Temprano en la madrugada, el sultán mandó a sus soldados, para que llevaran a cabo el plan de Malih, sin tener idea de por qué seguiría las ideas de un omega. No obstante, Nadir había sido hechizado por Malih, y después de probar aquella deliciosa fruta su paladar no consumiría ninguna otra.
—¿Su majestad, se siente bien?— Le preguntó Khalil.
—Sí...— Contestó reacio a querer contarle sus preocupaciones, pero no había en quién confiar. —En realidad, no puedo quitarme a ese omega de la cabeza, Khalil— Su acompañante se sorprendió, por primera vez había desarrollado profundos sentimientos hacia alguien.
—¿Cómo puede ser posible? Aquel omega no es nadie más que el hijo de un traidor— Espetó.
—¿Alguna vez te has enamorado?— Khalil se alarmó ante semejantes preguntas. Palabras como el amor no estaba en el diccionario de su alteza. ¿Realmente aquél pequeño bribón había capturado al sultán? Khalil no lo entendía, había tenido noches con omegas de linajes reales, y aún así se aburrió de todos ellos. ¿Qué tenía de especial, Malih?
El guardián del sultán pensó en múltiples formas de alejar a Malih del sultán, y la mejor ocurrencia era que alguno de los otros omegas quedara embarazado. Esta vez no ayudaría a Nadir con el tema, era preferible que un heredero naciera pronto.
El sultán miraba sobre el cañón el espectáculo que estaba apunto de ser presentado. Como una explosión, el río se desprendió ahogando el campamento de los enemigos, forzandolos a retroceder. Nadir estaba maravillado ¿Podría ser Malih un estratega talentoso? Si no fuera un omega, lo obligaría a estar como su mano derecha, pero si no lo fuese, tal vez no tendría los mismos sentimientos. Y definitivamente no anhelaba a Malih como su amigo.
El Sol se ocultó dos veces, regresando Nadir al tercer amanecer a su palacio. Enseguida se puso cómodo, le pidió a su amigo que trajera a Malih a sus aposentos, pero Khalil le ofreció algo diferente.
—¿No desea a otra persona por esta noche? Han llegado más concubinos al harén ¿No desea probar un nuevo néctar?— El sultán no estaba convencido, pero decidió darle una oportunidad a lo dicho por su mano derecha.
—¿Y qué esperas?— Khalil se retiró contento, esta vez debería elegir a alguien tan bueno como Malih. Conversó con el Agha para elegir algún concubino que pudiera satisfacer al sultán. Por lo que esa noche mandaron a Ahman a la habitación de Nadir, un esclavo recién llegado.
No obstante, el sultán no se vió del todo complacido con el joven, su encuentro no se extendió de la media noche.
Aburrido el sultán salió al corredor, a encontrarse con el guardia del pabellón. —Khalil, por primera vez escojo a alguien que deseo y tú no me permites verlo— Deslumbró unas feromonas aterradoras.
—¡P-por favor, perdóneme! Yo no pensé que le gustara tanto... Es solo un omega más del montón—
—¡Cállate!— Exclamó. —Tú no sabes nada— Miró enfurecido. —¡Mañana traerás a Malih! ¿¡Oíste!? ¡O te arrancaré la cabeza!— Amenazó.
Malih se encontraba haciendo su ya instalada rutina junto a los demás concubinos, cuando vinieron los encargados del harén con dos baúles y un montón de regalos. —Estos son regalos que envía el sultán para Malih— Todos quedaron atónitos y el rubio se ruborizó. Él no quería destacar, pero a donde vaya le ocurre lo opuesto a lo que quiere.
Se levantó avergonzado de su sitio, donde bordaba. Debido a las costumbres, no podía rechazar ningún presente. Malih prefirió no abrirlos y pidió que llevaran todo a su habitación, dejando con curiosidad a los ojos que ansiaban abrir los cofres.
—Escúchame, Malih— Le susurró la Kalfa. —No puedes desaprovechar esta oportunidad, el sultán le mandó muchos regalos, jamás había dado más de lo necesario a sus favoritos. Tienes la gran posibilidad de convertirte en sultana— Malih no quería nada de lo mencionado. En primer lugar, ni siquiera quiso convertirse en un concubino, pero tenía que cuidar a su familia. Tal vez, podría enviarles a ellos tales ostentosos regalos.
Al anochecer, Malih se dirigió de mala gana a los aposentos de su majestad. Khalil lo examinó de pies a cabeza en los pasillos, por lo que el omega lo desafió con la mirada, pero terminó por sonreírle. Y en ese instante el guardián comprendió lo que era tan encantador sobre Malih, incluso a él lo indució a pensamientos sucios solo con una inocente sonrisa.
—Disculpe... ¿Me dejará pasar?— Aunque si no lo hace mejor para Malih.
—¡S-sí!— Se apresuró a abrir la puerta, mientras Malih estaba desconcertado debido al comportamiento ligeramente estúpido del vigilante.
El omega entró y se arrodilló a besar las vestiduras de su majestad. —¿Hoy nos estamos comportando bien, Malih?— Sonríe de medio lado el sultán, haciendo que la expresión del rubio se arrugara en una mueca de desprecio. —Me encanta esa expresión— Lo obligó a levantarse y mirarlo a los ojos. —¿Qué es lo que te picó para comportarte sumiso al entrar?— Acarició su mejilla, sacándole el velo que cubría su precioso rostro. —¿No vas a hablar conmigo hoy?— Le susurró a su oído.
—Dame solo una razón—
—Porque tenemos que divertirnos esta noche, mi niño insolente— Lo jaló tirándolo sobre las mantas.
Malih le miró enfadado y el enamoradizo sultán le sonrió con afecto.
**Les traeré 3 episodios esta semana por Halloween. Será su dulce e.e
→Siguiente episodio jueves**
También quería preguntarles... Si dejarles algún glosario de algunas palabras. Igualmente trato de colocar su significado dentro de la historia, pero es para que no se queden con alguna duda, por ejemplo.
Kalfa: Omega asignado a cargo del harén, pueden recibir ciertos méritos aliandose con alguna sultana.
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Updated 130 Episodes
Comments
Estrella Guadalupe Martinez Vera
será que Malhi terminará enamorando del Sulatan 🤔
2025-01-30
0
Rita Caceres
malih es una mujer? porque lo nombras como si fuera un hombre por favor aclararme
2024-11-22
0
Karen
ibrahim pasha sal de ese cuerpo 🤺
2024-04-10
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