, sintiendo cada estocada de Nadir.
—Te amo, Malih— Le vió excitado, dejando salir su semen dentro.
Hacía tiempo que el sultán no probaba su plato favorito, así que estaba más que contento.
—Ven de nuevo esta noche, Malih— Le susurró al oído. —Quiero que me acompañes en mis aposentos— Sonrió complacido. —Y también, puedes disfrutar de estos baños cuando desees—
Nadir se alejó a colocarse su bata y dirigirse a la puerta para vestir a Malih.
Khalil había llamado ya a Samir para que trajera las ropas. —¿Desde cuándo eres competente, Khalil?— Le cuestionó el sultán, tomando las ropas.
—Usted siempre le desgarra la ropa...— Murmuró, debido a que estaba acostumbrado a pedir la ropa después de que el sultán lo hacía con Malih.
Notita:
...Se está acercando la navidad, así que pensaba hacer algo especial ^^...
En esta religión, la navidad se celebra rezando, con cánticos religiosos y algunas veces con una cena con alimentos especiales para este día. En realidad, no es lo más divertido del mundo xd Así que no tengo mucho material que sacar de este tipo de fiestas...
Así que quería saber qué tipo de regalos quieren.
En primer lugar, tengo pensado darles un capítulo más el día 24, ya que justo se subirá el 25 a primera hora esta novela. Entonces tendrían 3 capitulos esa semana y no 2 como es usual ✨
Para el capitulo especial ¿Qué desean?
Una de mis ideas era un capitulo donde Malih y Nadir se conocieran en la época actual. O simplemente podría seguir con la trama y agregar algún evento que les guste.
Por ejemplo, podría ser algo más simple y bonito, como que Malih y Nadir vean juntos la primera nevada y se diviertan en este clima, incorporando las cosas divertidas de la navidad.
Por favor, decirme en los comentarios sus ideas 🙏
...¿Qué les gustaría que incorporaba en el capitulo especial de navidad?...
Sus ideas serán válidas hasta el día 22 así que no duden en comentar ^^
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Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
será que quede embarazado nuevamente 😅
2025-01-30
0
[Soplona del futuro]
o quizás no
desde aquí ya sabemos que va a haber mucho drama y problemas 😃
2024-07-22
11
sareth
ya me lo van a traumar jajajaja
2024-07-12
9